SIN CONTROL
Capítulo 13Cuando despertó se sintió más liviana, como si una gran pena hubiera sido desechada de su conciencia. Sin embargo, poco duró en ese estado. Minutos después se encontraba recordando lo que le había ocurrido a Lucius, y el gran peso que había ocupado su corazón volvió de nuevo a llenarlo de angustia.
.–¡Oh, Lucius! –gimió lastimeramente.
Se recostó contra el cabecero de la cama y pensó en él, pensó en los momentos que habían vivido juntos, en sus momentos de pasión y desenfreno, en la fiesta de su compromiso, en su boda, en el nacimiento de Draco y en el de Norah, cinco años después. Y recordó sin quererlo esas dos últimas fechas importantes en su vida.
Flash backEl llanto de un bebé se escuchó en toda la habitación, y una de las enfermeras que habían atendido a la orgullosa madre salió con el crío en brazos y se acercó al emocionado padre.
.–Tenga, señor Malfoy, su hermoso hijo –dijo sonriéndole.
Lucius cogió a su primer niño en brazos, con algo de miedo al principio, con más confianza después; y le miró.
No podía negar que era un crío horrible: Tan pequeño y arrugadito como una pasa, sus diminutos deditos parecían tan frágiles que temía que se quebrasen con solo tocarles, sus ojitos cerrados… Y a pesar de que era horriblemente feo no podía dejar de amarle. Al fin y al cabo era su niño.
Sonrió y le preguntó a la enfermera, con una voz tan dulce y emocionada que la mujer pensó que se largaría a llorar en cualquier momento, por el estado de su esposa. Recibió una contestación tan dulce como lo había sido su pregunta.
.–Está descansado. El parto fue más duro de lo que esperábamos –dijo ella. Los ojos horrorizados del joven padre la sorprendieron gratamente.
.–Pero se encuentra bien¿verdad? No le ha pasado nada grave¿no? –la mujer negó con la cabeza. Era obvio que ese matrimonio no había sido concertado. Se notaba que el joven Lucius amaba a su mujer–. ¿Nada que pueda poner en peligro su salud?
.–No, señor Malfoy. En ese aspecto puede estar tranquilo. Su esposa sólo duerme, está agotada –dijo, y luego de unos minutos añadió–: Si quiere puede entrar y quedarse con ella hasta que despierte, aunque no puedo decirle exactamente cuándo lo hará, seguramente en la noche.
El rubio asintió sin dudarlo un segundo y se dirigió a la puerta de la habitación 712, cargando aún con delicadeza a su hijito. Sin embargo, la voz de la enfermera le detuvo a apenas un paso del umbral.
.–Seños Malfoy –llamó–, creo que no podrá llevar a su hijo, hay que asearle y dejarle descansar también.
.–¡Oh! –Lucius le entregó al niño, no sin cierta reticencia, y luego le besó suavemente en la pequeña frentecita–. ¿Cuándo podré verle de nuevo? –preguntó ansioso.
.–Mañana trasladaremos una cuna a la habitación de su esposa y le mantendrán allí hasta el alta –hizo una pausa–. Por cierto, señor Malfoy, necesito saber su nombre –dijo señalando al crío con el mentón.
El hombre respondió sin dudar, no por nada había mantenido largas discusiones con su esposa por ese motivo.
.–Draco, Draco Lucius Malfoy –dijo con orgullo.
Fin flash back
El nacimiento de Draco. Sonrió. Nunca lo olvidaría. Aún recordaba el rostro feliz de su amado cuando, al día siguiente, había despertado. Lucius tenía en sus brazos al pequeño niño, y sonreía con una alegría desbordante.
Sin embargo, su sonrisa flaqueó levemente al recordar el nacimiento de Norah, la pequeña niña a la que habían perdido cuando tan sólo contaba con ocho años de edad.
Flash backEsta vez Lucius había acompañado a su esposa en el parto, y en ese momento estaba con ella, acariciándola suavemente el pelo y tomándola de la mano para calmar los pinchazos de dolor que, aún después de una hora de haber despertado de su sueño, producido por la anestesia, atenazaban su joven cuerpo.
El rubio se estaba empezando a preocupar, ya los médicos llevaban demasiado tiempo con el bebé y, aunque Narcisa le había explicado que al ser prematuro deberían hacerle más pruebas y dejarlo una temporada en la incubadora, él quería verlo.
En ese momento una de las enfermeras que había colaborado en el parto entró y se dirigió a la pareja.
.–Señores Malfoy, su hija está en perfectas condiciones aunque, como ya deben saber, al ser prematura deberá permanecer unos días en la incubadora –hizo una pausa, y luego preguntó–¿Podrían decirme el nombre que desean que tenga, por favor?
