3. Unas copas

El rubio despertó al amanecer, se estiro un poco para terminar de cerrar las cortinas y se dejo llevar por la calidez de la cama, enterrándose en esta. Estaba para volverse a dormir cuando se dio cuenta de que Shû estaba de espaldas a él. Se pego a su espalda y torpemente, y muy sutilmente se abrazo a él, intentando verle la cara por encima del hombro. El pequeño cuerpo se estremeció con el contacto y su carita tenía rastros de lágrimas y los ojos hinchados. Suspiro..

-No.. por favor… otra vez no…- susurro Yuki estrechando suavemente su pequeño.

El despertador empezó a sonar haciendo estragos en la cabeza del cantante quien se levanto deprisa a pararlo. Empezó a vestirse por inercia, le dolía todo el cuerpo, un maldito agujero… y su "pareja" no se encontraba en la cama… Lo encontró en la cocina preparando café. Haciendo un esfuerzo no le dijo nada, solo entro en la cocina y se sentó con un gesto de dolor por el pinchazo que sintió en cierta parte. Eiri le había dejado el desayuno con las pastillas preparado. El mayor noto el gesto de dolor y con un muy leve suspiro cogió el café y se sentó frente a su novio.

-¿Estas bien?- el pequeño se callo un a ti que te importa que moría por tirarle en cara..

-K debe de estar por llegar…- El rubio solamente observaba los movimientos del pequeño, erráticos, nerviosos, sin despegar su mirada del plato que parecía no vaciarse ni una pizca. Parecía que no podía parar quieto, pero no como normalmente si no como espasmos. Finalmente cuando se levanto para irse el mayor lo detuvo.

-Shûichi...-este giro la cara para enfrentarlo- Cuando regreses tenemos que hablar.

A Shû le cayo como una sentencia de culpabilidad, por lo que bajo la cabeza y se marcho.

*

-Shûichi,.. Shûichi…

-¿E?

-aff… ¿ha pasado algo malo con yuki?- Pregunto el guitarrista un poco arto de siempre la misma historia.

-no- dijo continuando en su mundo.

El silencio se adueño de la habitación otra vez mientras esperaban que les llevaran un par de maquetas para decidir cual seria la definitiva. Se acariciaba el pelo sin pensar en nada hasta que rompió el silencio de golpe y porrazo.

-¡Necesito un cambio de look!

-¿¡Que?! ¿Estas loco? ¡Ya hemos hecho las fotos del álbum nuevo!

-¡Pues que le pongan photoshop!- dijo levantándose muy seguro de si mismo directo a una peluquería.

*

Shû entro de puntillas al apartamento que compartía con el escritor. La idea que tenia en la mañana de demorar su llegada, para evitar la charla pendiente, quedo en el olvido cuando volvió al estudio tras su repentino cambio de look…. Con cara de circunstancias y un sentimiento de agradecimiento infinito por seguir en vida cerraba lentamente la puerta totalmente absorto en sus pensamientos. Digamos que ni el manager ni el productor le … mmm… satisfacía? La nueva imagen… que miedo que había pasado…

-¿Pensabas ahorrarte la char….?- empezó enfadado el rubio viendo hacia el pasillo de la entrada desde donde el pequeño se le acercaba entre las penumbras hasta que la luz del salón lo ilumino.-…¿Qué…que te… que coño te has hecho?!

-¡Joooooooooooo! ¿No te gusta??????

-me has traumatizado- dijo volviendo a su pose seria y fría. Se giro y se fue a la habitación antes de que Shû empezara a berrear.

Vació… vació absoluto en su pecho y hielo quemándole la garganta…pequeñas gotas salían de sus ojos. En cima de la mesa su cena, otra vez fría, solo mirarla se sintió culpable, Yuki estaba enfermo por su culpa, Hiro no hizo la carrera de medicina por su culpa, Ayaka no se casaría con Yuki por su culpa, Hiro estaba enamorado de Ayaka que intenta olvidar a Yuki por su culpa, K estaba separado por un océano de su mujer por su culpa, Sakano algún día terminaría mal de los nervios por su culpa, Suguru podría estar en cualquier grupo que no le diera tantos problemas pero por su culpa… retortijones en el estomago y el peso del mundo en su conciencia, ¿porque no podía ser de otro modo? ¿Por qué no podía cambiar su carácter y ser como todos querían que fuera?

Se estiro en el sofá sin acercarse siquiera a la comida.

