hi... una vez más me animo a escribir con esta pareja.

espero que sea de su agrado....

no me odien, surgió con una canción triste en un lluvioso domingo.

enjoy the story


Supe que todo había terminado al observarte perdida en tus cavilaciones.

Intenté alcanzarte, lograr que tus bellos ojos color marrón se fijaran en este pobre infeliz. Quise tocarte, quise sentirte.

Tú me ignorabas, tu cabecita soñadora te alejaba cada vez más de mí.

Extrañaba tu voz, tus palabras, la luz que se apoderaba de tus ojos cuando descubrías alguna sorpresa, algún misterio, cuando lograbas descifrar mis silencios.

Extrañaba demasiadas cosas, tantas que el contarlas me desgarraba.

¿Hace cuánto que no hablamos? Ya no lo sé.

Tu mirada siempre suspicaz y atenta ya no se posa en mí, prefiere perderse en el horizonte.

¿Tanto daño te causé? ¿Te causamos?

La culpa me carcome, se roba mi cordura y mis ilusiones.

Creí haberte salvado mas sólo te causé dolor.

¿Cómo llegamos aquí?

¿Cómo lo permití?

¿Cómo?

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Te observo una vez más, puedo pasar toda mi existencia haciéndolo. Tu cara, a pesar de todo, transmite una paz sin igual. Los rayos solares que acarician tu rostro y tu cabello no hacen más que embellecerte.

Un camisón blanco te envuelve y tus pies pequeños rozan el verde suelo del jardín. Una sonrisa enamorada se dibuja de repente en tu rostro.

¿Qué estarás pensando? Daría todo por saberlo.

Mi frío y muerto corazón se encoge al verte acunar entre tus brazos débiles una muñeca. Siento como me desgarro lentamente al escucharte tararear una canción de cuna. Tu voz susurra entre versos un nombre que me atormenta cada segundo de esta maldita "existencia".

"¡Maldita sea!"

Me odio a mí mismo más de lo que puedo llegar a expresar. Por mi temor a perderte te la quité. Esa cosa te consumía y yo no podía resistirlo. Ahora, hace un año exacto de eso, me maldigo una y otra vez.

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¿Cómo no me di cuenta de lo mucho que la amabas?

¿Cómo no me di cuenta de que yo también la amaba?

Era parte tuya, era parte mía. Era de los dos y aún así yo la asesiné. Te la quité del refugio de tu vientre.

La maté.

Y con su muerte se fue tu cordura.

Unas lágrimas silenciosas descienden desde tus ojos marrones, tu cuerpo sigue meciendo a la muñeca a pesar de las convulsiones ocasionadas por el llanto.

Me duele verte así y saber que el único culpable soy yo. Pero aún así estaré a tu lado, aunque no seas consciente de mi presencia, y fingiré que la niña a la que tanto besas y acaricias tiene vida.

Con la voz desgarrada pronuncio unas débiles palabras, vos me miras curiosa, acaricias mis mejillas maternalmente y luego vuelves a concentrarte en el objeto en tus brazos.

"- Renesme, papi está triste, ¿qué podemos hacer?-" le preguntas mas ella no te contesta. La agitas, la zarandeas, gritas, lloras, pero ella no te responde.

Los enfermeros se acercan, agarran cada uno de tus brazos y yo, perfecto imbécil, inmóvil dejo que la mujer te inyecte el sedante en el brazo.

Te llevan a tu blanca y vacía habitación.

Solo con mi mente observo a la muñeca tirada. Su sonrisa pintada me resulta irónica, molesta… incluso macabra.

La dejo apoyada en la puerta de tu cuarto y me retiro.

Sólo por un momento, porque sé que no soy capaz de dejarte sola más de eso, más de un momento.

Este es mi maldito infierno: el hospital psiquiátrico.

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..


thanks.

kisses

ah!!! felices fiestas.