N/A: La historia me vino a la mente hace rato ya, cuando estaba leyendo "La Nana Swan" y se me ocurrió crear esta, así que espero y sea de su agrado!
La Niñera Haruno.
Capítulo 1:
—Sakura, corre! —me gritaban pero no sabía de dónde provenía esa voz.
Di media vuelta hacia atrás y mire a todo mundo correr, gente gritando, niños llorando, buscando a sus padres, otros solo seguían corriendo y corriendo sin ningún lugar fijo, solo querían mantenerse a salvo, pero… ¿de qué?
Entonces, escuche un gran estruendo, como toda la ciudad se sacudía y los edificios se desmoronaban, cayendo varios a la misma vez, como la gente quedaban bajo ellos, gritando ayuda, piedad, y como mas niños lloraban por sus madres.
¿Y qué hacía yo?
Nada, solo quedarme viendo como esa gente moría, viendo como esos niños lloraban, viendo como todos corrían, como gritaban y pedían ayuda, y… ¿yo?
Comenzó a temblar mas, cada vez más fuerte y yo del miedo seguía inmóvil, tenía miedo de que me movía, moriría también y no quería, no quería dejar a mis amigos y a mi familia, yo estaba segura de que ellos estaban bien, a salvo y yo también tenía que estarlo para estar junto con ellos.
De pronto comencé a correr, sin darme cuenta, ya me encontraba lejos, hasta que sentí a la gente correr a mi lado y me empujaban violentamente hasta que caí al piso, nadie me ayudo y yo comencé a llorar.
No sé exactamente cuánto estuve llorando, pero para mí fue demasiado, hasta que sentí como alguien me tomaba del brazo y me jalaba.
Alce la cabeza para ver sobre mis llorosos ojos, al ser más hermoso del planeta.
Era todo un ángel…
Sus ojos de un hermoso color azabache al igual que su cabello, de tez blanca pero no tanto como la mía, y el perfil de su cara era simplemente perfecta, todo un dios, todo un ángel, un gran ángel.
Lo miraba fijamente, al igual que el a mí, sin importarnos lo que estaba pasando a nuestro alrededor, sin oír cómo la gente nos gritaba que corriéramos, sin importarnos absolutamente nada.
Pero todo volvió a la realidad al momento de oír como algo explotaba y…
Comenzamos a correr, lo más rápido que pudimos, aun éramos unos niños, como podríamos correr tan rápido como los adultos?
Llegamos hacia donde todo mundo se encontraba y comenzamos a caminar entre la gente, buscando a nuestros padres, hasta que los encontré, ahí se encontraban, gritando entre la gente mi nombre, buscándome a mí.
Corrí hacia mi madre y la abrace lo más fuerte que pude, y ella llorando correspondió a mi abrazo.
—No te vuelvas a separar Sakura, no sabes lo que pensamos que te había pasado—
Estuve un buen momento así, abrazada junto a mi madre, mientras mi padre me acariciaba mi cabellera tiernamente en forma de protección, asegurándome que todo se encontraba bien.
De pronto recordé al niño que venía junto a mí, me separe de mi madre y di medio vuelta, para darme cuenta que ya no se encontraba ahí, ya se había ido y..
Ni siquiera supe su nombre.
…
….
….
—Sakura, Sakura —oía que me decía y me sacudían, pero yo no abría los ojos para ver quién era, puesto que ya sabía quién era. —Estas soñando de nuevo—.
Me levante dándome cuenta de que rubia amiga aun seguía ahí y me miraba con cara preocupada, cara que hace años no veía desde la muerte de mis padres…
—¿Te encuentras bien? —Pregunto con voz que luego se notaba la tristeza en ella.
—Si—mentí —Solo un mal sueño—.
—¿Estás segura?¿No quieres contarme? —insistió. A lo que yo negué rápidamente, moviendo mi cabeza hacia lado derecho. —Sabes que puedes contarme lo que sea y siempre estaré contigo Sakura—.
