Holas…espero estén muy bien. El día de hoy tengo un par de sentimientos entremezclados, algo así como una alegría nostálgica y eso es porque hoy, como había prometido la ultima vez… ¡Esto se acaba!
Así es, éste fic llega a su esperado final. Sin mas los dejaré leer, mientras yo lloro TT.
Cáp. 19: …De corazón
- Ahhh, el anciano Myoga es muy amable de darnos estas vacaciones – Dijo su madre - El clima le ha caído muy bien a tu abuelo y Souta no puede estar mas contento, le enviare galletas en cuanto regresemos…
- Claro mamá – Sonrió ante las palabras de su madre, tomó el vaso de limonada sobre la mesa y le dio un sorbo.
- ¿Y como sigues hija? – Le preguntó su madre.
- Bien es bueno alejarse del trabajo
- No me refiero a eso – Objetó la mujer
- Pues…con el tiempo todo ira bien –dijo con una pequeña sonrisa-
- Ahh, yo creo que volverán a estar juntos, y la boda será espectacular – Habló su ilusionada madre.
- Si…no creo mamá – En definitiva su madre si que tenía ocurrencias.
- ¿¡Hermana como se maneja esto!? – Preguntó montado sobre la moto acuática
- Voy a ayudarle – Se levantó de la silla de playa y fue hasta donde el pequeño.
Sabia que su hija no estaba muy bien del todo, y es que desde que los vio la primera vez sabia el amor tan grande que su hija tenia por ese joven, es mas sabía el amor que se tenían mutuamente, solo esperaba que los dos dejaran su testarudez…
- Ayy que envidia me das amiga – Dijo la joven por el teléfono - Playa, brisa y mar eso es lo que nos merecemos, ah y un galán playero… ¿Ya encontraste el tuyo?
- Si… creo que por el momento me quedo con las primeras tres cosas – Aseguró Kagome - Por el momento nada de chicos, y…
- Kagome…Inuyasha esta aquí – Soltó la joven - No aquí, lo que quiero decir es que, volvió a Londres esta ocupando su puesto aquí y ya lleva un par de casos, volvió hace tres días…solo
- ¿Por qué me dices eso? – Preguntó Kagome, aunque eso la alegró inexplicablemente.
- No se, pensé que querrías saber –dijo Sango-
- Pues…bien…por él – No sabia que decir, ni que pensar ella se habia armado miles de hipótesis en su cabeza acerca de lo que vendría para Inuyasha y esa era una de las últimas.
- ¿Me traes un regalo?, de preferencia un chico con lindos músculos, piernas torneadas y un gran trasero – Bromeó su amiga tratando de distender el ambiente - No tiene que hablar el idioma, si es latino…
- Si, claro Sango déjame escoger y te llevare al mejor – Le siguió Kagome.
- Gracias – Se rió - Bien tengo trabajo que hacer…nos vemos…
- Claro…nos vemos – Dijo desviando su mirada hacia el océano, el sol estaba por esconderse, y los tonos rojizos, naranjas y amarillos se fundían con el mar, era un color hermoso casi tan hermoso como el bello dorado de los ojos de cierto hombre y sin evitarlo su corazón latió apresurado.
- Uhh, vaya golpe – Dijo Inuyasha mirando la cabeza del hombre - ¿Qué tienes para mi?
- Pues aun nada – Dejó el teléfono en la base y se dirigió al recién llegado - Pero ese golpe es la causa de muerte los demás son post-mortem
- Vaya que se ensañaron con el – Tomó la carpeta sobre el escritorio y le dio un vistazo - Bien tengo un interrogatorio del terror en la sala…si fuéramos el equipo de CSI esto estaría resuelto en una hora y yo usaría unos lentes para darle personalidad a mi personaje, luego…
- Corte – Le interrumpió - Tienes una escena en marcha en la sala de interrogatorios
Una vez que lo vio salir, suspiro rendida, no conocía mucho a Inuyasha pero sabia que el no la pasaba tan bien con Kagome lejos, pero el fin de esta película no llegaría hasta que dejaran de teclear en…digo hasta que… ¿llegara?