Yuki salio del baño con la camisa el pijama sin abrochar y secándose el pelo. Se acerco a su mesita de noche para mirar la hora en el despertador para seguidamente sacar un cigarrillo y encenderlo. Su camino lo llevo al salón encontrándose las luces abiertas y la comida sin tocar, le fastidio, le hacia la comida, le dejaba apunto la medicación y este debió de comer antes de llegar… Cojió el plato y los cubiertos para llevárselos a la cocina pero tan pronto levanto la vista lo vio estirado en el sofá boca abajo cogido en un cojín….

-…¿Qué te ocurre?-pensó desanimadamente. Lo dejo todo en la cocina, para encontrarse con el mismo panorama al salir. Se le acerco oyendo pequeños lamentos que salían de esos labios que tantas veces había degustado. Sentía que algo lo reprimía, un miedo, vergüenza… no sabia decir que era exactamente, pero con un acto de valentía estiro la mano apartando le los cabellos que le cubrían el rostro casi al completo sintiéndolos mojados. Continúo delineando sus facciones para poco a poco ir bajando por su cuello y espalda para colarse bajo su jersey y camiseta, acariciarlo lentamente. Este no despertó así que fue en busca de una manta para cubrirle, si no le quería contar que ocurría no le pensaba a obligar, quizás tan solo necesitaba tiempo para poder contárselo… pero lo de la noche anterior…

*al día siguiente

-Y no se podríamos ir a ver una película ¿no crees?

-hmm…

- ¿O pensara mal?

-mmm…

-Por un día que viene no quiero que se sienta incomoda

-A ha…

-mm ¿Te he contado en realidad Ayaka es un tío y soy zoofilico?

-mmm… ¿he?

-No me estas escuchando…

-se se… que Ayaka va a venir y tu estas súper emocionado…

-ya se… ¿porque no vienes con nosotros?

-¿yo?

- A si no se sentirá presionada ni pensara nada raro…

-¿Que queréis hacer?

-Quería llevarla al cine… a ver… mm... la peli de Judy… no me sale el nombre…

-mm ¡a! la de… okis, vale. … a que hora habéis…

-A las cinco, podemos ir a la de las seis y media.

-Voy a llamar a Eiri haber si se apunta… estaría muy bien ir los cuatro…

-pero no decías que ayer…

-puede que solo fuera un malentendido… ya sabes que me lo tomo todo demasiado apecho…

*

-¿Si?

-Yu.. ¡Eiri! ¡Soy Shûichi!

-ha…

-Es que… Hiro y Ayaka quieren ir al cine esta tarde y podríamos ir nosotr…

-Ni hablar

-Pero yuki será temprano a las sei…

-Tú haz lo que quieras

-Pero…

Tututututu…

*

Se encontraban Gravando cuando hiro vio entrar a Ayaka desconcentrándose al instante. Seguidamente la música dejo de sonar, dirigiendo todos la mirada a la puerta.

-Ok, ok. Hemos terminado.- Soltó el manager dando por imposible la continuidad del ensayo. La película fue larga, 2h pero a Shû le pasaron, los primeros minutos como una eternidad, se le hacia difícil obviar las caricias de la pareja, los susurros… Que Yuki, Eiri, se empeñaba en negarle, así era como lo sentía, entre la culpabilidad y el odio… ese era el sabor amargo de sus pensamientos, los que asieron que el resto de la película pasara frente sus ojos sin que se diera cuenta. Al terminar salieron los tres del cine parándose frente a este para despedirse.

-Shûichi, ¿te pasa a buscar Yuki?

-¿he? No, no yuki…-¡Mierda! Eiri, Eiri, Eiri, porque coño no me sale!

-Te… Te acerco..

-No, no, es pronto.. Voy a ir caminando un trozo

-¿Seguro..?

-Si, necesito… dar un paseo, después ya cogeré un taxi.

-vale… pues… nos vemos mañana…

-Si…

-Adiós Shûichi-kun..- Shû respondió levantando una mano y empezando a caminar. La verdad es que realmente tenía un buen rato hasta el piso de Eiri. Hasta el momento las noches eran frías, el sol otoñal le volvía la calidez al día, pero poco a poco, a medida que se adentraban en el otoño, los dias se hacían más fríos al igual que las noches.

