Fecha: 21/08/2010
Resumen:Dos días después de que Harry nace, cosas extrañas comienzan a suceder, ¿fantasmas del pasado o del futuro? ¿Quiénes son realmente Hermione, Harry y Ron?
Disclaimer: No tengo nada de Harry Potter, de ningún libro. No hago esto por dinero, solo por diversión y ni mucho menos. Todo lo que saque del libro pertenece solo a Rowling (no a Warner ni a mí).
Spoilers: En este capítulo Harry Potter y la Piedra Filosofal, Harry Potter y el Cáliz de Fuego.
Presente Olvidado
―Capítulo Dos: La Piedra―
Albus Dumbledore se encontraba sentado en detrás de la mesa en su despacho, esperando la llegada de su círculo más cercano, es decir, gran parte de los miembros de la Orden del Fénix. Tenía una grandiosa noticia de dar, aunque claro no tan grandiosa como decir que Voldemort había caído, pero era lo suficientemente buena como para realzar el ánimo a sus compañeros.
Después de que los Potter lo hubieran llamado el 2 de agosto para que viera un evento asombroso y a la vez peligroso, había pasado días estudiando tal evento. Incluso él mismo había presenciado uno cuando estaba en la cabaña de Hagrid, había sido muy inusual pero definitivamente interesante. Habían pasado semanas investigando y no había vuelto a recibir ninguna llamada de los Potter. Hasta que justo hace dos días había descubierto una manera de saber el lugar exacto donde se encontraban los eventos.
Albus miró la hora en su reloj de oro del bolsillo, era muy extraño porque tenía doce manecillas y ningún número, en cambio pequeños planetas se movían por el perímetro del círculo. Faltaban solo dos minutos para que la reunión comenzara, por lo que no debían de tardar mucho en llegar.
Y así fue, justo cuando faltaban unos segundos para las cuatro, comenzaron a llegar los miembros de la Orden del Fénix. Por su puesto, los primeros fueron Minerva McGonagall junto con Hagrid, poco después llegaron los Longbottom por la chimenea y segundos antes que Alastor Moody y por ultimo llegaron los Potter junto con Sirius Black y Remus Lupin.
―Buenas tardes, por favor sentaos ―dijo Dumbledore apareciendo nueve sillas para los miembros―. Me alegro saber que hayáis venido. Como podrán ver no tenemos a todos los miembros de la Orden, me pareció más debido elegir a los más indicados para que pudieran presenciar un grandioso evento. Hace unas semanas recibí la llamada por red flu de James, lo que me dijeron fue sorprende: había aparecido una joven delante de su casa junto con alguien invisible, intentaron hablar con ellos e incluso lanzarle hechizos, pero nada funcionó, los hechizos traspasaron el cuerpo de la joven como si fuera un fantasma y parecía ajena a su alrededor. Esto me llevo a preguntarme ¿qué eran?, durante varias semanas estuve investigando y encontré unas razones, pero solo es una conjetura: la chica que estaba delante de la casa de los Potter era un recuerdo o un evento que sucederá en el futuro, puede que esto quiera decir que alguien está enviando estos eventos desde el futuro, quizá para ayudar a construir un mejor futuro; o quizá sea que los velos entre la muerte y la vida se estén abriendo, y no me sorprendería después de haber escuchado que los del Departamento de Misterios está investigando estos velos.
― ¿Quieres decir que la chica que vimos puede que venga del reino de los muertos? ―preguntó Sirius en un tono burlón.
―Sí, exactamente ―respondió Albus sin prestar atención al tono de Sirius―. Pero a medida que fui avanzando puedo asegurar que no existe ninguna amenaza de esos eventos hacia nosotros. Hace unos días o unas semanas pude presenciar uno de los eventos, si hubiese sido una amenaza para nuestra vida o para Hogwarts estoy seguro de que hubiese podido sentirlo o incluso Hogwarts. A partir de esto creo que puedo descartar la idea de que los velos se estén abriendo y reafirmar que sea algo enviado del futuro.
―Pero, Dumbledore, ¿cómo sabremos dónde encontrar a estos… eventos? ―preguntó Alice Longbottom, inclinándose un poco para adelante.
