Hola a todos, espero no estén deprimidas como yo, ahh yo se que no. Muchas gracias por los comentarios, la verdad no tengo ánimos para escribir mucho así que solo permitiré que lean.


Cáp. 17: Recuerdos

- Quieren jugar con nosotros – Dijo Kagome releyendo el contenido del sobre.

"Como a su llegada no les realizaron homenaje alguno permítanme hacerles uno, con toda la gallardía posible, disfruten el grito en su ovación y los fuegos en su honor"

OK"

- Interesante firma – Agregó Kagome caminando hasta un oficial.

- Podría jurar que quien escribió esa carta es…Naraku pero esta bien muerto – Dijo Inuyasha una vez que Kagome no estaba.

- ¿Naraku?, oh ya lo recuerdo el hombre con el cual tuviste tu problema hace tanto tiempo, nunca lo conocí aunque era imposible no escuchar de él o de ti, tanto revuelo por una mujer… ¿Sacerdotisa?

Inuyasha lo miro con el ceño fruncido aun así se controlo…

- ¿Entonces quien puede ser? – Le preguntó Kouga ignorando el malestar del otro.

- No lo se

- Chicos el detonador y un cuerpo – Informó Kagome yendo hasta a ambos.

- El olor es el mismo que el de los otros – Susurró Inuyasha.

- La bomba fue detonada manualmente – Afirmó Kouga.


- Excelente trabajo – Dijo frente a la pantalla de televisión donde los medios mostraban el accidente - Creo que pronto haremos una visita… ¿Qué dices querida?

- Me parece bien – Contestó fríamente, su rostro no demostraba emoción alguna.

- …trataremos de hablar con uno de los detectives de allá…

La cámara se enfocó al fondo donde los tres detectives se encontraban hablando…

Su fría vista se enfocó en el hombre de cabellos negros y ojos dorados, no pudo evitar que su corazón se acelerara, luego su vista se desvió a la mujer a su lado y la sangre hirvió en ella, jamás sintió ese tipo de emociones y no era momento de sentirlas; luego de unos segundos salió de la habitación…

Miro a la mujer salir y volvió su vista a la pantalla…

- Creo tener la forma de atraparte, me las vas a pagar querido Inuyasha – Habló con su macabra y frívola voz.


- Es claro que solo quería darnos un mensaje, solo quería que supiéramos que el sabia que estábamos acá – Afirmó Inuyasha.

- Eso es claro, pero porque a nosotros precisamente, lo que quiero decir es que, no somos los únicos encargados del caso, Kouga estaba aquí y el es parte de esto – Agregó Kagome.

- Tiene razón, la persona responsable de esto tiene su asunto personal con ustedes – Aseveró Kouga mirando fijamente a Inuyasha - ¿Alguna idea de quien pueda ser?

- No… - Respondió con honestidad, es que su último enemigo capaz de algo así habia sido Naraku pero el estaba mas que muerto, si no era el ¿Quién era?

- No… - Apoyó la detective - Ahora lo importante es pensar que vamos a hacer, no podemos quedarnos de brazos cruzados a esperar que sea quien sea esa persona haga un ataque de esa magnitud, no podemos darnos ese lujo…

- Si, pero esa persona esta prácticamente un paso frente a nosotros, tendríamos que adivinar sus pasos, y este ataque no ayuda mucho, porque es un asunto paralelo al caso – Aseveró Kouga.

- Argg…no se me ocurre nada, por el momento poner vigilancia en las calles, tratar de detectar cualquier movimiento sospechoso – Sugirió el ojidorado.

- Bien señores, no sabemos a quien buscamos pero eso no impide que podamos evitar otro de estos ataques – Habló a viva voz a los oficiales reunidos en la sala - Deben vigilar cada punto que se les a asignado, porque si bien no sabemos que es el origen de esto, conocemos el móvil…Kagome – La llamó el ojiazul.

