Kyaaa!
Al fin! No más exámenes!! Nyaaan! Y he aquí en el nuevo capi.. Muchísimas gracias por los rewiews!! Los extrañé mucho! T-T
En sus caras, profesores!!
We will rule the world through KakaSaku fics!!
Aiko
Cap.5: Dos hermanos y una pulga
El chico promesa del sensei? Orgullo del clan? Pasar a ser chunin? Honoríficos vacíos. No valían nada.
Podrían esperar al próximo año, esto era mil veces más importante. Ella había llegado. Estaba en este mundo, con él.
-Qué edad tienes, hijo?-
-trece años, señora-
La recepcionista lo miró sorprendida.
-Y qué hace un mocito de tu edad solo en un hospital?-
- Es mi madre. Mi hermana acaba de nacer-
-Oh, felicidades!- sonrió la mujer-Cuál es tu nombre, querido?-
-Kippei-
- y el de tu madre?-
- Haruno Nana..-
-Ok, te anoto aquí… déjame escoltarte a… niño?-
El bonito y educado pelirrojo ya había desaparecido. No era necesario que una enfermera lo guíe, se sabía el camino de memoria.
Habitación 310, tercer piso.
Un verdadero shinobi debe mantener sus emociones en su interior.
Abrió la puerta. Ayudada por almohadas a sentarse en la cama, una mujer pelirosa lo recibió con una sonrisa radiante, ligeramente sonrojada. Kippei no correspondió el gesto, porque, la verdad de la milanesa, había olvidado cómo diablos se sonreía…
Acunado en los brazos de la mujer, un bulto de mantas rosas sobresalía. Parecía irreal, dio tanto por esa cosita tan pequeña?
Se acercó lentamente, controlando el deseo de arrancarse el corazón y lanzarlo al cielo, para que el propio Kami escuchase sus fuertes latidos de dicha. Daisuke estaba sentado en un rincón alejado, completamente indiferente a la escena. Él no entendía. No entendía que Onuki Kippei no tenía otra familia que aquella mujer y su bultito rosa. Que su madre no era la estirada esposa de la cabeza del clan Onuki, sino la amorosa pelirosa que lo cuidó de pequeño. La única madre que lo amó de verdad.
-Quieres cargarla?-
El joven negó con la cabeza, pero sus temblorosas manos lo traicionaron, acercándose ya para recibir el peso de la recién nacida.
-Qué tal afuera?- escuchó preguntar.
- está lloviendo flores de cerezo otra vez- respondió en un hilo de voz.
-oh…- sonrió la ojiverde- me encantan las flores de cerezo…-
Al pelirrojo le era muy difícil mantener una conversación en ese momento. Sus ojos estaban fijos en el encantador bodoque de piel cremita y las regordetas y sonrosadas mejillas que le ocupaban casi todo el rostro. Unos mechones rosas salían de la cabeza de la niña que, con los ojos cerrados, se dejaba seducir por el sueño y la nerviosamente delicada forma en que la balanceaban. Tenía unas inmensas ganas de abrazarla y nunca dejarla ir, pero al mismo tiempo temía que, si la acercaba hacia sí con más ahínco, la pequeña se rompiera y se desvaneciera en polvo rosa.
-Sakura es un bonito nombre para una niña tan linda, verdad?- la mujer pelirosa miró hacia la ventana, pétalos rosas cayendo con gracia.
El chico asintió con la cabeza de manera autómata. Dándose cuenta de que pronto le flaquearían las piernas, Nana obligó dulcemente al joven a sentarse al lado suyo.
Ambos se quedaron embelesados con el hermoso bodoque, que, al sentir el movimiento, abrió los ojos, presumiendo sus jades transparentes, líquidos e hipnotizantes.
-Y bien, Ki-chan… qué te parece tu nueva hermanita?-
Hermanita. Fue por ella que gastó todo su dinero de misiones genin en ropa para bebé y juguetes. Por ella fue a la correccional dos veces, tras haber sido acusado de atentado contra la vida de un civil, después de haber molido a golpes a Daisuke. Por ella él se convirtió en la desdicha de su clan y abandonó los exámenes chunin en la mitad, atrasando su sueño de algún día volverse un anbu.