―A eso iba precisamente ―dijo Albus con un pequeño brillo divertido en sus ojos azules―. Como sabrán Hogwarts tiene su propia magia, al ser el director de la escuela estoy ligado a su magia, por eso precisamente sé donde se encuentran, a veces, los alumnos ―Albus le dio un pequeño guiñado a los tres merodeadores, quienes tuvieron reacciones diferentes: Remus se sonrojo fuertemente, Sirius se limitó a reír y James se sonrojo levemente y sonrió de lado―, pero estas personas de los eventos no son mis alumnos ni estas en cuerpo y hueso en Hogwarts, por lo que me es muy difícil encontrarlo. Así opte por utilizar la piedra Lapislázuli que tiene la utilidad de la comunicación, de esta manera logre implantar un poco de la magia de Hogwarts y varios hechizos de detección en diez Lapislázuli para poder obtener la localización exacta de los eventos.
―Pero, ¿Qué pasa si los eventos se encuentran en otra parte fuera de Hogwarts, Albus? ―preguntó Minerva.
―Lamento decir que todavía no he logrado encontrar una forma de localizarlos, dado que otras partes como Hogsmeade no tienen la magia de Hogwarts y yo no estoy ligada a ella ―respondió Albus, luego los miro detenidamente a cada uno y continuó: ―Ahora, bien, las piedras que os voy a dar si aceptáis uniros no os dirán el lugar donde se encuentre el evento, sólo lo podre ver yo al estar unido con Hogwarts. Nos reuniríamos todos en el Gran Comedor. Entonces, ¿Quién quiere formar parte de esto? ―Albus los miró sobre sus gafas de media luna, esperando una respuesta. Todos en la sala asintieron de acuerdos en formar parte de los eventos del futuro.
Albus sacó una caja plana de madera, la abrió con unos golpecitos con su varita y de ella sacó unas piedras ovaladas de color azul rey con algunos puntos verdes dentro de la piedra. Minerva se levantó y cogió la caja, cogió una piedra y pasó la caja a Hagrid, así cada uno cogió una piedra.
― ¿Crees que Harry estará seguro con tu madre? ―le preguntó Lily cogiendo una piedra de la caja y pasándosela a Remus.
―Lily, ya hemos hablado de ello, mi mamá se ocupara de él perfectamente, además tiene a los elfos domésticos. ¿Te olvidas que ella fue la que me crió?
―Eso es lo que más preocupa, James ―dijo Lily dándole una sonrisa a James.
―Bien, ahora que ya todos tenéis una piedra quiero explicaros que cuando un evento se vaya a presentar en Hogwarts, la piedra va a comenzar a vibrar por lo que sería más conveniente llevarla en el bolsillo de la túnica. También he logrado que la piedra comience a vibrar cuando Hogwarts sienta de la magia de los eventos, por lo que tendréis suficiente tiempo para llegar aquí ―explicó Albus.
― ¿Importa si traemos a nuestros hijos? ―preguntó Alice señalando a Lily a sí misma.
―No por supuesto que no, como ya he dicho los eventos no son una amenaza para nadie, quizá sería mejor traerlos aquí estarían más seguros en Hogwarts y con sus padre ―los Longbottom y los Potter asintieron aliviados de poder traer a los niños con ellos.
Entonces sucedió lo que todos tanto esperaban. Era irónico que sucediera justo en ese momento, quizá la persona que estaba enviando los eventos sabía que ellos ya tenían la forma de tener la localización exacta de los eventos. Fuera lo que fuera, todos se levantaron de un salto, emocionado y mirando expectantes a Dumbledore, mientras los Lapislázuli vibraban en sus manos.
―Están en la enfermería.
Dumbledore no tuvo que decir nada más para que todos salieran de la oficina del director. Mientras caminaban por el pasillo hacia la enfermería nadie se atrevía a hablar, quizá por los nervios o por la emoción, lo único que se escuchaba eran los rápidos pasos del grupo y los golpetazos repetidos por el pasillo al paso de Moody. Abrieron las puertas de la enfermería de forma brusca y entraron apresuradamente. Nada había allí a excepción de las camillas blancas de la enfermería y… ¿la Sra. Pomfrey?
