2. ¿Por qué me afecta tanto?

El sonido del despertador lo sobresalto, pero en seguida fue parado. El moreno no abrió los ojos en ningún momento y al dejar de sentir el despertador, tras el susto, se fue relajando dejando que el sueño le envolviera.

-¡he! Levanta.-seguido de una fuerte y corta sacudida en su hombro.

-¿Qué?...¿Yuki?... lo lo siento te he…. Despertado?- dijo levantando la cabeza e intentando abrir los ojos, pero estos le escocían por la luz del sol. Finalmente pudo ver al rubio levantado al lado de la cama poniéndose unos pantalones de vestir de color paja oscura y empezaba a abrochárselos.

-..yu..

-vamos, levanta, si no no te dará tiempo a ducharte.- El moreno seguía sentado en la cama envuelto en las sabanas, finalmente se arrastro fuera de la cama. Una vez refrescado y bien despierto se dirigió a la cocina donde su pareja se encontraba terminando de prepararse un café americano manchado. El pequeño se acerco al mayor por la espalda abrazándolo y aprovechando que giro la cabeza para darle un beso corto en los labios.

-Yuki, ¿A dónde vas?

-Te llevare a NG.-El ojivioleta sonrió.

-Gracias..

-Tengo que ir por unos encargos.- Añadió cortándole y sentándose en un taburete en la barra americana. Shû se sentó con la mirada gacha, en silencio.-Come, se me hace tarde…

-si…-Cojio una tostada a la que le dio un par de pequeños mordiscos para después beber el zumo de naranja.

-Coje algo por el camino…

-No… no tengo mas hambre… ya comeré en el descanso.- El rubio se levanto cogiendo la americana y dirigiéndose a la salida seguido de Shû. El trayecto en coche pasó en el más absoluto silencio, Yuki repasaba mentalmente lo que tenia que hacer aquella mañana, ajeno a la actitud de su amante quien también se encontraba perdido en sus pensamientos.

-¡Mierda! ¡K!

-He hablado con él mientras te duchabas.

-a… gracias…- la verdad es que no sabia muy bien que es lo que estaba agradeciendo pero se encontraba incomodo y es lo que le salio de manera espontánea, para luego seguir sumidos en el silencio. Llegaron y lo dejo sin grandes despedidas, de hecho si se descuidan ni se despiden.

-¡Hey! ¡Shûichi!- Grito el guitarrista acercándose casi corriendo al menor, alcanzándolo antes de llegar a la puerta de entrada al edificio.

-¡HHHoooola Hiro!-llamo con una envidiable sonrisa.

-¿Qué tal estas hoy? ¿Qué tal tu cabeza?- dijo despeinándolo

-¡Ay!..-poniendo carita de puchero- Bien, bien soy invencible jajaja

-Bien, pues ¡a trabajar!

La mañana paso entre partituras y canciones sin ningún hecho destacable… hasta que en medio de la grabación Shûichi levanto la vista y tras el cristal vio entrar a su amante, quedando mudo al instante. Dejaron de tocar y K les dio un descanso.

-¡Yuki!¡Koibito!- fue a lanzarse a sus brazos corriendo pero este le puso la mano en la cara manteniendo el brazo extendido, para que no pudiera llegar a lanzársele encima.- fufi..!-Yuki le cogió del brazo y lo saco del edificio llevando se lo al coche.- yuki! ¿Que haces? ¿A dónde me llevas? … aaa… no… No,no,no, NO! ¡No voy a hacerlo en el coche! ¡Tengo trabajo, y K me matara! ¡¡Que no quiero hacerlo en el coche!!

Gritaba el ojivioleta mientras el rubio abría la puerta del acompañante y lo metía dentro, abrochándole el cinturón y cerrando la puerta.

-¡cállate de una vez!

-¡No…! Yuki… ¿a donde me llevas?

-Al medico.

-¿¡Que?! ¿Por qué?

-Porque si no mañana el imbecil de las pistolas me va a destrozar el piso.

-…aa… y no es por un arrebato de pas…

-Deja de decir burradas.

-¿…no tenias cosas que hacer..?

Sera bobo, con lo que me costo conseguir que lo visitaran…- al no obtener respuesta sintio como de nuevo le entrava aquel malestar que se le hacia cada vez más comun aquel… vacio que le golpeaba en el pecho para metersele muy a dentro. Ahogo su preguntas para no molestar al rubio, ya que al parecer era lo unico que hacia.

