¡Woow, no me la creo, 23 reviews! Debo de ser muy buena escribiendo XD. Este es el segundo cuento, mas no un ichiruki, para tener más variedad de parejas y porque dije que no se podía dos seguidas, para ser concreta va ha ser un ichiruki, otra pareja y así hasta que se hagan un montón.
Dije que iba a aceptar sugerencias mis queridos y kawaiis lectores, toda sugerencia será tomada en cuenta porque al cliente lo que pida (excepto yaoi, no me lo pidan por favor, eso no se me da nada de nada) . El cuento de hoy será Matsumoto en el país de las maravillas y va ser un Rangiku x gin... o algo asi, haber que sale de tanto viaje, no fume nada ni utilice alucinógenos, drogas o LSD, así va la historia.
Siguiente cuento ichiruki.
También me base en Alicia en el país de las maravillas de Disney.
Derechos reservados para tite kubo y Lewis Carroll.
Antología de cuentos para niños y no tan niños
Segundo cuento
Ginran
*Matsumoto en el país de las maravillas*
Viernes en la tarde, que día tan hermoso y espectacular en la sociedad de almas, para descansar y despabilarse, olvidar problemas y conseguir la mejor borrachera de la semana.
(En el bar de la SS)
-Y te digo Kiraa, en pequeñin de mi taicho me dijo – tomando una postura de regaño e intentando hacer una mala imitación de la voz de hitsugaya- ¡Matsumoto… no vas a irte a ningún lado si no haces en papeleo que tienes pendiente desde hace 6 meses…ahhh!- pierde el equilibrio y cae sobre la mesa pesadamente mientras ríe.
-yy..y ¿Qué paso después?- pregunta el rubio teniente con la cara roja de todo el alcohol que lo había hecho beber la shinigami.
-¡¿acaso no me vez aquí?! Jajaja- se ríe de nuevo mientras le da un largo trago a la botella de sake hasta terminar todo su contenido- ¡maldicioon! se me acabo… de nuevo…-sacudiendo la boca abajo para sacarle las últimas gotas- ¡¡¡hap, mesero, masheeero, otra botella para mí y para mi amigo - grita alegremente agitando el pequeño bote.
-no Rangiku-san… no puedo beber mas….estoy viendo triple y todo se mueve mucho….¡¡¡PAASSS!!!- se cae de la silla y se queda dormido el piso.
-no aguantas nada…- se trata de parar con cierta dificultad por el mareo y camina recargada de la barra hacia el sujeto que servía los tragos- ¿Dónde está el sake que te pedí?- buscándolo con la vista.
-eee, mis más sinceras disculpas teniente Matsumoto-san, pero se nos acaba de terminar todas las reservas, nos llegan hasta mañana- haciéndose para atrás con temor al ver la cara de la teniente.
-¡¡¡ ¿Y QUIEN SE ATREVIO A TERNINARSELO? !!!- golpea la barra con el puño asustando mas al cantinero, el cual señala con mano temblorosa una mesa al fondo.
-¡¡¡sírveme más Nanao-chan!!!, y tu también toma un poco- ofreciéndole en el pequeño plato plano.
-yo no bebo, beber aturde los sentidos y hace mas idiotas a las personas, en lugar de embriagarse en este lugar de mala muerte debería de asumir su cargo de capitán y ocuparse de sus tareas respectivas- le regaña su teniente mientras abrasa mas su libreta como si se la fueran a robar en cualquier momento.
-para eso te tengo a ti Nanao-chan, ademas eso no es divertido, deberías de relajarte un poco- le pasa una mano por el hombro- vamos solo pruébalo- esta vez le ofrece la botella entera.
-¡¡que no!!- le da un libretazo en la cabeza para soltarse- acabe de beber lo más rápido posible para podernos ir de este nauseabundo establecimiento- marca su distancia y acomoda sus gafas.
-¡¡¡¡Nanao-chan!!!! Eres tan guapa cuando te enojas- exclama tomándola otra vez del hombro.
-¡todos los viernes es lo mismo!-lo vuelve a regañar enojada mientras Matsumoto lo veía todo desde la barra.
-ahhh, es el capitán Shunsui, entonces no hay problema, es una de las pocas personas que ha podido beber su peso en sake, alguien de verdad admirable, ya me voy… cárguelo todo a la cuenta de mi taicho- se dirige tambaleantemente a la puerta y trata de adivinar cuál de las 5 puertas era la verdadera, al final después de echarlo al azar se decidió por la numero 3 y la empuja recargando todo su peso, yéndose irremediablemente al suelo, por suerte alcanza a apoyarse en la pared, da una vuelta y cae sentada, el suelo le parecía mas tembloroso que la gelatina esa noche.
Se levanta a gatas y sigue caminando mientras entona una alegre canción, había bebido demasiado, pero no lo suficiente a su parecer, de no ser porque se termino todo hubiera roto su actual record. Estaba contando los azulejos de piso cuando le pareció ver algo, no sabía si eran su imaginación o una ilusión provocada por haberse tomado hasta el perfume, pero tenía la forma de un conejo….¿o era persona? Vestido elegantemente de traje, reloj de bolcillo, unas peculiares orejas blancas y largas que contrastaban con su albino pelo, su estatura era baja, como si se hubiera partido a la mitad, casi la misma que su capitan... pero no era el, tenía una gran sonrisa de oreja a oreja marcada en el rostro y ojos cerrados que más que darle la apariencia de un conejo tiraba a zorro…¿como ichimaru?.
-¿pero qué..?- se talla los ojos y todavía estaba ahí parado, enfrente de ella -¿¡gin!?- sin podérselo creer.
-¡ya se me hizo tarde, me tengo que ir!- dice abrumado mirando su fino reloj, corre a lo largo del pasillo y abre una puerta.
-ichimaru, espera- se levanta como puede y lo persigue- ¿Por qué estás aquí? ¿Abandonaste al $%&# de aizen? Te estoy hablando, ve acá- le exige.