― ¿Se puede saber cual es este alboroto? ¿Qué es esa manera de entrar en la enfermería? ―exclamó la Sra. Pomfrey con los brazos cruzados.
―Yo pensé que los profesores se tomaban algunas vacaciones ―dijo Sirius de repente.
―Pues claro que sí, Black, pero no cuando la las clases están muy cerca ―replicó Minerva, luego se volvió a la Sra. Pomfrey que seguía erguida en medio de su enfermería con los brazos cruzados expectante―, Poppy, no hay nadie en la enfermería no veo cual es el problema.
Pero antes de que la Sra. Pomfrey pudiese negarse, aparecieron dos personas en la enfermería, la Sra. Pomfrey soltó un chillido y corrió hacia su oficina mientras el grupo se acerca al evento. En una de las camillas se encontraba dormido un niño pequeño, con rostro delgado y cabello negro alborotado, se parecía mucho a James Potter; a su lado se encontraba Albus Dumbledore mirando fijamente al niño. En la mesa al lado de la cama del niño había una cantidad de paquetes, la mayoría de golosinas.
―Se parece mucho a James ―dijo Remus mirando al niño con la cabeza ladeada.
―No, se parece a Harry ―dijo James cuando el niño abrió los ojos, unos ojos verdes brillantes como los de Lily Potter.
Sirius se rió entre dientes, Remus sonrió al igual que James y Lily.
― ¿Qué crees…?
―Basta de cháchara ―gruñó Moody―, más tarde habrá tiempo de hablar y hacer preguntas.
El Albus del evento se inclinó sobre el niño casi a unos palmos de su rostro, cosa que parecía confundir a Harry.
―Buenas tardes, Harry ―dijo el Dumbledore del evento y le sonrió levemente a Harry, pero éste parecía todavía muy confundido y fuera de sí.
― ¡Señor! ¡La piedra! ¡Era Quirrell! ¡Él tiene la Piedra! Señor, rápido… ―dijo Harry con urgencia después de un rato.
―Creo que tu hijo está un poco mal de la… ―Sirius no logró terminar de la frase, porque inmediatamente recibió miradas amenazantes de Lily y Moody.
―Cálmate, querido muchacho, estás un poco atrasado. Quirrell no tiene la Piedra.
― ¿Qué piedra? ―preguntó Frank en voz alta, pero nadie le miro mal como a Sirius.
― ¿Entonces quién la tienes? Señor, yo…
―Harry, por favor, cálmate, o la señora Pomfrey me echará de aquí.
El grupo, a excepción de Moody, se rió ante el comentario del director, pero era verdad, la Sra. Pomfrey era muy buena en su oficio pero era muy estricta con las visitas y muy exagerada cuando se habla de pequeñas heridas.
―Regalos de tus amigos y admiradores ―dijo Dumbledore señalando los regalos.
― ¿Admiradores? ―preguntaron Minerva y Lily al mismo tiempo horrorizadas.
―Sabía que el pequeño Cornamenta iba a ser mejor que James ―dijo Sirius riendo a carcajadas que semejaban a los ladridos de un perro. Remus puso los ojos en blanco sonriendo un poco―. Con admiradores antes del tercer año, eso fue el tiempo que tú duraste, Cornamenta.
― ¡Callaos de una vez! ―rugió Moody cuando vio que Albus del evento volvía a hablar.
―Lo que sucedió en las mazmorras entre tú y el profesor Quirrell es completamente secreto, así que, naturalmente, todo el colegio lo sabe ―James y Sirius soltaron una carcajada, mientras que Remus, Lily y Minerva negaban con la cabeza― Creo que tus amigos, los señores Fred y George Weasley, son responsables de mandarte un inodoro ―esto provoco que James y Sirius volvieran a reír, pero esta vez acompañados de Remus, Frank, Dumbledore y Hagrid―. No dudo que pensaron que eso te divertiría. Sin embargo, la señora Pomfrey consideró que no era muy higiénico y lo confiscó.
― ¡Ag! La Sra. Pomfrey siempre es una aguafiestas ―se quejó Sirius cruzándose de brazos―. Es igual que cuando confiscó las bombas fétidas o cuando echó a Canuto de la enfermería.