Pero cuando su manita se apretó a un dedo suyo, se dio cuenta de que todo valió la maldita pena.
Y la ansiedad que lo carcomió todos estos meses se hizo efímera.
Un verdadero shinobi debe mantener sus emociones en su interior.
Kippei tragó saliva dolorosamente.
-Parece una pulga- respondió, y casi inmediatamente rompió a llorar.
Nana acarició sus rojos cabellos y besó sus labios, consolándolo. Él había sufrido tanta soledad por tanto tiempo. La extrañó tanto, aunque la acaba de conocer. La necesitó tanto.
"Baka" se reprendió mentalmente "Le estás mojando la cara a tu hermanita menor"
**
Tortura. Después de pasar casi una semana completamente dopado y esposado a Tenzou, ya que tras lo que pasó ninguno confiaba en dejarlo solo con Kippei, a quien sacaron de la guardia por mayoría de votos (si, es que el voto de Gai también contaba en este equipo), Kakashi logró salir del Hospital. O más bien, lo expulsaron. Otra vez.
-Qué?- se alzó de hombros mientras Tenzou lo fusilaba con la mirada.
- lo hiciste apropósito- acusó el castaño.
- no sé de que me hablas…-
- te pusiste a coquetear con los enfermeros a propósito para que te expulsaran!!-
- no es cierto… - el peliplata no podía sonar menos convincente- en lo personal, Yahiko-kun y Hikaru-kun fueron muy amables conmigo, además, uno no puede negar que eran muy atractivos…-
-Sempai!!-
- Ok, lo hice para que me expulsaran a propósito… contento?-
-NO!!-
- Eres muy difícil de complacer, cariño…- suspiró el Copy Nin
- Podría parar con eso de "cariño"? Me ha molestado toda la semana!! Y encima trató de matarme!! Dos veces!! DOS!-
-Detalles, detalles…- Kakashi hizo un inentendible ademán con la mano- Qué tal.. Dulzura? Corazón de melón? Caramelito?.. o-
- Si le quito las esposas va a detenerse?!-
- Por favor...-
Tenzou dio un suspiro pesado y se dispuso a cumplir su condición. Una vez liberado, el jonin espantapájaros desapareció en un "puf!" de humo…
El kohai meneó con la cabeza.
-Bueh.. al menos tiene un poco de chakra recuperado…- otro suspiro- pero si al día siguiente no puede moverse.. Es toda su culpa!!-
-
Después de una semana confinado a la habitación de un hospital, su obsesión no pudo haberse vuelto más enfermiza…
Necesitaba verla.
--
-Ki-chan?! Ki-chan!- Nana corrió hacia el joven pelirrojo, atravesando el pequeño jardincito- Oh, por Kami! Pasó tanto desde la última vez que viniste a casa a visitar a tu vieja niñera… mozo malagradecido!-
Entre risas, tomó el rostro del joven en sus manos y se lo llevó a los labios. Kippei rió contra ellos, fusionando su sonrisa con la de ella. Estaba tan acostumbrado a esta demostración de afecto que no le quedaba de otra que corresponder, aunque, hubo un tiempo, quizás en la escuela, que besar a su niñera le fue algo humillante, sobre todo frente a sus compañeros. Era increíble que a ella no le molestara ser tan cariñosa en lugares tan públicos. Pero ahora, un besito de mamá de vez en cuando le sentaba bastante bien, siendo los únicos que recibió durante gran parte de su niñez…
Después que se había liberado de hacer guardia en el hospital, le asignaron una pequeña misión, con la promesa de un día libre apenas la terminara. Y qué mejor manera de disfrutar un día libre después del trabajo que venir a visitar a tu pequeña familia.