-no puedo Ran-chan, ya son más de las tres- mostrándole la hora.
-¿y eso que tiene que ver? ¿A dónde vas….?- estaba a punto de alcanzarlo cuando se le cierra la puerta en frente de sus narices, la vuelve a abrir a la fuerza y al dar un paso adelante se da cuenta de que bajo su pie no había piso, el vértigo la comenzó a abordar, quiso retroceder pero perdió el equilibrio y cayó en esa profundidad que parecía absorbente.
La caída no fue tan mala, sintió como si flotara en el aire, despacio y con gracia, al fijarse a su alrededor pudo notar como había lámparas, muebles, cuadros, sillas, espejos, entre otras cosas, pero no caían con ella, si no que se mantenían estáticas en el aire.
-¡¡guau!! Juro que nunca vuelvo a beber tanto…- toca el piso con la suela de sus zapatos y se da cuenta de que en lugar de hakama de shinigami trae un vestido y un moño en la cabeza muy mono que de cierta forma le daban una apariencia infantil-¿Qué diablos?- estira la tela- ni me di cuentan cuando me lo puse, esto va de mal en peor…- corre como si nada por un estrecho asimétrico, caminaba de forma natural como si todo el sake ya se le hubiera bajado, posa sus ojos enfrente y ve como el conejo-gin abre otra puerta más pequeña y entra dejándola atrás por segunda vez.
-no te vas a escapar tan fácil de mi- la abre y había otra más pequeña, abre esa y aparece otra, y asi sucesivamente mientras se va metiendo mas y mas, hasta llegar a una cortina roja, la recorrió para los lados y al girar la perilla de la puerta se dio cuenta de que no era una puerta común, sino una que tenía cara y lo que giraba era su nariz.
-hey mas cuidado, que no la tengo de adorno- se queja la puerta y Rangiku no pudo hacer otra cosa que sorprenderse.
-hay, lo siento- quita la mano como si estuviera caliente- una puerta que habla….y pensé que lo había visto todo- se aleja un poco y le pide permiso para entrar.
-¿bromeas? Eres enorme, pero se puede solucionar, ¿ves ese frasco sobre la mesa?- lo señala con una mirada.
-si- lo coge entre sus manos y ve una pequeña nota adjunta que tenia escrito "bébeme" -¿es sake?- dándole vueltas con los dedos.
-no, es solo una pócima que te hará pequeña pero recuerda que solo tienes que tomar una pequeña porción para…-
-pero que sake tan malo, ni siquiera tenía alcohol- tira la botella vacía.
-¡¡te la has tomado toda!!- menciona asombrado.
-si… ¿tiene algo de malo…?- estaba en eso de preguntar cuando se encoge, y se encoge, se hace diminuta, lo suficientemente pequeñita como para caber por la puerta –bueno, por lo menos ya puedo entrar- gira de nuevo la perilla pero no abre.
-me temo que eso es imposible sin la llave… ¿a poco no la recogiste de la mesa?- señala con la vista la llave vista a través de la mesa de cristal- estoy bien trabado, tendrás que subir de nuevo a la mesa y….- desenfunda a Haineko- a…aunque tratándose de alguien tan guapa como tu…- mirando con pavor como se acercaba mas la afilada Zampakutoh- pu…puedes pasar- se abre sola y le da paso a la joven mujer.
-ya vez como hablando se entiende la gente- la vuelve a enfundar y sale corriendo siguiéndole la pista al conejo-zorro-ichimaru- ya te vi, para gin, me está cabreando esto…- corre de forma cansada, pero parecia como si no avanzara nada.
-no puedo, ya te dije que voy tarde- distorsiona mas su sonrisa y acelera a un poco más.
-mmm, te juro que si te atrapo no te la vas a acabar- siguiendo su marcha nota que a su alrededor todo se encontraba descomunalmente grande, pero esto no la desanimo y comenzó a atravesar una pradera de flores para acortar camino- ¡a quien quiero engañar!, con este tamaño nunca lograre alcanzarlo, se detiene después de un rato sin saber siquiera lo que le faltaba para salir- pero que cosas tan mas extrañas…- mira todo su alrededor.
-pero Rangiku, aquí todo esto es normal- escucha una voz y voltea en dirección a las flores.
-¿Quién dijo eso?- se da una vuelta rápida poniéndose a la defensiva.
-aquí arriba- le dice una voz dulce y queda- hola Rangiku-san- saluda una vez que la mira.
-¡¡¿momo-chan?!!!- tuerce su cara en un gesto sorprendido- ¿eres una flor o algo parecido….?- acercándose un poco para mirarla con curiosidad.
- soy una margarita…- enseñándole sus pétalos- que vestido tan lindo traes puesto- dice sin poder evitar alagar el hermoso vestido azul pastel que llevaba puesto.
-hay, gracias momo, te diria donde lo compre, pero ni yo se de donde es, cuando me di cuenta ya lo traia pues...-
-al parecer se te volvieron a pasar las copas Matsumoto- sale una lila con lentes, libreta y expresión seria.
-¡¡Nanao!!, pero que sorpresa, tu también estas aquí, y Unohana taicho…- señala a una elegante y tranquila rosa- ¡¡¡e Isane!!!- ahora apunta a un nardo blanco- ¿nemu también está aquí? - mira a la teniente vestida de azucena….-qué raro, se me hace extraño verte sola… ya sabes sin mayuri-taicho…- se detiene para esperar a que alguien explicara.
-lo que pasa Rangiku-san es que la asociación de mujeres shinigamis levantamos una orden de restricción en contra del capitán kurotsuchi por maltrato intrafamiliar- le explica hinamori.
-me alegro, ya era tiempo… oigan… ¿no han visto de casualidad pasar por aquí a un conejo blanco, vestido de traje y cara de zorro parecidísimo a ichimaru?- pidiendo informes.
