Un segundo proyecto que planeo hacer antes de Febrero (por que voy a estar muy ocupada ese mes) es una pequeña introducción a mi continuación de Animated. Prometo drama y escenas cómicas. Si tienen alguna escena memorable (chistosa) en algunas sagas de transformers, pásenmela a mi correo para que pueda ponerla en el fic. Gracias

Tercera Parte

Después de una hora de gritos y lloriqueos, los Autobots se vieron obligados a acceder a la demanda del sparkling de ir a un parque. Escogieron uno en una zona abierta, fácil de acceder y de escape rápido por si había un ataque Predacon. Iban a aprovechar que era de mañana para sacarlo, ya que no había mucha gente a esa hora.

Todos los autobots, exceptuando a los trenes, Tow line y Grimlock iban a estar cerca del parque por si había un ataque.

El plan de escape era sencillo: Ultra Magnus recogería a Optimus en caso de un ataque; los hermanos Autobots y los espías generarían una distracción para despistar a los Decepticons. En caso de que lograran pasar sus defensas, Side Burn interceptaría a Ultra Magnus y se llevaría a Optimus a la base, mientras que el resto de los Constructores fingiría proteger al hermano de Prime. De esa forma, Side Burn regresaría sano y salvo con el sparkling, y los Decepticons no se darían cuenta del engaño hasta que fuera muy tarde. Y Ultra Magnus podría propinarles las palizas que quisiera.

Pues bien, después de que Optimus terminó su desayuno, los Autobots se movilizaron por la ciudad, estacionándose en lugares estratégicos cerca al parque elegido por TAI. Este tenía columpios, una resbaladera, una caja de arena y varios juegos para subir y colgarse.

En cuanto Ultra Magnus estacionó, Optimus prácticamente salto de la cabina y se dirigió corriendo (a poca velocidad, recuerden que todavía es chiquito) a los columpios.

¡Oye, espera enano!- Ultra Magnus le ordenó, estacionándose más cerca de los juegos.

Ultra Magnus, recuerda que no puedes estar en campo abierto. – le reclamó Prowl, quien estaba al otro lado del parque, por medio de la radio.- Sigue al pie de la letra las instrucciones; ¡recuerda que Optimus está en riesgo!

Ya lo sé; no es mi culpa que mi hermano sea una bola de energía infinita.- contestó el autobot de mayor tamaño.

¡SI LO ES!- le contestaron el resto de los autobots por la radio.


¡POR PRIMUS!

Un grito de alegría resonó por toda la base autobot, sobresaltando a TAI.

¿Qué sucede?- preguntó ella, apareciendo en medio del centro de control.

Grimlock, el único constructor que se había quedado en la base, estaba saltando de alegría por todo la sala. En una mesa cercana, había un data libro, los restos del meteorito y un set pequeño de herramientas para laboratorio.

¡Grimlock!- le reclamó indignada la super computadora, por el comportamiento infantil del Autobot.- ¿Acaso tu procesador se sobrecargó?

No, TAI.- le contestó él, con una gran sonrisa.- ¿Recuerdas que teníamos que esperar DOS días para que nos entregaran el data libro? Pues hablé con un viejo amigo de la academia, que conoce a la prima segunda de un aprendiz de un erudito, que a la vez trabaja en la sección de investigación de Kaon, quién tiene contactos con….

¡Ya Grimlock, dilo de una vez!- Tai estaba mareada por tanta palabrería sin sentido.

¡Que conseguí el data libro!- el constructor dijo (por fin) lleno de felicidad. – ¡Y ya sé como regresar a Optimus a la normalidad!

¡Perfecto Grimlock!- exclamó Tai, todavía incrédula por lo que el joven Autobot había logrado.- ¿Qué hay que hacer?

Tiene que comerse los restos del meteorito.- le contestó él.

¿QUÉ?


Mientras tanto…

Aquí Movor, he detectado actividad Autobot en la zona residencial de la ciudad.- informó el Decepticon desde el espacio.

Bien hecho, soldado.- Scourge le contestó desde la Tierra.- ¿Puedes ver al mocoso con ellos?

