Kitsui, muchas gracias por el reviews que dejaste.

Kaye, claro que son monos XD

Capítulo 2

Uno… Cuatro… Veinte partidas del juego 'Ve' después, Blurr desistió temporalmente de continuar retando constantemente a Drift para pensar en una estrategia a seguir. El bot azul no dejaría de jugar hasta que consiguiera su victoria definitiva pero, claro, para ello tenía que pensar y calcular bien todas sus jugadas. Se llevó consigo el panel holográfico donde jugaban a su puesto de trabajo. Sí Kup no lo veía, no tenía porque enfadarse con él. Ópticos que no ven, chispa vital que no siente, y servo que no es lastimado bajo una severa llave de artes marciales obsequiada por el anciano bot.

Blurr había escondido el panel holográfico bajo su mesa de trabajo. Mientras vigilaba el radar con aburrimiento, esperaba su turno para mover esferita. Con un ágil y veloz movimiento de cabeza, miraba la jugada de su 'adversario' –el propio juego-, pensaba una estrategia y movía esferita. Así estuvo por unas treinta y cuatro partidas más hasta que Kup lo pilló. El comandante llevaba un largo rato observando al soldado azul con fijeza. Que Blurr estuviera en su puesto de trabajo y no vagueando por la nave era muy sospechoso.

-¿Así que era eso lo que hacías, no?- Gruñó Kup detrás de Blurr.

El bot azul perdió todo su color y volvió la cabeza de forma lenta, temblando de miedo.

-K-kup.- Blurr se esforzó por sonreír abiertamente… pero ya estaba perdido.

Con una macabra sonrisa en los labios, Kup mordió un poco más fuerte el Cy-Gar –Una invención de Perceptor y su equipo científico (más adelante explicaré porqué se creó el Cy-Gar)- y, ante los ópticos de todos, Kup tomó por la cintura a Blurr para alzarlo por encima de su cuerpo y estrellarlo en el suelo de cabeza. El bot azul se hundió unos pocos centímetros en el fuselaje de la nave.

-En turno de trabajo no se juega.- Riñó Kup tras soltar al soldado.- Por estar distraído en tu puesto, Blurr, arreglaras lo que tu dura cabeza ha estropeado y pasaras otras cuatro horas sentado VI-GI-LAN-DO el radar.

Blurr, que había conseguido sacar la parte superior de su cuerpo del suelo, miró a su superior con expresión de Protoforma –A saber: Bebé para los Transformers- herida por tan cruel castigo. Sí estar quieto durante su turno de trabajo le resultaba difícil, mantener en él por más tiempo del asignado iba a volverlo loco.

-Pero, Kup,…- Empezó a decir Blurr.

Drift, sabiendo cual seria el final de los acontecimientos, marchó a la enfermería a ver como se hallaba Perceptor. Lo habían puesto de vigilante y cuidador del herido por su conocimiento en mecánica. Como todos los Decepticons, Drift poseía un sistema de reparaciones instalado en su procesador; la finalidad de dicho programa era ahorrar tiempo en el campo de batalla si un soldado era herido. Aunque no eran muy dados al compañerismo, no era extraño ver a un Decepticon auto-repararse partes de su cuerpo en las trincheras. Solo cuando el bot quedaba inconsciente, ó fuera de línea, se requería de los servicios de Hook, Constructicons y Médico personal de Megatron.

Ahora tenía que emplear esos conocimientos de supervivencia básica instaladas en todos los Decepticons para mantener con vida a un camarada. Aunque Perceptor no era un guerrero, era una unidad del escuadrón. Y Kup había ordenado que el científico debía sobrevivir.

Tras vaciar la CR, Drift tomó con cuidado el cuerpo del herido y lo llevó a la cama de reparaciones. Posando con suavidad a Perceptor en ella, observó el hueco reinante en su pecho. Los Nanobots habían hecho un buen trabajo, la verdad. Pero aún quedaban algunas cosillas, por menores, que debían ser tratadas por manos de expertos. Drift no se consideraba un erudito en reparaciones pero, lo que debía hacer, era realmente sencillo y ya lo había hecho en el pasado.

Tomó un cubo de energón bruto de las reservas destinadas para el empleo médico en la enfermería. Lo dejó al alcance de su mano. Primero, tenía que preparar el cuerpo de Perceptor para el tratamiento. Posando las manos en el pecho del bot rojo, el ex-decepticon observó su rostro unos segundos. Los suficientes para detallarlos al completo. El casco negro de soldado en su cabeza. La reparación en su rostro fue todo un existo; Perceptor ahora tenía sus dos ópticos intactos. Apagados y protegidos tras las placas de protección –En términos humanos serían los parpados-. La perfecta nariz. Los labios entreabiertos, con una leve marca en el labio inferior. Una inconfundible señal de su estancia en la CR y de la sonda que había tenido introducida por la boca durante días completos.

