El cielo por primera vez, se había completamente callado, no se oía los coros celestiales, ni las alabanzas al creador, lo único que se oía era el pánico y gritos de ayuda en más de mil idiomas

¿Donde esta? – reclamaba el chico, mientras terminaba con el quintoagesimo ángel que se había interpuesto entre el y el trono del creador

Por favor, este lugar es un lugar de amor- replico un pequeño querubín al momento de sentir un golpe seco que lo dejo inconsciente

Amor, mis pantalones – reclamo el chico mientras seguía caminando

Después de haber salido del infierno, se había encaminado al cielo, rápidamente le daba gracias a Jesús por enseñarle ese truco

No blasfemes, así mi joven amigo – dijeron un grupo de ancianos con barba y bastones, el chico se les quedo mirando un instante, eso si era algo mas difícil que un ángel, ante el se presentaba toco el colegio santoral religioso católico, precedidos por el mas grande de los hombres nacido de mujer alguna, pero el mas pequeño en el reino de los cielos

No sabes si quiera el significado a esa palabra, a la cual as blasfemado – repuso la voz en el desierto, que en sus días llamaba a el arrepentimiento de los pecados

No sabes ni lo que estas diciendo – replico el chico

No, a eso que tu as blasfemado, sin razón cada uno de los aquí presentes, entregamos nuestra propia existencia – repuso el bautista

El chico miro a cada uno, algunos los reconocía, ahí estaba San esteba apedreado por su amor hacia cristo, también estaba ahí San Almaquio apedreado por oponerse a la lucha entre gladiadores, y muchos mas algunos aserrados por la mitad, algunos cortados en tiras, decapitados como el propio San Juan Bautista

Tu tienes un don – replico una mujer a su lado

Santa Beatriz – repuso el chico cada vez mas lleno de sentimientos confusos en su ser

El don de renacer, a veces lo has usado para el bien otros para tu entretenimiento, al final tu eres libre de seguir tu destino – repuso la noble mujer

Pero también recuerda esto, tu vida, es solo un instante de tiempo que el todo poderoso te otorgo, no abra otra igual, nunca mas – repuso un tercero

Sabemos que sufres, por eso que blasfemias, pero será mejor que ya no digas que no entendemos, créeme cuando te dijo que hemos visto cosas que ni si quiera tu mente podría imaginarse, el infierno no es nada con lo que todos los presentes tuvimos que lidiar en nuestro servicio hacia el señor – dijo un viejo santo con apariencia de ermitaño

Déjenlo que se acerque – repuso una voz suave y calmada que lleno todo el espacio del cosmo

Como ordenes o santísimo padre – repusieron silenciosamente los santos y lentamente se encaminaron respetuosamente de donde salía esa tranquilizadora voz

El chico sentía que había caminado una eternidad, pero cada paso sentía como si su corazón fuera purificado lentamente por obra de esa tranquilizadora energía que lo rodeaba

Llego a un lugar, en medio de todo donde un gigantesco agujero se abría en medio de las nubes, se detuvo al ver a doce personas ahí presentes calladas observando hacia abajo, como si pudieran ver todo lo que acontecía ahí, en realidad el chico no sabia que veían, después de todo ahí lo único que veía era una gigantesca luz

No trates de comprender, lo que no se te a rebelado – repuso una de los presentes

Solo el todo poderoso sabe cuando revelarte alguno de sus designios – repuso alguien mas

A veces sentimos que nos a abandonado, pero a un así el esta contigo – susurro otro

Los ojos del chico por fin habían logrado enfocar el rostro de los doce presentes ahí, sintió miedo, sumisión, incluso sintió una gigantesca necesidad de arrodillarse ante los presentes

No, no debes arrodillarte ante nosotros, el único que es merecedor de alabanzas es el altísimo – susurro uno casi como un suspiro

Así es nosotros solo somos portadores de sus alabanzas – repuso otro

Kenneth sigue mi voz – repuso calmadamente el creador haciendo que el chico sintiera mas seguridad de si mismo alegándose de ese lugar, donde estaban reunidos los doce portadores de la palabra de salvación

Ellos fueron elegidos, por mi único hijo, para llevar mi mensaje de amor, hasta todos los confines de la tierra – repuso calmadamente la voz – pero también por que en su corazón ya estaba plantada la semilla de la iluminación, que yo mismo había puesto ahí desde el principio de su misma existencia – subrayo calmadamente su interlocutor

El chico sentía cada vez, mas sueño, comos si todo fuera un dulce y tranquilo sueño

Se que te duele mi decisión, pero no ahí vuelta atrás hijo mió, nunca se puede regresar el tiempo, todo escrito en piedra esta y a un que tu te esfuerces eso nunca lo podrás cambiar – repuso tranquilamente el creador

Los ojos del chico se llenaron de lagrimas inmediatamente, en realidad incluso el mismo se había sorprendido hasta donde había llegado por ese desamor, como se había osado a ser lo que había hecho, nunca si quiere lo sabría

No te preocupes, se que tu amor por el es algo sumamente sincero, pero era su hora, el fin de su camino – susurro el señor

Pero mi vida sin el se termino – susurro débilmente el rubio

No para ti tengo reservado otros caminos, los cuales no te puedo revelar, pero te poder hacer un pequeñísimo favor –replico calmadamente el creador

El chico, no podía creer lo que oía, o el creador de todo, estaba diciendo que le aria un pequeño favor, eso era casi imposible, pero el sabia que para el no había imposibles

Te lo dejare ver por ultima vez – replico la voz mientras todo se llenaba de luz

El chico se cubrió los ojos, después simplemente hoyo una leve brisa en medio de los árboles y alguien discutiendo sobre algún tema en un lenguaje que sonaba muy familiar al griego antiguo