Un momento señor.- le contestó el Decepticon, mientras se conectaba a un satélite cercano. –Veamos 50 %, 100%, 150%... ¡Lo localicé! Esta con ellos en un parque.

Perfecto, Decepticons, movilícense a estas cordenadas.- ordenó el líder, mientras se dirigía a toda velocidad… a donde estaba Optimus.


Mientras tanto, el pequeño Optimus estaba ocupado construyendo montecitos de arena, bajo la mirada atenta de los Autobots, que ignoraban la inminente amenaza de los Decepticons.

Mira a Optimus, hermano. -dijo X- Brawl a Prowl por la radio. – Me recuerda esos viejos días en Cybertron, cuando los llevaba a ti y a Side Burn al parque.

Por favor, X-Brawl, me estás avergonzando enfrente de lo demás.- le rogó Side Burn, rojo como tomate.

Ahh, Side Burn; en ese tiempo eras más educado y TRANQUILO que ahora.- suspiró Prowl de manera divertida.- Que buenos tiempos eran.

No tan rápido, Prowl.- agregó X-Brawl con una voz pícara.- Te recuerdo que cuando éramos pequeños, tú siempre te metías en problemas. Una vez, por hacerte el gracioso, se te quedó atorada una llave en tu brazo por dos horas. Y luego esta ese día en que no querías irte a dormir, y soltaste la pataleta más gran…

¡Bueno ya; no molestaré más a Side Burn!- se quejó el policía, horrorizado por las palabras de su hermano.

Jeje…acabas de sonar igual de cuando éramos niños.- se rió X- Brawl.

A su risa le siguió la de los demás Autobots; excepto Ultra Magnus quién estaba más ocupado vigilando a Optimus.

¡Basta ya, no se debe burlar de un oficial de policía!- se quejó Prowl, muy avergonzado.

¡Es que no puedo creer que así fuiste de niño!- agregó Wedge, entre risas.- ¡Vaya, que familia más infantil!

Ehhh, ¡tú no digas nada!- respondió Side Burn.- ¡Según sé, tu duermes con un osito mecánico!

¿Qué? ¡Eso no es verdad!- le respondió el constructor en shock.

¡Es verdad: se llama Mr. Pala!- respondió el hermano Autobot.

¡¿Quién le dijo?!- Wedge se auto delató con el comentario.

Fue Hightower…- le dijo Side Burn.- Cuando lo vi escondiendo el osito.

Bueno jefe, lo vi en tu cama y no quería que nadie lo viera…- se explicó el Autobot rojo, ante la mirada furiosa de su líder.- ¡Seguramente Side Burn me vio porque la puerta estaba entreabierta!

¡No se rían; ese osito me lo regaló mi creadora y es mi amuleto de la suerte!- se defendió el joven Autobot, ocultando su vergüenza con enojo.

Pues se lo hubieras prestado a Optimus.- agregó Hot Shot.

Ya sé; como castigo por no habernos prestado el juguete, Wedge tendrá que dárselo a Optimus al regresar a la base.- sugirió Mirage.

¡Jamás; es un regalo!- se defendió Wedge. El constructor sabía por experiencia, que los sparklings tendían a romper los juguetes.

Hay que amarrarlo en la base.- sugirió Ironhide. Por culpa de Wedge, habían tenido que jugar con Optimus el día anterior, y el sparkling había mordido al espía.- ¡Y quitarle su osito!

Yo lo busco.- se ofreció Skid-Z.

¡NO, MR. PALA!

¿Qué está pasando ahí al fondo?- se preguntó a si mismo Ultra Magnus, mirando la conmoción que venía detrás de unos árboles.

Se alejó de donde estaba Optimus, chequeando por su espejo retrovisor que su hermano estuviera bien. Pero no se dio cuenta, que algunos metros más adelante, un par de ojos observaba atentamente a Optimus.

Perfecto, se está alejando.- dijo SkyBite, quién estaba escondido detrás de unos arbustos, en su modo animal.- Ahora es el momento de actuar.

Con gran cautela, el Predacon se acercó al sparkling usando un arbusto como camuflaje. Cuando estuvo a unos metros de Optimus, se transformó y sacó una caña de pescar.