Solo asentí con la cabeza, la verdad era que no quería hablar sobre el tema, no me gustaba recordarlo, ya habían pasado muchos años desde que paso y todo se había quedado con él, sus recuerdos, todo lo que tratara sobre él, se fueron al momento que él se fue.
Y ahora regreso y no solo eso, sino con dos hermoso pequeños, que al instante se habían ganado mi corazón…
Al dar la vuelta lo encare y él me vio fríamente, con esa sonrisa de a lado que tanto odiaba, se que es malo odiar, guardar rencor, pero no lo puedo evitar y menos cuando…
—Sakura, cuánto tiempo —me dijo con esa hermosa voz que… que digo, con esa estúpida voz que tanto odio.
—¿La conoces papi? —pregunto el pequeño, a lo que dirigí mi mirada hacia el y lo mire sonriéndole a su… ¿padre?
—Así que ya eres padre, Sasuke —asegure.
—Hmp—Vaya, aun sigue siendo tan comunicativo.
Como no se me había ocurrido pensarlo antes, si estos niños eran idénticos a él, excepto a que ellos sin sonreían, se emocionaban y comían dulces.
Le di la espalda a Sasuke, para agacharme a la altura del pequeño Souta y sonreírle.
—¿Quieres tú paleta?—le pregunte tiernamente, a lo que él comenzó a brincar de emoción.
—¿Me la regalara?—a lo que yo solo asentí y comencé a buscar dentro de mi bolsa hasta que encontré la bolsita llena de dulces y la saque.
Alce la vista, para encontrarme a los dos pequeños sorprendidos y con un gran brillo en sus ojos.
—Les regalo la bolsita con una pequeña condición—
—¿Cuál?—preguntaron los dos a la vez.
—Que le quiten lo creído a su padre—les dije bajito, para que solo ellos oyeran.
Los dos pequeños se miraron, para después mirarme a mí y alzar un poco su manita hacia mí.
—Trato—Dijeron a la misma vez y estreche mis dos manos con ellos, sellando el trato.
…
Después de ese día, los volví a encontrar al día siguiente en el hospital en la hora de salida, era mi primer día, estaba terminando con mis prácticas, puesto que acababan de terminar mis vacaciones…
…
—¡Sakura-chan!—Oí que alguien gritaba cuando acababa de salir de la puerta principal del hospital, así que me detuve y dirigí mi vista hacia atrás y pude distinguir dos pequeñas cabelleras azabaches corriendo hacia mí.
Me agache y los tome entre mis brazos, abrazándolos fuertemente a la vez que ellos me correspondían el abrazo.
—Sabíamos que eras tú Sakura-chan, pensamos que ya no te volveríamos a ver—Dijo Souta, a la vez que se separaba un poco, al igual que Aiko.
—¿Y su padre? ¿Sabe que están aquí?—Les pregunte, puesto que era muy raro que estuvieran solos a menos que…
—No, no sabe—Aseguro Souta.
—Además, papi trabaja aquí—Dijo Aiko felizmente, a lo que pude deducir que estaba orgullosa de su papá.
—Niños, no es bueno que anden corriendo dentro del hospital y gritando, y está muy mal que anden alejados de su padre—Les reprendí al andar corriendo dentro del hospital.
—Pero es que estábamos aburridos y papi nos dejo encerrados en la oficina—Me contesto Aiko con ojitos llorosos.
—Aparte te vimos pasar y no dudamos en ir contigo—Dirigí mi mirada hacia Souta, quien también tenía sus ojitos llorosos como Aiko y me sentí sumamente culpable.
Así que los abrace a ambos, fuertemente y ellos me abrazaron a mí, hacía estuvimos un buen rato hasta que oímos pasos veloces, que venían corriendo hacia nosotros.
—¡Aiko, Souta!—Dios, juro que esa voz…
—¿Papi?—Hablaron los dos a la vez, a la vez que yo dirigí mi mirada hacia Sasuke quien me miraba recelosamente.