-si, efectivamente, hace como 4 minutos estuvo a punto de pisarnos y destrozarnos, lo bueno es que solo nos rozo- dice calmada Unohana señalando con su hoja la pisada gigante.
-¡en ese caso lo tengo que alcanzar de inmediato! Momo-chan, Nanao, Unohana- taicho, Isane, nemu, me tengo que ir- se despide con una mano pero nemu la detiene.
-espera Rangiku-san, con ese tamaño nunca lo vas a alcanzar- hace que se pare.
-si había pensado en eso pero no sé cómo recuperar mi estatura normal- bajándolos hombros y subiendo un poco las manos.
-mayuri-sama te puede ayudar, seguro que se le ocurre algo…- señala con sus verdes hojas una nube de humo multicolores que parecía salir de algún punto perdido entre la maleza.
-¡¿mayuri- taicho?!...pues… no te lo tomas a mal nemu pero… nunca he hablado mucho con el porqué esta algo, ya sabes…-
-loco ¿verdad?- acaba la frase con algo de tristeza.
-pues si… pero no es tu culpa que las canicas siempre se le estén botando… pero si me da algo de miedo…- caminando en dirección contraria.
-no te preocupes Matsumoto, mayuri aquí es una oruga y todo lo que hace es fumarse una pipa de agua que el mismo fabrico, tal vez lo encuentres tan drogado que actué normal- la tranquiliza Nanao mientras vuelve a acomodar sus gafas.
- bueno...En ese caso…¿qué puedo perder?, gracias por las indicaciones- se la media vuelta y camina en dirección a la fuente de humo.
-¡mándale saludos a mayuri-sama de mi parte!- escucha oír a lo lejos a nemu, ella solamente asienta con la cabeza y sigue su curso.
-¿Qué quieres?- aun ni llegaba y ya se había dando cuenta de su presencia.
-pues…coff, coff, coff- iba a hablar y se le mete todo el humo a los pulmones- coff, COFF, ahhh ¿Cómo puede respirar en un lugar así?- se tapa la nariz con una de las mangas de su vestido.
-no me has contestaste ¿QUÉ QUIERES?, estoy muy ocupado y tengo muchas que hacer- subiéndole más el nivel a la pipa.
-¿Cuál trabajo? Solamente estas fumando, pero no vine a discutir… quiero que me ayude a recuperar un tamaño normal-
-¿tamaño normal? Tu ya tienes un tamaño normal estúpida- da una gran bocanada a la pipa y le arroja el humo a la cara.
-coff, coff, ya deje de fumar, quiero estar al tamaño de una persona no de una oruga o unas flores…- se aparta un poco para respirar aire más fresco antes de que sus ojos le cambiaran de color.
-haberlo dicho antes, haya en aquella esquina tengo un hongo genéticamente alterado, un lado te hará mas grande y el otro más pequeña ¿puedes entender eso?- dándole la espalda y formando figuras como probetas, jeringas, bisturíes, entre otros muchos instrumentos científicos que no les quiso hallar forma.
- está bien, gracias… supongo- mira con desconfianza al enorme hongo y al arrancarle un pedazo observo que por dentro tenía un color verde fosforescente luminoso- ¿seguro que esto se come?- dudando seriamente de siquiera probarlo.
-¡por supuesto! Es imposible que un genio como yo se pueda equivocar, simplemente imposible- la mira feo por siquiera atreverse de dudar de su creación.
-ya, le creo- se lo iba a comer pero recuerda la petición de la shinigami- ahh, antes de irme déjeme decirle que nemu-chan le manda saludos- tratando de hacer memoria que pedazo la hacía más grande.
-esa imbécil malagradecida, no sé ni como algo salido de mi puede ser tan inútil y patético…-se cabrea y por primera vez desde la llegada de la chica dejo de fumar para finalizar con unas palabras que serian debidamente censuradas por cualquiera, pero Matsumoto desde hace mucho había dejado de ponerle atencion y estaba con el dilema de los hongos.
-vamos a ver cómo me va con este- le da un mordisco al derecho y comienza a crecer precipitadamente hasta sobre pasar la altura de un gran árbol que hace unos segundos le hubiera parecido infinito-mmm me pase…- y le una mordida pequeña al de la mano izquierda volviéndose a hacer pequeñita, exactamente con el mismo tamaño inicial- debo de saber calcularle mejor- toma el primer pedazo, lo sopesa y lo lame levemente, después de esto y casi enseguida recupera su tamaño normal.
-perfecto, guardo esto por si lo vuelvo a ocupar alguna vez- mete los dos pequeños pedazos de hongo a su delantal y mira el suelo para seguir las huellas que había dejado ichimaru hasta estar de nuevo a un lado de las florescas shinigamis.
-¡Rangiku-san, eres muy grande!- menciona sorprendida hinamori al verla.
- no momo, lo que pasa es que ustedes estas muy chiquitas…- rectifica la rubia.
-Matsumoto-san ¿mayuri-sama te dijo algo?- pregunta interesada por su padre la azucena.
-ehhh, si le di tus saludos y me contesto que…- se puso nerviosa, no sabía ni que contestarle- pues… menciono muchas cosas de las cuales la mayoría no recuerdo…- mira como se le empieza a quitar la emoción como si ya lo estuviera adivinando- pero lo que si alcance a escuchar era que esperaba que quitaran la demanda y que está muy orgulloso de ti como capitán y padre- miente descaradamente pero era una mentira buena.
-¿mayuri-sama te dijo eso?- la mira con brillo en los ojos pero al mismo tiempo dudosa.
-claro, si, me consta, yo misma lo escuche…- le da unas cuantas esperanzas mas a nemu para después pararse y salir corriendo, no sin antes despedirse de nuevo, sigue un sendero largo por toda la pradera, pero se ve forzada a detenerse por los letreros de dirección, había en un gran árbol un montos de señalamientos sobrepuestos, algunos volteados de cabeza y opuestos a lo que otros decían, total que ya no sabía ni a donde irse- ¿por cuál de todos me iré… -da una vuelta al árbol para buscar alguna pista pero ni siquiera conocía el lugar, estaba en eso de ver y desesperarse cuando escucha una gatuna voz proveniente del árbol encima de su cabeza.
