Capitulo 4
Entrar a su alcoba y dejarla en su cama había sido la tarea más fácil, por que nadie estaba en la sala común que pudiera cuestionarle la acción que estaba realizando. Cuando la dejo en la cama curiosamente le parecía que dormía plácidamente hasta que se dio cuenta que su cara no parecía en lo absoluto con la placidez que el la había imaginado. Le aplico distintos conjuros para que se despertara, pero ninguno había funcionado, tomo sus signos vitales y fue cuando entendió que tenía que atenderla con urgencia.
Lo primero que se le vino a la mente fue darle a respirar algo lo bastante fuerte como para despertarla, así que corrió a la alcoba de sus otros compañeros en busca del alcohol de contrabando que tenían de reserva para las fiestas de finales de quidditch, principio y finales de curso y cualquier otra tontería que a alguien se le ocurriera; encontró whiskey de fuego debajo de la cómoda de Nott, y corrió a su alcoba para aplicarlo a un poco de algodón.
Durante un par de minutos lo puso debajo de su nariz y nada seguía sucediendo, entonces comenzó a recorrerle un frio a través de la columna al pensar mil cosas: "maldita sea, ¿por que me la tuve que encontrar?, ¿Por qué la tuve que ayudar?, ¿por que no la lleve con la vieja histérica?, ¿Por qué demonios la traje aquí?"
-el cadáver de Granger en mi alcoba, lo único que faltaba- murmuro Draco, pero volvió a tomarle el pulso para comprobar si el cadáver de Hermione estaba en su cama. Por suerte aun tenia pulso, así que comenzó a pensar en alguien que pudiera ayudarlo sin que creyera que la había atacado. Tan solo de pensarlo se le hizo un nudo en la garganta, pero era ahora a nunca y la vida de una persona dependía de ello.
En ese momento iba corriendo por lo pasillos que el conocía como los mas solitarios, ahora que todo mundo seguramente estaba regresando a las aulas, por lo que llegar a las cocinas fue mucho mas largo que ir por los caminos concurridos.
Al entrar a las cocinas inmediatamente varios elfos se reverenciaron ante el y le ofrecieron varias cosas para picar, pero en enseguida pidió ver a Dobby; aquel elfo salió a empujones gritando: -Harry Potter, Harry Po…- y cuando estuvo enfrente de Draco abrió sus grandes ojos y comenzó z temblar frenéticamente.
-se…se…señor Malfoy- y compuso la cara de disgusto mas convincente posible.
-Dobby, se que no te caigo bien, pero necesito de tu ayuda, bueno, alguien necesita de tu ayuda… la amiga de Harry Potter- dijo Draco terminando en un susurro acido. Aunque no entendía muy bien, si por el hecho de que dijera Harry Potter o que fuera a pedir ayuda para Hermione.
-¡la señorita Hermione Granger! ¡La mejor amiga de Harry Potter! ¿Que necesita la señorita?- dijo Dobby emocionado, hacia tiempo que Harry Potter no necesitaba que vigilara a alguien, ni que le consiguiera algún ingrediente difícil de conseguir y que por lo tanto fuese robado por sus propios medios.
-necesito que la revises, pero… que no le digas nada a nadie, ni a Harry Potter, ni a sus amigos o sus profesores preferidos
-¿el señor Malfoy ataco a la señorita?- pregunto enojado Dobby.
-¡no! No Dobby, no le hice nada te lo juro- dijo Draco sintiéndose vulnerable ante aquella criatura que durante mucho tiempo maltrato y desprecio cuando trabajaba para su familia.
Dobby se sintió culpable por que esa no había sido la intención de el por lo que procedió a hacer su acostumbrado –Dobby malo- con lo primero que un elfo le ofreció cuando escucho la frase amenazadora que le había dicho a un mago. Pero Draco no estaba ni en ese momento ni en ningún otro para esas tonterías, por lo que le quito de inmediato la cacerola que estaba predestinada a estrellarse contra la enorme cabeza de Dobby.