—Así que, aquí trabajas Uchiha—puse mi mejor sonrisa fingida. —Deberías cuidar más a tus hijos, mira que encerrar a estos hermosos pequeños—
—Hmp—Se puso rígido —Lo que yo haga con mis hijos no te incumbe—me contesto de mala manera, pude ver como fruncía un poco el ceño.
—Tienes razón, entonces dile a tu esposa que los cuide bien, que no está haciendo un buen trabajo—Le dije seriamente, me comenzaba a molestar mas por la actitud de él.
—No te metas con ella— me contraataco.
—Entonces no me trates tan indiferente después de tantos años idiota—me sonroje al instante al darme cuenta de lo dicho.
Sasuke me miraba con cara sorprendida, y los niños confundidos.
Me puse nerviosa, no sabía que decir, ya la había regado con lo dicho, por lo que di media vuelta y tome mi camino…
Pero recordé algo, por lo que regrese a donde estaba, llegue hacia Aiko y Souta, me agache y los abrace fuertemente, ellos correspondieron felices aunque algo aturdidos y confundidos.
…
No sé qué diablos había sido eso, ni porque había dicho tal cosa, pero de lo que si estaba segura era que aun seguía enamorada de Uchiha y que esos dos pequeños se había robado mi corazón sin haberlo querido.
Sabía que a partir de aquí, mi vida cambiara, ahora mas siendo…
…
Ya habían pasado dos días y ya no había visto a Souta y Aiko, y la verdad era que ya los extrañaba, últimamente los estaba viendo más seguido, pero estos dos últimos días no, si señales de ellos o Sas… digo Uchiha.
—¿Sakura-chan? —Dirigí mi vista hacia Tsuki, una de mis amigas en el hospital, realmente la pasaba bien, realmente era muy buena amiga, siempre me ayudaba cuando lo necesitaba y además de eso, es muy guapa.
Sus ojos color miel me miraban con confusión, a lo que yo le sonreí con la mejor sonrisa que pude poner, aunque sé que se miro muy falsa.
—¿Qué te pasa Sakura? —Dejo las vendas que estaba enrollando en el estante para después voltearse hacia mí y mirarme fijamente.
—Nada—mentí, realmente ni yo sabía que tenía.
—Es por esos niños, ¿cierto? —
—¿Cómo lo sabes Tsuki? —Pregunte asombrada de que se haya dado cuenta y haya acertado sobre por quienes me encontraba así.
—Sakura—vi como miraba hacia arriba a la vez que suspiraba y caminaba hacia mi—Eres muy predecible, mi vida—Me sonroje al instante al darme cuenta de lo dicho.
—Es que… realmente los extraño—murmure, agachando la mirada hacia el piso. (N/A: a donde más ¬¬)
—Sakura, lo único que te pediré es que...—todo quedo en unos segundos de silencio antes de que prosiguiera—No te encariñes tanto con esos pequeños, no sabes cuándo dejaras de saber de ellos o algo y no quiero que andes sufriendo—me dijo seriamente, a lo que yo simplemente asentí.
Después de sus palabras, cada quien siguió con su trabajo, cada quien sumida en sus pensamientos y los míos estaban con ciertos pequeños.
Ya iba camino hacia mi casillero, a tomar mis cosas puesto que ya había salido, era mi hora de salida y estaba terriblemente cansada y solo quería llegar a casa, tomar una buena ducha y dormir todo lo que se pudiera.
Mientras tomaba mi abrigo, oía risitas tras de mí, pero las ignoraba por el simple hecho de que estaba cansada y sabia que podría ser producto de mi imaginación, de mi mente, uno dormida o cansada, oye o miras muchas cosas que no son o que no hay.
Tome mis cosas restantes y camine hacia la puerta pero antes de salir, volví a oír las risitas detrás de mí.