-es mi imaginación o… ¿no sabes por dónde irte? Te veo bastante perdida Rangiku…- le habla un gato negro que daba la impresión de haberla estado observando desde hace mucho rato.
-AHHH- se voltea de repente-¿yoruichi? Pero que sustos pegas, Que sorpresa verte por aquí, necesito indicaciones, me perdí y estoy siguiendo a gin ¿no lo has visto?- mirando la rama en la que estaba recarga la felina.
-pues sí, hace un ratote que lo vi pasar… se miraba con mucha prisa… pero antes de indicarte el camino ¿puedo hacerte una pregunta?- retuerce su cola y la pasa por su cara mientras esperaba la respuesta.
- ¿Cuál?- pone atencion para escucharla claramente.
-¿Por qué lo estas siguiendo chica? Si el te quisiera de verdad hubiera rechazado la propuesta de aizen y por nada del mundo te dejaría sola sufriendo…como lo hizo hace no mucho…- termina de hablar y la mira con la cabeza agachada, se podía sentir la incomodidad de la pregunta, algo malo de ella era que a veces era demasiado directa.
-¡¡¡por eso mismo!!!- contesta sobresaltada después de un rato de silencio espantando un poco a la diosa de la velocidad, la cual no se esperaba esa reacción – tengo cuentas pendientes con él, quiero que me diga porque me dejo, que es lo que fue más importante que yo… no sin antes darle una buena paliza a ese maldito mentiroso- se truena los nudillos de las manos después de pronunciar lo último.
-perfecto, eso era exactamente lo que quería escuchar- le aplaude yoruichi- muy bien Matsu, genial-
-ahora... ¿por dónde se fue?- pregunta impaciente.
-¿y cómo quieres que lo sepa? Solamente soy una ex capitana shinigami en el cuerpo de un gato, no puedo tener la respuesta de todo-
-¿pero yoruichi…? Tú me dijiste que…-
-digo muchas cosas… aunque si de verdad quieres saber… tengo un amigo que sabe eso, es algo excéntrico pero no es malo…-
-¿Quién es?-
-es urahara, el sombrerero loco, pero no te dejes engañar por el nombre… el no trae sombrero… es un gorro- aclara la gata.
-¿y lo de loco?-
-pues eso solo un poco, a mi me parece una persona normal… pero ve con cuidado, saca cada invento…- le advierte yoruichi.
-mmm… no sé ni de que me preocupo, acabo de venir de con mayuri, gracias por la información- y sigue el sendero que le señalo la oscura gata, el camino parecía relativamente normal… estaba en eso de caminar cuando vio a lo lejos una casa peculiar rodeada de unos muros de arbustos tipo laberinto con un enorme jardín, la vivienda, más que eso parecía una tienda, se acerco un poco mas y escucho una alegre canción entonada a dueto, no pudo resistir la curiosidad toco levemente la pequeña puerta de madera blanca para anunciarse, pero no la escucharon de tanto ruido, por fin decidió entrar, había una larga mesas servida para muchos invitados aunque hay solamente se encontraban dos personas bebiendo te.
-hola, estaba la puerta abierta y como nadie me contesto cuando toque …-
-¡¡¡Matsumoto-san!!!, ¡que sorpresa!- la recibe alegre Kisuke sin pararse a saludar.
-je, hola…¡¡ukitake-taicho!! ¿Qué hace aquí?- se sorprende al verlo sirviéndose calmadamente te.
-¡teniente Matsumoto! Hola… ¿también vino a tomar te?- saca una taza y le comienza a servir el agua caliente a ella también.
- vine de parte de yoruichi-san- toma asiento y recibe la taza.
-¿de qué quieres tú te?, hay manzanilla, limón, infusión herbal, canela, tila, aquí tienen de todo- le pone los sobre enfrente para que escogiera.
-¿no tienen de sake?- buscándolo con la mano.
-no, ese no es te…- responde el sombrerero- pero igual tengo- saca una botella de su manga y una pequeña taza plana para servirlo.
-gracias… - le da un sorbo- ¡sabe muy bueno! - repite la acción dos veces más- como les iba diciendo… vine aquí para preguntarles…-
-¡¡¡dices que yoruichi me recomendó!!!- interrumpe escandaloso- ella es muy linda…-
-sí, pero trae su gigai de gato…-
-¡no importa, bien dicen que lo de adentro es lo que importa y sea como sea ella es preciosa!- saca su abanico y le echa aire a su te para enfriarlo más pronto.
-pues eso si que no te lo discuto - toma más y se termina la botella- pero les decía, ichimaru… no sé donde esta…- ukitake le entrega otro bote- lo he estado persiguiendo como loca y todavía no lo he encontrado- se bebe todo el sake de un solo jalón, siempre que lo recordaba le daban más ganas de beber para ahogar las penas…-
(5 botellas después)
-y ese día se fue con todas mis ilusiones y mi amor- urahara le pasa otra caja de pañuelos y después de sirve su decima taza de té adulterado- ese maldito embustero, prefirió irse con el metrosexual de pacotilla de aizen y aquel ciego que se dedicaba a decir cada 5 minutos chorradas sobre la justicia y esas cosas que a nadie le importan, en lugar de quedarse conmigo, no me dijo nada, ni una carta, ni un mensaje en el cel. ¡N.A.D.A…!, pero saben que, el no se merece a alguien como yo, el día en el que lo vuelva a ver lo voy a dejar tan irreconocible que no va a tener motivos para sonreír- acomoda su cabeza encima de la mesa para recostarla un poco.
-pues creo que ese día no esta tan lejano, justo en este momento debería de estar aquí para recoger su nuevo reloj de acero inoxidable, anti ceros, versátil, incandescente, autónomo, exacto y aprueba de agua que me pidió- saca el artefacto que era muy parecido al que le había visto a gin anteriormente.
