Hola…espero que estén muy bien…por aquí también pase para actualizar…gracias por los comentarios…por cierto hay lemon.

Sin mas los dejo leer


Cáp. 13: Decisiones

La verdad no sabía que pensar, estaba algo consciente de que Inuyasha debía sentir algo por ella, aunque también sabía que a ambos les era prohibido debido a que alguien lo buscaba de muerte, y hasta que ese alguien no desapareciera no podía suceder algo mas, o eso creía ella por su parte.

¿Quién sería ese hombre?, pero alguien que halla vivido hace tanto tiempo sería difícil de encontrar en los expedientes, entonces…


He estado bien mamá, si todo el trabajo va bien-dijo Kagome-Mamá podrías pasarme a el abuelo, debo hablar con el…gracias…

Hola hija como estas-dijo al otro lado del teléfono-

Abuelo…no se si recuerdas aquella leyenda que me contabas acerca de la sacerdotisa y el hanyou-dijo Kagome-

Claro que si Kagome, tengo una gran memoria-dijo el abuelo-¿Qué sucede con esta?

Sabes que sucedió con ambos-dijo Kagome-

Ella murió asesinada, por alguien que cobraba venganza contra el hanyou, y el según se cree desapareció para sumirse en la tristeza, algunos dijeron que tal vez haya muerto, quien sabe tal vez este vivo-dijo el abuelo-

Si…-dijo Kagome-Y conoces quien fue el asesino…

Pues…era otro hanyou-dijo abuelo-Creo que se llamaba Naraku

Naraku-dijo Kagome-Esta bien gracias abuelo…

Para que necesitaras saber-dijo el abuelo-

Nada en especial-dijo Kagome-Despídeme de mamá y saluda a Sota, adiós abuelo

Para que llamas a que tu abuelo te cuente historias-dijo Sango-

Voy a la base de datos-dijo Kagome, no era mucho un nombre pero quien sabe-

"Naraku", tecleo en la computadora, nada o al menos no sospechoso, bueno es una leyenda tal vez nadie le interese, así que lo puso en búsqueda en Internet; si como supuso una leyenda japonesa, acerca de un hombre que cobraba venganza contra un hombre que se caso con la mujer que el amaba, así que después de vengarse de el lo hizo con sus hijos, buena información, pero solo eran palabras.

Argggg, que quieres Kagome, un jeroglífico, imagen a color -se dijo a si misma-


Kagome la base de datos del ejército llego-dijo el anciano Myoga con una computadora en la mano-

Si, ya la voy a revisar-dijo Kagome-Anciano Myoga, tienes idea de Inuyasha

No-dijo el anciano-En su departamento…

No lo llame esta mañana y no contesta y a su celular tampoco-dijo Kagome-

Quien sabe Kagome, Inuyasha es muy impredecible-dijo el anciano-Quien sabe donde estará ahora…

Anciano Myoga que sabe usted del hombre contra quien Inuyasha se venga-dijo Kagome-

Estas informada, por lo que puedo ver-dijo tomando asiento-

Es tan peligroso como el dice-dijo Kagome-

Puede que lo sea mas-dijo pausadamente-Él sabe como tener el control de Inuyasha…sabe sus puntos débiles, por eso el se cuida de no tenerlos-dijo fijando su vista en ella-

¿Qué quiere decir?-dijo Kagome-

El es un hombre muy entregado, cuida lo que ama hasta con su propia vida-dijo sin dejar de mirarla con sus cenicientos ojos-El sabe como hace sus cosas, solo déjalo que refresque sus pensamientos, es probable que vuelva a ti-dijo para irse-


Toco pausadamente la puerta, tan solo dos suaves toques y espero, rogando en sus adentros que se abriera, y efectivamente lo hizo, lentamente dejando un sonido lastimero por el vació pasillo, haciéndola casi estremecer.