―Es normal que los haya confiscado, canuto no es el perro más limpio del mundo ―dijo Lily.
― ¿Qué quieres decir con eso? ―preguntó Sirius entrecerrando los ojos.
―Que te pareces a al grasoso de Snape. Ahora cállate, Sirius, intento escuchar a mi hijo ―dijo James zanjando la conversación.
―Tres días. El señor Ronald Weasley y la señorita Granger estarán muy aliviados al saber que has recuperado el conocimiento. Han estado sumamente preocupados.
― ¡Ah, esos deben ser…! ―empezó a decir Sirius.
― ¿Te callas por ti mismo o tengo que maldecirte? ―gruñó Moody sacando su varita de sus túnicas. Sirius dio un paso atrás y alzó las manos en modo de rendición.
―Pero señor, la Piedra… ―insistió Harry.
―Veo que no quieres que te distraiga. Muy bien, la Piedra. El profesor Quirrell no te la pudo quitar. Yo llegue a tiempo para evitarlo, aunque debo decir que lo estabas haciendo muy bien.
―Si explicara que es la Piedra y quién es Quirrell, todos entenderíamos, profesor ―dijo Alice mirando de soslayo a Dumbledore, pero éste parecía de acuerdo con ella como el resto del grupo.
― ¿Usted llegó? ¿Recibió la lechuza que envió Hermione?
―Nos debimos cruzar en el aire. En cuanto llegué a Londres, me di cuenta de que el lugar en donde debía estar era el que había dejado. Llegué justo a tiempo para quitarte a Quirrell de encima…
―Fue usted…
―Tuve miedo de haber llegado demasiado tarde.
―Sea a lo que sea que haya hecho Harry, no era nada seguro y muy peligroso. Si no, cómo sino iba a llegar a la enfermería inconsciente ―murmuró Lily abrazándose a sí misma. James pasó un brazo sobre sus hombros y la atrajo hacia él.
―Casi fue así, no habría podido aguantar mucho más sin que me quitara la Piedra…
―No por la Piedra, muchacho, por ti… ―Lily le sonrió suavemente a Dumbledore, sabía que a él le preocupaban mucho sus estudiantes, pero parecía tener un apreció diferente hacia su hijo― El esfuerzo casi te mata. Durante un terrible momento tuve miedo de que fuera así. En lo que se refiere a la Piedra, fue destruida.
― ¿Destruida? Pero su amigo… Nicolás Flamel…
― ¿Nicolás Flamel? ¿Dónde he escuchado ese nombre antes? ―preguntó Remus para sí mismo. Dumbledore tenía un extraño brillo en sus ojos.
― ¡Oh, sabes lo de Nicolás! Hiciste bien los deberes, ¿no es cierto? Bien, Nicolás y yo tuvimos una pequeña charla y estuvimos de acuerdo con que era lo mejor.
―Pero eso significa que él y su mujer van a morir, ¿no?
―Tienen suficiente Elixir guardado para poner sus asuntos en orden y luego, sí, van a morir.
― ¿Ese no es el alquimista que creó la Piedra Filosofal? ―dijo Frank mirando asombrado a Albus.
―Ese mismo ―dijo Albus sonriendo.
― ¡El de los cromos de chocolate! ―exclamó Sirius emocionado―, ya sabía yo que lo había visto antes.
La mayoría del grupo puso los ojos en blanco ante el descubrimiento de Sirius. Al parecer solo podía pensar si se trataba de comida.
― ¿Pero qué tiene que ver mi hijo con esa Piedra? ―preguntó Lily molesta.
―… parecerá increíble, pero para Nicolás y Perenela será realmente como irse a la cama, después de un día muy, muy largo. Después de todo, para una mente bien organizada, la muerte no es más que la siguiente gran aventura. Sabes, la Piedra no era realmente algo tan maravilloso. ¡Todo el dinero y la vida que uno pueda desear! ―Remus se sonrojo un poco, para él le iría muy bien tener, al menos, un poco más de dinero en vez de vivir de James y Sirius. Las siguiente palabras de Dumbledore hicieron sonrojar más a Remus, pues era cierto y se sentía un poco culpable― Las dos cosas que la mayor parte de los seres humanos elegirían… El problema es que los humanos tienen el don de elegir precisamente las cosas que son peores para ellos.
