lo se es muy cortito y bueno muy simple y eso.. T.T espero no me maten, pero es ke si no no habia modo de subirlo... T.T

bajo el agua

Yuki estuvo en la sala 10 minutos completamente ido, no entendía para nada lo que acababa de ocurrir a si que tampoco sabia que hacer. Tras este tiempo reviviendo la situación mentalmente para intentar comprenderla volvió a la realidad con el sonido de fondo de la ducha, pero ya no se oían los sollozos.

"tal vez solo necesitaba desahogarse…" con la vista fija a la puerta de su habitación pensó que en el estado del menor le convenía un baño relajante, quizás después de este podría contarle que le ocurría realmente. La siguiente hora paso como un suspiro, el rubio empezó a rebuscar en sus libros algo que le pudiera ayudar… además de buscar entre las cosas de su amante. La idea se le ocurrió al abrir un baúl del salón donde tenia libros que le habían regalado y sencillamente no eran de su interés, pero la cuestión es que no solo había sus libros sino que había libretas, agendas de otros años…. Un montón de cosas de su amante, quien al saber que no le gustaba el desorden las escondía en cualquier armario medio vació o cualquier espacio que el mayor no mirara normalmente.

En un principio había ido quitándolas den medio, hasta que le vino en mente que tal vez le ayudaran mas que sus libros. Su novio tenia un montón de cosas, ósea que estaba claro que no estaban todas allí… empezó a abrir armarios de la sala encontrándolos llenos de cosas amontonadas…

Mientras iba mirando todos aquellos objetos, muchos de ellos nuevos para él, controlaba la puerta de la habitación esperando a que saliera.

Tras una hora sin aparecer se seguía escuchando el agua caer de la regadera a sí que levantándose del suelo intentando parecer tranquilo volvió una libreta dentro del baúl. Cogió un cigarrillo y de tubo sus pasos para encenderlo, devolvió el mechero al bolsillo de su pantalón , dio una profunda calada y reprendió el camino a la habitación. Con pereza dentro en esta y se planto delante de la puerta del baño. Dio otra larga calada, dilatando al máximo la espera. Como intentando evitar dar el primer paso, esperando que fuera el menor quien tomara la iniciativa. Finalmente puso su mano en el empuñadura pero apenas tocarlo cambió de idea y toco dos veces suavemente. No recibió ninguna respuesta así que abrió la puerta. Todo estaba húmedo, el vaho lo impregnaba todo. Miro alrededor sin ver al pequeño, lentamente se acerco a la bañera. Descorrió la cortina encontrándose el pelirosado abrazado a sus piernas mientras el agua lo empapaba como si fuera lluvia de primavera. Quedo parado mirando unos segundos sorprendido por la escena, así que al final, sin saber si era lo correcto, lo cogió de la muñeca levantándolo en brazos. Shûichi se dejo hacer, como un muñeco de trapo, con los brazos y la cabeza inertes sobre los hombros de su novio. Lo sentó en el poyo y salió. Shû pareció volver un poco en si, levantando un poco la cabeza, mirando la puerta con la mirada perdida. Pero al cabo de un momento esta se volvió a abrir dejando entrar al rubio. Llevaba la ropa mojada por haberle cargado, también el pelo lo llevaba húmedo. En sus manos había el pijama del cantante.

El pequeño tenia la mente nublada, pero al verlo entrar húmedo, despeinado y con un cierto aire ajetreado y preocupado no pudo evitar sentir una punzada dolorosa en el pecho a la vez que una agradable sensación de amor. Era como si lo mirara todo desde la distancia, y con aquella imagen por primera vez vio a su amante como un "niño"… tan inocente… lo había visto llorar con lo de Taki… lo había visto tendido en una cama de hospital, totalmente frágil… pero eran momentos estresantes y no se había dado nunca cuenta de que su amor, aquel hombre hecho, maduro, que parecía que hiciese mucho tiempo que sabia todo lo que había en el mundo… Tan solo era un joven con algún año mas que él y muchas malas experiencias, pero al fin i al cabo seguía siendo un niño.