- Deben tener en cuenta que puede ser cualquiera, pero hay algo clave en estos sujetos que son usados como móviles, no van a estar nerviosos, no se van a detener por nada, parecerán robots, no le temen a nada, aunque puedan tener un arma apuntándoles en el rostro; se que es algo difícil pero así es señores – Dijo Kagome colgando las fotos de los asesinos ya muertos en un tablero - Cabe decir que la apariencia que ven en estas fotos no esta muy alejada de su apariencia siendo vivos, me atrevería a bromear diciendo que lucen como zombis – Los oficiales en el lugar rieron levemente - Inuyasha… - Le llamó a él que permanecía sentado mirando la pantalla de la laptop - Di algo – Le susurró, este se paró y las sonrisas se callaron ese hombre les daba pánico a todos.

- Serán provistos con armas calibre 38, y una 9 milímetros cada uno, si ven a uno de estos hombres disparen a la cabeza sin titubear, porque ellos no lo hacen… ¡Diviértanse! – Dijo para volver a su asiento.

- Ehhh, mas tarde les darán las armas, pueden salir – Ordenó Kouga - ¿Diviértanse?...tu no eres el que saldrá a cazar a esos psicópatas

- Claro que si, no creíste que me iba a quedar aquí jugando solitario mientras hay acción en las calles – Dijo cerrando el juego - Bien voy por balas para mi arma…

- Oye espera – Lo detuvo Kagome - No puedes ir es peligroso, además…

- Estaré bien, ustedes quédense aquí si sucede algo los llamó o ustedes a mi…adios – Se inclinó y le robó un beso que dejo a ella y a Kouga descolocados.

- Así que sí sales con ese perro rabioso – Se atrevió a preguntar luego de un largo tiempo, aun así no desvió su mirada de los monitores que mostraban la calles que eran vigiladas por los oficiales.

- Eh, pues desde hace un… ¡Mira ese hombre! – Exclamó al hombre que cruzaba la calle camuflado entre los transeúntes, no miraba a ningún lado y no se molesto ante los estrujones de algunas personas.

- ¿Cuál es la coordenada? – Preguntó Kouga tomando el radio transmisor.

- Avenida shoji #45, con la interestatal #32 – Avisó Kagome, en segundo Kouga hablaba por el transmisor.

- Equipo #10…respondan

- Hola Kouga… - Saludó Inuyasha - ¿Qué pasa?

- Argg…no es tiempo de bromas, corre hacia la avenida shoji #45, con la interestatal #32, tenemos a un sospechoso – Habló Kouga, en pantalla se vio a Inuyasha corriendo entre la gente con un oficial siguiéndolo.

- Usa camisa a negra y un pantalón sencillo – Escuchó la voz de Kouga en la radio sujetada en su hombro.

Miró al frente y todos estaban así…

- Ahí esta – Dijo el hombre que estaba con el, enfocó su vista hacia donde apuntaba y ambos corrieron tras el que se metió en un callejón, un par de personas lo detuvieron pero se safo de ellos en cuanto saco su arma y corrió tras el sospechoso y el oficial, un par de pasos mas avanzados, la carrera los llevo a un callejón, una vez que los alcanzó, vio al oficial pasmado apuntando al sospechoso mientras este de igual manera apuntaba, una vez en el lugar sin titubear disparó al hombre justo entre las cejas, cayó al suelo antes de verlo venir.

- ¿Oye estas bien? – Preguntó Inuyasha al oficial, por eso odiaba trabajar en equipo.

- ¿Qué paso? – Habló Kouga por el radio, no tenia vista de lo sucedido en el monitor.

- Manda al equipo forense – Se acerco al cuerpo del hombre que tenia los ojos abiertos con las pupilas dilatadas y aun tenia el arma firmemente en una de sus manos y en otra lo que parecía un teléfono celular, listo para marcar a un numero - ¡Demonios!...que no sea lo que estoy pensando…Kagome manda al equipo anti-explosivos

- ¿Qué? – Escuchó a la chica por el transmisor.