- Envíale mis saludos y mis agradecimientos al anciano Myoga – Le pidió su madre - Ah y a Sango y al apuesto muchacho…
- Claro que lo haré mamá
- ¿Tienes tus papeles? – Preguntó como toda madre.
- Claro que si – Se los enseñó - Cuídense mucho, en cuanto lleguen dejen aviso
- Ultima llamada, vuelo 128 con destino a Tokio favor abordar por la puerta 12A
- Vayan – Se despidió de todos una ultima vez y los instó a caminar, una vez que el vuelo partió fue hasta la que era su puerta de abordaje.
- 15 minutos para el vuelo 481 con destino a Londres por favor abordar por la puerta numero 9C – Anunció de nuevo la voz.
- Disfrute el vuelo – Dijo la mujer devolviéndole los papeles.
Tomó asiento en su puesto y se colocó el cinturón de seguridad era hora de enfrentar las cosas…
- ¡Gané! – Vociferó tomando el dinero sobre la mesa - Vengan con papi – Contó los billetes y los metió en su bolsillo.
- Por dios Real Madrid era bueno – Habló decepcionado mientras bebía de su cerveza.
- Otra apuesta Inuyasha, viene Barcelona vs Manchester – Sacó unos cuantos billetes dejándolos en la mesa - Para que veas que no soy tan malo te dejo elegir el equipo…
- 100 al Barcelona – Apostó dejando el dinero en la mesa.
- Ese es el espíritu – Dijo tomando su cerveza - ¿Y como van las cosas?
- Todo bien…hablé con Myoga y esta encantado con que entres a trabajar al equipo de inteligencia – Le informó Inuyasha con los ojos fijos en el partido - ¡No…no! ¡Si!
- ¿Me refiero a tu chica?
- ¿Cuál chica? – Preguntó sin dejar de ver el partido.
- La señorita Kagome – Su amigo no se salvaba de esta.
- De vacaciones – Contestó - No se cuando vuelve y…¡¡Gol!!
- ¿Qué? ¡Demonios! – Maldijo mientras Inuyasha tomaba el dinero.
- 100 a que el siguiente gol lo anota Manchester – Apuntó el ojidorado colocando el dinero en la mesa.
- Eso no es justo
- ¿Qué?, no voy a jugar para salir con lo mismo que entre – Dijo el joven - Tengo una renta que pagar
- Dale – Aceptó dejando el dinero en la mesa - Compra una casa
- Nah…mucho gastos
- Claro que no – Objetó su amigo.
- Como sea…estoy bien aquí – Lo mejor era dejar el tema a un lado antes de que Miroku lo convenciera - ¡No, al otro lado!, Dios estos tipos son malos jugando, si jugaran como lo hacían hace años ese dinero no se levantaría de la mesa…
- Pues no estamos en esa época y…¡Demonios! – Masculló al ver que anotaban en su contra.
- ¡¡Gol!!...amo el fútbol – Sonrió recogiendo el dinero de la mesa - Otra apuesta…
- No…otra cerveza – Se levantó del asiento para ir hasta la cocina - ¿No tienes trabajo mañana?
- No – Respondió - ¿Abres?
- No
- Por Dios te dejo entrar en mi casa y no puedes abrir la… - Sí, se quedó de una sola pieza
- Hola – Saludó de pie en la puerta, con las mejillas sonrosadas y sin la mas mínima idea de porque estaba ahí.
- Oye que dices si vamos a…Señorita Kagome… ¿Cómo se encuentra? – Cambió sus palabras de inmediato, y se acercó a saludar con una sonrisa.
- Hola Miroku – Correspondió al saludo.
- Eh, yo debo organizar algunos papeles – Tomó su abrigo de sobre el sofá - Nos vemos luego…ahh 100 grandes a que anotas – Dijo dejando el dinero en el bolsillo del joven para luego salir.