-no Dobby, basta de tonterías, ¿vas a venir?-
-el señor Malfoy impidió que Dobby se castigara… ¡el señor Malfoy ha cambiado!- y comenzó a llorar de felicidad y a mover frenéticamente la cabeza.
Draco entendió eso como un si, y cargándolo sobre su hombro se dirigió a su alcoba corriendo con un elfo chillando a todo pulmón y con grandes secreciones nasales chorreando por su uniforme.
"ojala todo termine pronto" pensó Draco mientras cargaba con Dobby por los mismos pasillos por los que había ido.
Después de aquel beso, que pudieron haber sido mil años o solo un segundo, Ron se separo de Luna lentamente tratando de analizar lo que había sucedido y debatiéndose entre abrir los ojos y ver la realidad, que bien podría haberse tratado de un sueño… uno de los muchos que protagonizaban Luna últimamente.
Una pequeña risa lo hizo abrir los ojos inmediatamente para chocar con los ojos azules de Luna que lo miraba divertida y profundamente.
-¿Qué es tan divertido?- pregunto confuso. Muchas veces no entendía a las mujeres, para ser sinceros, no las entendía.
-tu boca
-¿mi boca?
-era un puchero divertido
"no las entiendo" pensó Ron
-no trates de comprender… solo siente- dijo Luna
-¿sabes leer la mente?- pregunto sombrado Ron. Ahora pensaba mas seriamente que debía tratar de no recordar sus sueños mientras Luna estuviera cerca. No eran sueños inocentes a decir verdad.
-no- dijo Luna y Ron sintió un enorme alivio –pero tu cara lo dice todo… siempre lo expresas todo- dijo Luna acariciando su pelo rojo.
El alivio de Ron venia acompañado de una gran alegría, así que tomo la pequeña y delgada mano de Luna y en silencio entraron al castillo. Ya no hacían falta las palabras entre ellos, el beso solo había encendido lo que habitualmente llamamos conexión aunque probablemente ya existía desde hacia mucho tiempo y solo hacia falta que la comenzaran a utilizar.
-¿ya esta bien?- pregunto angustiado Draco. Aunque jamás lo admitiría abiertamente, en ese momento sentía angustia por Hermione, algo le pasaba, no sabia exactamente por que jamás había sentido algo parecido, pero de que era angustia, estaba seguro.
-si señor Malfoy, solo necesita dormir, si puede levantarse hasta mañana mejor- dijo Dobby observando a Hermione profundamente. Draco sentía alivio y también curiosidad, si la magia de un mago no había hecho nada, pero la de Dobby si, probablemente Hermione tenía algún mal muy peligroso que probablemente… no…. no debía pensar en eso.
-Dobby, ¿que tiene Hermione?
-¿Qué fue exactamente lo que paso señor Malfoy?
-pues, la encontré en las escaleras principales, y de repente se desmayo
-¿nada mas? ¿Por qué no la llevo con Madame Pomfrey? Es una excelente enfermera
-por las mismas razones por las que tu me acusaste al principio.
-es verdad
-dime, ¿tiene algo malo?
-no, no tiene nada malo… pero es bastante extraño, es como si hubiera estado moribunda
-¿moribunda? Pero estoy seguro que solo estaba desmayada, no había peleado con alguien a menos que hubieran puesto algo en su comida
-no señor Malfoy, es mas serio de lo que cree… lo que le paso a la señorita Hermione Granger es como si alguien hubiera tratado de matarla con la maldición de avada kedavra, pero solo le hubiera quitado todas las fuerzas que necesita para vivir.
Malfoy se quedo pensando. Realmente no había alguien ahí que estuviese apuntando su varita, cualquiera lo hubiera visto. Así que llego a la conclusión que o Dobby exageraba o Hermione realmente tenía alguna enfermedad muy grave y Dobby no se lo quería decir. Creyó más en la segunda opción, pero no dijo nada.