Eiri se sorprendio cuando entraron en el edificio donde habian los consultorios y el pequeño no se quejo, sabia de sobras que no le gustaban ni una pizca los médicos. Se dejo hacer sin protestar, cosa que, o bien se encontraba realmente mal, o bien había madurado mucho… cosa que dudaba, aunque puede que ya en los últimos dias hubiese dejado de ser tan impulsivo y explosivo… o quizás solo era él que se había fijado mal.

-Ya tengo el papel.- dijo encontrándose a yuki en la sala de espera sentado en un silla de plástico blanca. Ambos se volvieron a dirigir al coche para marchar a NG otra vez. Shû no se atrevió a contar lo que realmente le ocurría al medico por miedo a que le tratase de entupido, como parecía que avían acordado llamarle todos. Así que a falta del motivo del malestar de su paciente decidió recetarle vitaminas, que le dieron a la recepción. De camino al coche Yuki leía la etiqueta de las píldoras, y al entrar en el coche inconsciente mente dejo frasco en el asiento del copiloto. El cantante no se percató sentándose encima.

-¡Baka! Te sentaste encima de las pastillas…- estas se avían colado bajo el respaldo. Ambos pusieron la mano para sacarlas.

-Ya lo tengo… esto no… es un carrete, a medio tirar…- dijo enseñándoselo al escritor quien se lo miro extrañado mientras sacaba ahora si las pastillas del asiento y las intercambiaba con el carrete a su koibito. Vio la fecha de caducidad de hacia casi un año, cosa que le ilumino para recordar que era…

-…Podemos rebelarlo y así…

-Hace más de un año que caducó. No se vera nada.

-…Bueno pero quizás…

-No, no va a salir nada.- Se levanto dejando a un deprimido ojivioleta aun sentado en el coche y se acerco a la papelera mas próxima para tirar el carrete. Había pasado alguna noche sin vela… intentando recordar que había ocurrido con ese maldito… tenia miedo que le hubiese caído cuando recogió a Shûichi inconsciente frente las puertas de NG… Y estaba en lo cierto, pero por suerte se cayó dentro del coche y las fotos de la v… aun no era capaz de decirlo… cuando despertó y se pelearon porque decía que estaba bien… no se atrevió a decir que no podía estar bien tras una violación… utilizo el recurso de: después de lo que ocurrió… Era incapaz de pensarlo por su nombre sin sentirse terriblemente … ¿Turbado?¿Culpable?... no sabia como describir la sensación… pero no había duda de que no era capaz de pensarlo….

Tras tirarlo se volvió al coche para volver al trabajo. La verdad es que el no era fotógrafo… pero había alguien que si…

Cuando su amante volvió al coche, él se sentía nervioso pero no dijo nada, sentía como las palabras le inundaban la garganta pero… no debía ser egoísta con sus preguntas… si le apetecía contárselo se lo diría… claro… si no… es que no es importante… o quizás le lleve algún mal recuerdo… Se encontraba encerrado en su propio cerebro sin darse cuenta de que se movía un poco espasmódicamente, ya había le había ocurrido en algún otro momento puntual, cuando se sentía mal… pero parecía que nadie aun se había dado cuenta… y su rubio amante en esos momentos tampoco lo hacia, se encontraba sumido en el pasado.

Pararon a comer en un pequeño bar restaurante muy discreto en comparación a los que acostumbraba ir el escritor.

-Estaba pensando… podríamos ir… cuando tengas tiempo… bueno pensaba que podríamos ir un día a comer… en casa de mis padres…- dijo sin levantar la vista de su plato de ramen casi sin tocar. El rubio se limito a mirarlo unos segundos antes de responder.

-no tengo tiempo.

-yo… no hace falta que sea esta semana o… yo… no se un día que te vaya bien… déjalo. No he dicho nada.

La conversación se dio por finalizada y pasaron el resto del rato como dos fantasmas. Los dos volvieron a trabajar. Shû intento achacar la manca de atención de su novio al poco tiempo que tenia para terminar la novela, pero aun así no podía evitar que doliese tras su sonrisa. La verdad es que la idea de visitar a su familia le había cogido un poco por sorpresa incluso a él… ya llevaba un año y medio viviendo con eiri.. Y hasta el momento no había tenido esta necesidad más que la vez en que se marcho por una semana del piso del escritor para volver con los suyos. Por la tarde terminaron temprano y aprovecho que la idea le carcomía para dar un paseo hasta su antiguo hogar. Casi sin darse cuenta ya se encontraba en la puerta buscando la llave, que se encontraba al lado de la del piso de yuki.

-¡¿Hola?!