-¿enserio….?- levantando la cabeza y poniéndose una mano en la frente.
-¡¡¡hey!!! Hola, ¿Cómo va todo?- entra muy quitado de la pena el conejo-zorro-shinigami- traidor y ex capitán sin percatarse de la presencia de la teniente -¿ya está listo mi reloj? Es que tengo un compromiso pendiente y… -
-¡¡TUU!!- lo señala con el dedo y le impide continuar- mentiroso idiota- se levanta haciendo a un lado las copas que traía de mas… nuevamente- ¡quiero respuestas y las quiero ahora!- exige violentamente mientras trata de buscar con la mano a Haineko.
-¡RAN-CHAN!- por un momento se le olvida sonreír- no sabía que estabas aquí…en este lugar precisamente- retrocediendo unos pasos- me quedaría a charlar como en los viejos tiempos y explicarte porque me fui sin decirte nada de nada pero ya vez como está el mundo tan apurado, todos preocupándose de la hora… y hablando de horas, ya se me hizo tarde- sale corriendo del jardín tropezándose con cada cosa que se le pusiera delante por voltear a ver Matsumoto, la cual le estaba pisando los talones.
-¡¡oye!! ¿No vas a querer el reloj…?- lo llama pero nadie le contesta- lo bueno es que pago por adelantado- lo guarda en su gorro y sigue con su fiesta de té.
(Corriendo por algún sendero del bosque, no muy lejos de ahí)
-detente…ichimaru… alto… pufff- se recarga un rato en un árbol- creo que tanto alcohol me está haciendo perder condición- se quita el sudor de la frente y da un suspiro cansado- pero que rápido corre, se nota que esto de huir se le da muy bien- pasan por un túnel y al salir lo primero que se ve es un gran castillo amarinegro (no sé si exista esa palabra), con un jardín colosal y unas paredes de arbusto, tipo laberinto como el de urahara, pero en ese si se podía perder cualquier persona, estaba a unos metros de alcanzar a gin cuando se le atraviesa en su camino un teniente, inoportuno e irritante, la toma de un brazo y la jala para adentro de uno de los muros.
-¡¡TU ME TIENES QUE AYUDAR!!!- agitándola por los brazos.
-¡¡suéltame!! y no me digas "tu", me llamo Rangiku Matsumoto Omaeda, así que no seas estúpido y quítame las manos de encima- repele enojada al patético teniente- ¡¡espero que tengas una excusa muy buena para haberme jalado nada mas así, estaba a punto de atrapar a ichimaru y tu..-
-¡¡¡pero por supuesto que la tengo!!!- la interrumpe con voz de alardeo- la reina capitana de aguijones soi fong me encomendó la tarea de pintar de amarillo y negro todas las rosas blancas del castillo para este día…-
-pues…- voltea en dirección a los arbustos- yo las veo a todas blancas…-
-pues claro idiota ese es el problema…- abre una bolsa de galletas del tamaño de un plato y se las engulle enfrente de su cara- espero que no quieras porque no te voy a dar…- se hurga la nariz para vez si encontraba algo, saca el dedo y sigue comiendo como si nada.
-¿hace cuanto que te encargo hacer eso?- fija su vista en los botes y los ve con una capa gruesa de polvo.
-8, 10 meses, que se yo… no me dio tiempo de hacer nada- tira la bolsa y abre otra.
-¿10 meses?¿Y aun así no hiciste nada?, cielos, hasta yo trabajo más que tu, y eso que nunca en mi vida he terminado de hacer un papeleo… yo me largo de aquí- da la media vuelta y abre con las manos un poco el arbusto para salirse.
-¡¡¡NOOOO!!!- la detiene de un pierna- no te vayas, primero pinta las rosas….-
-¡¡¡¿yo?!!!- se voltea sacada de casillas.
-sí, o que ¿piensas que alguien como yo va a hacer el trabajo como un patético palurdo?, prefiero quedarme a tragar todo el día que mover un solo dedo- termina de hablar y se sienta a lamer las envolturas, después de escuchar eso, a Rangiku se le izo la cara roja de coraje y los ojos de fuego.
-ESCUCHAME GORDO ESTUPIDO, Y ESCUCHAME MUY BIEN, YO NO SOY NI TU SIRVIENTA, NI TU CHACHA, ME IMPORTA MUY POCO LO QUE TE PASE, ¿POR QUÉ SABES QUE? LO VAS A TENER MUY BIEN MERECIDO, ASI QUE SUELTAME, YO TENGO COSAS MAS IMPORTANTES QUE HACER QUE PLATICAR ¡¡¡¡CON UN INBECIL FLOJO COMO TUUU!!!- termina de hablar cabreada y respirando fuerte para bajar la ira.
-¿entonces eso quiere decir que si o que no?- pregunta estúpidamente, la shinigami iba a gritar de nuevo, lo hubiera hecho, eso era seguro, pero se detuvo al escuchar el sonido de unas trompetas.
-¿Qué fue eso?- volteando para todos lados.
- ¡¡¡LA REINA!!!- grita espantado como si hubiera visto al diablo, se tira al piso y se cubre con una rama que se había encontrado en el suelo, la cual no le cubría ni una centésima parte de su cuerpo, volviendo más patético y grotesco de lo que ya era.
-¿soi fong-taicho?- venia una gran caravana de súbditos seguidos por una escolta, todo se veía normal si descontabas el hecho de que los que marchaban eran naipes gigantes pintados con el color oficial del reino (amarillo con negro como las abejas). Cuando están casi delante de ella se detienen y se forman, en ese instante llega detrás de ella ichimaru tocando la trompeta.
-¡gin! Ahora si me las vas a contestar todas- se iba a acercar a el pero se detiene cuando lo escucha hablar.