- El teléfono no esta registrado – Anunció Kagome con el artefacto en sus manos.

- Entonces si activa una bomba – Las sospechas de Inuyasha le fueron corroboradas.

- Es lo mas probable, tratare de ubicar el otro teléfono – Dijo tecleando varias datos en la computadora - No puede ser…

- ¿Qué?

- La bomba o lo que sea esta en el templo…en mi casa – Exclamó estupefacta.

- No estoy de acuerdo con que no hayamos traído el escuadrón anti-explosivos – Se bajó Kouga del auto seguido de los otros dos - Y menos que no le hayamos avisado a nadie…

- Ya deja de quejarte, la bomba sería detonada si traíamos a esas personas, es mejor venir solos, esto es personal – Dijo Inuyasha mientras comenzaban a subir las escaleras del antiquísimo templo, el lugar estaba desolado y silencioso demasiado para su gusto.

- Y bien, ahora que hacemos esperar a que una bomba estalle y nos vuele en pedazos – Continuó Kouga una vez que llegaron a la parte de arriba.

El ruido entre unos arbustos los alerto a todos, Kouga con agilidad sacó su arma mientras Inuyasha ponía a Kagome tras él; el sonido se hizo mas cercano hasta que uno de los tan famosos zombis salió casi lanzándose sobre ellos como un animal en busca de presa, Kouga disparó impactando en el pecho cosa que no causo reacción alguna. Estaba pronto a disparar de nuevo cuando otro impacto se oyó y el sujeto cayó, Kouga miró tras el y vio a Inuyasha empuñando el arma…

- Este lugar apesta – Dijo el ojidorado enfocando finalmente sus sentidos en el lugar.

- Oye…eso no es muy amable – Reprochó Kagome a Inuyasha.

- Lo que digo es que apesta a esos zombis – Aclaró su punto.

- ¿Quieres decir que estamos rodeados? – Preguntó Kouga - Pediré refuerzos…

- No lo hagas, lo sabrán y los pondremos en sobre alerta, eso no es beneficioso – Lo detuvo Inuyasha, Kouga miró a Kagome y esta asintió a lo dicho por el hombre.

- Muy bien dicho Inuyasha – Se escuchó la voz que acabó con el silencio que volvía a cernirse en el lugar - Finalmente te conozco

- ¿Quién eres? – Preguntó el aludido

- Oh, que desconsiderado de mi parte, un placer conocerlos mi nombre es Onigumo… - Se presentó el hombre, de piel tostada y cabellos castaños opacos al igual que su mirada, vestía un traje negro y hablaba como un perfecto caballero - Tu debes ser Kagome Higurashi, la respetada detective, debo decir que eres mucho mas hermosa en persona

- Así que tú eres el autor de toda esta odisea – Habló Kouga eludiendo los comentarios del sujeto.

- Kouzumi…líder del clan lobo…pensé que habías muerto – Dijo el hombre-

- Wow…así sabes quien es…me supongo que de igual manera sabes quien soy…lo mejor es dejarnos de boberías y entrar en materia… - Habló Inuyasha.

Miró a los presentes en el lugar tratando de organizar toda la información de le habia llegado en los anteriores minutos, como por ejemplo… ¿Qué era eso del clan lobo?, ¿Cómo que ese tal Onigumo sabia las cosas?...la cabeza le daba vueltas… ¿Qué pasaba aquí?... ¿Quién era ese hombre?...

- Oh no aún no, todavía faltan algunas personas por presentarse – Exclamó con simulada alegría como si del anfitrión de un fiesta se tratara y fuera hora de del homenaje central de la ceremonia-.