-bien Dobby, yo veré que Hermione este bien, te lo prometo, pero quiero que tu me prometas que no le dirás a nadie, absolutamente a nadie lo que paso aquí ¿entendido?
-si señor Malfoy
-ni a Harry Potter o cualquiera de sus amigos, se que ya no soy tu amo, pero quiero que lo hagas como un favor especial por favor
Los ojos de Dobby comenzaban a llenarse de lágrimas por la ultima frase que le habia dicho y Draco aprovecho para darle el uniforme lleno de moco de Dobby y jugo de calabaza para que lo mandara a lavar, no era necesario por que con un conjuro su uniforme estaría listo, pero argumento que el sabia hacer los quehaceres y debía de irse antes de que los demás alumnos volvieran a la sala común.
Cuando Dobby había salido de su alcoba respiro profundamente y exhalo de igual forma, los nervios y su tensión habían bajado considerablemente ahora que Hermione estaba bien, la cara que tenía en ese momento era la que habia imaginado cuando la dejo tiempo atrás.
Y entonces se dio cuenta de varias cosas a la vez: que Draco era un hombre con sentimientos, hormonas y sin ropa mas que sus bóxers oscuros; que Hermione era una mujer acostada en su cama, y aunque su ropa fuese la que hubiera elegido su abuela, dejaba descubiertas algunas partes que le sugerían un cuerpo de mujer bastante atractivo para el.
Así que antes de que su adolescencia le jugara malas pasadas, apareció una manta para cubrirla y al acercarse contemplo su rostro… el pelo enmarañado no le confería el aspecto de un hada, pero habia algo en su rostro que le hacia revolverle el estomago como si tuviera mariposas.
Le puso la manta y se separo de ella inmediatamente. Era cierto que jamás se habia enamorado, pero en parte no era su culpa, ni siquiera alguna chica en especial. Todo se lo debía a su padre, su hipócrita padre que le habia dicho que eso del amor eran patrañas… "espero que estés disfrutando de tu nueva pareja" pensó rencorosamente Draco.
También era cierto que sus padres nunca se habían querido, habían sido casados a la fuerza, pero un día de repente todo se vino abajo cuando Lucius Malfoy llego a la casa con la noticia de que se iba a América a resolver algunos conflictos en sus empresas. Tal vez Narcissa no quisiera a Lucius, pero amaba a Draco sobre cualquier otra cosa en el mundo, un poco mas que a su millonaria herencia, y unas semanas después de la partida de Lucius llegaba una carta donde le pedía el divorcio a Narcissa y toda la herencia que compartían. Narcissa sufrió un shock emocional muy fuerte, podía soportar el adulterio en privado, pero hacerlo publico era mas de lo que podía resistir, así que poco a poco se habia ido desprendiendo de la realidad, los abogados de Lucius Malfoy atacaron diciendo que su inconsistencia mental podía provocar el despilfarro de los recursos monetarios de la familia, y por lo tanto Lucius ganaba toda la herencia dejando a Draco solo y sin un solo knut en la bolsa. A Lucius nunca le importo la familia por lo que el destino de su hijo le tenia sin cuidado "eres bastante mayor como para buscar donde vivir ahora" le habia respondido su padre cuando Draco trato de contactarlo para saber que demonios ahora haría con su vida; aunque no todo habia sido tan malo, la familia Zabinni lo recogió como otro hijo mas, así que por el momento no tenia otra preocupación que la de seguir estudiando.
Hasta que se habia enamorado de Hermione Granger. –esta si que es una preocupación- murmuro Draco volviendo a la realidad y observando a la chica dormir sobre su cama. Por lo pronto tenia que salir a hablar con los profesores y pedir las tareas, debía seguir siendo el alumno modelo que era si quería conseguir un buen trabajo y la hora de la cena se acercaba, aunque también estaba Hermione y por nada del mundo dejaría que alguien supiese que estaba aquí, cambio la contraseña de su alcoba y salió quedamente de su alcoba.
