5. y si…

Shûichi fue el primero en despertar. Tras el susto inicial se dio cuenta que se había levantado 5 min. Antes de que sonara el despertador. Lo paró y sentado perezoso en la cama admiró a su acompañante. Siempre se comportaba de forma impulsiva… Ahora allí sentado tuvo el impulso de acariciarlo, quizás incluso besarle, pero la duda lo detuvo, como empezaba a ocurrir cada vez más a menudo… ¿Y si lo despertaba? ¿Y si lo molestaba?¿y si no es el momento?...

¿Desde cuando el "y si" se había apoderado de su vida? Cada vez que un "y si" le cruzaba por la cabeza se sentía perdido en un mar de dudas… a si que no hacia nada, o en el caso de que lo hiciera parecía una acción ortopédica, temblorosa, insegura y asustada.. Los pasos correctos acababan siendo mediocres… K-san lo había empezado a notar, en su opinión se estaba comportando como si fuera solo una sombra… para hacerlo reaccionar cada vez lo reprendía más, aunque parecía que este no reaccionaba.

El mayor empezaba a despertar, podía oír a su amante a su lado moviéndose cerca de él. La calidez de la cercanía, su aliento encima de sus labios.

Shûichi finalmente se había inclinado muy lentamente parándose a un par de centímetros para mirarlo y finalmente acariciarle la mejilla mientras depositaba un suave beso en esos adorados labios.

Finalmente notó una mano temblorosa en su mejilla y un beso al igual que esta tembloroso, asustadizo, abrió los ojos preocupado.

Con esto Shû se apartó.

-Lo siento, no quería despertarte…- con voz apenas audible, no sabía si era buen momento para disculparse o si debía callarse.

-¿Qué ocurre?- Shû lo miro extrañado

-Nada…-bajando la vista.

-¿Seguro?- lo miro reprobarte mientras suavemente con una mano le hacia levantar la cabeza para que lo mirara, aunque este le esquivaba la mirada.

-S..si…- se sentía sorprendido y nervioso-tan solo me apetecía besarlo…¿Tan extraño resulta?"

Sintiéndose incomodo ante ese silencio se levanto y fue a la cocina a hacerse el desayuno.

Sacó la leche, la puso en una taza y al microondas después la coció y a los cereales y les dispuso en la mesa de la cocía donde le llamó l'atencion un sobre marrón en cima de esta. Aun de pié lo cogió y examino, lo giro y vio su nombre escrito en una buena caligrafía, pero no era la del escritor. Se disponía a abrirlo cuando Yuki se lo quito de las manos por encima de su hombro.

-¿…Q…que?- Se dio vuelta sorprendido viendo al mayor descalzo, con un pantalón de pijama y una camiseta blanca, lo que utilizaba mas a menudo para dormir.

-Eso no es para ti…

-Pone mi nombre…

-Pero no es para ti…- dicho esto y maldiciéndose internamente se dirigió al estudio donde lo pasó por la trituradora de papel. El pequeño lo había seguido y le vio hacerlo de espaldas. Había un carrete dentro del sobre también, que el rubio cogió y pisoteó, una vez abierto el tanque sacó la película que tuvo el mismo destino que el sobre. El pelirrosa se aparto de la puerta silenciosamente para que no se diera cuenta de que lo había visto todo.

Se sentía entupido… no estaba hecho para cuidar a nadie… Siempre metía la pata, acababa de darle otro motivo para preocuparse a su amado… pero era mejor así, no hacia falta que tuviera que volver a enfrentarse al pasado… Salió dispuesto a enfrentarse a todas las preguntas y reproches pero no había nadie, Shû marcho sin hacer ruido.

Shûichi se había ido procurando hacer el menor ruido posible. Pero tras cerrar la puerta con delicadeza sintió unas inmensas ganas de llorar saliendo corriendo, sin saber muy bien por qué. Al llegar a la esquina paro aun llorando a mares y sin respiración intentando tranquilizarse para que no lo viera nadie en aquel estado, y lo que mas le frustraba era que no sabia ni porque estaba así… él no había echo nada… si eiri no confiaba en él era su problema no suyo… aunque intentar repetirse hasta la saciedad esta afirmación, no se sentía mejor…

Siendo domingo no tenia que ir a trabajar teóricamente, pero tenia que cantar una canción en un programa de la televisión, un pequeño adelanto de lo que seria su próximo trabajo. El programa empezaba a las doce… aun faltaban 2 horas, y el ya se encontraba frente el edificio…. No sabia que hacer todo ese tiempo… pero no quería quedarse en casa, no soportaría que Eiri hiciera como que no había pasado nada… fue andando hasta un parque cercano, con un pequeño estanque, sentándose a mirar los peces con la mente en blanco… mirando el reloj constantemente como si así el tiempo pasará mas rápido. El parque estaba lleno de niños acompañados de sus padres, algunos con abuelos..