Ahora, el cebo correcto.- dijo él, amarrando al extremo de la cuerda, un peluche muy adorable de un pulpito color rojo (que lo consiguió de una máquina de premios). – Y con cuidado…

Optimus estaba muy ocupado construyendo su castillo de arena, para darse cuenta que su hermano se había alejado de él. Pero no importaba; el pequeño sparkling sabía que no debía irse con extraños… pero no con JUGUETES. En eso, un pulpito rojo apareció de la nada, y se poso sobre una de sus torres. Optimus miró desconfiado al muñeco cuando este empezó a bailar.

Eso es… ven a mí…- dijo Skybite, viendo como Optimus se reía frente al baile del muñeco. Cuando el pequeño trató de agarrarlo, el tiburón jaló la cuerda e hizo que el pulpito saliera del arenero.- Eso es… sigue el muñeco.

Optimus miró divertido al muñeco… ¡Que pulpito más tono; se cayó del arenero! El sparkling se paró y siguió al muñeco, que cada vez se alejaba más y más de donde estaba su hermano.

Eso es…Ya tengo a Optimus Prime; Megatron tendrá que reconocerme por esto.- dijo alegremente el tiburón, cuando de pronto la cuerda se atoró. - Eh, ¿ahora qué pasa?

Skybite sacó la cabeza de su escondite… y casi se muere de miedo. Por que ahí estaba Ultra Magnus, sosteniendo con una mano a Optimus y con la otra al muñeco.

Miren que tenemos aquí…- dijo el Autobot, con una mirada amenazante.

Eh, yo bueno, yo estaba…- tartamudeó Skybite, mirando con terror absoluto al Autobot.

Skybite no pudo terminar su frase, por que un misil salió de la nada y explotó cerca de ellos. Ultra Magnus protegió con sus brazos a su hermano, mientras que Skybite salió disparado contra unos arbustos.

¿Estás bien Optimus?- preguntó Ultra Magnus a su hermano. El pequeño estaba ocupado llorando para responderle.

Entrega al sparkling. – le ordenó Scrouge a Ultra Magnus, mientras el resto de sus Decepticons (incluyendo Movor, que estaba algo quemado por haber entrado en la atmósfera) se transformaban a modo robot.

¡Tendrás que pasar por encima de nosotros!- dijo X- Brawl, saliendo de su escondite, junto con los demás Autobots.

¡No le harán daño a Optimus!- agregó R.E.V, mientras todos los espías sacaban sus armas.

¿Hacerle daño al mocoso? ¡Claro que no!- respondió Mega Octane, confundiendo a los Autobots.

¿Por qué lastimaríamos a un futuro aprendiz de Decepticon?- agregó con maldad Scrouge.

¡Piensan convertir a Optimus en un Decepticon!- Side burn exclamó horrorizado.

¡Jamás corromperán su chispa!- afirmó Wedge.

¡Eso lo veremos; Decepticons, acaben con los Autobots y traigan al niño!- ordenó Scrouge.

¡Ultra Magnus, saca de aquí a Optimus!- le ordenó Prowl, mientras disparaba contra los enemigos.

¡No necesitas decírmelo!- contestó él, corriendo fuera del campo de batalla.

Acabemos con ellos; formación… ¡Ruination!- ordenó Mega- Octane. En menos de un minuto, los Comando se combinaron para formar uno de los más peligrosos soldados del ejército Predacon. Con una voz amenazante y grave dijo: Operación… ¡destruir Autobots!

¡Cuidado ahí viene!- avisó X-Brawl. Los Autobots saltaron fuera del alcance del monstruo, antes de que los aplastara.

¡Si tan solo Grimlock estuviera aquí, le daríamos la lección de su vida!- se lamentó Wedge, esquivando otro pisotón de Ruination.

Los espías entraron en acción; transformándose a modo auto, empezaron a correr alrededor del gran robot y a dispararle. Los constructores no se quedaban atrás; trataban de detener al monstruo, empujándolo hacia atrás en su modo vehículo. Y los dos hermanos Autobots (por que Side Burn había ido detrás de Ultra Magnus) con Skid-Z mantenían ocupado a Scrouge.