Se encontraba en el centro, caminando al lado de escaparates, karaokes y locales de ocio nocturno. Entre estos vio lo que parecía ser un pequeño bar., muy discreto, con una sola ventana abierta a la calle. Aprovecho que aun no era público su cambio de look para pasar desapercibido, con el cabello mas corto y de color rosa oscuro,y unas gafas con montura de pasta bastante gruesas le hacían suficientemente irreconocible. Entro a tomar una copa, aunque se sentía incomodo… quería retardar su llegada, pero ir a tomar una copa solo… le incomodaba, normalmente siempre que entraba en un bar, cafetería… si iba solo se zampaba el pedido rápidamente y se marchaba. Había poca gente, un par de mesas con parejas, una de cuatro y una persona en la barra. Se dirigió hasta ella sin saber muy bien porque, y empezó a estudiar los licores que había en las estanterías hasta que un chico un par de años mayor que el se le puso en frente tapándole la vista.

-Buenas noches, ¿que te sirvo?

-mm no lo se…

-¿Un desengaño?-le izo una sonrisa triste y cómplice.

-más.. o menos… problemas..

-ya… yo te aconsejo este- dijo girándose y cogiendo una botella del primer estante, puso un vaso frente el pelirrosa y empezó a servirle.-mucho alcohol, gusto dulce pero suave… pasa muy bien incluso si no estas acostumbrado…-volvió a dejar la botella y le acerco el vaso, pero sin dejarlo aun le pregunto:- porque.. eres mayor de edad, ¿verdad?

-¿e?, si…-dijo con aire perdido haciendo ademán de buscar la cartera.

-vale-le acerco el vaso y le sonrió. En otras circunstancias Shû se hubiera sentido culpable por mentirle, pero… sentía que tenia que hacer una locura, que necesitaba esa maldita copa.

-hei, ¿te apetece hablar?

-Es que yo… no se que es lo que esta pasando… el problema soy yo… pero… no se…-finalmente dejo de marear el sake y tomo un sorbo, notando como le quemaba la garganta, para volverle a subir dejándolo sin habla, los ojos se le llenaron de lagrimas-¡cof cof!

-El primer sorbo siempre quema jeje, ¿Estas bien?

-Si.. cof… últimamente me llegan ostias por todos lados… y me da la sensación que en lugar de que cada día iré a mejor que aprenderé a sobre llevarlo… tengo la… el presentimiento de que cada día será peor..-terminó abatido

-I te da miedo, miedo a no llegar a lo que se espera de ti…- Solo asintió sin mirarlo y tomando un par de sorbos pequeños.- Buenas noches, ¿que le sirvo?- El chico se alejo a servir a los nuevos clientes mientras el pelirrosa seguía bebiendo. –Mira chico… yo no te puedo ayudar… porque la única salida que conozco es caer hasta el fondo, para replanteártelo todo…

-No hay fondo…-dijo mientras le servia más licor.

-Hay un fondo… siempre hay un final para todo.

-Se…pero no entiendo porque todo es tan complicado…- cada vez se terminaba el licor mas rápido, el alcohol le había dormido la boca y la garganta y ya no le quemaba ahora si podía sentir aquel gusto dulce pero suave del que le había hablado-… siempre… no se… yo quiero a mi pareja….pero y ¿él?... no entiendo a que jugamos… o… no se- Tras empezar la tercera se le empezaron a nublar los pensamientos y divagaba frente al joven Barman que lo escuchaba con una sonrisa cómplice.

Ya eran casi las 12 cuando Seguchi salió de la oficina y se dirigió a su refugio particular para evadirse unos minutos con un whisky de malta… Entro encontrándose a Mitsui hablando con un chico pelirrosa visiblemente afectado por la bebida, este al oír la puerta desvió la atención del más joven para ponerla al recién llegado quien se dirigió a la barra.

-Buenas noches.

-Buenas noches, ¿lo mismo de siempre?

-Si…¿Shûichi?- dijo poniendo una mano en su hombro y girándolo con el taburete para que le quedara de frente.

-¿E? ¡Tôma!-Dijo abrazándosele…

-mm Mitsui… ¿Cuanto ha bebido?

-Creo que más de lo que aguanta…

-… ya veo… creo que

-Seguchi eres un gran amigo…-cosa que respondió el rubio poniendo los ojos en blanco y dirigiéndose con cara de circunstancias al Barman…

-Hoy no voy a tomar nada… volveré a ese borrachín a su casa o mi cuñado me mata… ¿me cobras?