El Cyberninja contempló el sereno rostro del científico por solo, eso, segundos antes de retornar a su trabajo. Hizo una leve presión en el pecho posicionado bajo sus manos para extraer la cámara protectora que protegía la débil y herida chispa vital. El cuerpo de Perceptor tembló de forma automática al sentir como la extraían de su lugar. Aún conectada al herido por finos cables, Drift observó el apagado brillo azul zafiro de la chispa vital. El más hermoso que el guerrero hubiera tenido entre sus manos jamás. Aunque, estaba seguro, mucho más bello cuando el brillo ganaba potencia e iluminaba el oscuro pecho del caído con su luz.

Un nuevo espasmo por parte del cuerpo ajeno devolvió a la realidad a Drift, ensimismado por el objeto que tenía sujeto con delicadeza. Una sombría mueca de dolor, una muestra de consciencia, cubrió el rostro del científico. Empezaba a salir de la dulce y acogedora recarga para enfrentarse a la dura realidad. Al sufrimiento que aún experimentaban sus circuitos.

El bot blanco ya no se demoró más. Tomando con una mano el objeto conectado a Perceptor, alcanzó el cubo de energón bruto y vertió el líquido de un suave color amarillo verdoso en la cámara protectora de la chispa vital. La respuesta al tratamiento fue rápida. Perceptor encendió al máximo de su capacidad los ópticos. Todo el cuerpo empezó a temblarle, azotado por fuertes espasmos incontrolables. Asustado, el científico empezó a enfocar de forma errática, alterada, todo cuando lo rodeaba. No identificaba el lugar. Su procesador estaba bloqueado por el intenso dolor proveniente de la reinstalada cámara protectora en su pecho. El primer grito no tardó en escapar de su prisión con forma de vocalizador.

Notando la violencia con que era azotada, la cama de reparaciones, automáticamente, aprisionó por los tobillos, muñecas y cuello al paciente. Por espacio de un largo minuto los grilletes cumplieron a la perfección su trabajo pero, no todo es eterno. Mucho menos bajo la fuerza de un bot enloquecido por el dolor.

Gruñendo entre dientes, Drift presionó a Perceptor contra la cama, intentando inmovilizarlo. El proceso de regeneración acelerada de chispa vital tenía un índice de mortalidad del 75%. Solo un 25% de los pacientes con un tratamiento tan severo conseguían sobrevivir. Y de, entre ese escaso porcentaje, solo un 5'32% salían sin secuelas en sus chispas vitales. Un nuevo aullido de dolor retumbó en la enfermería.

Atraídos por el jaleo reinante en la enfermería, Kup, Springer, Blaster y Blurr corrieron a ver que sucedía allí. Roadbuster y Hot Rod se quedaron en el puente de mandos pilotando la nave. Springer y Blaster se unieron al forcejeo entre Drift y el enloquecido Perceptor. Los dos nuevos integrantes sujetaron por las piernas al científico. Blurr hizo lo propio cuando uno el brazo izquierdo quedó libre de las ataduras; lo aprisionó con su fuerza contra la cama. La espalda de Perceptor se arqueó, dejando más alta su chispa vital.

Kup se puso a la cabeza de la cama. Con sus manos tomó el rostro del científico, el cual, lo tenía desfigurado por la mueca de dolor. Perceptor refrigeraba por la boca de forma acelerada en un intento vago de disminuir su sufrimiento. Sus ópticos se movían constantemente, buscando un punto donde posarse, pero era imposible. No alcanzaba a procesar nada coherente.

Un último grito, una exclamación larga y fuerte, resonó en la estancia en el mismo instantes que la chispa vital de brillo azul relucía con fuerza dentro de su cámara protectora. Emitiendo un confuso sonido, mezcla de los vestigios del alarido y la entrecortada refrigeración, el paciente dejó caer pesadamente el cuerpo en la cama de reparaciones, inconsciente de nuevo tras padecer tanta agonía. Agotado, los ópticos del científico se apagaron, quedando protegidos bajo las placas protectoras.

El grupo dejó de hacer presión, alejándose para permitir que Drift cargase al inconsciente bot. Lo llevó de retorno a la CR. Posando el cuerpo en postura fetal en la base, cerró la pantalla protectora y accionó la máquina.

Ahorra, todo lo que resta, es trabajo tuyo, Perceptor. Pensó Drift mientras observaba, a unos pocos pasos, como la CR volvía a llenarse de energón bruto.

Kup mandó retirarse al escuadrón para dejar descansar al paciente. El comandante se quedó unos segundos en la puerta de la enfermería, observando la espalda del blanco bot. Sabía que Drift no se movería de allí hasta dejar seguro a su camarada. Y no se equivocó.

Perceptor. Drift estiró un brazo, dejando la mano posada en el frío cristal.