Chrietza: Hola!!!! Bueno pues me cuesta trabajo creer que algunos sigan leyendo mi historia la verdad es que, porque no decirlo, me levanta el animo. En fin, deje de escribir por muchísimo tiempo, si ven la fecha de los capítulos se asombrarían, una disculpa por dejar la historia inconclusa. Por otra parte gracias por sus comentarios y créanme que los he leído, gracias por motivarme a regresar a esta gran página, porque créanme que a pesar de que soy super fan de todo final fantasy, sea cual sea, me costo trabajo esta historia. Ahora para recompensarlos por su paciente espera, he aquí el último capítulo de EL TESORO DEL VIAJERO IPSEN. Pronto sacare otra historia, ahora de FF7, una historia sobre Vincent Valentine titulada "La dicha del perdón". Sin más que decir, a todos GRACIAS.

Capítulo 11 "El Tesoro Del Viajero Ipsen" La lección de Ipsen

Era una luz en extremo brillante, Yitán avanzó y logro ver a todos allí reunidos, todos llevaban un trozo de materia, al unirla se dieron cuenta de que faltaba un pequeño pedazo, que debía de ser del tamaño de un balín.

Ese Ogre debe tener el último trozo - dijo Eiko.

¿Cómo te encuentras Rojo? Veo que te lástima esa herida en tu pecho- dijo Freija.

Eaaaagh!!! No duele lo suficiente, solo es algo incomodo

Eiko estaba muy exhausta y esa flecha envenenada logró que tuviera mucho sueño y una serie de calambres.

¿Algún otro herido? – preguntó Quina.

Bueno, la verdad a mi me lastimaron solo un poco – dijo Garnet algo apenada.

¿Qué paso? Dime donde – decía Yitán mientras tocaba cualquier parte sospechosa en el cuerpo de Garnet, algo que a los demás no les pareció muy apropiado.

Bah! No es nada, no es nada – repetía Garnet tantas veces como podía.

Déjanos ver Garnet, puede ser grave – dijo Vivi.

Garnet se alzó un poco el pantalón y pudo verse una pequeña herida, (bromeo no era una pequeña herida, era un hoyo inmenso, casi se podía ver del otro lado) todos se sorprendieron, la daga de Terk había sido certera. Quina se desmayó junto con un Steiner que lloraba mientras gritaba: SE ESTA MURIENDO. Freija y Rojo quedaron algo estupefactos, Vivi tapaba los ojos de Eiko y viceversa, mientras Yitán ponía un trozo de su chaleco alrededor de la herida y trataba de curarla con algunas pociones y lo que hubiera a la mano. Era toda una odisea que hubiera estado de pie, pero gracias a una cura que Garnet había usado, lo había logrado

De pronto se escucho una risa macabra y apareció una especie de Dragón, era Ogre.

Parece que será más fácil vencerlos – dijo este muy convencido.

Danos la materia Dragón horrible – dijo Eiko.

¡Horrible!, único es la palabra adecuada, es increíble que hayan llegado tan lejos, mírense que grupo tan torpe. Un mago torpe, una niña parlanchina, una invocadora herida, un ladrón tosco, una dragontina flacucha, una cocinera… o lo que tú seas, un soldado pasadito de peso y un estúpido genómido.

¿A quien llamas estúpido, mequetrefe? – se defendió Yitán.

No es momento de discusiones, es momento de una buena historia, una lección si así lo desean – dijo Ogre.

Ja, una lección, ¿sobre que? – preguntó Freija.

Bueno, todo comienza en un bello planeta, con gran tecnología, progreso, fraternidad, paz y sin muerte; esa era la extraordinaria Terra, les suena familiar, en fin, allí vivía una especie poderosa, superior y extraordinaria, los Esaden, eran una pueblo de dragones iguales a mi eran….

Vaya que dasofortunados, iguales a ti. – susurro Eiko.

Eran fuertes y sabios. Por otro lado estaban los genómidos, un pueblo de marionetas guiado por Garland, el engreído que les proporcionaba un alma. Un día Garland hizo un experimento uso el flujo de almas para hacer a un genómido superdotado de furza y magia. Su nombre fue Ipsen.

¡Ipsen! ¿Qué rayos…?- pregunto Yitán.

Si quieres que continue callaos… ¿de acuerdo? Ipsen mantenía la paz entre los pueblos, hasta que Garland hizo que Gaia y Terra se unieran, ustedes saben de este embrollo, Terra se destruyó poco a poco y cuando Ipsen era más solicitado, no apareció. Él era un aventurero nato y gozaba de encontrar tesoros y viajar por toda Gaia, hasta que Garland decidió destruirlo. Al saber esto Ipsen corrió como un gallina al continente olvidado y encontró una gran piedra la cual llamó la materia Legionario; así que la escondió del mundo y juró nunca revelar su ubicación, así que los Esaden y Garland venimos a Gaia a buscarla, pero Ipsen mató a cada uno de los de mi especie, hasta que solo quedamos Garland y yo. Por suerte Garland logró vencerlo y encerrarlo en un castillo el cuál llevó su nombre, y la lección para el fue que con Terra no se juega, ya que la materia servirá para la reconstrucción de Terra y la extinción de Gaia.

Así que la quieres para eso – dijo Steiner quien se recuperaba de su ataque de nervios.

