Hola a todos, primero que nada, gracias por el apoyo y lamento la tardanza que he tenido. Segundo que todo… (Bueno no hay segundo), así que sin mas disfruten…
Cáp. 18: Es mejor partir
- ¡Kikyo! – De nuevo se escucho la voz de Inuyasha en el lugar.
¿Kikyo?... ¡¿Ella era Kikyo?! Enfoco su mirada en la mujer que apuntaba sin temor alguno, sus mirada chocaron y ella no podía estar mas que atónita…
- Excelente trabajo querida Kikyo – Felicitó Onigumo desde su lugar frente a Inuyasha y Kouga - Sí, ella ha sido una gran aliada, una gran mente maestra…gran parte de las cosas fueron sus ideas y los asesinos suicidas su invento, porque eso no podía hacerlo yo, pero Kikyo si una de las mas grandes sacerdotisas si podría…
Las palabras de Onigumo ni siquiera tenían gran significado para ella, porque simplemente no podía evitar pensar que la mujer que Inuyasha alguna vez amó estaba frente a ella, sin importarle el arma frente a ella desvió su mirada a Inuyasha que miraba impávido hacia ellas pero mas específicamente a Kikyo. Miró de nuevo a Kikyo y aunque le dolía la reacción de Inuyasha eso no quería decir que se tiraría a morir, Kikyo de igual manera miraba a Inuyasha y sin perder la oportunidad tomó las manos de la mujer para salir de su prisión, esta reaccionó y disparo para suerte de Kagome el impacto dio a un costado sin tocarla pero de nuevo se vio en el suelo con el arma en su rostro…
- ¡No lo hagas Kikyo! – Exclamó Inuyasha saliendo de su estupor.
- ¡Fue por ella!, ¿Por qué no debería hacerlo? – Preguntó con sus ojos nublados de lágrimas - ¡Hiciste una promesa y no la cumpliste!... ¡Todo por esta…!
- Yo quería hacerlo, quería cumplirla…pero… - No sabia que decir, el que Kikyo estuviera ahí y ¡Viva! Era algo impensable e imposible aunque ya habia visto cosas muy extrañas en su vida… ¡Pero ella no podía estar viva! - …No pude
- Seguro tú tuviste la culpa, lo embrujaste – Le habló a Kagome - ¡No permitiste que el cumpliera su promesa!, por eso debes desaparecer…
- Nunca debiste atarlo a esa promesa, no, si verdaderamente lo amabas – Intervino Kagome sin temor por el arma en su cabeza - No sabias cuanto tardaría en vengarse de ese hombre, además y que de sus sueños de una familia, de encontrar a alguien a quien amar…
- ¡El me ama a mi!, nadie mas puede ocupar mi lugar – Bramó enfadada, casi llegando a perder los estribos como nunca antes lo habia hecho.
- Eso lo se – Aseguró mirando de reojo a Inuyasha - Ahora, me queda claro
- Creo que los juegos pueden acabarse, esto ha sido una linda velada pero es hora de que esto acabe…Kikyo…tu turno – Habló Onigumo.
- ¡No, no lo hagas! – Exclamó Kouga hablando por primera vez - ¡Dile algo, no dejaras que mate a Kagome!
- Aun puedo cumplir la promesa Kikyo – Dijo Inuyasha sin saber que mas decir.
- No me interesa – Sentenció apretando el gatillo.
Sus ojos se cerraron con fuerza y apuntó de derramar las lágrimas, habia escuchado que la mayoría de los detectives morían ejerciendo su trabajo, ella sería una de ellas…
- ¡Kagome! – Corrió hacia ellas pero Kikyo haló el gatillo, cerró sus ojos no quería ver a Kagome muerta, no ha ella.
El silencio se cernió sobre ella y por un segundo pensó si la muerte era así de silenciosa, pero luego pudo distinguir el sonido del arma intentando ser disparada y luego recordó que a su arma solo lo quedaba una bala la cual ya habia sido disparada, ¡Estaba viva!. Abrió sus ojos y con destreza se quitó a Kikyo de sobre ella…
- ¿Estás bien? – Preguntó Kouga ayudándola a levantar.