-No eres vieja, Oka-sama- dijo el joven- Luces tan hermosa y joven como cuando tenías trece años!-
- mocito chupamedias!!- la mujer, sonrojada, le dio una palmada en la cabeza- vas a quedarte a almorzar?-
- y a cenar.. si se puede..-
- por supuesto que si!-
Risas. Extrañaba tanto a su familia…
-Oi, Oka-sama… y mi pulga?-
-Sakura-chan?.. Fue a hacer un mandado…- respondió la mujer
- qué tal… le fue con su nuevo novio..?- preguntó con tono despectivo.
- no es su novio, sólo están jugando. - la mujer meneó la cabeza- Él es adorable, deberías de ser más paciente…eres muy celoso…-
-jugando, eh?... pues que niño más raro ese… yo a los seis sentía asco por las mujeres…-vio que la pelirosa tosió, amenazante- las niñas! No.. Tú…-
-está bien.. - lo calmó ella- además… Shouta-kun no tiene seis años…-
- Shouta-kun?- parpadeó el pelirrojo, el nombre siéndole terriblemente familiar, pero eso perdió importancia al instante- espera… Espera.. No tiene seis? Cuánto tiene?!! Siete, Ocho?.. No, no me digas que nueve!!.. Sabes lo pervertidos que somos los chicos a los nueve?!!-
-Tú eras el único que levantaba las faldas de tus compañeras, Kippei…-
- Y estaba en esa edad! –se excusó- Que le hizo ese bastardo a mi pulga?! No los dejaste solos, verdad?!-
-Para empezar, no tiene nueve!!- se exasperó Nana- Y si, los dejé pasear solos, él es muy buen chico, y parecen quererse mucho. Ahora entra, que haces escándalo-
Arrastrando los pies, el joven entró a la casa. Nana suspiró. No quería imaginarse como Kippei se pondría cuando se entere de que el mocito que juega con su pulguita tiene no nueve, sino diecinueve años…
--
Su vida parecía depender de cuán rápido llegaría a la casa de su niña. Agradeció que sus heridas ya hayan sido curadas por Ayase, pero su chakra aún estaba débil… Y aún así, se las ingenió para saltar de techo en techo, claro que con menos agilidad, hacia donde su necesidad le ordenaba.
Hasta que un dejo de rosa se presumió entre la gente del mercado por donde pasaba. Se detuvo en seco, tropezó, se dio de cara duro contra una teja, se mordió la lengua y, con la gracia de un pez muerto, cayó al suelo, levantado muchísimo polvo. Una pequeña tos se hizo reconocer frente suyo, y el indiscutible humor que llegó a su nariz le dio un vuelco al corazón.
-Onii-chan?-
Reconocería esa voz donde fuera.
Qué suerte la suya!!
Y qué manera más humillante de reencontrarse con su flor de cerezo…
Se levantó de golpe, tratando de reponerse. Luego tomó a la niña en brazos y la alzó.
-Yo!-
-Onii-chan!!- la pelirosa se abrazó a él con ternura- estás mejor! Te cuidaste mucho?-
- Y lavé mi ropa interior!- Bueh… Obligué a Tenzou a que lo hiciera.. (Operación en la que el castaño casi muere por primera vez..)
- Kyaaa!!- el abrazo se hizo más fuerte- te quiero, Onii-chan…-
Sintió algo tibio en el pecho.
- y yo a ti, princesa…- respondió casi automáticamente.
- pero cómo te caíste?-
- es que estaba tratando de volar… soy un mago, recuerdas?-
- y por qué no volaste para bajar y salvar a Globo-sama?-
Miér…coles. Sakura era demasiado lista…
-Lo hice… solo que no soy muy bueno, y se me explotó por accidente…-
La niña parpadeó.
-No soy el mejor mago, sobre todo para volar…- dramatizó el peliplata- de gran ejemplo tienes la gloriosa manera en que acabo de aterrizar..-
La niña rió con ganas.
-Onii-chan no baka!!- y luego, posó un tierno beso en la barbilla del joven, que no pudo más que respirar de alivio.