Silencio

-Afff… mama debe de haber salido… papa al trabajo y mi … temible hermanita en el insti…- Dejo los zapatos en la entrada siguiendo las habitaciones de aquella casa con aire nostálgico. Su habitación fue el ultimo lugar donde fue y en el que paso mas tiempo, sentado en el suelo observando pequeñas marcas en la pared de los posters que había habido colgados, alguna mancha de galletas y zumo de las tardes que habian pasado hiro y él soñando ser estrellas… y… casi su primera vez… sonrió con nostalgia sentándose en el sitio en que se encontraba con el fotón cuando le fue a visitar yuki… por unos segundos, mientras revivía las imágenes de lo que sucedió, sintio otra vez, por unos segundos, aquellos sentimientos, miedo, duda, emoción, excitación… y enrojeció sintiéndose estupido por su actuación… la verdad es que entendía porque yuki se molesto…

La señora Shindô entro en casa cargada con la bolsa de la compra y tropezó con unos zapatos.

-Sera posible… No me lo puedo creer… tan grande y tan irresponsable…- Shû salio de la cocina con un vaso de agua cuando oyó la puerta.

-¡Hola…!

-¿Qué ha sido esta vez…? No puede huir siempre del trabajo y los problemas… ¡ya eres mayorcito! ¡No puedes venir a esconderte a la mínima!- Sintió una marea de frió y calor que le recorría todo el cuerpo contrariado por lo que le decía su madre.

-… ma...mama… yo… he venido de visita… hoy ya he terminado…

-a… y… ¿a que has venido?-la pregunta le salio del corazón.

-yo… solo venia de visita… hace… bastante que no os veía y… eso…- Su madre retomo el camino a la cocina seguida de Shû.

-ay cariño… tu padre va a volver tarde… y tu hermana hoy tiene entrenamiento de boley… ¿Cómo te va? ¿Ya comes bien?

-Si.. Yu..Yuki es muy buen cocinero…

-¿Y tu nunca cocinas?

-Yo… esto… intento enseñarme… pero como cada vez terminaba con todas las tiritas del apartamento… no me deja acercar a los cuchillos…ni al fuego…. Ni al congelador…

-¿ni al congelador…?

-Si, bue… esque… resulta que un día puse el dedo sobre un cubito de hielo y.. séme quedo enganchado… casi me quema las empremptas dactilares…

Su madre empezó a hacer la cena mientras iba preguntando las cosas que no salían en las revistas sobre su hijo. Su hermana se emociono bastante por encontrarle en casa de nuevo le contó un montón de cosas sobre el insti, sus antiguos compañeros, los profesores que a veces preguntaban por él, su desengaño con su primer novio y el nuevo que tenia… el tiempo se le fue como agua entre sus dedos y con la llegada de su padre se dio cuenta de que ya eran las nueve de la noche, tras unos minutos más para saludarle a él también se marcho corriendo a casa de su amante. Tomo un taxi para ir mas rápido y por el camino no pudo evitar mirar el teléfono donde no había ni una sola llamada de yuki, ni mensaje ni nada…

Llego y entro silenciosamente, ya estaría bastante molesto… si no es que estaba escribiendo y no se había dado cuenta de su ausencia… El piso se encontraba a oscuras pero al final del pasillo, en la sala de estar comedor se podía ver la luz titilante del televisor. Camino lentamente hasta entrar en la sala y vio su cena en la mesa, seguramente fría. Eiri se encontraba en silencio y parecía completamente sumido en sus pensamientos.

-Hola…

-…-El escritor se levanto y entro en su estudio. Él se sentó a comer, ciertamente ya estaba frió, pero lo tomo como una penitencia. Al lado de sus cubiertos había la pastilla que debía tomar… Cuando ya terminaba el escritor salio de su habitación y se sentó frente a él con un cigarro en los labios.

-… yo… he ido a ver a mi familia…

-…¿Así que es una venganza?

-no, yo… no pensé… pensaba que seria una visita corta… pero nos entretuvimos.

Shû termino de comer llevando los platos al lavavajillas. Los dejo y salio dirección a la habitación por el camino el rubio se levanto y lo siguió en silenció hasta que cruzaron la puerta y el ojiambar lo cogió del brazo haciéndolo girar y devorando los labios del menor, sin obsion a replica.

