BAILE DE SOMBRAS

el sol se escondió y la luna reino de nuevo aquel manto azul oscuro iluminado por luciérnagas de vello esplendor atrapadas en un papel tapiz que por siempre existirá.

un edificio de forma singular era bañado por aquellas sombras, mientras sus habitantes vivan en mondos de ensueño donde sus deseos se hacen realidad.

el joven de colores esmeralda permaneció despierto en su habitación, mirando los fantasmas de material que lo rodeaban, sumergido en pensamientos de sangre y odio.

"cometí un grabe error y me costo caro... ya no soy el chico que la ciudad salvo... ahora soy el acecino de noches placenteras" susurro para si mismo mientras su lengua pasaba por sus caninos sobresalientes.

se incorporo y se vistió en telas oscuras y vagabundas, para salir con la manada silenciosa que su maldición lo contagio.

Pero antes de salir de aquella desordenada habitación, hecho un vistazo a el suéter de la dama oscura, sus telas oscuras eran bañadas en sangre y licor, también fueron desgarradas con facilidad. Sus manos jugaron en acallas pedazos de tela, mientras lamía la poca sangre que quedaba húmeda entre sus dedos.

"esta no es la sangre de raven, pues su sabor es diferente, es como de alguien que quiso morir a los brazos de un fantasma de un ángel que lo salvaría de su sufrimiento, pero ¿por qué su suéter esta manchado por elixir de fuego rojo" el joven bestia salió de la habitación y camino hacia la ciudad donde encontró a la manada de perro rabiosos peleando entre si, como si fuera un juego brutal, las apuestas eran colocadas en una tapadera de basura, mientras los demás gritaban a la criatura que creían ganadora, mientras se derramaba la sangre y la carne era rasgada por aquellas garras, sin poner fin a la batalla.

"hola mi joven amigo, ¿quieres un trago?" pregunto lycaon al ver al joven que se acercaba y se sentaba en una caja mientras observaba el sanguinario vals de aquellos competidores caninos.

"no se me apetece ¿qué es lo que están haciendo?¿por qué pelean entre si?" pregunto el chico bestia mirando a lycaon mientras este solo se recostaba en aquella silla de metal donde el joven verde los conoció aquella noche.

"son una manada de perros rabioso mi joven verde, nunca intentes comprenderlo, solo se como tu bestia interna te pide que seas" los rugidos de las bestias se escuchaban estruendosos y llenos de dolor, mientras las garras y los colmillos eran clavados sobre la piel y sus movimientos ágiles solo eran comparados con los de un bailarín profesional en un campo de batallas.

" ¿de donde consiguen suficiente comida y bebidas para todos? "

"la robamos, somos vagabundos del tiempo, huérfanos de un mundo siniestro que nos dio la espalda, intenta entender que nadie quiere cerca a un ser tan despreciable por su pasado como por su carácter"

"ya no soy lo que era, me gustaría volver el tiempo atrás, hoy casi ago algo de lo que me arrepentiría toda la vida, y descubrí que tal vez mi mejor amiga se convierta en mi peor enemiga"

"por que lo dices joven aprendiz"

"un mal presentimiento"

"tus instintos te dirán una cosa, tu mente otra y tu corazón no se quedara atrás, es difícil escoger lo que hay que hacer, si es para bien o para mal, si es lo correcto o no, por eso somos lo que somos, por eso estamos divididos por religiones, creencias o asta por el color de nuestra piel o nuestro acento, todas son ideologías que los demás tiene, pero nadie esta en lo correcto ni tampoco equivocado solo no sabemos que escuchar"

"¿como aremos para acabar con los vampiros, lycaon?"

"mi joven amigo, eres un cachorro todavía, con el tiempo lo sabrás, mientras te enseñaremos como conocerlos. Por favor acompáñame, deja que esta manada disfrute su obra sangrienta" lycaon se transformo en el híbrido de la luna llena, mientras el joven verde lo acompaño todo el tiempo.

Mientras en un lugar elegantemente adornado con piezas de arte francés y rústicos muebles de caoba, se llevaba acabo una reunión entre individuos reconocidos en la sociedad pero con un secreto oscuro que solo la dama de la noche puede guardar.

"tiempo sin verlo maestro"

"gusto en verte armand, quiero presentarte a mi acompañante" dijo el vampiro de mármol llamo a su acompañante, una bella joven de cabellos lavanda y ojos del mismo color, sus ropas eran de cuero con una capa azul rey que adornaba hermosamente su figura. Armand quedo maravillado con aquella vista hacia la dama oscura.

"mucho gusto mi nombre es armand y el tuyo joven señorita"

"mi nombre es raven"

continuara