- Sí – Era lo único que se ocurría para decir, su mirada se enfocó en Inuyasha que la miraba a ella y luego a Kikyo que comenzaba a levantarse, no sabia como describir la mirada que Inuyasha le daba a Kikyo, no sabría decir si era amor, porque esa mirada era distinta a la que el le daba a ella, pero ahora no estaba muy segura que era lo que sentía él por ella, tal vez solo…no…
- Creo que esta ha sido una muy grata reunión lastima que… - Las palabras murieron en su garganta, cuando una presión se alojo alli, por acción de Inuyasha que lo ahogaba.
- ¿Qué hace Kikyo aquí? – Gruñó enfadado - Ella estaba muerta, no puede volver a la vida así, de manera tan sencilla… ¡Dímelo!
- Suéltame – Pidió con el poco aire que le quedaba, él solo aflojo un poco el agarre - No puedo traerla a la vida es solo parte de su esencia, la parte malvada de su esencia – Explicó con una sonrisa en su rostro - Una gran parte…
- Eres un maldito bastardo – Sin siquiera pensarlo enterró las imponentes garras en el cuello de Onigumo, la sangre brotó de las heridas, con su otra mano atravesó su pecho a la altura del corazón y este perdió la conciencia, muriendo lentamente.
- Señorita queda arrestada – Dijo Kouga esposando a Kikyo que no se movió por un segundo - Kagome…Kagome – La joven lo miro - Llama a las patrullas, pide al escuadrón anti-bombas hay una bomba que desactivar – Ella solo asintió.
- La bomba ya fue encontrada – Cerró su teléfono celular y dejándose caer en la silla.
Habían pasado por lo menos media hora desde que habían regresado a las oficinas de la jefatura.
- Ya volverá, debe incinerar el cuerpo, es la única manera de evitar que puedan volver a revivirlo – Dijo Kouga al ver como Kagome miraba el reloj en la pared con insistencia - Si quieres te llevo a un hotel, para que descanses, van a estar un par de días en tu casa mirando que no haya algún otro artefacto y el interrogatorio no es hasta mañana…debes descansar Kagome…
- Lo sé – Asintió Kagome - ¿Y cual es tu historia?
- ¿Mi historia? – Preguntó el hombre, luego comprendió - Nada así de complicado, soy un monstruo completo a diferencia de Inuyasha, pertenecí a un clan de lobos, todos han muerto con los años, soy el último que queda
- Ya veo el clan de los hombres lobos – Habló Kagome - Escuche de el
- Lo sé – Afirmó el joven - Entonces…te llevo a…
- No te preocupes, debo ir a mi casa para buscar algunas cosas, ¿A que horas es el interrogatorio? – Preguntó colocándose de pie.
- A las 8:00 a.m.
- Entendido – Tomó sus cosas para salir del lugar.
- Kagome… - Se quedo de una sola pieza al escuchar su nombre en los labios de él, recobro la movilidad de su cuerpo y finalmente encontró su bolsa.
- ¿Vamos Kouga? – Preguntó sin mirar al ojidorado-
- Ehh, si – Dijo para salir tras la joven.
- Kagome…por favor – La retuvo del brazo.
- Solo déjame…por favor
¿Y ahora que?...no sabia que pensar, no sabia como sentirse, solo podía sentirse tristemente devastada, sus ojos le escocían con molestia porque simplemente habia llorada en cuanto habia puesto un pie en el ascensor y se habia despedido de Kouga, hubiera querido que no le afectara pero no era tan sencillo, su cabeza daba vueltas sobre Inuyasha, Kikyo y ella; todo estaba bien, las cosas con Inuyasha estaban de maravilla, ahora simplemente con la aparición de esa mujer, ahora todo se descontrolaba. Tal vez, solo tal vez debía…
- ¡Yo la hare! – Espetó golpeando la mesa frente a el.
- Estás involucrado en el plano sentimental lo lamento, aquí mando yo y no la harás tú – Se negó.
- Lamento la tardanza – Se excusó entrando en la sala donde estaban Kouga e inevitablemente Inuyasha - ¿Ya comienza?
- No, estoy lidiando con este tonto – Suspiro Kouga acomodando las carpetas - Shin trae a la sospechosa – Los tres salieron de la sala y entraron en la siguiente a esta, una mesa estaba en el lugar y al frente habia un gran vidrio que daba como vista la sala en que estaban anteriormente, observaron a una oficial entrar con Kikyo y sentarla en una de las sillas - Ahora si comienza, ¿Algo por decir Inuyasha?