Yuki por su parte cogió una toalla y empezó a secar a Shû. Dejo la toalla sobre la rosada cabeza para empezar a sacarle la ropa torpemente, no parecía en nada a cuando pretendía tomarlo… Primero le saco la camisa i la camiseta, para después batallar con los tejanos quienes parecían la piel de un elefante. Seguidamente siguió secándolo rudamente hasta que tras un par de minutos, agachado al suelo para secarle las piernas i los pies, levanto la mirada encontrándose con la del menor. Se levanto continuando la mirada, lenta y suavemente lo abrazo para levantarlo otra vez, pero el menor cuando sintió el contacto su piel con la ropa del rubio se aparto un poco.

-estás mojado…- soltó con un susurro mientras se abrazaba, el agua se había enfriado y le había dado escalofríos. El rubio en un momento se quito la ropa quedando en calzoncillos como su pareja. Volvió a cogerle y aunque tenia la piel fría el menor no se quejo. Llevándole a la habitación se dio cuenta que la ropa interior también estaba mojada así que lo dejo suavemente en la cama para después deslizar la prenda poco a poco. Para estar a pares se quito también los suyos y se estiro al lado del pelirrosa. Este no lo comprendía muy bien, estaban desnudos y en la cama… ¿porque no lo estaban haciendo? Se puso de lado encontrándose con aquellos ojos preocupados que pensó haber soñado después de la violación. Cerro los ojos incomodo y sintió como el mayor empezaba a acariciar su mano, para subir por el brazo, hasta llegar a sus mejillas y pelo. Las caricias seguían ininterrumpidamente pero no eran libidinosas, sino calidas e inocentes. Al poco Yuki los cubrió con el nórdico y Shûichi se le acercó un poco mas para acariciar la piel blanquecina, como el mayor lo estaba haciendo. Cuando lo toco yuki paro su mano en la cintura de su pareja, mientras cerraba los ojos para ser el ahora el que disfrutara de los mimos de su novio. Siguieron descubriéndose hasta que el otoño se coló finalmente en la habitación, a la vez que la dorada luz la iba abandonando. Eiri beso castamente los dulces labios para levantarse e ir en busca del pijama del menor y ponerse el suyo. Una vez vestidos salió de la habitación para ir a su estudio a continuar con su novela. Shû quedo estirado mirando la puerta, le dolía que se marchara… A la hora de la cena finalmente se levanto encontrándose que solo había luz en el estudio. Abrió la puerta y quedo apoyado al marco, mientras el escritor no despegaba la vista del ordenador.

-¿Que quieres?- volvía a ser el frió y distante… pensó que tal vez había soñado sus caricias de aquella tarde…

-Es hora de cenar…

-Esta en la nevera.- Frió y cortante, eso quería decir que le tocaría cenar solo. Se acerco a la nevera donde encontró tapers. Cuándo a Yuki se le acercaba una entrega y se dedicaba únicamente a escribir los hacia y los guardaba para que el menor se alimentara bien. Cada uno ponía que era y como calentarlo para que no tuviera ninguna excusa para molestarlo. Así terminaban el día, cada uno en su mundo, como siempre…

****************

-¡...Fugi, Fugisaki!- El joven levanto la mirada del plato.-Cariño, estas muy distraído…-dijo cuando se levantaron para recoger la mesa.

-Perdón mama… no se donde tengo la cabeza…

-Yo tampoco lo sé… no será alguna chica ¿verdad?- afirmo con mirada cómplice.

-Mientras no sea un chico…- soltó su padre desde el sillón.

-jaja no digas esas tonterías hombre jaja, ¡nuestro niño no es homosexual! Jaja- la conversación era desenfadada pero estaba empezando a ponerle nervioso.

-¡Ho! Con las compañías que va…. Jajaja

El joven se empezó a sentir muy incomodo.-mm… voy a dormir, mañana tenemos mu…

-Claro cariño, con el trabajo que tienes y nosotros entreteniéndote…- le beso en la frente.-buenas noches angelito…

-buenas noches mama, papa..-dijo pasando por el lado de su padre y haciendo una pequeña reverencia.

-Buenas noches

Ya en la habitación se preparo rápidamente para dormir, pero seguía incomodo.-"Tal vez si soy homosexual…"- y es que no podía sacarse a cierta persona de su cabeza, siempre tan amable, atento, guapo… pero él ya tenia alguien, no tenia ninguna posibilidad…. ¿verdad?