-Ya esta me ha pagado las dos ultimas copas por adelantado… creo que savia que no estaría en condiciones jeje

-cabeza hueca…- dijo mirando al pelirrosa abrazado a el para no caerse.

-Adiós

-Hasta pronto.

-¿on..de vamos?

-A casa Shûichi, a casa…-Lo sentó en el asiento del copiloto y marcharon dirección al piso del rubio.

-Hei, ¿te encuentras bien?

-Se se, Toma…

-¿Si?

-¿Tu de tirariaz a Yugui?-pregunto serio de golpe.

-¿A que viene esto?

-zu lo hariaz verda…

-No seas tonto, yo soy etero..

- Menos mal… él siempre recorre a ti guando sta mal… yo solo soy un inzordio…- Se llevo la mano a la boca

-¿Te encuentras bien?

-No.. no lo se… todo… mda vuel..tas…

-ya llegamos… procura no vomitar en el coche…- Dejo el coche aparcado frente la puerta del piso del escritor, bajo al chico que ya no se aguantaba nada en pie y lo arrastro hasta el ascensor y lo dejo sentado en el pasillo al lado de este, mientras subía a buscar el escritor. Tocó el timbre. Se oyeron pasos fuertes y un poco apresurados, se abrió la puerta con brusquedad y salio un rubio con cara de pocos amigos.

-¡¿Estas son horas de llegar, y encima te dejas las llave…?!- Tôma quedo petrificado con una sonrisa un poco descolocada.

-Lo siento, el baka aun no ha llegado- dijo recuperando su postura habitual.

-Ya lo se, me lo encontré cuando Salí de NG.-antes de que el escritor le preguntara izo un gesto con la cabeza hacia los ascensores- esta a bajo, en el pasillo.

Los dos bajaron encontrándolo dormido, se dirigieron hacia el y lo levantaron entre los dos, pero después yuki lo levanto al estilo novia.

-¿Podrás?

-Si, no pesa casi nada…- ¿El baka ha adelgazado?

Subieron y Tôma les abría las puertas, dejo al pequeño en el sofá y se dirigió al teléfono para marcar el número del pelirrojo.

-¿Shûichi?

-No, Yuki.

-¿Qué? ¿Qué ha pasado?

-¿No se suponía que ibais al cine?

-si, si fuimos al cine…que no..

-Y después que, ¡¿he?!

-después nada, ¡¿pero que no ha llegado aun?!

-¡No!, lo han traído, ¡con el pedo del siglo!

-¿Cómo?

-…

-¡Ei ei! Al terminar nos dijo que le apetecía andar un poco y después cogería un taxi.. no sabíamos nada! ¿Está bien? ¿Le han hecho algo?

-Mañana no se podrá mover de la resaca ..

-Lo siento no debimos dejar lo solo…

-Tututututut..- Hiro miró el auricular sorprendido y sintiéndose un poco culpable.

-Hiroshi, ¿que ha pasado?- Ayaka se encontraba en la cama junto a este

-Shû se fue a emborracharse cuando lo dejamos… lo acaban de llevar a casa de yuki-san….

*

Colgó anojado el auricular y se izo un breve silencio entre él y su cuñado hasta que Shû empezó a tener nauseas.

-¿Shûichi, estas bien?-dijo el rubio acercándosele y apartándole unos mechones de pelo.

-¡Yu gui! Ze quiero… yo…grhm-le vino una nausea más fuerte.

-¡Mierda!-dijo cogiéndolo como podía para arrastrarlo hacia el baño, tôma no se sentía muy cómodo con la situación así que les ayudo abriendo puertas y llevándoles lo que necesitaban pero dejándoles espacio. El escritor cogió al pelirrosado y lo aboco al sanitario aguantándole la frente y manteniéndolo medio incorporado.

-¡¡Vomita!!

-¡No!

-Te sentirás mejor

-No puedo- le dijo con los ojos vidriosos

-¡Si tu cuerpo te lo pide!- a la siguiente arcada finalmente hecho hasta la primera pepilla mientras le caían las lagrimas.-Vamos ya esta… -le dijo limpiándole la cara. Se encontraban, yuki, sentado en el suelo y el pelirrosa sentado en sus piernas y apoyado en su pecho. Seguchi los veía des de el pasillo y fue a buscar un baso de agua pasándolo a Eiri, quien lo cogió y le levanto la cara al cantante.

-enjuágate con agua.