En tu cara, hospitalucho!! Sakura era la mejor cura para un adolescente terco y demente como Hatake Kakashi!!
Si él se hubiese quedado más tiempo en ese hospital, donde ninguno le daría un beso como los de su flor, y si alguno tratase, probablemente él le enterraría un kunai en la garganta, por amanerado (n/a: ésta no fue ninguna indirecta, Maito Gai!), habría acabado tratando de ahogar a Tenzou con una almohada… ah, no… Eso ya lo hizo (segunda vez en la que el kohai casi pierde la vida).
Tal vez hubiese acabado incendiando el edificio… si, probablemente eso…
-Qué llevas ahí?- preguntó, fijándose en la bolsita que colgaba del cinto de la niña.
- es… espe… especias!- respondió la chica- quieres ir a comer en casa?-
Si! SI!! SIII!! Kakashi se abrazó más a la niña, mientras rehacían su camino hacia la casa de ella. Kami… es posible extrañar el calor de un hogar que nunca fue tuyo?!
-mmm… no sé.. Debo ver mi agenda..-
-Onii-chan!!-
-Ok… y si voy.. Qué gano?-
-Besos!-
- depende de cuantos besos me darás-
-Te besaré hasta que lleguemos a casa!-
-Todo el camino?-
-Todito!-
-Hecho-
Y así fue como las mejillas de Kakashi se ganaron quince minutos de acaramelados y dulces, incesantes besos.
Se preguntó si el Ki-nii ese se ganaba tantos besos como él…
Tal vez si.
Después de todo, Sakura incluso besó los labios de aquel otro hermano mayor…
--
Kippei comenzó a preocuparse. Sakura no venía. Y si le pasó algo? Decidió salir al jardín para esperar su regreso, si no llegaba en cinco segundos más, iría por ella.
-
-Ya vamos a llegar!-
- Me alegro, tengo hambre- respondió el peliplata, que ahora tenía los ojos tapados por las manos de la niña y caminaba ciegamente- beso?-
Sakura dejó escapar una risita y obedeció, dándole otro sonoro beso en la mejilla derecha. Sintió cosquillas en el estómago. Pero cada beso le recordaba a aquel otro Onii-chan que ella tenía. Un ninja, eh?...
-Sakura-chan?-
- Onii-chan!- la niña le estiró los cabellos, enojada.
-Perdón, Aiko-chan, Perdón!!-
- Qué quieres, nii-chan?- dejó en paz las hebras plateadas del joven y sus manitas regresaron a los ojos de él.
- Ese Ki-nii…-
-Ki-nii?!! Dónde?!-
- Aiko-chan.. estoy ciego, no puedo decirte donde esta quien…- suspiró- sólo quiero saber.. tú.. lo besas en los labios, verdad?-
-Oh..Si, por qué, nii-chan?-
- no por nada-
- Quieres un beso en la boca?-
- no! Yo.. claro que no!- otro suspiro- beso?-
Preparó sus mejillas para la siguiente tanda de afecto, pero por unos segundos, la niña se mantuvo inmóvil. Sus manitas se posaron en las mejillas de él, abandonando su cómoda posición sobre sus ojos, que un acercamiento repentino forzó a Kakashi a abrirlos.
Sólo para encontrarse a Sakura a un milímetro de sus labios.
Tenía que evitarlo. Estaba mal!! Pero por qué no se movía?!!
Estaba tan cerca… tan cerca…
-pulga?-
Ninguno se movió. Los ojos del Copy Nin se posaron en la persona que estaba unos metros enfrente suyo.
No podía ser cierto.
-Ki..Kippei?!-
-Ta… Taichou?!!-
Sakura volteó para fijarse.
-Ki-nii?-
- pulga!!- gritó el pelirrojo.
-pulga?- Kakashi miró a la niña.
- Ki-nii!!- Sakura lo ignoró, abalanzándose en el aire, brazos abiertos para recibir al kohai, que corrió hacia ella y la cargó.