- Si, si, mira no se que pretendas con todo este circo que has montado, con todo lo relacionada con los militares pero…

- Oh, aun no lo sabes… ¿Pensé que eras bueno en lo que hacías?, llevas varios años en este empleo – Interrumpió Onigumo - Si…participaste en el caso de Jack el…como sea…no interesa ese tampoco lo resolviste – Se burló - El plan es el control total, poder completo, solo que se dieron cuenta de la desaparición de esta gente y…eso no convino demasiado, entraron a jugar cuando ya no habia lugares…no me gusto que se entrometieran…solo que yo no me exaspero tanto y tiro a matar…Naraku el…pobre…¿te comente que es mi hermano?

Esa no la vio venir, ¿Hermano de Naraku?...pero mas importante… ¿Naraku tenia un hermano?...nunca supo de eso…

- Así que todo esto era por el poder total…querías poder y riqueza absoluta – Intervino Inuyasha "eludiendo" el comentario.

- Mi hermano desaprovecho el hecho de haber conseguido vivir tanto, solo se enfrasco en la estupida venganza esa y todo por una mujer…era de verdad idiota, a mi me interesaban otras cosas

- Lamento arruinar su conversación, mira no tengo idea de quien eres y en mi vida conocí a tu hermano, por lo único que estoy aquí es para atrapar a un hombre, ya lo encontré así que quedas detenido amigo – Dijo Kouga y por alguna razón Kagome sabia que las cosas no serían tan sencillas como eso.

- Jajaja…no me hagas reír – Ironizó el hombre - ¿Y que pensaste? ¿Qué pondría mis manos para que me pongas las esposas?...jajaja

- No bromees Kouga, eres tonto pero no tanto – Habló Inuyasha - Si quieres atraparlo debes ir por él…

El lo sabía, solo que ahí estaba Kagome y no podía…no debía, habia protegido semejante secreto por demasiado tiempo…

- No te preocupes por Kagome, ella entiende – Le aseguró Inuyasha, pero ella en ese momento estaba con la cabeza hecha un lío.

La apariencia de Inuyasha cambio en menos de un segundo, Kouga aun miraba Kagome tratando de adivinar su expresión mientras miraba a Inuyasha pero al parecer ella estaba mas que enterada, no es que algo como lo de Inuyasha fuera a suceder pero…

- ¡Kouga! – Gritó la chica cuando un par de hombres se lanzaron a él, afortunadamente reaccionó a tiempo para girarse y enfrentarlos, olvidándose sus miedos tomó a uno de ellos del brazo y lo lanzó contra el otro ambos cayeron escaleras abajo

Las cosas pasaban a demasiado rápido para su gusto, en un instante miles de esos "hombres" los estaban atacando y Kouga luchaba contra ellos de una manera abominable sin usar una mísera bala… ¿Qué pasaba?, buscó a Inuyasha y lo encontró peleando con el hombre de nombre Onigumo.

- ¡Kagome!...

Giró al llamado y vio a uno de los atacantes acercándose a ella sin dudarlo sacó su arma y le disparo en la frente, varios comenzaron a acercársele y ella simplemente les disparaba, pero las balas no durarían de por vida. Por suerte para ella Kouga ahora la defendía.

- Kagome busca el explosivo…usa el GPS para hallar la ubicación del teléfono – Pidió Kouga mientras lanzaba a un par de hombres al suelo

- Bien… - Guardó su arma que contenía una única bala, tanteo el GPS en su bolsillo y trato de guiarse para encontrar la ubicación del explosivo - Haber…Por aquí…si no estoy mal debe estar…

- Aquí… - Dijo la voz frente a ella

La mujer que vio frente a ella no se le hacia para nada conocida, aun así no le gustaba para nada su presencia, algo le decía que las cosas estarían muy mal. Desvió su mirada hacia la mano de la mujer que sostenía un teléfono celular atado a una pequeña cajita con un bombillo rojo que titilaba cada cuanto…esa era la bomba…

- Tú eres la famosa Kagome…finalmente frente a frente – Continuó la mujer que usaba un vestido rojo sangre ceñido al cuerpo que le llegaba un poco arriba de las rodillas, sus cabellos eran negros y completamente lacios y largos casi hasta la cintura, su piel era pálida y su mirada era tan fría como la misma noche.