-¡¡¡con ustedes su alteza imperial!!!, ¡¡¡su alteza serenísima!!!, ¡¡¡su real majestad la reina capitana de aguijones soi fong!!!- todos los naipes le aplauden cuando baja de la carrosa malhumoradamente.- ahh, y el rey Hisagi- se escucha el estruendo de todas las chicas naipes al verlo descender también.
-cuanto le pagaron a este…- murmura confundida al ver todo ese espectáculo.
-cariño… ¿quieres que te ayude a bajar?- le da la mano.
-no, yo puedo sola, este vestido es demasiado estorboso, maldita sea…. Ahhh….- ¡¡¡PASSS!!!!- azota de cara en el camino de piedra y el ambiente se tensa de inmediato, nadie se atreve a reírse o respirar, excepto Omaeda, que estaba luchando con todas sus fuerzas para aguantarse la tremenda risa que le provocaba ver a su capitana así.
-soi, levántate- las toma de los brazos el rey para ayudarla a ponerse de nuevo de pie.
-¿de qué te ríes grandísimo imbécil?- menciona despacio mientras levanta su cabeza, al oír eso el gordinflón se calla de inmediato y se vuelve a cubrir.
- de nada reina… lo que pasa es que me acorde de un chiste que no me sabia….- si hallar en donde meter la cabeza como los avestruces.
-las rosas están blancas…- mirando los rosales.
-es que no me dio tiempo…-
- ¡¿no te alcanzo el tiempo?! Te di casi un año, pero nunca me pones ni un poco de atencion a lo que te digo, eres desobligado, asqueroso, bocón y más estúpido que un burro-
-pero…pero tengo influencias…- dice mientras se lo llevaban arrastrando- y aparte… ¿en dónde vas a encontrar otro teniente?-
-esto es un sueño y yo soy la reina, así que aquí no existen las influencias y por lo de el teniente… pues… ese ya lo tengo…- mirando como se lo llevaban.
-¿y quién es ese tipo?- pregunta Hisagi entre sorprendido y celoso.
-pues tu ¿no es obvio?- sacudiendo el polvo de su vestido- no tienes capitán y yo hace como 20 segundos que no tengo un teniente… además estamos casado y no vamos a batallar con el trato… a menos claro que tu no quieras….-dándole vueltas al aro de una de sus colas.
-No…no, claro que no, no hay ningún problema… solamente fue la sorpresa- la toma de la mano y se le sonroja la cara.
-¡¡¡soi fong- taicho!!!- habla por primera vez Matsumoto y capta inéditamente la atencion de todos- ¡¡¡ y yo que pensaba que usted era una lesbiana amargada!!!- todos se quedan petrificados, mas aun que cuando se cayó de boca.
-¿les…lesbiana…?- dándole un tic en el ojo derecho- ¿yo...oo?-
-la reina odia que le digan así porque le recuerda a yoruichi…- le murmura al oído gin.
-pero…eso no es malo… ¿o sí?- olvidando por un instante las preguntas y todo.
-antes no lo era… pero desde que yoruichi se fue a vivir al bosque con urahara juro nunca volverle a perdonar que la abandonara por segunda vez sin decirle nada…-termina de hablar.
-yo no sabía eso…- abre la boca para intentar disculparse pero la capitana la interrumpe.
-yoruichi- sama…- habla como si estuviera recordando un trauma emocional.
-querida… te… ¿te encuentras bien?- sin saber si ponerle la mano en el hombro a no.
-no, no estoy bien, y no lo estaré ¡¡¡hasta que le corten la cabeza a esa!!!- habla en modo de orden y la señala con el dedo furibunda.
-¡¡ ¿Qué?!! Pero si soy yo taicho, Matsumoto-san… además no me puede mandar cortar la cabeza solo por eso…-
-¡¡pero claro que puedo!! Y en este preciso momento…-
-no, espere reina soi fong, estoy seguro de que Ran-chan no lo dijo a propósito, ella no lo sabía- interviene el conejo ichimaru.
-tú no te metas gin, que no me tienes tan contenta, primero te persigo como loca por todo este lugar y no te detuviste ninguna vez de tantas que te llame…-
-es que… traía prisa…- le dice no muy convencido de sus propias palabras.
-no te creo nada, por tu culpa me metí en este problema, así que me vas a sacar con la cabeza puesta de este maldito lugar quieras o no-
-pero si eso era lo que trataba de hacer Ran-chan, pero me impediste continuar…-
-¿ahora me vas a echar la culpa a mi?- estaba tan enojada que ni siquiera razonaba lo que decía.
-A CALLAR LOS DOS- grita colérica la shinigami, cansada de ver la discusión- tu- apunta a Rangiku- te vas a la guillotina- y tu- recorre su dedo en dirección a ichimaru- estas despedido- sentencia duramente.
-pero usted no puede matarla, mírela bien, no está en sus cinco sentido- le agarra la cabeza con las manos- se nota a leguas que está completamente borracha-
-lo estaba que es diferente, pero ahora solamente veo doble, por si no lo sabías- desase el agarre y se tambalea un poco.
-ya me canse de ustedes, si tanto quieren estar juntos los puedo enviar a los dos a ejecutar…-
-SOI FONG- la llama fuerte Hisagi- esto ya se está pasando de la línea, no puedes matar a las personas nada más porque si…- reflexiona unos segundos- bueno, si puedes, pero no está bien, ¿por qué no resuelven esto de otra forma?- da alternativas mientras le pide con la mirada que se calmara.
-mmm… hace una mueca de enojo, casi rayando en puchero- está bien, una competencia parcial y justa, el que pique dos veces a su oponente en el mismo lugar gana- pone las reglas mientras cruza los brazos.
-¡tienes que estar bromeando!- se flipa Matsumoto-¿Por qué no mejor jugamos a ver quién puede convertir su espada en arena más rápido?- le contesta con lo mismo.
-alto las dos, ambas son demasiado desventajosas para el oponente, así que mejor resolvámoslo con un partido de criquet- propone ichimaru.