― ¡Grandes y sabias palabras, Dumbledore! ―dijo Hagrid por primera vez desde que habían llegado. Parecía que estaba llorando.
― ¿Señor? Estuve pensado… Señor, aunque la Piedra ya no este, Vol… quiero decir Quién-usted-sabe…
― ¿Qué diablos tiene que ver mi hijo con Voldemort? ―gruñó James, soltando brevemente a su esposa.
― ¿Por qué Voldemort estaría detrás de Harry y la Piedra? ―dijo Sirius también preocupado―. No pudo haberle pasado nada a James y a Lily en el pasado ¿verdad?
―Mi hijo solo tiene once en ese momento ―dijo señalando al Harry del evento―, no es ninguna amenaza para Voldemort, y su tuviera un problema con nosotros debería de enfrentarse a nosotros. Ese hijo de…
― ¿Quieres decir entonces, que nos ha pasado algo? ―preguntó Lily mientras las lágrimas caían por sus mejillas pálidas, mientras miraba a su hijo del evento.
―Espero que no, porque si no… Yo matare a ese hijo de… ―comenzó Sirius, pero al parecer prefirió callarse, se había dado cuenta que Peter no estaba allí. Normalmente Peter pasaba mucho por desapercibido por la gente, no decía mucho y no era alguien que a la vista gustara de hablar, por lo que sólo hasta ahora se había dado cuenta de que no estaba allí. Eso era serio.
―Él dejó morir a Quirrell, muestra tan poca misericordia con sus seguidores como con sus enemigos. De todos modos, Harry, tú tal vez has retrasado su regreso al poder...
― ¿Cuándo perdió el poder? ―preguntó Alice con las cejas alzadas.
―Podríamos tener paz otra vez ―dijo Dumbledore sonriendo―, quizá sea eso a causa de Harry.
― ¿Qué? ¿Cómo…? ―Lily no encontraba las palabras para ir en contra de Albus.
―Terminemos de oír lo que tengan que decir los del evento y luego hablaremos ―dijo Albus con un rostro serio pero a la vez sereno.
Lily asintió a regañadientes y siguió viendo el evento.
―Señor, hay algunas cosas más que me gustaría saber, si me las puede decir… cosas sobre las que quiero saber la verdad…
Lo fuera a decir Dumbledore o lo que quisiera preguntar Harry, nunca lo supieron porque el evento acabo repentinamente en ese momento.
― ¿Eso es todo? ―gruñó Moody― Ni siquiera dicen algo valioso para saber cómo Voldemort pierde el poder.
―Al menos ahora sabemos que caerá, Alastor ―dijo Albus alzando brevemente las cejas―. Ahora si me permitís, debo hablar con los Potter sobre algo importante. Los veré cuando haya otro evento. Que pasen buenas tardes y no olviden este evento ni el Lapislázuli.
Los Longbottom y Moody se despidieron y salieron de la enfermería. Hagrid y Minerva también se despidieron y regresaron a sus quehaceres de la escuela. Los Potter, Sirius y Remus siguieron a Dumbledore hacia el despacho, obviamente cualquier cosa que Dumbledore tuviera que decirle a los Potter también tenía que decírselo a Sirius y a Remus, eran parte de la familia.
FI.
¡Hola de nuevo a los que estén leyendo! Quiero pedir disculpas por mi retraso pero no puedo escribir más rápido, apenas tengo una o dos horas el ordenador al día y quería actualizar junto con mi otro fic. Además no soy la persona que escriba más rápido en el mundo. Espero que os haya gustado, si no pues… decídmelo. Ahora, aclaraciones:
1.- Primero iré colocando los eventos menos irrelevantes y que no digan mucho de la muerte de Lily y James, pero al menos ya lo sospechan.
2.- La piedra Lapislázuli realmente sirve para la comunicación, pero con otro sentido ;)
3.- Espero no haber tenido personajes OoC.
¡GRACIAS POR LOS COMENTARIOS! ^^