Con un ardor en los labios y la protesta de su cuerpo por la repentina separación de su agradable flor, Kakashi se puso a carburar, mientras se adaptaba a la nueva escena. Kippei… "Ki-nii"… Niñera/mujer-permisiva/figura-maternal… Complejo de hermana menor…
Oh… Kami…
Por otro lado, Kippei lucía confundido. "No recuerdo haber presentado a Sakura con Taichou" pensó
-Taichou, gracias por traerla a casa, estaba muy preocupado…-
Ja! No se dio cuenta! Pero que alivio!! Pensó el peliplata.
-Ki-nii! Qué es un Taichou?- Sakura sonrió y luego apuntó a Kakashi-Y ÉL ES MI ESPOSO!!-
OH, KAMI - OH, KAMI - OH, KAMI - OH, KAMI!!!
-No digas eso, Aiko-chan!- tragó saliva. Ups! Por qué… Por qué justo en es momento me acuerdo de llamarla así!!
-pero si nunca te molesta…!- se quejó la niña- además es verdad! Onii-chan es mi es-po-so!!-
Ahora todo tenía sentido para Kippei. Aiko-chan…
-Tú… ella es tu Aiko-chan?!!- su cuerpo empezó a temblar de ira.
-Escucha.. Kippei…-
-Sabías que era mi hermana menor!!-
-No, no lo sabía!!-
-Es una niña!!-
-Lo sé!! Yo…!-
-te voy a matar!!-
Sakura pasaba sus ojos de Kippei a Kakashi y viceversa, terriblemente confundida.
Y como todo tenía que ponerse mejor para nuestro héroe, su chakra flaqueó en ese mismísimo instante, haciéndolo desfallecer.
-Onii-chan!!- fue lo último que escuchó… como lejano… muy… muy lejano…
--
Cuando el joven jonin despertó, le costó reconocer donde estaba. Todo era rosa y la cama donde estaba era blanda… y rosa.. y olía a cerezo…
Rosa, rosa, rosa..rosa, rosa, rosa ,rosa, rosa… ROSA. Comenzó a marearse… todo parecía aturdirlo…
Una risita lo regresó a la realidad. Aiko-chan. Volteó la cabeza sobre su cómoda y rosa almohada para encontrarse con su niña acostada boca arriba en el regazo de un pelirrojo de aspecto familiar que, sentado en una mesita de té pequeña (vale mencionar que ésta también era rosa) utilizaba la barriga de su flor de cerezo como tambor, golpeando suavemente con sus manos, mientras cantaba una canción sin sentido, en la que parecía desafinar a propósito. Y para su gran final de estrella de rock, levantó la camisilla de la niña y le dio un sonoro beso justo en el ombligo desnudo, arrancándole escandalosas carcajadas.
En un arranque de celos, Kakashi se salta de la cama, y luego se queda inmóvil ante las sorprendidas miradas de los otros dos.
-Onii-chan!!- la niña se levantó- estás bien?-
-de maravilla- respondió él, que sostenía la mirada asesina de Kippei, con la misma intensidad.
-por qué estás tan enojado?- preguntó la ojijade mientras se abrazaba a sus piernas, fijándose en su ceño fruncido- también quieres un beso en el pupo?-
El qué?! Se dio una buena idea de lo que era cuando, por toda respuesta, Sakura levanta su camiseta y acerca sus labios al ombligo de él.
-NO!- dos voces gritaron a unísono.
Kippei la sostuvo de la cintura mientras Kakashi hacía lo mismo con los hombros, separándola del mencionado pupo. Ambos completamente conscientes de que lo que era un juego a los ojos de una inocente niña de su edad, podía ser sexualmente malinterpretado por dos adolescentes que tenían una muy buena noción de lo que era ser pervertido. Kakashi estuvo muy cerca… Su cuerpo hubiera reaccionado de una manera bastante natural de haber recibido aquel beso en precisamente ese lugar, tan cerca de su…
Oh, Kami Oh, Kami, Oh, Kami!!!
Extrañas cosquillas inundaron su columna.
Acaba de salvarse de una situación muy, muy embarazosa!!