-¿y eso con que se come?- menciona confundida Matsumoto poniendo exactamente la misma cara de no saber nada de soi fong.
- es un juego que ninguna de las dos conoce, así que no hay ventaja para nadie-
-por mi está bien, confió plenamente en mis habilidades, si ganas te permitiré disculparte y si yo gano ruedan cabezas- truénalos dedos y las cartas se comienzan a acomodar haciéndose arco según las instrucciones de gin, 12 minutos después ya todo estaba preparado para la competencia y las dos se encontraban listas para comenzar.
Soi fon comenzó primero porque era la reina y esas cosas.
-se que tu puedes hacer, ¡buena suerte!- le anima su esposo mientras le entrega el bate.
-sí, gracias por el apoyo- lo toma y se dirige a la salida, le avienta una mirada asesina a la pelota, empuña fuertemente el bate y golpea la bola con tal fuerza que la eleva de inmediato y se pierde en el horizonte.
-heee... Reina soi fong… así no va el juego, no era competencia de distancia- le dice gin descalificándola- si Ran- chan se equivoca... que diga, se confunde también, haremos un concurso más sencillo y eficaz.
-es tu culpa por no explicarme bien, si llego a perder, rodara tu cabeza primero- y se va a sentar después de darle una amistosa amenaza de muerte a gin.
-pero que caracter...- dice por lo bajo- Es tu turno Ran-chan, si no la mandas a más de 15 kilómetros ganas- le ofrece el bate.
-no gracias, yo no ocupo eso, con Haineko bastara- la rechaza mientras desenfunda.
-¿estás segura?-
-segurísima- la toma tipo palo de golf, mueve la cadera, sube la cabeza, agita los brazos y al momento en que toca la pelota se hace polvo, la arena que se queda regada a los lados se junta y rodea la bola, la levanta y lentamente la pasea por cada una de las bases.
-¡¡¡eso no es legal, está haciendo trampa!!!- se levanta bruscamente la reina frunciendo el ceño.
- nunca se dijo nada acerca de prohibir el uso de Zampakutoh, usted pudo haber usado la suya si hubiera querido.
-¿y a mí para que me servía usarla? al diablo con esto, ¡¡¡que les corten las cabezas!!!- grita exasperada.
-espera soi, ¿y si mejor hacemos un juicio en lugar de desafío?, es más justo, tienes a muchos testigos, no puedes perder nada…-
-pues…- tratando de parecer calmada- un juicio no suena mal, como líder del cuerpo de ejecuciones se me daría bien, para que nadie diga que no lo intente…TODOS A LA CORTE- grita y los presentes correa hacia el palacio, una vez a dentro,con los testigos llamados y los abogados contratados el juicio inicia.
-orden en la corte- soi fong golpea con el mazo la mesa.
-Gin… ¿Por qué ella es la jueza?-le murmura desde su puesto la acusada- ¡¿y porque tu eras mi abogado?!- frunce levemente el ceño.
-una pregunta a la vez, la primera porque ella es la reina y se encarga de estas cosas, la segunda...pues… tu me dijiste que como por mi culpa te habías metido en este problema, es mi obligación sacarte de el-
-exactamente, pero quiero aprovechar que estas aquí para preguntarte algo antes de que te esfumes de nuevo…-se pone seria- ¿Por qué te fuiste con aizen y traicionaste a todos?, ¿Por qué me dejaste mas sola que un perro? ¿POR QUEE?- sacudiéndolo violentamente.
-Ran-chan, fueron muchas razones las que me obligaron, yo no quería dejarte a ti, ni a nadie, pero fui obligado principalmente por….-
-¡¡¡que comience el juicio, acallar todos!!!- vuelve a golpear con el mazo múltiples veces el estrado y todos guardan silencio.
-¿Cuál…?, ¡¡¡¿Cuál?!!!- exigiéndole terminar.
- se le acusa a esta mujer de decirme lesbiana, ¿correcto?- comienza soi fong.
-si pero…- se trata de defender pero no la deja terminar.
-en ese caso no hay nada que discutir, ¡¡culpable!!, llévenla a la guillotina- sentencia- fin del juicio-
-¿y los testigos? Ni siquiera paso ninguno- se queja.
- todos fueron testigos y lo escucharon perfecta y clarament…-trata de rectificar la sentencia pero es interrumpida.
-ya soi fong, tranquila, solo fueron palabras ¿no?- dice alguien del fondo, una voz muy familiar, que hizo que se le enchinara la piel.
-yo…yoruichi…sama…- abre los ojos de par en par al verla enfrente de ella sin ese traje de gato- ¡como es posible que te presentes asi nada mas!, ¡¿Por qué me abandonaste?! Te puedo perdonar una, pero no dos veces yoruichi-sama, dos no…- se le empezaron a escurrir las lagrimas.
-yo se lo que se siente ser abandonada…- le da unas palmadas en la espalda Rangiku que se había transportado a un lado de ella a una velocidad increíblemente rápida para darle consuelo y tal vez hacerla olvidar el enojo en contra de su persona.
-soi, pero no me fui, solamente me ausente una temporada… porque… mira para todos lados y ve al desubicado Hisagi- me entere que te habías casado y…- ahora se fija en urahara y observa el reloj que traía en las manos y que estaba a punto de darle a ichimaru conejo- te busque por todos lados el regalo ideal para ti- se lo quita de las manos al sombrerero y se lo enseña- ¿tienes un reloj?- le pregunta mientras se lo da.
-¿de verda te fuiste por eso?- secandose las lagrimas.
-por su puesto- le vuelve a ofreser el regalo- ¿tienes un reloj?- le repite la pregunta para retomar.
-si... pero ya no lo quiero- se lo arranca del cuello y va corriendo a abrazarla- perdóname por pensar tan mal de ti, por un segundo creí que te habías escapado de nuevo con el imbécil de urahara… sfff, sfff- saca un pañuelo y se suena la nariz mientras yoruichi le acomoda su obsequio en el cuello.