-"Eiri no va a poder tener nunca una familia si sigo a su lado… no tendremos nunca una familia"- apoyo la cabeza en la barandilla del estanco, mirando su reflejo en el agua.

Cuando aun faltaba un cuarto de hora se volvía a encontrar frente el edificio de televisión. El primero en llegar fue Hiro, otra vez sorprendido por la puntualidad de su amigo. Shû no se había percatado de su presencia, estaba sumido en sus pensamientos.

-¡Hey! ¡Shûichi!- El pelirrosa levanto la cabeza para mirarlo, pero su semblante no cambió, seguía serio.

-Hola…

-Si que has llegado pronto, yo que pensaba que iba a ser el primero….-Hiro volvió a mirar a Shû quien no parecía hacerle caso.-¿Te ha llevado Yuki-san?

-…no… no me ha llevado…- El guitarrista empezaba a sentirse incomodo con la actitud de su amigo, era como si fuera otra persona, tan serio, tan distante…

-"¿yuki le habrá contado de las fotos?"-se preguntaba preocupado y empezando a pensar en como encaminar el tema. –Oye, Shû...ha… ¿ha pasado algo con Yuki?- El menor levanto la mirada para fijar una de penetrante a su amigo, ¿Hiro sabia algo del sobre?¿o solo era porque no estaba haciendo gilipolleces?

-¿Por qué lo dices? ¿Sabes algo?- pregunto a la defensiva.

-¿Saber el que? Es que como se te ve… preocupado o... no se...

-No me pasa nada… no siempre tengo que ser el tonto que hace las gracias ¿no?- espeto nervioso y levantándose ya que acababa de llegar la furgoneta de K con los que faltaban.

-No… pero... – suspiro mas preocupado por su amigo…

Tan solo tenían que tocar una canción así que terminaron rápido y les restaba lo que quedaba del domingo libre.

-Hiroooooo… ¿vamos a comer algún sitio?-pregunto casi suplicando el cantante.

-pues… yo lo siento... pero es que tenia planes… tengo una comida con Ayaka y mis pa…

-okok…-lo detuvo shû.- Suguru… ¿quieres ir a comer conmigo?

-Lo siento Shindou-san mis padres han vuelto de viaje y… bueno…- El pelirrosa suspiro...

-Bueno pues nos vemos… -dijo marchándose andando.

-¿Shindou-san esta bien?

-No lo sé… no lo creo.- Normalmente estaría encantado de tener una tarde larga para pasarla con yuki….

*

Shûichi andaba por la calle despistado, pensando en sus posibles salidas… sus padres le dijeron que salían de la ciudad este fin de semana, y su hermana iba a dormir en casa de su novio, Hiro estaba ocupado, Suguru también… no tenia mas opciones… decidió coger el camino mas largo y puede que de camino comprara algo para comer o… ya se vería…

Como terminaba de salir en televisión su nuevo look ya era conocido, pero aun era temprano para que todo el mundo lo reconociera, tan solo los que habían visto su breve aparición. Llevaba gafas de sol y gorra del mismo color que el pelo para que se confundieran.

Camino por calles que nunca había visitado hasta llegar al parque donde se conocieron… debían haber pasado 2 h desde que se despidió del resto del grupo, y ya estaba llegando al piso del escritor. Se sentó en el banco donde se conocieron, y dejo pasar el tiempo. Mientras caminaba no se había percatado del aire invernal que hacia, y es que el otoño estaba bastante avanzado.

*

Yuki se encontraba bastante preocupado, no debería haber dejado marchar así al menor… aunque quizás no se había percatado de nada… podía ser…. ERA tan inocente… aunque…

Se encerró a escribir, 3 semanas… y no parecía avanzar…

Mas tarde puso la televisión para ver su actuación… esta le dio la certeza de que algo no andaba bien… y ahora ya no estaba del todo seguro de que tuviera relación con Taki…

Estaba confuso, -"no estoy hecho para cuidar de nadie…"- se sentía impotente, sin saber porque… precisamente porque no sabia porque, porque no sabia que hacer, que decir… se sentía en un abismo, pero no era él el que caería al hacer el paso en falso…y esto le daba tanto miedo… realmente necesitaba ayuda, y esperaba que esta se la brindara la psicóloga…

Hacia ya 1h i media o más que el menor debería de haber llegado y el rubio se empezaba a preocupar. Después de estar diez minutos intentando continuar el libro y mirar el reloj repetidamente se dio ánimos a llamarle, después de cómo se marcho el chico le tocaría dar su brazo a torcer. Se levanto lentamente, como si esperara a que llamara el pelirrosa antes de tener que hacerlo él. Cogió su cajetilla de cigarrillos y tomo uno, prendiéndolo pasmosamente mientras empezaba a andar poco a poco al teléfono. Frente este espero un par de minutos mirándolo fijamente, pero ante el mutismo de este finalmente se decidió a llamar.

Shû tardo un poco a coger el teléfono, estaba tan en su mundo le costo percatarse de que le llamaban, miro quien era y lo descolgó sin ganas.

