Cuando llegué al estacionamiento me di cuenta de que no estaba el Volvo, no había auto alguno en su aquel lugar donde acostumbraban aparcar el auto, decidí no darle importancia, bajé del mío y camine hacia mi siguiente clase, el día fue bastante normal, era un poco soleado, yo solo esperaba biología, tenía que hablar con Edward, pero cuando fui a la cafetería me di cuenta de que ni él, ni sus hermanos se encontraban, ninguno había venido? Porque? Lo intentaría mañana, siempre son intentos fallidos, esperaba que eso cambiara, me senté a un lado de Ashley como de costumbre.
- ¿Decepcionada?
- ¿De qué hablas?
- Vamos Bella, soy tu mejor amiga y te conozco, te interesa él
- No sé de que hablas, ni a quien te refieres – Intente disimular confusión, pero ella me conocía muy bien
- Está bien, si no me quieres decir… lo comprendo
- No te sientas mal, bueno…
- Dime, ¿no confías en mí?
- Si, pero es que ni siquiera yo estoy segura de lo que siento
- Mmh, ¿y qué es lo que crees que pasa?
- No sé, es que hoy planeaba hablar con Edward, quiero saber qué es lo que pasa, porque le caigo mal, pero hoy no vino
- ¿Y estás segura de que eso es lo que pasa?
- No lo sé, eso es lo que quiero saber
- Bueno, los Cullen nunca vienen cuando es un lindo día, creo que se van de campamento con sus padres…
- Oh
- No te preocupes, seguramente mañana vendrán, nunca son dos lindos días seguidos en Forks
- Ok
El día transcurrió, no podía evitar pensar en lo que Ash me había dicho, que es lo que en verdad sentía por Edward Cullen? Creo que era demasiado pronto para descubrirlo, o era algo que no había experimentado nunca. El día siguiente era de los típicos en Forks, era nublado, tenía la esperanza de que el hubiera asistido, cuando llegue a la escuela no estaba el Volvo, en su lugar estaba un BMW rojo, un poco lujoso para un pueblo tan pequeño, y ahí estaban los hermanos de Edward, pero él no se encontraba entre ellos, le habría pasado algo? De acuerdo, no tenia porque preocuparme, si yo no lo conozco, me fui a mi clase, me olvide del tema durante las clases, no quería que me castigaran si apenas llevaba unos días en la escuela… En la cafetería me di cuenta de que la hermana más pequeña de Edward, Alice, me estaba mirando, me sonrió, y por una extraña razón yo también, me di la vuelta para tomar un refresco de la barra de comidas y me sobresalté cuando sentí que alguien estaba atrás mío, era ella…
- Hola – Me dijo, tenía una voz armoniosa
- Hola – Fruncí un poco el ceño debido a la confusión
- Creo que no nos han presentado, soy Alice Cullen - Se alejó un poco para tender su mano hacia mí, imité su gesto
- Creo que no
- Eres amiga de Edward?
- Esté… no, eso creo
- Oh, bueno, no preocupes, el es… tímido, a veces, podemos ser amigas
De acuerdo, estaba oficialmente confundida, al darse cuenta ella dijo:
- Bueno si no quieres…
- No, no es eso, estaba pensando, soy Bella
- Mucho gusto Bella
- ¿Y porque pensabas que era amiga de Edward?
- Bueno porque, sé que estas en su clase, pareces alguien interesan
- Oh bueno, a el nisiquiera le gusta dirigirme la palabra
- Entiendo
- ¿Sabes que le pasa?
- Pregúntaselo a él, cuando vuelva – Sonrió- Vamos a sentarnos en aquella mesa- Señaló una que estaba desocupada, en serio estaba muy confundida, ¿Por qué me hablaba?
- Dime Bella, ¿de donde vienes?
- De Phoenix, ¿ustedes son de aquí?
- No pareces de Phoenix, no, no somos de aquí, hace casi un año que nos mudamos de Alaska y este nos pareció un buen lugar
- Si ya me habían dicho eso, por el color de mi piel – Se me escapo un sonrisa pero a ella no parecía sorprenderle nada de lo que yo decía como lo hacían otros- ¿Alaska? Es muy lejos, y muy frio, supongo
- Nos gusta el frio a mí, y a mi familia
- Eso parece
- Quieres ir de compras?
- Oh, bueno… no me gusta mucho ir de compras Alice
- Ok, podríamos ir a ver una película, digo… si quieres
- Si, está bien, cuando?
- ¿El sábado?
- Ok, cuando volverá Edward?
- No estoy segura…
¿No sabía? Qué extraño, seguimos hablando sobre otras cosas, cosas que me gustan y eso, la verdad todo era muy extraño, ¿Por qué ella quería ser mi amiga? Cuando llegue a casa preparé la cena para mi y Charlie, también platicamos un poco… vaya este dia si que había hablado…
- Y… ¿hay un chico en el pueblo que te interese?- Dijo de repente
- no, y no creo que quieras hablar de eso papá
- es cierto
- Conoces a los Cullen?
- Si, al Dr. Cullen, son buenas personas, y son muy discretos
- Oh, eso había notado
- Conociste a sus hijos?
- Algo así, bueno Alice me invitó al cine…
- ¿Al cine? – Pareció sorprendido, bueno hasta yo estaba sorprendida porque saldría de casa y no seria para ir a la escuela
- Si, ¿puedo ir cierto? El sábado
- Si, está muy bien – Sonrió
Fue lo último que dijimos antes de que yo subiera a mi recamara para descansar. Al día siguiente él no fue a la escuela, cada vez me sentía más extraña al respecto. Cada vez que sacaba el tema con Alice ella lo desviaba o evadía, ¿Cuándo regresaría? No mantuve conversación alguna con Ashley esa semana, solo saludos y uno que otro ¿Cómo estás? No fue hasta el lunes que Edward se presentó a la escuela, cuando me senté a su lado parecía un poco menos tenso que la semana pasada, ¿Sería hoy cuando estuviera bien en claro como era nuestra relación?
-Hola – Fue él quien esta vez saludo
- Hola- Contesté tratando de sonar algo indiferente
- Creo que fui grosero la semana pasado contigo, soy Edward Cullen
- Bella – Dije, aun fingiendo indiferencia- Hable con tu hermana en esta semana, es muy linda
- Alice – No parecía una pregunta, más bien una afirmación y no parecía sorprendido
- Si
- ¿Y que dijo? – Aún sin sorpresa alguna
- Bueno de ti dijo que eras… tímido- El rio entre dientes, me di cuenta de que hoy sus ojos era de un color dorado líquido, el primer día eran negros, y luego dorado apagado, ¿y hoy esto? ¿Acaso usaba lentes de contacto?
- Usas lentes de contacto- Me ganó la curiosidad y se puso algo tenso
- No – Y el volteó hacia enfrente, parecía que no iba a responder a nada más así que no insistí.