- ¿A que…? – De que hablaba el joven Miroku.
- Eh, algo sobre el fútbol – Le dijo a la chica dejándola entrar al departamento, tomó el control remoto y apagó el televisor para encender las luces.
- ¿Noche de chicos? – Preguntó mirando las bolsas de frituras en la mesa de centro junto con las botellas de cerveza.
- Si algo así – Con algo de rapidez comenzó a recoger el desorden que habia dejado con Miroku - ¿Vas a tomar algo? – Ofreció con el desorden entre sus manos.
- No… - Se negó para verlo perderse en el pasillo hacia la cocina.
- ¿Y como te fue en las vacaciones? – Kagome se sentó y el lo hizo en el sofá de un lado.
- Bien, lindo lugar – Contestó sin mucho importancia - Lamento haber venido tan tarde, estaba…bueno acabo de llegar deje las maletas en mi casa y…bueno yo…
- Me alegra verte – Decidido fue y se sentó al lado de la joven mujer - Kagome yo…
- Shhh – Posó un par de sus finos dedos en los labios de él - No se que hago aquí, estaba en mi casa y…Sango me habia dicho que estabas aquí así que vine…yo quería verte…quería
Sus palabras fueron acalladas por los labios de él, sus besos fueron lentos y apasionados su corazón latió desbocado con mayor fuerza; sus manos viajaron por el pecho de el hasta enredarse en su cuello; las manos de él la tomaron de la cintura y la acercaron a él, ahora no la dejaría ir. Cuando el aire se agotó para ella la dejó respirar dando pequeños besos en los rojos y húmedos labios, aun así sus cuerpos no se alejaron…
- No estoy enamorado de Kikyo lo estoy de ti – Le aseguró apoyando su frente en la de ella y mirándola fijamente a los ojos - Yo sí me sorprendí de verla, y bueno ella fue importante para mi, pero nadie será nunca tan importante como tu lo eres; mi corazón nunca latió tan fuerte como lo hace ahora y como lo ha hecho siempre, cada vez que escuchó tu nombre, que te veo, que te beso, yo…te amo como loco, te juro que estuve a un paso de tomar un avión e ir hasta esa isla en que estabas, pero me contuve y…
- Se que actúe como una tonta pero a eso vine – Acarició el rostro de Inuyasha con inusitada ternura - Me dije que así no quisieras verme, así tuvieras a miles de mujeres aquí encerradas las sacaría a patadas; me interesa que seas feliz, pero quería dar la pelea…
- No tienes que pelear con nadie – Dijo con una suave y enamorada sonrisa para posar sus labios en los de ella.
- Inuyasha… ¿Qué paso con Kikyo? – Se atrevió a preguntarle.
- Bueno como dijiste salió de la cárcel, pague la fianza, la lleve a un hotel mientras que lograba conseguir donde establecerse pero ella…
Flash back******************************
- ¿Te vas? – Preguntó al verlo con un par de maletas frente a su puerta.
- Alguien se encargara de conseguir una casa donde puedas vivir, hablaré con unos contactos para que estudies o hagas lo que desees, yo tengo un trabajo al cual volver – Sacó su billetera - La cuenta del hotel va a estar siendo cancelada hasta que te quedes…
- ¿Con ella? – Espetó con seriedad.
- No Kikyo, tengo un trabajo que no puedo dejar botado – Respondió pasando una mano por sus cabellos.
- ¿Con ella?, no soy tonta Inuyasha, se demasiado de tu vida – Aseguró la mujer - Además aun tienes una…
- Lo sé…y lo lamento mucho Kikyo pero no voy a cumplir esa promesa – Dejó en claro Inuyasha - Simplemente no puedo y espero puedas entenderme…
- Se supone que me amas
- Te amé, tal vez ahora no lo creo – Dijo dejando a una descolocada Kikyo - Lo que siento por ti ahora no es mas que afecto, por eso no voy a cumplir esa promesa, alguien quiere que sea feliz y lo voy a hacer…
- Yo te amo
- ¿En serio?, quieres que me mate pero me amas, quieres que acabe con mi vida pero me amas, no lo haces Kikyo – Afirmó Inuyasha - Tal vez nunca lo hiciste, nunca me aceptaste completamente, y me hiciste prometer eso, me ataste con eso, pero ahora tengo una oportunidad y quiero empezar de nuevo, estoy enamorado y quiero una familia…no lo se, solo quiero empezar…
- ¿Con ella? – Insistió.