Ese día no habia sido el mejor que habia tenido Ginny desde que Hermione se habia ido a solo merlín sabia, y tenia esa certeza por que al entrar a la enfermería, madame Pomfrey junto con su acostumbrada paranoia a los alumnos que interrumpían sus labores humanitarias la habia echado de ahí diciéndole que Hermione no habia aparecido por ahí desde el año pasado. No habia ido a cenar por que sabia que se encontraría con Harry y lo menos que quería era dejarlo lleno del moco murciélago y aunque ni siquiera lo aceptaba para si misma, aun quería mucho a Harry, por lo que fue a pedir un poco de comida a la cocina para ella y para Hermione por si acaso ya estaba en su alcoba.
Al entrar a la alcoba y ver que aun seguía sin aparecer comenzó a explorar rápidamente sus pocas opciones: la biblioteca, el baño de prefectos, la cabaña de Hagrid y la profesora McGonagall. Y salió corriendo de la alcoba.
Casi llegando a la biblioteca, que estaba a punto de cerrar, apareció luna caminando feliz y tranquilamente.
-¡Luna!- dijo Ginny bastante alterada aunque trataba de controlarlo con todas sus fuerzas.
-hola Ginny, ¿Cómo esta Hermione? Ahora iba para allá…- decía luna cuando se vio interrumpida por Ginny
-no aparece, no se donde esta y si la biblioteca esta cerrada, solo me quedan tres opciones, el baño de prefectos, Hagrid y la profesora McGonagall- dijo angustiada.
- ¿y como vamos a entrar al baño de prefectos?
-supongo que conocerás a Ronald Weasley
-ya, conozco ese tono sarcástico… vamos por el y ¿que decimos?
-bueno, entonces conocerás alguno de tu casa
Ninguna de las dos observo que Malfoy venia dando la vuelta en la esquina hacia el corredor donde estaban ellas. Llevaba cargando una charola de plata que contenía comida. Para cuando estaban a unos pasos de distancia, Ginny giro la cabeza justo cuando decía -… ¿y alertar a todo el castillo con la desaparición de Hermione…?- casi gritaba histérica, pero se callo de repente.
Draco escucho esa pregunta y sus ojos se posaron en ambas chicas.
-¿algún problema?- pregunto seriamente Draco deteniéndose enfrente de ellas.
-no- dijeron las dos.
Se encogió de hombros y Draco siguió su camino hasta perderse de vista en la siguiente esquina.
-vamos al baño y esperamos a que algún prefecto aparezca.
-esta bien- acordó Ginny poniéndose más nerviosa, la profesora McGonagall precisamente haría que se convirtiera todo en algún tipo de emergencia de la escuela.
Cuando Draco doblo la esquina, casi corría, y es que lo que habia dicho la pelirroja le habia caído como un mazazo en la cabeza. No se le habia ocurrido que sus amigos preguntarían por ella, y como siempre era el principal sospechoso en algún lio en contra de ellos, se apuro en llegar a la alcoba para dejar la bandeja y escribir un mensaje.
Una hora antes de que todos ellos corrieran, unas buscando a Hermione y otro corriendo hacia su propia alcoba; Harry y Ron practicaban con el equipo de quidditch de Griffindor.