Narcisa fue la primera en responder.
.–Norah, quiero que se llame Norah –dijo decidida. La enfermera miró a Lucius, buscando su aprobación. El hombre asintió inmediatamente.
.–Norah será, entonces. Norah Narcisa Malfoy –dijo el rubio, afirmándolo.
La mujer asintió y volvió a hablar.
.–Si quiere, señor Malfoy, puedo indicarle dónde está la sala de incubadoras para que más tarde pueda ir con su esposa a verla, aunque de momento tendrán que hacerlo a través de un cristal –Lucius asintió de nuevo y, ésta vez, la enfermera, después de decirle que le esperaría en el pasillo, abandonó la sala. Narcisa miró a su marido.
.–¿Qué te parece? –preguntó. Lucius la miró sin comprender, y ella aclaró–: Que haya sido niña.
.–Es maravilloso, cariño –se inclinó para depositar un suave y amoroso beso en sus labios, y luego se incorporó con una hermosa sonrisa dibujada en sus finos labios–. No sabes lo feliz que me siento.
Fin flash back
Lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas, pero no por el dolor de haber perdido a su amante, amigo y amor, por el que ya había derramado millares de esas gotitas saladas, sino por la nostalgia. Por las ganas de volver atrás en el tiempo y aprovechar de nuevo los ocho años después del nacimiento de Norah que habían vivido felices. Sin embargo, no podía hacerlo, y ya estaba convencida de ello.
Se levantó de la cama con renovadas fuerzas, dispuesta a agradecerle a su primo todo lo que había hecho por ella.
Harry llamó de nuevo pero, como todos los días en esa semana y media, nadie le abrió. Parecía que el rubio no estaba en casa. Sin embargo, Harry había escuchado pasos en el interior del apartamento. Y ya no podía soportarlo más.
.–¡Draco¡Abre la maldita puerta! –no hubo ninguna respuesta–. ¡Vamos, Draco¡Sé que estás en casa, maldita sea¿Por qué diablos no me abres? –nuevamente, silencio–. ¡Ábreme, joder!
Esta vez la puerta se abrió, y Harry pudo ver al culpable de sus desvelos. No obstante, ni quería ni esperaba verle así. Parecía que el rubio no había salido de la casa en todo ese tiempo y, sin embargo, Harry había llamado todos los días y nadie había abierto. Su amigo tenía ojeras, y una incipiente barba se vislumbraba en su rostro. Parecía desdichado.
.–¿Qué te ha pasado? –preguntó preocupado. El rubio le miró con los grises ojos entrecerrados.
.–¿Te importa? –repuso fríamente. Inmediatamente, Harry asintió.
.–Sí, me importa. Mucho –dijo–. Me importa todo lo que te pase.
Draco pareció turbado, mas no dijo nada al respecto.
.–¿Qué coño quieres? –preguntó con brusquedad.
.–Hablar, quiero hablar contigo.
Draco no tardó demasiado en responder y, como era de esperar, no fue agradable.
.–Nosotros no tenemos nada de qué hablar, Potter. Ya lo hablamos todo la semana pasada¿no lo recuerdas? –preguntó con sorna.
.–No, Draco, no hablamos. TÚ hablaste. A mí no me dejaste abrir la boca¿recuerdas tú? –Harry estaba empezando a molestarse¿por qué Draco tenía que ser tan brusco¿Qué diablos había hecho él para que le tratase así? Nada, no había hecho nada. Empujó a Draco, siempre suavemente, hacia el interior del apartamento, y luego entró y cerró la puerta tras él–. Me vas a escuchar, Draco, lo quieras o no.
El rubio sólo se cruzó de brazos con arrogancia y le miró, enfadado pero instándole a hablar. Harry soltó todo lo que llevaba dentro, haciendo preguntas que, para él, no habían tenido respuesta desde hacía tiempo.
.–¿Por qué diablos te fuiste así¿Eh¿Por qué ni siquiera me dejaste reaccionar? Qué quieres¿qué sea el más rápido del mundo al contestar a una cosa así¿Estás loco¡Me dijiste que me querías, joder¿Cómo quieres que reaccione¡Eres mi mejor amigo! –se quedó callado unos segundos, habiendo soltado el torrente de pensamientos que en ese momento cruzaban por su mente, y luego añadió–: Pero… ¿sabes algo? En este tiempo me he dado cuenta de que yo…
Sin embargo no pudo continuar. Draco le había interrumpido.