- ¡Sí! Con ella, con Kagome – Aceptó - Quiero empezar una vida con ella y aunque ahora no se que diga el futuro para ambos yo voy a luchar por ella, voy a…
- Esta bien, pero quiero que sepas que si te amo – Dijo la mujer - No podía dejar mis labores como sacerdotisa pero te amaba y aun lo hago, pero te dejaré seguir…
Fin del flash back****************************
- ¿Murió? – Exclamó sorprendida.
- Eh no, ya lo estaba, regreso al mundo de los muertos – Explicó, acariciando los cabellos de la muchacha.
- Cierto, bueno no se mucho de eso – dijo dándole pequeños besos en el cuello – Porque mejor no olvidamos todo esto
- ¿Propones algo? – Pasó las manos por la cintura de ella apegándola a su cintura.
- Te extrañe… - Deslizó sus manos por la espalda desnuda de él.
- También yo preciosa, fueron dos semanas de tortura – Enredó sus dedos en los cabellos de la chica sentada sobre él, enredando sus piernas alrededor de él, ambos desnudos entregándose una vez mas, amándose una vez mas…
Las embestidas eran cada vez más rápidas, sus cuerpos desnudos se acoplaban el uno al otro, entre las sábanas bajo la luz lunar que traspasaba por las ventanas. Hacer el amor nunca habia sido tan placentero, excitante, apasionado, cada uno veía el alma desnuda del otro, tan transparente como el cristal, mostrando sus sentimientos sin límites ni fronteras….
Escondió su rostro en el cuello de él y susurro algo en su oído, pudo escuchar la tenue risa de él y luego vio los inminentes cambios en su apariencia sus cabellos se volvieron blancos, pudo sentir que los músculos de el crecían bajo su tacto, que la presión en sus caderas era mas fuerte y la hacia gemir aun mas, no tuvo que mirar para saber que habia un par de tiernas orejitas en su cabeza, ni mirar el par de colmillos en sus labios pues los sentía rozar en su cuello.
- Inu…yasha – Jadeó, entre los gemidos por parte de ella y casi gruñidos de él, los movimientos se hicieron casi más bestiales hasta que ambos llegaron al clímax de su relación.
- Te amo…te amo – Susurró, moviéndose lentamente ahora, acaricio su cuello con sus labios y rozó los colmillos en la zona, la joven en sus brazos enterró las uñas en su espalda excitándolo aun más sin mediar palabra la mordió y un gruñido de placer se escapó de los labios de ella, la sangre de ella era como beber su olor y le encantaba, la dejo libre y se abrió una pequeña incisión en su pecho, ella sin dudarlo lo beso en la zona, los movimientos tomaron velocidad de nuevo al sentir los labios de Kagome succionar su sangre, y el sabia bien que estaba haciendo, no era un vampiro…pero algunas cosas funcionaban igual.
- ¿Qué?...hanyou – Exclamó levantándose de la cama, cubriéndose con la sábana.
- Eh, si, cuando un humano bebe sangre de hanyou eso sucede – Le explicó con algo de expectación ante la reacción de ella, tal vez debió consultarle.
- Ahhh, creo que mi abuelo tendrá nuevas historias que contar – Suspiró recostándose en el pecho de él - Esa parte de la historia no la sabia…entonces tengo, así como tu…
- Aún no, para eso aun falta un tiempo – Bien no lo habia tomado tan mal, lo que hizo lo hizo de impetuoso pero… - ¿No te molesta?
- No, al parecer mi pregunta acerca de cómo iba a durar los mismos años tuyos ya fue resuelta – Sonrió.