Harry estaba en ese momento confuso y molesto, y no era para menos, la bludger que uno de los golpeadores habia sido enviada hacia el lado contrario de la cancha pero habia chocado contra su cabeza. En el fondo se sentía muy feliz desde que se habia besado con Ginny. Y no podía estar mejor ya que su mejor amigo aceptaba cualquier tipo de trampa con tal de que volvieran a estar juntos. Ron le decía que era por que hacían buena pareja, pero Harry sabia que lo hacia por que no habia otra persona en el mundo en el que confiaran ciegamente los hermanos Weasley a su única hermana… "es un muchacho sin morbo y no incita a nuestra Ginny a hacer cosas de grandes" solía decirles el señor Weasley a los gemelos y a ron cuando desgnomizaban el jardín, aunque la verdad nadie excepto Hermione y Luna sabían de las sesiones románticas que solían tener. Realmente extrañaba esas sesiones, por que en un día como ese, ron se quedaba a perfeccionar algunas paradas mientras los otros chicos adelantaban sus tareas y Harry y Ginny tenían para ellos solos el dormitorio de los chicos.
Bajaron al pasto de la cancha y despidió a todos quedando para la próxima semana el siguiente entrenamiento. Harry y ron se dirigieron a las regaderas platicando sobre las mejoras que habían tenido ese día. Cuando los otros integrantes del equipo se hubieron ido, ron le conto a Harry sobre lo sucedido con luna.
-¿ya son novios?- pregunto Harry con media sonrisa
-no… y no se si se lo pregunte pronto, creo que luna quiere que estemos así por un rato
-no las entiendo, pensé que eso era lo que querían, un novio y… ser felices… y que les den regalos…
-por lo menos las que nosotros queremos no buscan eso
-cierto
-¿y Ginny? ¿Aun nada?
-ya sabes como es ella, podemos platicar de cualquier cosa, menos nosotros dos.
-los vi irse hacia la sala común después de la comida.
-bueeeno… estábamos buscando a Hermione, pero decidí que si estábamos solos podíamos hablar sobre lo nuestro, pero me advirtió que si volvía a acercarme a ella me haría lo de los moco murciélagos
Ron estallo en risas –supongo que no solo querías platicar con ella-
-bueeeno… la verdad es que la bese
Ron suspiro –y supongo que no te asusta mucho lo de los moco murciélagos
-claro
-bueno, tienes mi consentimiento para besarla de nuevo- pero Harry alzo una ceja. –ok, buscare algún contra hechizo para eso, es lo único que te puedo ofrecer por ahora, pero dime, ¿Qué es lo que le paso hoy a Hermione? De verdad se veía muy mal
-no lo se, y me preocupa ahora que lo recuerdas por que subimos a buscarla a la alcoba y no estaba por ninguna parte
-seguramente fue a la enfermería
-eso le dije a Ginny antes de besarla
Ron estallo en carcajadas de nueva cuenta –la enfermería queda al otro lado de la torre-
-también creo habérselo comentado- dijo Harry planeando en su mente la siguiente táctica de acercamiento hacia Ginny y esta no fallaría.
-será mejor que vayamos a cenar- dijo Harry
-si, y después volveré al campo, quiero practicar el agarre que hice hoy
Harry amplio aun mas su sonrisa. El plan ya estaba saliendo a la perfección.
Ya llevaban media hora esperando afuera del baño de prefectos y nadie se aparecía por ese pasillo.
-¿es que nadie requiere el baño?- pregunto frustrada Ginny
-pues ya apareció uno- dijo Luna
Al ver a Draco acercarse lentamente se preguntaron mentalmente si ese era su día de suerte.
-es la segunda vez- dijo Draco seriamente
-no te estamos vigilando, créelo- dijo Ginny en el mismo tono.
-espero que no, de cualquier forma, te estaba buscando
-¿y por que a mi?
-no te preocupes, no soy yo el que quiere contactar contigo, me dijeron que te entregara esto- y le alargo un pequeño trozo de pergamino cuidadosamente doblado.
-gracias- dijo Ginny
-de nada- dijo Draco entrando al baño.
