Hola gracias por los post!! Me alegran el día =)
Primero que todo siento la tardanza…es que el estudio y los problemas me han tenido lejos del PC. Ahora si espero que les guste. =D
Bueno este capitulo será un poco mas largo que los otros dos anteriores. ¡Que lo disfruten!
Como siempre los personajes de Harry Potter no son propiedad mía, sino de una mujer muy inteligente llamada J.K Rowling.
Capitulo 3: Orgullo herido.
Si Lily pensó que la noche anterior fue horrible, obligando a Snape que le dejara arreglar su pelo y su rostro, en la mañana fue peor, mil veces peor.
-¡Sev!- la chica perseguía a Snape de un lado a otro por la habitación de prefecta. Aquella habitación tan inmaculadamente limpia, era un total desastre, libros y ropas tiradas en el suelo en igual proporción- ¡Severus!- la chica estaba molestándose, persiguiendo a su amigo de un lado para el otro con el uniforme de éste en mano- ya hablamos de esto… ¡no me cierres la puerta!- pego otro gritito agudo y sonoro al escuchar la reclamación nada amable desde el otro lado.
-¡Mi dignidad Lily!- en el otro lado, Severus se miraba con atención en el delicado espejo de pared. Seguía con su color de pelo, pero estaba mas brillante y sus ojos eran mas grandes y el negro no era sombrío, casi se podía decir que tenia rasgos felinos. Lily fue mas allá, le arregló el pelo que ahora estaba compartido hacia un lado y sujetado por dos pinches de color verde- ¡te dije que no!- reclamó, al escuchar la puerta abrirse por medio de un hechizo.
-el profesor Dumbledore te presentara en el almuerzo y tu aceptaste-Lily lo zarandeó- ¡no seas nenaza!
-Esta bien….me pondré el uniforme…y esa asquerosa…ropa….interior.
-no puedes andar en calzoncillos- le paso la ropa.
El chico se arreglaba detrás de un biombo, mientras arrojaba el pijama prestado y gruñía cosas como que era demasiado incomoda, y que le daba picazón.
-Es normal sev- la chica le ayudó a abrocharse el sostén- después de un rato desaparece esa picazón- luego de que su amigo terminara de colocarse la capa de griffidor con mueca de total horror, preguntó- ¿que nombre quieres?
Severus la miró con atención- ¡no había pensado en eso!- movió sus piernas con facilidad- si que son cómodas- refiriéndose a la falda.
-Hmm. Tienes que ponerte patíes de lana- miro las blancas piernas de su amigo-. Una chica no anda con esos cañones- rió indicando pequeños pelitos negros que resaltaban en la palidez del slytherin.
-¡Yo no quiero que me depiles! es mejor una maldición, antes que esa cera del demonio- el pelinegro recordó el episodio de la madrugada. Lily con cara sonriente le pasó un poco de cera caliente y olorosa por una pequeña sección de su pierna, como una muestra. Hasta el momento todo andaba bien. Después de gritar cuando la cera se despegó rápida y dolorosamente por su pierna, sintió un respeto por las mujeres.
-Al menos accediste a que te arreglara el rostro, ahora ya se porque el apodo de quejicus- aguanto una carcajada.
-Ya quiero ver que hagas eso mismo a Potter y su trío de cobardes- Snape tocaba sus labios, los cuales ya no estaban hinchados y sus parpados, los cuales no estaban enrojecidos.
-Bueno, para que veas todo lo que una chica tiene que hacer, para lucir presentable antes los ojos de la sociedad mágica y muggle.
-Que locas- Snape miró a su amiga- tú no necesitas ni un arreglo Lily- la contempló completa, era esbelta y tenía un color de cabellos y ojos inusual. Toda una belleza, pero la personalidad que tenía, era la que le cautivaba. Tan arrolladoramente amable y gentil y al otro instante impredecible.
-Tu tampoco necesitabas cambiar, amigo mío- Lily lo miraba con ternura, hasta con diversión.
-Pareces que disfrutas de todo esto- agachó su rostro avergonzado.
-No todos los días tu mejor amigo se convierte en mujer- pestañeo- una muy linda. Tendré que librarte de todos los buitres de Hogwarts.
-No te preocupes por eso- Snape agitó el aire como si llevara su varita- una maldición y problema resuelto.
-¡Oh no! no puedes ponerte a pelear. Ahora eres una señorita- Lily le daba palmaditas en la cabeza.
-Quita eso- antes de salir de aquella habitación, Snape se dirigió a su amiga- mi nombre será Eileen.
-Muy lindo, ¿nadie se dará cuenta?
-Descuida solo a ti les mencione el nombre de mi madre- se quedo callado unos segundos- alumna de intercambio de Drumstrang.
-Bueno le informare al director si esta de acuerdo con los nombres- la pelirroja salio de la sala como un rayo- deberías comer algo- alcanzo a decir antes de que el cuadro tapara la entrada.