- No – Masculló con el ceño fruncido, Kouga salió del lugar y en unos segundos se vio entrar en la sala con Kikyo.
- Señorita Kikyo Ashura – Dijo mirando los datos en la carpeta - ¿Conoce usted los cargos contra los que se le acusan?
- ¿Cómo es que hay datos? – Habló Kagome mirando por el vidrio.
- Onigumo se tomó la molestia de registrarlos a ambos, son ciudadanos japoneses de manera legal – Respondió.
- Si Kikyo habla de él… ¿Qué diremos? – Preguntó Kagome con la vista enfocada en el mismo punto.
- El cuerpo esta con el forense, tiene un impacto de bala en su cabeza, las demás heridas están curadas, no dirán nada – Dijo Inuyasha.
- ¿Dónde están los militares?, ¿El armamento, la información? – Continuaba Kouga con el interrogatorio al cual aparentemente Kikyo respondía sin problemas.
- Bien tenemos lo que necesitamos, ella dice no saber donde esta el armamento ni los militares, pero nos dio la dirección de la residencia de Onigumo, así que mandare a allanar la casa y a traer todo lo que pueda contener información – Les dijo Kouga, estaban en la oficina de este el interrogatorio habia finalizado hace un par de horas.
- Yo voy a revisar algunas cosas, enseguida vuelvo – Avisó Kagome colocándose de pie para salir de la oficina.
- Argggg…Me odia – Gruñó colocándose de pie para asomarse por la ventana.
- No, no lo hace, Kagome no odiaría a nadie, aun así esta triste por…tu sabes que – Indicó Kouga - Dale tiempo…
Sus tacos resonaron en el lugar, camino detrás del oficial que la guiaba por entre las celdas hasta que llegaron a la última, alli vio a la mujer sentada en la cama con la vista fija en quien sabe que; la celda fue a abierta entró en ella y el oficial se marcho…
- ¿Qué haces aquí? – Preguntó enfocando su mirada en ella-
- Vine a hablar contigo
- ¿De que? – Indagó Kikyo colocándose de pie.
- El interrogatorio de hoy no es el último, te preguntaran tu relación con Onigumo, si dices que es una relación marital y que no sabias hasta hace poco nada de lo sucedido puedes salir fácilmente de aquí pagando una fianza… ¡Oficial! – El un par de segundos la celda era abierta nuevamente.
- ¿Por qué haces esto? – Preguntó la mujer.
- Ni yo lo se – Respondió para luego irse del lugar.
- Señorita esta es la bomba esta desactivada ahora puede buscar las huellas que necesite – Le dijo un oficial dándole el artefacto dentro de una bolsa plástica.
- Gracias… - Dijo Kagome, el oficial salió
Se puso un par de guantes en sus manos y sacó el objeto, tomó una pequeña brocha y un polvo blanco que aplicó de manera leve y describiendo círculos en el artefacto, como suponía encontró un par de huellas, un par de ella y otras de Kikyo, aun con mayor cuidado borró las dos últimas…trabajo listo…
- ¿Qué haces? – Preguntó Inuyasha entrando al laboratorio.
- Busco huellas – Contestó sin mirarlo, aun no podía - No solo estarán contentos con lo que les diga…
- ¿Qué encontraste? – Aunque eso era obvio solo que no sabía como hablar con ella…
- Nada relevante, solo mis huellas – Dijo Kagome tecleando algunas cosas en la laptop - Voy a llevar lo encontrado a Kouga – Tomó la hoja impresa y salió del lugar.
- Inteligencia Militar enviara a su máximo equipo de seguridad para realizar la búsqueda en las coordenadas encontradas en la computadora de Onigumo, y para recoger el archivo de información, de igual manera estamos buscando la ubicación de los militares, según el detective Jackman de Australia las familias asesinadas tenían en su poder información, por eso Onigumo los asesinó, por último a parte de que Kikyo estaba en el lugar de los hechos no hay nada mas, ella asegura que no conocía nada hasta hace poco de lo sucedido alrededor de Onigumo, para la corte es compañera sentimental; aunque Kagome, tu podrías testificar diciendo que portaba la bomba, aunque no se hayan encontrado huellas y decir que te atacó – Le dijo Kouga mirando a la joven mujer.