-No… yu..- el mayor lo volvió a besar acallándolo mientras lo empujaba haciéndolo sentar en la cama y le empezaba a desabotonar la camisa.- Yu… no… -Tras quitarle la camisa le metió la mano dentro de los pantalones y la ropa interior del pequeño mientras con la otra mano en la espalda lo aprisionaba contra si. El moreno mantenía sus manos en la espalda del escritor estirándole por la camisa para separarlo de él sin fuerzas. –aff…aa..- le tenia cogido fuertemente el miembro mientras lo masturbaba, mientras lo apretaba con los dedos le acariciaba el glande. Se encorvó hacia delante intentando apartarse.- yu…aa..duele..- Le dejo de coger por la espalda dejándolo caer tendido en la cama y llevo la mano a su mejilla acariciándolo.

-¿..Duele…?- dijo aflojando el agarre y intensificando sus movimientos. Había dejado de intentar apartarle ya que sabía que no lo pararía ya….

Bajo la otra mano y le quito los pantalones junto a la ropa interior para seguir masturbándole mientras con la mano derecha le acariciaba la cara para poco después enterrar dos dedos en la boca de su pequeño para que los lamiera, eso le excitaba un montón, el moreno le chupaba los dedos y jugueteaba con ellos como si fuera su miembro. Mientras le daba pequeños besos primero en la frente, en la nariz, las mejillas, el cuello, las orejas… las mordisqueo un poco, lamiéndole el lóbulo haciéndolo estremecer, siguiendo por la clavícula… besos cortos, apenas roces… empezó a tantear y acariciar aquella estrecha entrada para seguidamente presionar poco a poco enterrándolos uno a uno. El rubio dejo un momento el miembro de su amante para estirarse hasta llegar al cajón de los lubricantes donde cojio el de fresa. Saco los dedos para untárselos y se los volvió a meter cuidadosamente haciendo deslizar el uno con el otro y moviéndolos continuamente. Se acerco para lamer el miembro del menor, aprovechando de que hoy tardaba más de lo habitual… pero este se tenso al ver sus intenciones, relajándose al encontrarse con la mirada del mayor. Era bueno muy bueno.. Su dios del sexo… pero.. hoy parecía distinto la excitación le pareció menor de la habitual…Se sentía muy bien pero..

Eiri se desabrocho el pantalón con una mano dispuesto a hacerlo vestido, cosa que no gustaba para nada al menor quien rápidamente le desabrocho algunos botones de la camisa para que se la pudiera quitar por la cabeza. Se quito del todo la ropa y se tumbo sobre su amante besándolo frenéticamente mientras con las manos le levantaba las piernas por las rodillas de modo que le quedaban encogidas y lo dejaba mas expuesto y abierto a él, por el lubricante el miembro resbalaba y no le permitía penetrarle a lo que el menor lo cogió él mismo para que se pudiera enterrar en él…

-¡Aa, yuki!... aaff…

-..No...no te cierras…aaa…

-…aaa… no puedo…aaaa- Yuki empezó a moverse lentamente pero pujando para intentar entrar un poco mas en su amante, pero esa estrechez le estaba volviendo loco.

-AA Shû…aaa-Shû casi había perdido su erección por el dolor, así que empezó a masturbarse para conseguir su orgasmo. Su rubio estaba en la gloria pero no podía penetrarle suficiente para tocar al punto "mágico" de su amante. Parecía que con masturbarse no era bastante.

-¡Yuki!..aff.. más.. ¡más fuerte!

-aaa… estas muy estrecho… dem.. relájate!...

-aaa me…corro…aa..aa- El menor fue el primero en terminar seguido muy de cerca por el rubio quien se dejo caer al lado de pequeño, medio dormido. Pero Shûichi no se encontraba para nada satisfecho… no es que quisiera más… es que se corrió.. pero… ¿le estafaron su orgasmo? Se encogió sintiéndose mal… como si le faltara algo… El rubio casi completamente dormido le puso un brazo encima como un abrazo… pero aun que este gesto lo hubiese emocionado en otro momento… sin saber porque se sintio peor… literalmente como un agujero…¿Finalmente se había convertido en un agujero consolador como le llamaba Yuki? ¡Pero que clase de relación tenían.. si llevaban más de un año juntos y aun lo llamaba por su seudónimo! ¿Y si todo lo que había hecho bajo la palabra amor era solo por puro egoísmo y obligaba al rubio a estar con él? Y la pregunta que le había carcomido meses antes volvió: ¿Y si yuki, eiri solo estaba con él porque se sentía culpable de su violación?

wolas, termine de escrivirlo a las 5 de la madrugada... estoy muerta, espero que haya quedado bien... Creo que hace 3 o 4 años que no escrivia ningun lemon... y este solo era para contar los problemas..jeje pobrecito shû...

Muchisimas gracias por los reviews jeje, espero que me den su opinion de este cap, para bien o para mal T.T