¿Qué quieres?-oyó su gutural voz, pidiéndole una explicación por su llegada-

No contestabas y pensé que tal vez estabas enfermo-dijo mirándolo, tenía la mirada gacha, estaba con tan solo un pantalón como ropa, el mismo de ayer-

Estoy bien-dijo Inuyasha enfocando su vista en ella-

Puedo…

Este sin mas se alejo de la puerta entrando al departamento permitiéndole la entrada. Cerró la puerta tras ella y miro la estancia, estaba todo desordenado, en la mesa de la sala había dos botellas de whisky, todo estaba en un gran desorden. Y lo vio a él sentado en el sofá con la cabeza gacha.

¿Estas bien?-dijo acercándose a él pero sin tocarlo-

Que crees-dijo con amarga sonrisa-

No te ves muy bien-dijo Kagome-

Gracias-dijo este sin mirarla aun, con los cabellos a los costados-

¿Por qué estas así?-dijo ella-

Creo que me iré-dijo Inuyasha-

¿Qué?-dijo sintiendo un nudo en su pecho-¿Cómo que te…

Mi hermano me llamo-dijo Inuyasha-Al parecer Naraku esta acorralado y podemos atacar ahora

Entonces todo acabara-dijo Kagome enterada ahora de que efectivamente era Naraku-

Naraku es…

Lo se-dijo Kagome-Se la historia por mi abuelo-lo vio asentir suavemente-¿Cuándo volverás?

Después de acabar con el-dijo Inuyasha-Me iré con Kikyo

Tú quieres eso-dijo Kagome-

Que mas da-dijo simplemente encogiéndose de hombros-

¿No te importa?-dijo ella sin dar crédito a las palabras de ella-

Debo cumplir una promesa-dijo Inuyasha-

Vas a ser feliz-dijo Kagome-Entonces suerte…

Kagome…-la llamo parándose y acercándose a ella-

Solo dime un ¿Por qué?-dijo antes de que el hablara y antes de que llorara-

Las promesas son hechas para cumplirse-dijo Inuyasha-Y aunque yo no quiera hacerlo-dijo parándose frente a ella y agachándose a su altura-…Lo haré

Yo te…

No puedes hacerlo-dijo Inuyasha-

¿Qué sientes?-dijo Kagome sin detener las lágrimas de sus ojos, quería una respuesta estaba conciente que cualquiera que fuera la pondría mal pero quería saberlo-…Por mi

Es demasiado-dijo Inuyasha-Antes creía saber que era el amor, ahora creo que no me acerque ni un poco, trate por todos lo medio alejarte de mi, de mi mente, de mi corazón, pero es imposible luchar contra este-dijo tocándose el pecho sobre su corazón-Por mas que me aleje de ti, algo me llama, algo me atrae, por mas que trate de ignorar tu olor este llega a mi embriagándome, llenándome de extraños impulsos, de deseo, de pasión y todos y cada uno de ellos por ti…

Ve…pero vuelve por mi-dijo Kagome-Promételo

No lo haré-dijo Inuyasha-Tu puedes hacer tu vida después de esto, y yo ya no estaré mas

Entonces no te veré mas-dijo Kagome-

Cada vez que cierres lo ojos y busques en ti yo estaré en algún punto de ahí-dijo Inuyasha con el gran peso en su garganta-

Se que me dijiste que tenía prohibido enamorarme de ti-dijo Kagome-Pero…no hubo mas remedio, lo hice, estoy enamorada de ti…Inuyasha

Te entiendo-dijo Inuyasha-Para mi igual es de horrible e insoportable, el verte y saber que te amo mas que a nada…Es por eso mismo que debo alejarme de ti, cuando se ama hacemos lo que sea por esa persona, y yo lo haré por ti, no me pidas…

Si me amas tanto…regresa-dijo Kagome sin dejar de llorar-No te diré que no vayas, pero regresa

Yo decidí enamorarme de ti, pase lo que pase y te voy a esperar-dijo Kagome-Tu decidirás si dejarme esperar o venir aunque sea para verte una ultima vez-dijo sabiendo la otra promesa-

Kagome…-dijo atrapando sus labios en un roce suave, lento y lleno de sentimientos, todos los que el albergaba dentro de si-Yo quiero…

Yo igual…-dijo aferrándolo desde el cuello-

La recostó en el sillón sin separar sus besos de sus labios, dejo que su aroma lo embriagara como solo el de ella podía, la sintió posar su mano tras su cuello y atraerlo más hacía ella sin intenciones de dejarlo ir, no sabia si hacían mal o bien, no estaba para pensar con la cabeza fría, tan solo hacía lo que su corazón gritaba a toda voz desde que se dio cuenta cuanto la amaba.