- ¿Me conoces? – Preguntó Kagome a la mujer.

- Sí, aunque nunca lo hubiera deseado – Afirmó la mujer - Entonces ya encontraste la bomba, sabes que tiene la fuerza suficiente para volar todo esto…

- No lo harías, tu amigo esta aquí con nosotros y tu no te matarías – Ella sabia como funcionaba la mente de varios criminales solo esperaba que estuviera acertando.

- El no es mi amigo y la verdad no me interesa en lo mas mínimo, y por mi parte ya estoy muerta y no es tan malo – Dijo la mujer - Solo es cuestión de presionar este pequeño botón – Posó uno de sus largos y delineados dedos en el botón y su rostro fue adornado por una escalofriante sonrisa.

Debía hacer algo, era claro que a esa mujer no le interesaba en lo mas mínimo si ella misma moría porque… ¿Ya estaba muerta?, a estas alturas nada debería sorprenderla; estaba a un costado de la casa, oculta por el follaje que rodeaba el templo, desde donde estaba podía escuchar el caos de la pelea, estaba sola en esto, pero la mayoría de sus trabajos lo habia estado, era momento de tomar cartas en el asunto.

- Bien…tu tienes el control – Dijo Kagome apagando el GPS y guardándolo en su bolsillo, se acercó con pasos lentos y contados a la mujer que no se movió de su lugar y no mostró reacción alguna en su rostro - Si quieres puedes presionarlo, esta casa ya es vieja…ese portal – Señaló a su espalda - Esta ahí hace mas de 500 años al igual que ese árbol – Apuntó un poco mas lejos y finalmente la mujer puso su atención en el majestuoso árbol; sin perder tiempo lanzo un puntapié a la mano de la mujer y la bomba cayo de sus manos con agilidad la atrapó entre las suyas - Nunca debes distraerte y menos si llevas una bomba en tus manos y una oficial esta cerca de ti…

- Inteligente movimiento lastima que no funcione…

Sí, la mujer se lanzó sobre ella que de inmediato evitó ser golpeada, parte de ser detective era que te enseñaban defensa personal, las clases hasta el momento habían servido, podía patear el trasera de un hombre si lo deseaba…ahora no era un hombre. La bomba cayó de las manos de Kagome perdiéndose entre los arbustos, sin preocuparse por el se concentró en quitar a la mujer que tenia sobre ella; con sus piernas libres la dominó dejándola ahora bajo ella. Dios estaba segura que cualquier chico estuviera feliz viendo semejante lucha entre mujeres, pero no era el momento de pensar tonterías. Rodaron sobre el césped hasta que sintió el concreto en su espalda estaban en la entrada frontal, miró a los lados con la mujer siendo inmovilizada por ella y al parecer la lucha ahora era menos aguerrida al parecer habia una conversación y por lo que parecía ellas eran el centro de atención…

- Veo que ya se conocieron – Sonrió Onigumo - Un encuentro no muy grato por lo que veo… ¿Tu que dices querido Inuyasha?

Su mirada se desvió a este que miraba sorprendido a ambas pero mas a la mujer que ella sostenía, ¿Qué pasaba?, la concentración en sostenerla se esfumo y ella aprovechó y se soltó lanzando a Kagome al suelo que cuando se iba a levantar sintió el frío acero de su propia arma presionado en su frente…

- ¡Kikyo! – En ese instante todo se desató.

Continuara***************************************

Murió…eso fue todo por hoy. La pregunta es que se desató…¿Cordones?...tal vez…¡No!, bueno ya estoy hablando mucha tontería. Espero les haya gustado, dejen sus comentarios un abrazo…bye…