-¿..nn..?

-¿Shûichi?

-See..- afirmo desganadamente. Pues claro que era él, era su móvil ¿no?

-ee..¿donde estas?- oírlo tan apagado lo cogió desprevenido y lo desarmo. La verdad es que esperaba que el menor le respondiera con el entusiasma que ponía cada vez que hacia algún cariño.

-¿… que pasa?-omitió la respuesta adrede, esta pregunta le molestaba como el "¿Cómo estas?" de cortesía… Yuki pensó que no lo había oído.

-No pasa nada, ¿has terminado?

-Se...

-¿Te lleva k?

-no…

-Te vengo a buscar.

-No hace falta.- le dijo tajante.

-Baka es muy tarde, tienes que comer y tomarte las pastillas…

-…-Ante el mutismo del pelirrosa lo tomo como un si.

-¿Dónde estas?

-… en el parque…

-ok vengo a por ti.

-Tud tud tud…

-¿ha colgado?- eso si le había herido el orgullo pensaba mientras se empezaba a poner la gabardina y una bufanda. Se dirigió al parque a pie, tan solo estaba a 5 minutos…

Lo encontró sentado en el banco un poco encorvado dándose calor a si mismo y con la mirada en el infinito. Seguramente no se había percatado de que su cuerpo había empezado a temblar y estaba abrazándose para darse calor. Se le veía perdido, indefenso… eso hizo apartar de la mente del escritor reprenderle duramente por cortarle el teléfono. Se acerco y le tendió la mano, a lo que tardo dos segundos a percatarse el menor. Primero miro la mano y siguió el brazo hasta llegar al rostro de su pareja. Finalmente decidió tomarle la mano y el otro lo ayudo a levantarse. Al instante los labios de shû quedaron blancos y se llevo la mano a estos a causa de unos pequeños pinchazos en estos y que la vista se le nublaba.

-¿Shûichi, estas bien?- pregunto el mayor inclinándose un poco hasta poner su cara a la alzada de la del chico.

-..see..- susurro el chico mientras sentía como la presión le volvía a la normalidad y se percataba de que le dolían los músculos por el frió, que hasta ahora no había prácticamente notado. El mayor abrió su abrigo y acogió al menor entro de el pasándole un brazo por los hombros. Instintivamente este le paso un brazo por la cintura dentro de la gabardina y apoyo la cabeza en el pecho del rubio.

-¿Has comido algo?- Shû negó con la cabeza.

Anduvieron hasta el piso donde el rubio se apresuro a preparar una sopa caliente al menor. La comida como el paseo era en silencio, de vez en cuando el escritor miraba el extraño comportamiento del cantante hasta que finalmente, cuando terminaron, el rubio hizo la pregunta apocalíptica.

-¿se puede saber que te pasa?- Su tono no era enfadado, era mas bien hastiado, mientras lo miraba fijamente a los ojos.

El pelirrosa lo miro un poco sorprendido y mientras lo miraba a los ojos, abrió la boca para decirle todo lo que sentía, pero no le venia una sola palabra en mente para decir lo que sentía. Su cara iba cambiando de desconcierto a amargura… a tantos otros sentimientos que tenia en aquel momento y desde hacia mucho, pero no era capaz de hablar. Sentía que se ahogaba y que los ojos le empezaban a arder, finalmente bajo la cabeza intentando no llorar y lograr decir algo con coherencia… pero todo lo que fue capaz de articular fue un triste – yo…- demasiado fuerte por una conversa normal y terminándolo ahogado, para seguidamente empezar a llorar a mares, mientras movía los brazos nerviosamente, con gestos demasiado rudos, para intentar comunicar lo que sentía, dando pie a la habla que no llegaba.

Mientras el rubio lo miraba fijamente, un poco asustado y muy preocupado. Esperando algo que le hiciera comprender…

Finalmente el pelirrosa dejo caer los brazos pesadamente rindiéndose. Estaba claro que no lograría nada. Se llevo las manos a la cara mientras su respiración era cada vez más errática intentando parar el llanto y tranquilizarse. Desesperado se marcho corriendo a la habitación y directo al baño de esta para encerrarse, allí lloró con toda su alma mientras dejaba que el agua de la ducha le mojara la ropa.

Yuki desde el salón podía sentir el llanto a pesar del sonido del agua, dejándolo con el corazón en un puño.


Wei no he muerto... ¬¬' no del todo bueno, ke muchissimas gracias a Mariohn, a Mizuki, Olimka, Lady Sesshoumaru, a hiika, y a todo el mundo que me ha dejado algun review!!

me hacen muy feliz. Siento muchissimo haber tardado tanto.. lo sineto T.T perdon perdon perdon!!!!!!! Aun ke me me tarde me van a dejar alguna notita ¿no? Y.Y sispli, porfa...

Besos y abrazos pa to el mundooooo!!!!! y que tengis un buen dia o noche!!