-je je je, pero que ideas tienes fong, como crees- rascándose con un dedo la cabeza por lo bien librada que había salido con eso del reloj, no es que le gustara mentir, nada de eso, pero era como una mentira piadosa- te perdono, pero deja de ser tan paranoica ¿vale?- le da unas cuantas palmadas en la cabeza.
-¿acaso no era ese mi re..mmm?- le tapa la boca Rangiku para no arruinar el momento.
-¿entonces estoy libre verdad?- pregunta la shinigami tapándole todavía la boca al conejo.
-por supuesto, aquí no ha pasado nada, ¡¡¡fiesta para todos en la sala principal del castillo!!!, para celebrar el regreso de yoruichi-sama- anuncia la reina enérgicamente y todos en la sala dan un grito de alegría y aprobación.
-¡¡yap!! Me encantan las fiestas, ¡¡¡yo voy por el sake!!!- abre la puerta del fondo y sale contentísima.
-¡espera Ran-chan, cuidado con las escaleras!- grita pero ya era demasiado tarde, pues Rangiku se encontraba casi pisando el aire, de ahí en adelante las escaleras se dispersaron después de escuchar esas palabras, dejando solamente un gran vacío. descendió y sentía como casi flotaba en vez de caer, como en un principio, observo también como todos sus recuerdos de ese lugar pasaban en frente de sus ojos sin orden ni sentido aparente, jugando con sus formas y movimientos. Después y sin darse cuenta sintió como la caída se hacía más vertiginosa y la gravedad la atraía mas, como si fuera de plomo, cuando quiso voltear a ver el suelo en el que iba a quedar estampada se sumergió en un una botella gigante de sake que se ladea y se rompe en mil pedazos.
-¡¡¡NOOOO!!!- grita y se levanta alterada y jadeante.
- Matsumoto, ¿Qué rayos te pasa?- se levanta asombrado Toushiro.
-taicho… ¿Qué paso?, ¿Qué hace usted aquí? También lo invitaron a la fiesta- se vuelve a dejar caer en la cama con pesadez, más calmada.
-¿fiesta? ¡¿De qué fiesta me hablas?!, primero te vas sin hacer tu papeleo aunque te ordene estrictamente que no lo hicieras, te emborrachas casi al borde del coma etílico y te desmayas a mitad del pasillo casi matándome de la preocupación ¿te parece poco?- le reclama enojado.
- no pero… ¿Qué hago aquí…?- inspecciono a su alrededor…. Era una habitación blanca típica del cuarto escuadrón, tal vez su capitán si estuviera diciendo la verdad y se hubiera quedado dormida en alguna parte de la sociedad de almas, después de todo el nunca decía mentiras, pero eso solo quería significar que todo… ¿había sido un sueño…? No, imposible, parecía tan real… lo juraría, hubiera jurado que todo eso había sido real, lo haría si no estuviera tirada en la cama, todavía con los alcoholes encima, los ojos semi-abiertos por la incómoda luz cegante y el inicio de una resaca inolvidable.
-cuando te recuperes vas a terminar todo el papeleo restante y el de los próximos 3 meses y no habrá más sake para ti durante mucho tiempo hasta que aprendas a beber Matsumoto, te va a dar una cirrosis por tomarte todo lo que tenga alcohol y bla, bla, bla esto, bla, bla, bla aquello, bla, bla, bla ya estoy cansado de tus borracheras, bla, bla, bla ¿me estas poniendo atencion?- pregunta enojado al verla mirando al techo con la mirada embelesada, absorta en algún punto indefinido.
-¡¡¡¡Matsumoto!!!!- grita al sentirse ignorado haciéndola salir de sus pensamientos.
-sí, claro, claro taicho, lo que diga, me voy a mantener sobria los meses que sean necesarios- dice como soldado mirando a su capitán.
-eso espero-
-si, confié en mi taichito- le dirige una sonrisa mientras él la ve incrédulo, se pone de pie después de un rato y sale por la puerta para atender sus asuntos de capitán, sabía que no iba a cumplir, pero por lo menos ya estaba consciente y al final eso era lo que realmente importaba.
(dentro de la enfermería)
Matsumoto miro a la puerta para asegurarse de que se hubiera ido su capitán, una vez segura busco casi de forma inmediata una botella de sake en su hakama, pero no encontró nada, tal vez se le había tirado o se había tomado la que siempre cargaba de reserva, estaba dispuesta a sacar la mano del bolsillo cuando sintió algo, sintió dos pedacitos blanditos y pequeños, los saco y al ponerlos en la palma de su mano no podía caber de la sorpresa… eran de color normal por fuera y verde fosforescente luminoso por dentro…increíble, alucinante, genial, no estaba tan loca después de todo, pero se había perdido de una genial fiesta.
(Y finito con el segundo cuento, de verdad no me metí nada para escribirlo, así estaba el cuento desde un principio. Me volvió a quedar largo… pero bueno, a mi me parece largo todo fic que sobrepase las 10 hojas y corto el que no llegue a dos, pero por ustedes escribo mas.
Tarde mucho en subirlo por asuntos personales, se murió mi maestra de sociología, fue mi cumpleaños, le hicieron una biopsia a mi jefa y la escuela me carga mucho la mano…pero no se preocupen, que pase lo que pase seguiré escribiendo por más que me tarde o me cueste… por ustedes.
Próximo cuento Aladino y la lámpara maravillosa, ichiruki claro, tomando en cuenta las peticiones, la actualización tentativa es dentro de 15 a 20 días aproximadamente.
Acabo de leer el ultimo tomo del manga de bleach y espero de todo corazón que rukia no se quede viuda, aunque sé que no porque ichigo es el protagonista y prácticamente es mas inmortal que un cangrejo pero siempre queda el suspenso, cuídense todas y todos, pórtense mal y cuídense bien.
Pdta.: dejen review si les gusto, si no… pues también para saber, sayo a todos y que estén bien.