Sus tímidas manos lo recorrían su pecho desnudo y bien formado, sus brazos, fuertes capaz de proteger cualquiera cosa, fue atrás hasta su espalda y acaricio los salvajes cabellos de él que descansaban en sus rostros.

Lo sintió alejarse de ella, pensó que ahora la dejaría ir sin más, pero esta vez lo sintió en su cuello mientras sus manos frenéticas desabotonaban su camisa, lentamente, hasta que tan solo la dejo con su brassier de encaje blanco, sintió sus besos en sus clavículas y sus manos apoderándose de sus pechos, lo que la hizo arquear su espalda y sentir una descarga eléctrica por todo su cuerpo.

La levanto del sillón y la llevo a su habitación donde la deposito suavemente sobre la cama, la miro respiraba agitadamente, tenía los labios sonrojados y húmedos, el cabello esparcido en su cama, en la cual no había acostado a nadie, tal vez las llevaba a casa, pero el apartamento tenía otros cuartos, nunca compartió su cama con nadie, en ninguna de sus tantas casas, y ella era la primera en entrar en su territorio pero ella era todo para el.

Deslizo la falda por sus largas y torneadas piernas, dejándola caer, y al parecer ella quería hacerlo también así que la ayudo a liberar un poco su naciente y permanente excitación por ella, la volteo sobre el haciéndola contonearse, simulando sus cercanos movimientos, con su miembro sintiendo la excitación, no había que sentirla la olía claramente; en un momento se vio igual o mas perdido que ella, sabía como hacerlo enloquecer moviéndose sobre el haciéndolo suspirar y gemía ahogadamente al igual que ella lo hacía si seguía así se derramaría bajo ella. Nuevamente la dejo bajo su protector abrazo, la beso en el cuello, saco su brassier sin chistar ni esperar y se apodero de ellos, mientras la desnudaba lentamente al igual que ella lo hacia.

Inuyasha…-gimió entre sus besos-

No…-dijo asustado pensando en el rechazo-

No, no es eso-dijo acariciando su rostro-Es que yo…

Lo se-dijo Inuyasha-Pero ahora serás mía

Dicho esto se acomodo sobre ella y entro lentamente sintiendo sus paredes abrazarlo, comprimiéndose, barriendo tras si su barrera de pureza, no pudo contenerse mas y se dejo caer en ella, escucho su ronco gemido y se detuvo un poco, esperando que ella volviera a acoplarse.

¿Estas bien?-dijo Inuyasha-

Si-dijo Kagome acercándose sus caderas a las de él, incitándolo a moverse-

Se movió dentro de ella lentamente, mientras esta lo apresaba desde la cadera con sus piernas, sintiéndose más dentro de ella, la embistió rápidamente, sintiendo sus gemidos y suspiros en su oído, la puso sobre él como momentos antes y esta sin preguntar se contoneo sobre él logrando que gimiera y la llamara entre suspiros, lo sintió apresarla por las caderas y traerla hacía el mas fuerte al sentir el inminente clímax llegar, se derramo dentro de ella momentos después de Kagome, embistió una vez mas y la atrajo hacía el para recostarla sobre su pecho.

Había sido rápido, pero como jamás en su vida lo había sentido y sabia que nunca llegaría a sentirse igual que con ella.

Estaba seguro que días antes se lo hubiera reprochado, pero no lo hacía, no porque la amaba, era su decisión estar o no con ella, ella lo aceptaba conociendo sus secretos, debía alejarse ahora pero tal vez regresara.


Espero les haya gustado…dejen sus comentarios…un abrazo…bye