Ay… mi cabeza.- se quejó Skybite, saliendo detrás de unos arbustos.- ¿Qué está pasando aquí?

Skybite vio como los Decepticons peleaban a muerte con los Autobots, mientras que Ultra Magnus y Side Burn salían corriendo del lugar en sus formas de vehículo.

¿Por qué abandonan a sus compañeros?- miro extrañado Skybite; la respuesta le vino de golpe.- ¡Ya sé! Esos dos deben estar llevándose a Optimus a un lugar seguro. Los seguiré.

Por otro lado, Scrouge ya se estaba cansando de Skid-Z, quien estaba dando vueltas alrededor de él y burlándose. Los dos hermanos Autobots aprovechaban cada distracción que provocaba el auto de carreras, para dispararle al líder Decepticon.

¡Ya me canse de ti, bicho!- Scrouge golpeó con su espada a Skid-Z, mandándolo a volar y haciendo que cayera sobre Prowl.

X- Brawn no tuvo tiempo de reaccionar cuando el gran camión negro lo arrolló, y lo hizo volar contra unos árboles. Ruination, por su parte, ya se había cansado de los espías y de los constructores. Activó todas sus armas y disparó a quemarropa a sus enemigos. Estos salieron volando por la fuerza de las explosiones, dejándolos medio inconscientes y con un gran dolor de cabeza.

Señor, no detecto la señal del sparkling.- le informó Ruination a su líder.

Ultra Magnus y ese adolescente deben habérselo llevado.- dijo Scrouge de mal humor.- Olvidémonos de los Autobots y vamos tras ellos.

¡Sí, señor!- Ruination se separó en los cinco Comandos, que se transformaron a su modo vehículo, siguiendo a toda velocidad a su líder.

¿Están todos bien?- preguntó Prowl al resto de sus compañeros. Varios quejidos, si y que paso fueron su respuesta.- ¡Oh no, se están alejando! ¡Hay que seguirlos!


Dentro de la ciudad, un cargador de carros y un auto azul iban a toda velocidad por el puente de la autopista. Sin saber que un tiburón los seguía de cerca.

¡Side Burn!- llamó Prowl a su hermano por la radio.- ¡Los Decepticons están justo detrás de ustedes! ¡Lleva a Optimus a la base!

Ya oíste al policía Ultra Magnus.- le dijo Side Burn, colocándose justo a su costado. – Reduce la velocidad y pásame a Optimus.

Muy bien. Ya oíste a Side Burn, hermanito.- Ultra Magnus redujo la velocidad y abrió la puerta de la cabina. Usando un brazo mecánico, bajo a Optimus (quien ya no estaba llorando) a la Side Burn, quien abrió la puerta para…

¡TE TENGO!- exclamó Skybite, apareciendo de golpe y agarró a Optimus con su boca, antes de huir a toda velocidad.

¡OPTIMUS!- exclamaron horrorizados los dos Autobots, pisando el acelerador.

Lo engo, po fin Megaton me tomaa en cuena.- dijo alegremente Skybite (habla así por tener a Optimus en la boca), flotando a toda velocidad.

¡Danos el sparkling!- rugió una voz… enfrente suyo.

¿Qué yayos?- se preguntó Skybite, cuando de pronto Ro-tor apareció en forma de helicóptero, y empezó a dispararle.

¡NO, YO TENGO EL SPARKLING!- gritó Skybite… soltando a Optimus, saliendo volando y chocándose contra la pista.

Mientras tanto, el pequeño Optimus Prime salió disparado del puente… y empezó a caer al suelo. Para el sparkling esto parecía un paseo muy divertido… pero no para los mayores (incluso para los Decepticons) que miraban horrorizados como Optimus caía al piso.

Por azar del destino, justo por ahí pasaba un carro con un colchón en el techo. Optimus rebotó en el colchón y cayó en la acera, sano y salvo. Todos los Autobots suspiraron aliviados y Side Burn juró que a Ultra Magnus estuvo a punto de tener… en términos humanos, un paro cardiaco.

Ay… que alivio.-suspiró Side Burn… cuando vio que Optimus estaba caminado lejos de ellos.