La sala estaba tal cual como la vio ayer, cuando era uno de los chicos mas detestados de todo Hogwarts, aquel slytherin antipático y sin miedo a ser sarcástico. Pero de alguna manera le gustaba que la gente opinara así de él, como si fuera un misterio más en ese enorme castillo.
La sala estaba llena como era de esperarse, el olor de las tostadas hacían rugir su pequeño estomago. Miró la mesa de Slytherin, el grupo al cual frecuentaba conversaba y reía maliciosamente.
Se acercó cada vez más, olvidando su aspecto físico y apunto de saludar a Lucius Malfoy, a punto de sentarse al lado del rubio, su cerebro hizo clic y sólo atinó a quedarse muy cerca y de pie.
-¿Se te ofrece algo?- la elegante voz envolvió al pelinegro, pero en escasos segundo la amabilidad se esfumó- asquerosa griffindor- y como era de esperarse, el resto del grupo rió altivamente.
Severus uno de los mas inteligentes de todo Hogwarts estaba enmudecido, otros días le hubiera respondido ingeniosamente, pero esos días pasaron y ahora era Eileen una muchacha transferida, la nueva y la que sólo se dio media vuelta, muda de enojo y vergüenza. Maldita rutina.
Cuando ya la silueta de la alumna de griffindor desapareció del rango de Slytherins, el grupo dejo de reír.
-Eh Lucius, nunca he visto esa cara- Bellatrix miraba con sus oscuros ojos al sector donde estaba la recién llegada- no es estudiante de Hogwarts.
-Interesante, lastima que fue a parar en esa apestosa casa- los grises ojos miraban con malicia- aunque van quedando pocas chicas interesantes en este colegio- miró su reloj finamente labrado en plata- ya deberia ser hora que Severus este aquí…
Los griffindor miraban extrañados a la muchacha nueva y no porque fuera nueva, sino porqué maldecía por lo bajo y golpeaba su frente contra la mesa.
-Estupido, estupido- Snape ahora se golpeaba con el grueso tomo de transformaciones- "debí decirle, Ah hola Lucius soy yo tu amigo Severus solo que mas acinturado"-pensó- estupido… - solo el saludo de cierta pelirroja lo saco de su trance.
-AH! Eileen- Lily se sentó al lado de su "amiga"- deja de maldecir…asustas a los de primer año- ambos voltearon al ver a un par de niños se sobresaltaron- bueno, como te decía, compórtate…y el director te anunciara después del almuerzo.
-Esta bien…-Severus tomó una tostada y la embutió en mermelada de mora- ¿y de mi nombre? No dijo nada.
-Pues, acepto el nombre Eileen pero el apellido sugirió…
-Pues no veo el problema…pero dime ¿cual es?
-Dumbledore…-Snape casi se atraganta con el zumo de calabaza- dijo que así no se harían interrogaciones innecesarias si eras una pariente lejana de él-
-Asi que Eileen Dumbledore- Snape saboreaba su jugo- pues no me molesta…solo es un mes, y Lily UN….-dijo en susurro- que sigo siendo un chico.
-Lo se, lo se.
-Valla si no es mi adorada Lily y su…su…-James Potter miraba con atención, una chica bonita jamás se le escapaba de su rango de visión- y cual es tu nombre.
Al notar que Snape no iba a contestar Lily la presentó- ella es Eileen es una alumna de intercambio-
-Valla tu siempre tan amistosa mi querida pelirroja- James se acercó ágilmente al lado de ambas chicas.
-No hostigues….- Snape estaba furioso por el pedante que se atrevía a tocar a su Lily.
-¿Qué? Pero Eileen no serás que sientes celos…es decir también puedo dedicarte tiempo a ti- El Potter reía con elegancia y le dirigía sendas mirabas provocadoras al tiempo que movía su cabello, un verdadero espectáculo para cualquier chica, pero no para Eileen.
-Ehm James, no es correcto que te comportes de esa manera con alguien nuevo…- Lily estaba enojada pero cierta imagen mental la saco del momento que estaba ocurriendo, Alguna vez el gran James Potter sabría a quien le estaba dirigiendo esas miraditas seductoras, la sola idea hizo que estallara en carcajadas.
-¿Qué ocurre Lily?- dijeron al mismo tiempo.
-Nada, nada- Lily se limpió sus lagrimas de risa histérica y los miró a ambos, esa mirada no le gusto nada a Severus Snape- pues ustedes dos si que hacen una bonita pareja.
-Lily…-Snape casi se cae de su puesto de la pura impresión, más pálido de lo común y un ligero verde inundando su cara, su orgullo no podía estar más pisoteado.
-Eh, verdad que si- James abrazaba a Eileen alegremente- pero prefiero las pelirrojas.
Nos vemos!!
=)