Para su suerte, la puerta se abre y Nana aparece.
-Shouta-kun, ya despertaste? Te sientes mejor?-
-Oh.. buenos días… Nana-san..-reponiéndose- si, gracias-
-buenas noches, dirás- sonrió la mujer con ternura- dormiste toda la tarde, y te perdiste el almuerzo-
-lo hice?- al instante, su estómago rugió monstruosamente.
Pero claro que debía pasarle algo vergonzoso!! Nana rió con ganas y avisó que la cena estaba lista, para luego retirarse. Sakura iba directo tras ella, cuando Kippei la toma de la mano, deteniéndola.
-beso?- preguntó el pelirrojo, con el mismo tono de voz que Kakashi había usado varias horas atrás.
Sakura sonrió y juntó sus labios con los de su hermano, en un beso fugaz, que para el pobre capitán anbu fue una tortura casi eterna.
Apenas la puerta se cerró tras la niña, Kippei le echó llave.
-Iremos a cenar un poco más tarde, si no te molesta- propuso con tranquilidad.
- Muero de hambre- explicó el peliplata- así que date prisa-
-con gusto-
Un golpe certero y Kakashi cayó al suelo, a punto de escupir sangre, pero la tragó. Lo último que quería era que Sakura viera ése repulsivo líquido escarlata esparcido entre sus peluches.
-Es mi hermana!!-rugió el pelirrojo.
-yo no tengo intenciones de lastimarla- jadeó el Copy Nin.
- dijiste que la besaste!-
- besé un globo, idiota!-
-qué?!-
- larga historia- puso los ojos en blanco- escucha, Kippei, Sakura… Sakura es muy dulce conmigo- tragó saliva- y creo que… creo que me agrada estar cerca de ella… me agrada su olor… y su sonrisa… y tiene ojos muy bonitos…- se rascó la cabeza
-es muy bonita- acordó el pelirrojo, ausente.
- no. Es inigualablemente hermosa- corrigió el capitán.
Hubo unos segundos de silencio.
-Gai tenía razón- la voz del kohai se ablandó- hablas como un puto enamorado…-
- quizás lo estoy…?-
Kippei lucía tan sorprendido como Kakashi se sentía. Se acaba de escuchar? Acaba de decir que… amaba a Sakura?
-Tú…?-
- Sabes lo que mantiene a un anbu con vida, Kippei?- Kakashi no podía detenerse, las palabras salían de su boca por sí solas- Es el amor. Un anbu debe amar algo lo suficiente como para aferrarse a la vida.- suspiró con tristeza- Al haber matado a tanta gente, y haber visto a tanta gente morir… un anbu ya no siente amor por la vida. Necesito amar algo más. Algo que me diga que la vida aún tiene sentido… - Y Sakura me da la vitalidad que necesito, con sólo una sonrisa…
Kippei se mantuvo en silencio, sosteniendo su mirada. Kakashi trataba, por otro lado, de comprender lo que había dicho. Y comprendió. Comprendió su verdad. La verdad que por tanto tiempo creyó ser una de las tantas cursilerías de Shouta.
-Y tu razón de existir es mi Sakura?- la voz del pelirrojo, por más tranquila que suene, no escondía su énfasis sobreprotector.
- Ella es mía también- corrigió el peliplata con el mismo tono posesivo y egoísta.- y si no quieres que la vea, tendrás que matarme-
-eso se puede arreglar- y caminó hacia él, que seguía en el piso.
- porque mi vida no tendría valor sin ella…-sonrió el jonin melancólicamente- así que me daría igual-
Recibió otro golpe, más duro y cruel que el anterior. Luego, cuando el dolor al fin le permitió abrir los ojos, vio la mano de Kippei extendida hacia él.
-Levántate- dijo el joven- no voy a manchar de sangre la alfombra rosa de mi pulga-
- enserio?- sonrió el Copy Nin- le daría un contraste interesante, si me lo preguntas…-
-Eres muy terco, Taichou- el kohai meneó la cabeza- aunque te matara, volverías por ella. Y Sakura le teme a los fantasmas-
Sonriente, Kakashi tomó la mano que se le ofrecía y se levantó. Menos mal que ya acabó, moría de hambre. Se dirigieron a la puerta.