No te lo permitiremos – dijeron todos

¿Y que pueden hacer al respecto? – pregunto risueño Ogre.

Freija fue la primera en atacar, Ogre lanzó llamas hacia los demás, la dragontina esquivava los mordiscos, entonces dio un slto enorme y se enfiló hacia el dragón, pero este de un solo saltó la tomo por el cuello y la azotó en el suelo, dejándola inmóvil.

Rojo entró en su relevo, saco su garra y comenzó a arañar la gruesa piel del dragón, los dos peleaban rápido, Ogre se dfendia con sus garras y cuernos, Rojo lanzó su ataque especial exterminio, que dio en un ala a Ogre, pero este ya había lanzado un torbellino de fuego que quemó por completo a Rojo.

Steiner llegó por detrás clavó su espada en la cola del animal y en cuanto volteo a verlo, una de sus patas lo lanzó directo a un muro de roca. Quina corría despavorida clavando su tenedor en donde tuviera oportunidad, mientras Vivi usaba una magia fulgor, Ogre cayó al suelo por el impacto pero se puso de pie rápidamente, de pronto Ogre atrapo a Quina y la lanzó en contra de Vivi, provocando que los dos quedaran inconsientes.

Eiko estaba furiosa, invocó a Maideen, quien uso desintegración, Ogre recibió el ataque directo, y quedo en el suelo, todo apuntaba a la victoria de Eiko, Garnet curaba a los demás, cuando vio como Eiko cayó de frente totalmente dormida, el veneno había hecho efecto y no quedaba mucho tiempo.

Yitán aprovecho el momento tomo la materia de Ogre y unió todas las partes, la materia brillaba tanto que era difícil mantener la vista en ella. Yitán volteo a ver a Garnet quien ya hacia de pie sonriente, de pronto al voltear, Yitán no vio a Ogre y escucho un gritó ensordecedor.

Ogre había atravesado con sus garras el vientre de Garnet. Yitán corrió desesperado a su rescate, pero ella ya estaba en el suelo con una gran mancha de sangre que la envolvía poco a poco.

Ogre tomo a Yitán por el cuello y lo mordió en un costado, pero lo soltó inmediatamente cayendo de espaldas. Graógraman, apareció hiriendo a Ogre.

Como te atreves – dijo Ogre.

No mereces habitar Terra, por eso tu raza desapareció. – dijo el león.

Yitán y Graógraman atacaron juntos a Ogre, era una batalla encarnizada; Yitán con sus dagas se movía rápidamente, mientras Ogre solo podía defenderse del ataque de ambos.

De pronto Ogre comenzó a formar una gran bola de fuego, pero Yitán y Graógraman brillaban y estaban listos para un golpe definitivo. Yitán lanzó toda su energía hacia Ogre, mientras el león provocaba un temblor con sus grandes patas, haciendo que Ogre cayera debajo de una gran roca, dando su último suspiro, mientras veía a Yitán solo pronuncio:

Impo…sible, solo Ip..sen podía hacer eso, solo… Ipsen…

De pronto por encima de la gran cueva, apareció el invencible que los llevó a Alexandria, mientras recibían atención medica. Todos se encontraban bien, solo Garnet y Eiko seguían en recuperación después de algunos días, y Yitán iba a verlas diario.

¿Cómo estas?

Bien, eso creo – dijo Garnet.

Me diste un gran susto – decía Yitán un poco más aliviado.

Tú, asustado, ¿No? El gran aventurero que llevas por dentro no se asusta – decía irónicamente

Perdón fui tonto, al llevarte allí..

No fuiste un tonto

¿No lo fui?

No, siempre lo has sido – dijo ella mientras le daba un beso.

Llegó el gran día y Garnet tomo la materia en sus manos, la puso en lo más alto del castillo y espero a que algo sucediera. De pronto el castillo empezó a brillar y a tomar su antigua belleza.

Todos los habitantes estaban sorprendidos con el cambio de toda laciudad.

Es como cuando nos conocimos- dijo Garnet a Yitán.

Sí, creo que valorare más ser rey de este gran pueblo, ahora se que puedo hacerlo.

Vaya, parece que después de todo Ipsen si te dio una lección.

Días después Yitán caminaba por los jardines del castillo cuando vio a Graógraman.

¿Cómo estas, tio?

Bien, veo que todos se han recuperado

Sí, todos te están muy agradecidos, por todo el pueblo se rumora sobre un gran león que ayudo en la odisea - dijo Yitán.

Jajaja, se rumoran muchas cosas. Sabes tu reino me recuerda a Terra, claro en sus buenos tiempos. – dijo el León

Quisiera recordar la Terra de antes, lo único que recuerdo es destrucción. – dijo tristemente.

La idea de Ogre a veces no parece tan loca, revivir Terra. – dijo Graógraman

Tal vez, pero prefiero Gaia.

Sí, podría acostumbrarme – dijo sonriente el león.

Seria un gusto tenerte como aliado.

Dejémoslo como amigos.

Entonces amigo, te invitó a comer, venden una exquisita sopa del silencio, en un restaurante cercano.

Jaja…Te saldrá caro alimentarme, un león como bastante.

Bah! Con lo que yo como, algún día tendré que hipotecar el castillo.

Sabes creo que como Ipsen deseo algún día, ami también me agradara vivir en Gaia.

Entonces que así sea amigo mío, que así sea…