-Eiri… me encuentro mal…

-Ya lo se…-Se lo llevo a la habitación donde le puso el pijama y lo dejo dormir.

-Gracias por traerlo…

-de nada, si necesitáis algo…

-¿Qué hacia un tipo respetable en un bareto un viernes a media noche?

-je..esta tarde acompañe a tu hermana a hacerse una ecografía y después volví a NG a trabajar…

-ya falta poco…

-Si- dijo poniéndose un poco rojo- será una niña- añadió con una sonrisa.

-Felicidades. Cuídalas…-El mayor sonrió mirando hacia la habitación.

-Y tú cuida de tu niño jeje

-no se que coño le ha… pasado por la cabeza...

-Es joven…

-Esto no le exime de su comportamiento.

-afff Eiri… cuando tu tenias su edad… me las vi negras en nueva york…

-Era distinto…

-¿Estas seguro? Por cierto…he recibido un rumor… dicen que hay fotos comprometedoras de Shûichi … que van a salir a la luz próximamente…

-¿De que tipo?

-Al parecer son de Shûichi manteniendo relaciones …

-¿Con quien?-dijo desconfiado.

-Dicen que no se reconocen los individuos…

-¿Qué…?-pidió sin voz- ¿Shûichi lo sabe?

-No… ya te digo que es un rumor que me ha llegado a mí. Seguro que es un foto montaje.

-Podría ser verdad…. Taki

-¿No tenias tu el carrete?

-Lo tire en una papelera hace un par de dias… no creía que pudiera salir nada…-Tôma lo mió a los ojos y le aguanto la mirada unos segundos.

-Seria mucha casualidad, pero por si acaso yo procurare… encargarme de todo.

-Gracias

-De nada… nos vemos…

-Adiós.

*

El rubio se despertó abrazado al pequeño quien se había pasado parte de la noche temblando de frió y hablando en sueños. Se levanto y se fue a trabajar un poco más en su novela. Al medio día escucho que el pelirrosa se había despertado.

Shû se encontraba sentado en la cama sobandose la cabeza cuando entro yuki y abrió la persiana haciendo que los ojos le escocieran e inmediatamente se cubrió con el nórdico la cabeza.

-Buenos día borracho.- dijo tirando de las cobijas.

-Shhhh! – El menor tenia los ojos cerrados y se tapaba los oídos- mi cabeza… -susurro.

-¡Se puede saber que hacías merodeando solo y además borracho!

-Como si te importara- espeto, pero pronto se arrepintió pues le dio unos fuertes pinchazos en la cabeza.

-¡Eres un criajo!¡mira que ponerte a beber hasta quedar k.o….

-¡Que si, que si, pero no grites!

-Shûichi no estoy gritando, a si tienes una idea de cómo me siento cuando me despiertas a grito pelado, imagínate si ahora estés gritando….

-Ya basta … ya me ha quedado claro que solo soy un incordio..- dijo llorando amargamente.- mi cabeza… susurro.

Yuki apago el cigarrillo y se sentó en la cama abrazándole.

-Si lloras te va a doler más…-Cuando se calmo un poco le volvió a hablar.-¿Que paso ayer?

-yo… nada… fui al cine con hiro y ayaka… y luego entre en un bar…

-Eres menor… no deberías de beber…

-Lo siento… yo…

-¿No me vas a dar ningún motivo?- Shû le miro a los ojos y volvió a llorar. El escritor cuando su pareja se calmo un poco se levanto y volvió al cabo de un momento con una bolsa de gel helado para que se la pusiera en la cabeza.-Ten, la comida ya esta lista.

-No tengo hambre…

-Ayer no cenaste y ..

-¿y tu que sabes si cené?

-¿pues porque solo devolviste las cuatro porquerías que comiste en el cine? Tienes que comer.

-Me dan arcadas solo de pensar en comida…

-Pues no pienses, solo come.

-Que obsesión…

-Has adelgazado, pronto no va aquerad nada de ti…- soltó con burla. Shû se volvió a abrazar a su pecho mientras cerraba los ojos..

-Te quiero…-susurro recibiendo un beso en el pelo. Yuki cambio a un tono de voz que no se parecía en nada al frió habitual, era un susurro preocupado.

-Tenemos una conversación pendiente…¿Recuerdas?... en cuanto te encuentres mejor… -le dio un beso cariñoso y lento para después salir a preparar un poco de arroz blanco, haber si lo hacia comer…