Enseguida abrió el sobre y la letra de Hermione escribía: "no se preocupen por mi, estoy bien aquí con Hagrid, mañana las veo en el desayuno. No se arriesguen a venir, podrían descubrirlas"
-¿será Hermione?- pregunto luna
-es sospechoso que Draco haya traído la tarjeta
-deberías preguntarle quien se la dio
Pero en ese momento se abrió de nuevo la puerta del baño
-me la dio Hagrid, estaba regresando del bosque prohibido y pase enfrente de su casa, el estaba saliendo y me pidió que se la diera a cualquiera de ustedes dos por que no podía dejar a Hermione sola.
-¿Cómo sabias que eso te iba a preguntar?- dijo Ginny
-¿no es obvio?
Después de meditarlo por un segundo, acepto lo que le habia dicho.
-esta bien, gracias de nuevo.
-de nada- y volvió a cerrar la puerta.
Después de eso Draco se masajeo un poco el costado izquierdo, correr para encontrarlas le habia dejado un agudo dolor así que espero a que Ginny y luna se retiraban a sus salas correspondientes para regresar a la suya.
Aunque Ginny no estaría completamente tranquila hasta que viera a Hermione en el desayuno, decidió que lo mejor que podía hacer seria dormir, y justo cuando estaba a punto de subir a su dormitorio, Harry le hablo
-¡Ginny! necesito devolverte algo
-¿devolverme?
-si, quiero devolverte tus cartas y tarjetas
Por unos segundos el corazón de Ginny se detuvo solo para después caer destrozado.
-entonces dámelas- dijo arrebatadamente
-es que Romilda me esta esperando allá afuera, y no tengo tiempo de dártelas, pero las puse encima de mi cama
Ginny no pudo ocultar su asombro y dejo caer la mandíbula inferior.
-¿Qué?
-por favor, ya todo esto termino y no tengo el valor de quemarlas- y dicho eso se encamino hacia la puerta.
Nadie se habia percatado de la escena, y Ginny seguía clavada en el piso. ¿Cómo se atreve a…? pensó Ginny, pero realmente no sabia que era lo que le indignaba, si el haberla mandado por sus cartas mientras el se consolaba en brazos de Romilda o que la hubiera olvidado así tan fácil. "me vas a conocer" y subió hacia el dormitorio de los chicos.
Ya dentro corrió hacia la cama de Harry y vio el paquete de cartas y tarjetas que le habia dado. Se sentó y comenzó a llorar. Recordó todas las veces que habia estado ahí con Harry, y se dio cuenta que cuando eran novios ese día lo destinaban para esas veces.
-por que Ron esta practicando en el campo… dijo Ginny mirando hacia la ventana.
-exactamente- dijo una voz en la puerta.
Ginny volteo asustada y Harry cerrando la puerta con un conjuro.
-otra vez solos- murmuro acercándose a Ginny.
Ginny no sabia que hacer, si correr hacia la puerta y salir de ahí o esperar simplemente al próximo movimiento de Harry. Opto por la segunda opción.
Estando enfrente de ella tomo el paquete y lo puso en su cómoda.
-sabia que vendrías si te decía que estaría con Romilda
-que tramposo
Pero Harry no respondió por que estaba ocupado besando a Ginny. Lentamente fue dejando caer su cuerpo sobre el de ella y terminaron los dos tendidos en la cama.
Ginny no estaba preparada para este tipo de ataque, pero aun así le gusto, le recordó exactamente por que le gustaba Harry y por que lo amaría siempre.
Harry quería saber por que no quería volver con el, estaba desesperado, no soportaba verla junto a el y no poderla tocar ni besar como ellos sabían que se satisfacían. Y en ese momento estaba desahogando todos las veces frustradas desde su separación. Mientras besaba su cuello avanzaba a través de sus muslos acariciándolos y rompiendo la barrera que su falda le ponía.
-¿Por qué no quieres volver conmigo?- pregunto entrecortadamente al oído de Ginny para ser inmediatamente lamido su lóbulo.
Ginny se estremeció totalmente ante la acción realizada y no pudo guardarse mas su pequeño secreto, secreto que ni siquiera lo habia compartido con sus dos mejores amigas.