Brinque dando medio vuelta y me di cuenta que no había nada, ni nadie por lo que me asuste cuando seguía oyendo las risas, un escalofrió recorrió todo mi cuerpo, por lo que comencé a abrir lentamente la puerta, lo más lento que pude, era presa del miedo y no podía actuar rápido x miedo a que algo me pasara o se me apareciera.
Cuando abrí la puerta y di la vuelta para salir, solo escuche un Buu!
Un jalón a mi pantalón blanco y de pronto, todo fue obscuridad total…
…
—¿Sakura? —oía la voz de un ángel a lo lejos.
—Despierta Sakura—¡oh no! Mi pequeña angelita lloraba—¡¡No fue nuestra intención matarte!! —
Abri mis ojos lentamente, y lo primero que vi fue la carita de Aiko, empapada de lagrimas y su izquierda se encontraba Souta en las mismas condiciones.
Cuando vieron que me incorporaba, me vieron y se lanzaron los dos a abrazarme y yo les correspondi el abrazo, asegurándoles que me encontraba en perfectas condiciones, que no pasaba nada. Despues de un rato, donde mis dos pequeños amores ya estaban calmados, me di cuenta que me encontraba en uno de tantos cuartos del hospital.
—¿Cómo…?—
—Papi te trajo—me contesto Souta, mi pregunta sin terminar.
—oh—fue todo lo que pude decir.
Nos quedamos en silencio, en un silencio cómodo, hasta que la puerta sonó y entro Sasuke, con su bata blanca.
Aiko, Souta y yo aun seguíamos abrazados, por lo que nos separamos para ver a Sasuke, quien me miraba con el ceño fruncido, tal vez le molestaba la manera que nos llevábamos los niños y yo.
—¿Porque no habías comido? —me pregunto, a la vez que fruncía mas el ceño.
La pregunta me dejo impactada— ¿Qué? —
—Que no te estás alimentando bien Sakura—me dijo con un tono estúpido, de esos de, mira yo sé más que tu.
—¿Y a ti que te importa si me alimento o no? —me había molestado tanto su tono.
Nos mirábamos fijamente a los ojos, miradas de odio nos dirigíamos.
—¿Papi? —
Suavizo su gesto y miro a Aiko—Dime—
—¿Puedes Sakura ser nuestra niñera en las tardes? —
—¡SIIII! —grito con entusiasmó Souta, brincando.
Sasuke me miraba con cara de duda, para después mirar a sus retoños.
—No creo que eso sea posible—
—¿Quién lo dijo Uchiha? —le pregunte, alzando levemente mi ceja izquierda en señal de disconformidad.
—¿Entonces aceptas Sakura-chan? —Pregunto Souta, con un gran sonrisa.
—Claro que si mi hermoso chocolatito—le sonreí, alegre de que ahora si podría pasar más tiempo con ellos, sin tener que preocuparme por no volver a verlos.
…
su niñera.
Ahora soy la niñera de los pequeños Uchiha, Aiko y Souta.
…
Espero les haya gustado este capítulo, porque sinceramente me inspire en escribirlo, se que tiene muchos recuerdos de lo que había pasado, pero era necesario que se enteraran un poco sobre la vida de Sakura y de cómo se convirtió en la niñera de los pequeños Uchiha.
Bueno, en verdad que nunca imagine tener tantos reviews, me hace realmente feliz, que brinque de emoción y alegría:
candygirl-chan
sasusakuever
death linkin
sasuke9529
rainbow'off
karoru01
nekiitha7
haruchiha92
DiiYoOnEii
Gotiitaaxz
ayame-chan
IKYDA-Chan10
hinara hyuga
nOeLhia
Uchiha's Girl
Wow! 21 reviews! Mil gracias de todo corazón y espero poder actualizar pronto.
Que tengan un buen año nuevo! Que sus metas se cumplan.
PD:
Si
quisieran ver algo en el fic, porfavor comuníquenmelo para ver qué
puedo hacer y ponerlo y aquellas personas que gusten ayudarme, se los
agradecería mucho, solo es cuestión que me dejen su correo.
Atte:
LunithaMoon
