Capítulo 8 "El Tesoro Del Viajero Ipsen" "Los Caminos II"
Steiner caminaba muy lento, no veía el final del camino, parecía interminable. Se detuvo un rato y se quedo en silencio hasta que un grito se escucho, como una muchedumbre que se acerca rápidamente y gritaban "OLE". Se puso de pie y corrió hasta donde el camino lo llevaba, el ruido era más fuerte y de pronto encontró una puerta de madera, con la cual choco y cayó de espaldas. Al levantarse encontró una especie de campo había gradas alrededor, en donde miraban al menos unos doscientos espectadores o mejor dicho ladrones por su aspecto.
En el centro del campo Steiner vio a un toro, estaba inquieto y esperaba cualquier movimiento para embestir al soldado. De repente el toro hablo…
-Te esperaba, Adalbert Steirner.
-¿Y tu quien eres?
-Yo soy Garug y tú vas a ser el torero, aunque te advierto que esa espada te será inútil.
Steiner ataco a Garug, pero este en vez de esquivarlo lo embistió dejándole en el suelo. Steiner sintió que le hubieran encajado una estaca pero no había sangrado, Garug lo dejó levantarse para volverlo a embestir. Así paso un buen rato y la armadura se hacia mas frágil, Steiner había utilizado toda su fuerza en los ataques pero de alguna manera Garug se le adelantaba.
-Cuando aprenderás soldado, si es toda tu fuerza pierdo el tiempo contigo.
Steiner intentaba atacar desde arriba y seguía siendo inútil, hasta que recordó una buena manera de vencer al toro. Un día Rojo le había contado sobre un rodeo, en el que participo, le dijo que para vencer a un toro hay que hacerlo enojar y dejar que se canse.
Steiner empezó a burlarse de Garug, lo insultaba y lo llamó débil, lo que hizo que Garug atacara sin pensarlo, acorralo a Steiner y al embestirlo, Steiner se hizo a un lado; Garug choco contra las gradas que cayeron como un castillo de naipes junto con los ladrones que reían al ver cansarse al soldado. Luego todo fue silencio y el único en pie era Steiner, quien le quito la materia a Garug y se dijo a si mismo "a veces se gana sin pelear", después todo fue una luz blanca.
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Eiko iba cantando e incluso no sentía miedo alguno, de pronto el camino se acabo y pensó que había tomado un camino sin salida, iba de vuelta cuando el piso se vino abajo y cayó en un montículo de arena.
-Que raro lugar, no recuerdo esta parte del castillo.
-Es porque no habías estado aquí.- dijo una voz.
Eiko se dio la vuelta y se topo con un caballo, que se encontraba de espaldas y parecia estar comiendo.
-Vaya, un caballo que habla.
-¿Caballo? Vaya insulto para un centauro.
Tenia el cuerpo de un caballo pero en vez de cabeza, había un humano, o al meno la mitad de él.
-Vaya que eres feo.
-Mira quien lo dice, tu tienes un cuerno en la cabeza.
-Al menos mi cuerno es lindo y me hace única.
-¡Única!, me dijo Ogre que no hablara contigo o me fastidiarías y mira en menos de un minuto lo haz logrado.
-Bueno, ahora que me has tomado confianza dime tu nombre.
-Me llamo Rabid.
-Rabid, tienes nombre de conejo tío.
Rabid perdió el control y saco de su espalda un gran arco en el que disparo dos flechas seguidas, Eiko las esquivo con facilidad e incluso lo hizo bailando y tarareando una pequeña tonada.
-Si te toca una de mis flechas morirás, ya que están envenenadas.
-Presumido, como si pudiera darme.
Rabid la embistió, mientras que Eiko usaba su vara para tapar las flechas y se preparaba para invocar a Fenrir, de pronto apareció Fenrir detrás de Rabid y lo hizo caer, lo arrastro por todas partes y lo dejo casi inconciente. La materia se le cayó a Rabid y fue a dar a pies de Eiko; la chica estaba apunto de salir cuando Rabid saco su arco y disparo… la flecha rozo a Eiko en una pierna, pero no paso a mayores o al menos eso creía ya que empezó a sentir mucho sueño y a ver todo blanco…
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Freija llevaba un buen trecho de camino, cuando empezó a sentir que pisaba algunos charcos, apresuro el paso y los charcos se volvieron más grandes, hasta llegar a una gruta llena de agua al menos un metro de altura.
Había un lado más hondo en el cual salio un gran pulpo, Freija quedo pasmada al verlo y mas cuando el animal se acercaba.
-¿Tu eres la guerrera dragontina?
-Sí.
-Yo soy Spold.
-Debes ser amigo de Ogre, podrías darme la materia y así no te lastimare.
-Eres atrevida, pero no te daré nada y por otra parte no soy amigo de ese mal nacido.
Spold arrastro un de sus tentáculos por debajo del agua, sin que Freija se diera cuenta, entonces la tomo por una pierna y la lanzó lejos. Freija se puso de pie rápidamente y saco su lanza, corrió hacia el pulpo y esquivo algunos ataques, ataco el rostro de Spold, pero la lanza no lo hirió.
Spold avanzo hacia la parte honda y todos sus tentáculos golpearon el agua creando un tsunami que tomo desprevenida a Freija, quien había saltado. El Tsunami la golpeo haciéndola caer bruscamente; la ola la revolcó hasta el fondo del agua.
-Pobre dragontina, sin sus amigos no es un rival digno de mí.
-Lamentaras haberte metido conmigo.
Freija brinco de nuevo y el pulpo ataco con otro tsunami, pero Freija ataco al tsunami en picada logrando traspasarlo y llegando con más fuerza a la cabeza de Spold. La lanza logro herirlo y uso su habilidad "seis dragones" que petrifico al pulpo y al agua.
-Ahora dime si no soy un rival digno.
Freija tomo la materia que quedo en el suelo y rompió una pared con su lanza, apareció una luz blanca y Freija desapareció.
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Chrietza: Que les parece, actualice rápido ¿No?, en fin ¿os ha gustado?, pueden opinar sobre cualquier cosa, se aceptan todo tipo de comentarios… Espero volver a actualizar rápido ya que estoy ansioso por escribir de Garnet, Quina y Rojo.