- Te amo…mucho, mucho – Giró en la cama dejándola bajo él.
- Miroku es muy eficiente – Halagó mirando los archivos que acababan de llegarle.
- Si el idiota sabe lo que hace
- ¿Tengo algo en el rostro o que? – Preguntó al ver que él no apartaba la mirada de ella.
- No – Aseguró levantándola de su asiento y abrazándola desde la cintura - Es solo que te ves demasiado sensual en ese vestido – Su vestido era de color negro de una sola pieza, era con las mangas largas y un cuello en V y le llegaba hasta un poco mas arriba de las rodillas - Y recordé que cierta vez dejamos algo pendiente en esta oficina – La sentó sobre el escritorio posándose en medio de sus piernas mientras subía el vestido y besaba su cuello.
- Si alguien entra…y nos ve – Le dijo, mientras quitaba el cinturón del pantalón de él.
- Están en el almuerzo, no hay nadie cerca – Afirmó bajando la ropa interior de Kagome que ya lo liberaba del pantalón - Me estas enloqueciendo… - La recostó en el escritorio apartando varias cosas en el camino y derribando algunas otras.
- La computadora – ¿Y ahora se preocupaba por ella?
- Cayó en la silla – Dijo liberando su ya mas que preparada virilidad.
Estaba excitada, el hecho que estuvieran en semejante situación, y que estaban en peligro de ser descubiertas la excitaba aun mas, todavía con sus tacos puestos apresó a Inuyasha de las caderas y lo tomó del cuello de su saco negro y lo incitó con un movimiento de caderas a que entrara y se fundiera con ella…
- Hazlo – Gruñó en su oído… ¿Esa era ella?
No debía decírselo dos veces, entró en ella embistiéndola de lleno con brío, pasión y locura. Amaba el calor de ella rodeando su miembro y los gemidos que escuchaba fundiéndose con los propios.
Sus manos quitaron el saco de él desabrocharon los primeros botones de su impecable camisa para pasar sus labios por el cuello de él, que gruñó excitado y aumentó las embestidas hasta que explotó dentro de ella, finalmente lo liberó
- Eres…increíble – Dijo depositando un beso en sus labios - Te amo…
- Te amaré siempre – Le susurró bajando con ella del escritorio - Es una pro…
- Shhh… - Caminó con el hasta sentarlo en la silla y sentarse sobre él con ambas piernas a los lados - No hace falta, lo sé…
- ¿Te muestro? – Ofreció con una sonrisa.
- Eso me gusta mas – Asintió dejándose besar por él.
Las cosas ahora estaban más que bien, estaban perfectas, no sabia que venia para el futuro pero sabia que estarían juntos, nada los separaría…jamás, la amaba con todo su corazón y se lo demostraría hasta el último de sus días…
Y es que para que prometer si puedes demostrar, una promesa fácilmente se la lleva el viento, una acción deja su huella en el tiempo. Para que prometer si puedes manifestar, no importa si es con un abrazo, un beso, la más simple de las acciones puede dejar la más grande marca. Ella amaba a Inuyasha, estaba completamente enamorada y confiaba en los sentimientos de él hacia ella, ambos se lo demostraban y eso los haría nunca olvidar, siempre cumplir en hacer feliz al otro.
¡¡¿Fin?!!
- Prometiste cenar conmigo hoy – Dijo acomodando las cosas de su escritorio.
- Tenlo por seguro – Dijo dándole un beso-
Bien hay promesas sencillas de cumplir…
FIN
¡Hasta aquí llegamos!, eso fue todo. Muchas gracias a todas las personas que me dieron su apoyo durante la trayectoria del fic. Gracias por comentarios, me ayudaron mucho en la continuación de la historia. Ayy…de nuevo llegó la nostalgia, es algo triste terminar un fic pero vendrán mas… ¡Eso es una promesa! Jajajaja XD. De nuevo mil gracias y nos vemos por ahí en los otros fics o en uno nuevo.
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