-Pero si la haces llorar, aunque sea una sola vez…- amenazó el kohai.
- Me mataré yo mismo, te lo prometo- respondió su sempai, con la sonrisa más despierta que antes.
-ah, por cierto.. Shouta..? Qué no era el nombre de..?-
- Sip. Le debo mucho a ese bastardo- suspiró- no hubiera estado aquí de no ser por él. En muchos términos-
-oh…-
- Vas a decirles a los demás sobre esto?-
- Por más que me encantaría decirles que te di una paliza, no lo haré-
Kakashi levantó una ceja.
-Enserio!- exhaló el chunin- Decirles que te enamoraste de mi hermana de seis años? Por favor! Primero que nada, no me van a creer-
- gracias- sonrió el Copy Nin
- pero tengo mis condiciones-
-me importan un carajo-
- hecho- rió el pelirrojo- pero al menos me debes la historia de cómo diablos acabaste besando a un globo-
- y de cómo fui horriblemente rechazado-
-tan mal besas?-
- al punto que explotó del disgusto-
-Wow. Más te vale practicar para cuando Sakura tenga dieciocho años-bromeó.
- Dieciséis- pero Kakashi hablaba enserio.
-Púdrete- ahora los dos hablaban enserio.
Hubo un confortable silencio mientras Kippei sacaba la llave y abría la puerta.
-y pensar que era a ti a quien planeábamos matar!- dijeron ambos a unísono, luego se miraron y empezaron a reír.
Así como Gai era conocido por su optimismo, Enoki por su capacidad de ser tan tarado y aún seguir vivo y Tenzou por su indiscutible talento con las personas, las características más grandes de Kippei eran su tolerancia y su capacidad de perdonar.
Quizás por eso se llevaban tan bien.
-Pero ella me quiere más-
- Va a casarse conmigo y es a ti a quien quiere más?-
-yo ayudé a cambiarle los pañales!-
-yo le regalé todos esos juguetes nuevos-
- los juguetes no compran el amor de una niña!-
-pero ayudan bastante a ganarlo…-
- Taichou!- el kohai aguantó la respiración- usted es feo!- mintió, no teniendo con que más atacarlo. (n/a: °-°!!)
- sólo porque me junté contigo y se me pegó la fealdad-
- Retráctate!!-
- Oblígame-
Escucharon que los volvían a llamar para cenar. Bajaron corriendo, ninguno de los dos sorprendidos de que Daisuke no estuviera ahí al llegar a la cocina.
-Onii-chan! Qué te pasó en el ojo?!-
- Traté de bajar las escaleras volando…- respondió el peliplata, cubriendo el ojo morado (que solía ser el sano siendo el otro el Sharingan) con una mano.
-Baka!!-
Kippei le regaló una mirada agradecida a su sempai, aliviado de que no lo delatara como verdadero autor de su herida.
-Oi, pulga..-
La niña miró a Ki-nii.
-A quién de los dos quieres más?-
Kakashi estuvo a punto de gritar "Traidor!", pero se vio consumido por su propia curiosidad, expectante a la respuesta de la pelirosa.
-No quiero a ninguno- sonrió la ojijade- Los amo a los dos!!-
-Bien dicho, niña- aplaudió Nana- justo como mamá te enseñó!-
Algo decepcionante para los dos anbu, pero apaciblemente justo. Se sentaron, agradecieron la comida y se dispusieron a comer.
Deliciosa comida hecha con amor por una madre de verdad. Ninguno de los dos hermanos podría evitar sentirse como en casa. En su verdadero y único hogar.
--
Hasta aquí! Perdón.. Me tardé más que con Bacchikoi, Kakashi-chan!... perdón!!
Jeje! Rewiews?... Dale que son buena onda!! n_n!! LQM!!!
