los personajes de tdi no me pertencen. TDI LE PERTENECE A TELETOON Y CARTOON NETWORK
esta es la version con los personajes de isla del drama del libro niño de la noche. EL LIBRO DE NIÑO DE LA NOCHE LE PERTENECE A NANCY KILPATRICK
cuando lo leei hoy en la escuela, me di cuenta que los personajes se parecian a los de isla del drama asi que paso esta hisroria con las partes mas interesentes según mi puto de vista y con algunas cosas mias y con los personajes de isla del drama
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Courtney vio un taxi. Levanto la mano y el conductor diminuyo la velocidad.
-Al Elysees Bassano- le dijo, al tiempo que cerraba la puerta.
Arranco de inmediato.
Courtney recargo la cabeza en el asiento y cerro los ojos. Instantáneamente, la imagen del atacante se visualizo bajo sus parpados. Abrió un poco los ojos y después volvió a cerrarlos.
La policía no la había tomado enserio, al menos en la parte en la que dijo que mordían al chef. Ni siquiera ella se creía. Parecía la escena de una película de terror. No tenia sentido, y si alguien le hubiera dicho que había visto a un hombre asesinar a otro de esa manera, haría pensado que bromeaba o que estaba loco.
El fuerte olor a humo del cigarro interrumpió sus pensamientos. Se quedo mirando el brazo del conductor preguntándose si era el oficial de policía.
Las calles que veía por el cristal del taxi no eran familiares. Se dirigía al hotel por un camino diferente, menos directo.
-Pardon- dijo
El conductor la ignoro.
-Quiero que me lleve al hotel-
Tampoco hubo respuesta y se preguntaba si hablaba ingles. No cambio de dirección. De hecho, acelero.
Courtney decidió que se bajaría en la siguiente señal de alto.
-Detenga el auto y déjeme bajar- gritó, pero el conductor no le presto atención
Abrió la puerta. Iban tan rápido, que si saltaba sabia que iba a lastimarse. El bajo la velocidad.
Levanto la vista. Delante de ellos, una larga limosina color plata estaba estacionada al lado del rió. Un hombre alto estaba parado junto a ella. Aunque no lo veía con claridad, por instinto supo que era Duncan.
Courtney se arrojo del taxi. Cayó en la calle con un ruido sordo y un gemido, raspándose las rodillas y la palma de su mano. Pero no le preocupaban las heridas.
De manera espontánea Courtney se puso de pie. Duncan venia corriendo hacia ella. Se quito. Se quito los tacones y corrió por la calle donde avía pasado el taxi.
-¡Auxilio! ¡Por favor alguien que me ayude!- grito
Courtney corrió lo más rápido que pudo, pero noto que todas las calles eran iguales, un laberinto de paredes grises, apenas iluminadas. Ya que no tenía aliento, jadeaba muy fuerte y en un intento por cubrir todos los caminos, se tropezó con una asquerosa tabla de madera y casi se estrella con un contenedor de basura de metal.
No oía a Duncan, pero veía una sombra, un vapor que se confundía con la oscuridad. Sin embargo, al mismo tiempo era solidó, sigiloso como un león asechando a su presa. Estaba jugando conmigo, pensó, y la idea la asusto.
Courtney busco otra salida y distinguió una calle y corrió asía ella.
Pero cuando llego a la esquina, quedo impresionada, no era una calle, sino un callejón sin salida.
Courtney miro atrás, pero él ya se acercaba. Con desesperación, miro a su alrededor. Las paredes eran muy altas y no podían escalarse, las ventanas no daban a la calle y las que daban a la calle estaban cerradas con tablas o enrejadas, no había manera de huir. Se dio cuenta de que había una escalera de incendios, pero estaba muy alta y no la alcanzaba. De todas maneras lo intento, salto, pero no logro tocar ni el primer escalón. Esta vez nadie vendría en su recate.
Él apareció, se movió en ángulo y con su cuerpo cubrió la escasa luz que había. La ruta de escape estaba bloqueada. Y entonces se acerco a ella con su rostro varonil y hambriento.
Courtney sabia que no lo lograría, pero de cualquier forma intento pasarlo. El la azoto contra la pared, sin deja de avanzar.
El instinto de Courtney reacciono. Ella lo atacó, usando los movimientos que había aprendido en las clases de defensa personal que tomo en la universidad, y que ahora se volvían automáticos. Lanzo una patada en la entrepierna, pero el reacciono mas rápido de lo que esperaba y le el ataque con su pierna, haciendo que perdiera el equilibrio. Antes de que Courtney supiera que había pasado, Duncan le agarró ambos puños y se los coloco en la espalda. Tenía las manos heladas. Apretó su cuerpo contra el de ella, hasta que la dejo atrapada en la esquina, sin poder moverse.
-Volvemos a encontrarnos, princesa- su voz era segura con un poco de burla, como si los esfuerzos de ella le produjeran gracia. –No me dijiste tu nombre, princesa. Pero es Courtney, ¿verdad?-
-¿Como lo sabes?- oyó que la voz le temblaba y sabia que el también lo había notado.
- Por la policía. Supongo que es verdad, no creo que alguien como tu diga mentiras-
-¿Por qué te lo dijeron?- pregunto, más, por retrasar lo que parecía inevitable que por curiosidad.
- Digamos que tengo algunos contactos-
Duncan se acerco más y le susurro en el oído:
-Tu sangre ya debe ser mía, princesa- le sostuvo las muñecas con una mano y con la otra le hizo el cabello hacia atrás.
Courtney alejo su cabeza lo más que pudo y lo miró.
-No juegues conmigo- dijo enojada, actitud que lo tomo por sorpresa. –Sé de que eres capaz. Así que si quieres matarme, hazlo de una vez.
Duncan debió percibir cierto valor que ella no sentía, por que dudo.
-Estoy acostumbrado a que mis victimas rueguen por su vida. Así que si vas a hacerlo, este es el momento-
-Odio suplicar, aparte dudo que sirva de algo-
-Que perceptiva- la tomo de la nuca. Mientras la veía a loa ojos, creyó ver algo. – Tienes algo, princesa- dijo lentamente – Eres valiente-
Duncan analizo el rostro de Courtney y casi pudo oír como analizaba las posibilidades en su mente.
-Hace ya un tiempo que no estoy con una mujer. Me aburren, pero tu…-
Otras emociones opacaron al miedo que tenia Courtney. Se sintió enojada y amargada. Ya tenia suficiente con que la mal suerte se alargara. Si este es el final de mi vida, que sea rápido, pensó.
La violencia la invadió y se soltó del agarre de Duncan. Volteo bruscamente la cabeza y le enterró los dientes en el hombro. Duncan se retiro horrorizado. Una imagen de sorpresa total le cruzo por el rostro y de inmediato se volvió en furia. Courtney no perdió el tiempo analizando lo que hizo y empezó a correr. Pero antes de que llegar lejos, la alcanzo, tirándola al suelo.
Courtney sin fuerzas se empezó a sentir miríada, la cabeza le daba vueltas, los oídos le zumbaban, pero escucho decir a Duncan:
-¡Aquí el único que muerde, soy yo!-
De repente, la levanto y se la coloco el un hombro como si fuera un costal, la saco del callejón, tan rápido que no pudo resistirse o protestar.