- Saldría bajo fianza, no vale la pena, caso resuelto Onigumo esta muerto y e Inteligencia Militar tiene lo suyo de vuelta – Habló Kagome.
- Pero Onigumo dijo que ella estaba implicada, que parte los planes habían sido de ella
- No tienes una declaración escrita el jurado no tomaría eso como valido – Dijo con ironía Inuyasha
- Sí, el tiene razón, ella esta prácticamente limpia, la corte la declarara culpable por encubrir a Onigumo pero no le dará ni un día de cárcel… - Dijo Kagome, sabia bien que las cosas eran así.
- ¿Estas segura que no habían huellas en las bomba? – La escrutó Kouga.
- Completamente – Habló seguridad.
- Entonces creo que eso es todo, enviare esta información a la corte en cuanto dictaminen el día de la audiencia les avisare – Salió de la habitación y Kagome se dispuso a hacer lo mismo.
- ¿Por qué lo hiciste? – La detuvo Inuyasha cerrando la puerta antes de que ella saliera.
- ¿Me das permiso?
- No, dime – Se puso de pie tras ella que tenia una mano en la manija y le daba el frente a la puerta.
- ¿Qué? – Espetó.
- ¿Por qué ayudaste a Kikyo? – Preguntó Inuyasha - Kikyo me dijo que hablaste con ella y se que borraste sus huellas de la bomba… ¿Por qué?
- ¿No es eso lo que querías? – Se giró a mirarlo por primera vez; la mirada que recibió por parte de ella lo hizo sentirse el más miserable - Solo déjame ir…
- Te dije que no
- ¡¿Por qué no?! – Era suficiente lo que tenia adentro debía salir ahora - ¿Qué mas quieres?, si estoy haciendo esto es por ti, sé que no la quieres ver en prisión, además Kouga jamás te dejaría acercarte a las pruebas por eso me encargue yo, ¡Y sí! Borré las huellas eso era lo único que la implicaba en esto ahora es libre, y tu también, no tienes que cumplir esa promesa porque ella no esta muerta y ambos pueden estar juntos… - Al decirlo un par de lágrimas salieron de sus ojos pero rápidamente las quitó con el dorso de su mano.
- ¿Qué quieres decir con eso? – Preguntó mirándola con incredulidad - Acaso estas…
- ¿Recuerdas la vez que me preguntaste que era el amor? – Le preguntó con la cabeza gacha.
- Sí… - Respondió él.
Flash back*******************
- Mira no se si estoy hablando de mas - Dijo Kagome - Pero si ella te hubiera amado, hubiera dejado a un lado todo por ti, o al menos no te hubiera encadenado a ella con esa promesa cuando murió, es que es como si no hubiera pensado en un futuro para ti, si te ibas a enamorar nuevamente…
- Amor solo hay uno – Habló Inuyasha.
- Lo se – Le aseguró Kagome - Pero pasas por muchos supuestos amores hasta encontrar el verdadero
- Me dices que Kikyo no me amaba – Intervino - O que yo no la hacía
- No se; la verdad creo que se me fue la mano con las preguntas - Dijo Kagome volviendo al trabajo.
- ¿Qué es el amor Kagome? - Preguntó Inuyasha sentándose a su lado - Tu sabes, porque yo creía saberlo pero ahora no lo se…
- No pienses en lo que dije - Dijo Kagome - No te influencies por esa charla
- Es que no es de ahora que pienso eso – Volvió a hablar Inuyasha - Digo, hay varias formas de sentirlo
- Puedes amar a alguien y no estar enamorado de esa persona - Comenzó Kagome, sin despegar la vista de los papeles como recitando un discurso sin interés - Uno tan solo es el sentimiento de afecto hacía una persona, el otro involucra hasta el alma, por que estar enamorado es estar para esa persona, estar para cuidarla, acompañarla y cosas así, la verdad tampoco es que sepa mucho…
- Kagome…
Fin del flash back*************************
- Estoy enamorada de ti, Inuyasha – Aseguró tratando de evitar las lágrimas salientes - Pero la mujer que amas no soy yo, anoche pensé mucho en todo lo que habia pasado, en descifrar tu comportamiento en cuanto la viste, el modo en que la miraste guardaba todo un mar de sentimientos, dulzura, pasión pero mas importante amor y me di cuenta que esa es una mirada que jamás vi en tus ojos que esa mirada no era para mi y nunca lo sería
- Kagome…
- Puedes sentir amor por mi pero nunca enamorarte como lo estas de Kikyo, no te equivocaste, tu si la amas, has dado todo por ella y ese amor tan grande no puede ser falso o simple afecto; no puedo asegurar que ella te ame aun así se que a su lado serás feliz y eso es lo importante para mi – Su mirada se enfocó en la de él, se para en puntitas y le dio un tenue beso en los labios - Gracias por todo… - Finalmente pudo salir.