Con los ojos cerrados y acariciando el pelo desordenado de Harry le respondió de la misma forma, entrecortadamente
-Harry… yo… me quiero ir de intercambio el siguiente año-
Inmediatamente las manos en las caderas y el resto del cuerpo de Harry se paralizaron por completo.
-¿Qué?
Ginny se levanto, se compuso el uniforme y le dijo
-sabia que esa seria tu reacción, por eso no te lo quería decir
-¿me dejas por que pensaste que te iba a convencer de lo contrario?
-si
Harry sonrió ampliamente levantándose de la cama, la tomo por la cintura y la volvió besar
-¿por que no nos tomamos un receso antes de decirte lo que realmente pienso? Ron no vuelve hasta dentro de 15 minutos, y he escuchado que las reconciliaciones saben muy bien…
Ginny no se opuso.
Hermione se sentía lo bastante cómoda como para levantarse, pero la intriga era mucho mas grande al querer saber que habia pasado después de su desmayo enfrente de Draco. Con los ojos cerrados trato de escuchar si algún ruido le podía indicar si estaba en la enfermería o en su alcoba, lo cual podría ser la segunda opción por que escuchaba claramente como alguien escribía en un pergamino.
"seguramente es Ginny" pensó y abrió los ojos. El pequeño estudio de lo que se encontraba a su alrededor le hizo casi saltar de la cama "esta no es mi alcoba" y su corazón se acelero de inmediato, se toco el cuerpo y el alma se fue a los pies cuando sintió una sabana blanca cubriéndola.
-no te preocupes, no he hecho nada malo- susurro una voz varonil hacia su derecha. Draco estaba haciendo sus deberes en lo que debía de ser su escritorio "en su alcoba" pensó Hermione.
-¿Qué hago aquí?- pregunto Hermione asustada
-te traje aquí después de que te desmayaste
-¿Qué hora es?
-mas de la media noche
-tengo que volver a mi dormitorio- y acto seguido trato de levantarse de la cama, mientras Draco la miraba por primera vez en aquel momento.
-¿y violar las reglas siendo atrapada por la señora Norris o Filch, débil y sin haber comido nada?
-ya he andado por los pasillos a estas horas
-todavía no te recuperas, hasta mañana podrás irte, mientras podrías cenar y hacer los deberes que no hiciste hoy.
Hermione esta confundida Draco le hablaba amablemente y se habia levantado para guiarla hacia su escritorio donde se sorprendió al ver una charola con comida y sus libros en el suelo, y entonces se acordó de lo que habia pasado en la tarde. "Al menos funciono" y sonrió.
-gracias
-de nada, me tome la molestia de pedir los apuntes de tus materias… de las que no compartes conmigo…- dijo Draco en voz queda
Hermione le sonrió y tomo su mano. –Muchas gracias por todo lo que hoy hiciste por mi- y Draco se sonrojo y esquivo ese agradecimiento diciéndole –copia el ensayo de pociones, ya esta listo.
Hermione se acomodo en la silla y tomo el jugo de calabaza que estaba en la charola, tomo un trago y pícaramente le pregunto.
-¿puedo saber a que se debe este cambio?
Draco la miro fijamente con los ojos llenos de miedo.
Hola a todos, pues ya me resigne a reprobar análisis de precios, aunque el jueves es mi examen, aquí estoy escribiendo para todos ustedes. Se que no hay reviews y obvio por eso no pondré agradecimientos personales, y los entiendo por que yo casi no dejo reviews. Buuu en fin, déjenme pasar estas dos semanas y les tendré el otro capitulo, mientras espero que se hayan deleitado con este, que fue escrito por que he tenido algunos dilemas que me ponen de cabeza y lo mejor que puedo hacer para ahogarlas es una buena dosis de escritura.
Besos!
[Lauriz!]