¡No Optimus, quédate ahí!- le gritó su hermano, pero el pequeño no hizo caso y siguió caminando.

Nosotros detenemos a los Decepticons; ¡ustedes vayan por Optimus!- les dijo Hot shot por la radio.


Optimus estaba perdido.

Luego de jugar a saltar con el tiburón, este lo había dejado en una parte de la ciudad que no reconocía. Se preguntó si debía preguntarle a un policía de la Guardia donde estaba; pero no veía ninguno cerca. Entonces recordó que su amigo Koji estudiaba por ahí cerca… solamente lo sabía, aunque nunca había estado en la ciudad. Tendría que preguntarle a alguien como llegar au escuela.

La señorita Kelly siempre había tenido problemas con autos robots, carros parlantes y hasta con un tiburón mecánico. Pero ese día no; ella estaba de compras por la ciudad y nada la iba a molestar.

Ah, que hermoso día para comprar…No hay autos parlantes; ni locos seguidores de deportivos rojos…- Kelly paró en seco, cuando vio algo imposible. Un pequeño robot, de color rojo y azul, mirando inocentemente (adorable) la calle. Su primera reacción fue- ¡Que adorable! ¡Es el juguete más lindo que he visto en mi vida!

¿Dónde escuela?- preguntó Optimus a Kelly.

Eh… eh… para allá.- contestó ella medio impactada, mientras señalaba la dirección con el dedo. ¡El juguete le estaba hablando!

Gracias.- contestó Optimus, mientras se dirigía a la parada de autobús.

Cuando paró uno de los buses, Optimus miró a que dirección iba, subió por la puerta trasera y se sentó a los escalones. El autobús avanzó, dejando atrás a una muy intrigada Kelly.

Vaya… si que es inteligente para su edad.- dijo ella entrecerrando los ojos.

¡SEÑORITA!- gritó Ultra Magnus en su forma vehículo a la humana. - ¿Ha visto un pequeño robot, rojo y azul?

Se… se acaba de ir en ese autobús.- le dijo ella, asustada.

GRACIAS.- contestó él, saliendo a toda velocidad junto con Side Burn.

¡OIGAN, SI USTEDES SON SUS TUTORES HACEN UN PESÏMO TRABAJO!-lrd gritó Kelly indignada.-¡NO PUEDEN DEJAR SOLO A UN NIÑO EN LA CIUDAD!


Optimus se bajo a los diez minutos del autobús, y miró confundido alrededor. Este no era el camino para llegar a la escuela; se había equivocado al tomar el autobús.

Aguantando las lágrimas, Optimus empezó a caminar por la pista, buscando la escuela de Koji entre tantas paredes blancas. ¿Dónde estaba su hermano? ¿Lo había vuelto a abandonar? ¿De donde recordaba eso?

El pequeño sparkling empezó a sollozar, se sentó en el frió piso y hundió su cabeza entre sus rodillas. Se sentía tan solo y con mucho miedo… ¿Dónde estaba Magnus? ¿Por qué lo había dejado?

¡OPTIMUS!- exclamó una voz conocida detrás de él. Volteó y… miró a su hermano. ¡Su hermano había vuelto por él!

¡Optimus!- Ultra Magnus se acercó corriendo a su hermano, sin ocultar su alivio y felicidad.- ¡Estás bien!

Optimus también estaba feliz de ver a su hermano, y se paró para recibirlo…cuando una mano lo levantó del suelo.

¡Si quieres hacer un trabajo bien, debes hacerlo tú mismo!- dijo Megatron en su modo dragón, sosteniendo a Optimus con una sus garras. -¡Ahora este niño será el futuro de los Decepticons!

¡SUELTALO! – rugió Ultra Magnus, solo para ser impactado por los rayos de energía del malvado Predacon.

¡Ultra Magnus!- exclamó Side Burn… llegando muy tarde a la escena.

Megatron salió volando del lugar con un asustado sparkling… más tarde, cerca de ahí, Koji pudo ver por la ventana de su clase a un dragón…riéndose y cargando a Optimus Prime lejos de sus amigos, aliados… y familia.


AHHHHHHH

Falta uno más; si papá repara mi laptod juro que termino más rápido. Aguanten el suspenso.