Kagome se marchó y no tenia fuerzas para ir tras ella… ¿Qué le podría decir?, no podía negar que habia quedado en shock en el momento en que la vio y que claramente no quería verla en prisión, tampoco podía negar que estaba hecho un lío, Kikyo era una parte importante de el, y Kagome de igual manera lo era, ¿Qué sentía?
- ¿A dónde vas? – Preguntó Kouga.
- La agencia mando a mi familia a una isla del caribe por seguridad, allá están pasando unas geniales vacaciones, así que hable con Myoga y voy con ellos – Le contó Kagome - Fue bueno volver a verte Kouga y trabajar contigo, espero no sea la última vez…
- Claro que no Kagome – Le dio un abrazo a la joven - ¿Vas a estar bien?
- Sí…luego de las vacaciones estaré como nueva
- Me refiero a…
- También – Aseguró Kagome - Bien mi vuelo sale temprano en la mañana, si surge un caso no me llames, adios Kouga - Bromeó
- Ok – Dijo para luego ver salir a la joven - Adios Kagome
- ¿Dónde te vas a esconder esta vez perro rabioso? – Preguntó con burla.
- Ah no lo se lobo, que me recomiendas ¿Una cueva? – Bromeó caminando al lado de él, una vez en la oficina ambos tomaron asiento.
- Entonces vas a buscar el nidito de amor para ti y la sacerdotisa – Dijo Kouga - Digo ahora que es una mujer libre y…
- No la dejare sola, no sabe mucho de este mundo, creo que podría ayudarla a buscar departamento y…
- ¿Te quedaras con ella? – Preguntó el ojiazul; y la pregunta del millón estaba hecha - Porque digo, Kagome se fue hace una semana y tu no hiciste nada por detenerla entonces no es tan importante…
- ¡Claro que lo es! – Interrumpió con un grito - Ella es muy importante para mi
- Pero la muerta lo es mas – Dijo esperando hacerlo reaccionar.
- No le…
- Por favor Inuyasha es la verdad, tu escuchaste a ese hombre no es…
- ¡Lo se! – Gruñó enfadado - Pero es en parte ella y no puedo dejarla así a la deriva, en cuanto salga no tendrá nada, no soy así de miserable…
- Bien eso es cierto – Afirmó Kouga - ¿Y cuando es la boda?
- No va a ver boda, no va a pasar nada entre Kikyo y yo, la ayudare a establecerse pero tengo un empleo en Londres y voy a regresar allá – Habló decidido.
- Mira Kagome esta confundida, tal vez interpreto las cosas erróneamente, no lo se – Comentó el hombre - Pero si se que el único que puede aclararle las cosas eres tu
- ¿Por qué me dices todo esto? – Preguntó antes de que el se fuera.
- Por tonto, mira Kagome me importa y no me gusta verla mal por un idiota como tu, así que has algo rápido…piensa
- ¡Hermana! – Gritó en niño desde la lancha mientras veía a su hermana flotando en el aire con ayuda de un paracaídas mientras la lancha la impulsaba… ¡Ah cuando era su turno!
El aire le revolvió los cabellos e hizo escapar algunos de la coleta, debía hacer esto mas seguido, no lo del paracaídas aunque era divertido, sino salir descansar, disfrutar tiempo en familia. Aun no estaba segura de si habia tomado la decisión correcta si el marcharse era lo mas adecuado, pero…al menos por el momento era mejor partir…
Continuara***************************************
Síp, Kagome se ha marchado y les tengo una noticia… ¡Esto se acabará en menos de lo que creen!... ¡Es mas!, este es el penúltimo capitulo…
Bien espero les haya gustado…dejen sus comentarios, un abrazo para todos…bye…