.–¿Terminaste? –preguntó con suavidad, sus ojos llenos de lágrimas–. ¿Ya terminaste de decirme lo asqueroso que soy por haberme enamorado de ti¿Por haberme acostado contigo por amor, y no por un simple calentón? –había descruzado los brazos, y su rostro estaba pálido, dolido por las palabras del que había sido su amigo durante toda la vida. Suavizó su tono increíblemente y, con voz lastimera, le dijo–¿Qué haces aquí, Harry¿A qué has venido¿A decirme que no me quieres y que me olvide de ti? Me estás haciendo daño¿sabes? Solo verte me duele… aquí… me duele mucho.
Se puso una mano sobre el corazón y apretó fuertemente, demostrando que en verdad le dolía que estuviera allí.
El moreno, sin mediar palabra, se acercó a su amigo y le abrazó, con todo el amor que guardaba en su corazón. Draco se refugió en su pecho, sin querer estar cerca de él ni alejarse demasiado.
.–Harry… ya… deja de hacerme daño… ya no me dañes, por favor… vete… –suplicó. Sin embargo, el moreno le abrazó con más fuerza aún y le besó en la cabeza.
.–No sin antes decirte lo que no me dejaste el otro día –refutó . Draco se separó levemente de él y le miró a los ojos, encontrando los hermosos iris de Harry–. Te quiero… te quiero mucho, Draco.
El rubio, instintivamente, se alejó de él, empujándole con brusquedad. Y luego le miró, de nuevo a los ojos, con los suyos rebosando lágrimas que no tardaron demasiado en comenzar a correr por sus mejillas.
.–Harry… no… no me digas esto… por favor… me haces daño… no me mientas… por Dios… –suplicaba en susurros, las amargas lágrimas corriendo por sus ardientes mejillas, doliendo, destrozando, matando…
El moreno se acercó nuevamente a él, limpiándole las lágrimas con sus pulgares y abrazándole con cuidado.
.–No, Draco… No te miento, te lo juro. Te quiero demasiado, no podría engañarte nunca –dijo Harry, tan suavemente como pudo.
Harry le alzó el rostro y, sin nada más que decir, le besó. Sólo un tímido roce de labios, para nada parecido a los anteriores. Más suave, más dulce, más importante.
Luego, abrazados, se dirigieron a la cama y se dejaron caer allí. Felices pero cansados. Se desnudaron entre besos y caricias y, cuando ambos quedaron en bóxer, se abrazaron nuevamente y se estrecharon con fuerza.
Harry le tapó con las sábanas, revueltas a los pies de la cama. Draco se acomodó sobre su pecho y, abrazándole, se quedó dormido en cuestión de segundos, sintiendo la piel suave de su amado contra su cuerpo.
.–Te quiero… –fue lo último que alcanzó a decir antes de dejarse caer en brazos de Morfeo.
El moreno sonrió, inmensamente feliz, y le besó en la frente, estrechándole aún más entre sus brazos, con los ojos inundados de lágrimas.
Cerró los ojos y dejó que una de esas rebeldes gotas saladas se deslizaran por su mejilla, humedeciendo la comisura de sus labios. Era tan feliz… que incluso dolía. Sonrió radiante y murmuró:
.–Y yo a ti, no sabes cuánto.
Segundos después, al igual que Draco, dormía profundamente. Sin embargo, no soltó en toda la noche ese cuerpo que se aferraba a él con locura.
Bueno, qué os parece? Os gustó? Sé que actualicé hace poco y sé que es bastante corto, pero no me dio tiempo a escribir nada más antes de irme de vacaciones, y puesto que todavía tengo mil y una cosas pendientes y no quería dejaros en ascuas con todo el rollo Harry/Draco… uff… no sé. Aun así espero que os haya gustado y que seáis capaces de esperarme hasta septiembre, que volveré. Todavía tenéis Paula para rato ;D Bueno, mil besos enormes a todos y cien mil gracias por leer esto, por vuestros ánimos y por vuestro apoyo. Un millón de besazos para todos esos lectores tan fieles. Da gusto compartir con vosotros!
Vamos con las contestaciones a los rr:
Amaríssima: Ola! Me alegra que te gustase ;D Y no, no tengo naaaaaada de amor propio, al menos no lo tenía, pero con tantas cosas buenas que me dicen aquí… acabas ablandándote xD Espero poder actualizar antes de irme de vacaciones, porque luego va a ser un largo mes sin ninguno de mis fic, aunque no creo que tarde mucho en volver. Antes de que finalice agosto estaré aquí seguro. Bueno, muchas gracias por leer y escribir, me encanta que lo hagas ;D Mil besazos! Bye!
Reviews? Los merezco?
Mil besos a todos y nos vemos de nuevo en septiembre! Muackkkkkk!
·PaddyPau·
Miembro de muchas órdenes
