Kyaaa
Muchas gracias por los reviews, son un amor!
Bueno, faltan pocos capítulos par el final de este fic. Se saben lo triste que estoy? Ahora me dan ganas de llorar. Y encima con los preciosos fics que me dedicó Aire-sempai… estoy tan sensible…!
Aiko significa mucho para mí… y con cada capi nos acercamos más a su final. Y voy a extrañar mucho escribirlo.
En éste capítulo, los recuerdos son narrados por diferentes personas.
Momento Aye: El encuentro de Kakashi con Sakura en el primer capítulo fue escrito primero entre mis bocetos, sí; pero antes de empezar el segundo, comencé a hacer el bosquejo de este capitulo, por eso, encontrarán muchas respuestas de capitulos anteriores aquí.
LQM.
-Ryuu
Aiko
Capítulo Ocho: El mago con cabeza de tortuga o Campo de Flores Secas.
No te atrevas a llorar. Acabas de ingresar a Anbu, eres un hombre, un Ninja. No llores, por amor a Kami, no llores.
Pero cuando una lágrima, osada pionera, se osó por el borde de su ojo izquierdo, simplemente no pudo detener las demás. Estaba desesperado.
No estaba. Dónde? Mio y Yuzuyu regresaron solas del bosque, lloriqueando asustadas.
-Ki-nii! Ki-nii! Nee-chan perdió a Sakura-chan!-
-No fue a propósito!- se excusó la mayor- Estábamos jugando, Ki-nii!-
-Íbamos a escondernos de Cuca Mio!-
-Pero… Sakura-chan no tocó el 'tambo'-
Era su culpa. Las dejó ir a jugar mientras él recogía lo que quedó del picnic. Prometió cuidar de las niñas ya que Daisuke se rehusaba a llevar a sus sobrinas a su propia casa, con su verdadera esposa, porque ella las detestaba. Nana fue a Ta a ver a su madre, supóngase regresaría esta noche, antes de que Kippei partiese a su primera misión.
Y fue justo hoy, que Sakura desapareció. La había estado buscando por horas! Donde se metió?
Kami, qué tan lejos puede una niña de cuatro años ir? Cómo un día tan hermoso como el primer día de primavera acabó en semejante desastre?
OXXO
Era la primera vez que utilizaban otro punto de encuentro que no sean las grandes puertas de la aldea. A este paso, saltando de rama en rama, llegaría pronto. Aunque después, probablemente, tenga que esperar por Kakashi una hora o dos. O tal vez no? Iban a una misión, después de todo… Tal vez él llegue puntual…
El sólo pensamiento le dio gracia. Si, claro!
El bosque se sentía más espeso ese día, sobre todo con la incesante caída de pétalos rosas sobre sus hombros.
Se llevó un pétalo a la palma de la mano y sonrió por debajo de su máscara de cerámica. Amaba la primavera. Amaba las flores de cerezo. Y, por alguna razón, sintió que ése día iba a ser un día muy feliz.
Un ruido extraño lo obligó a detener su marcha, haciendo que la rama en la que él varó se meciese ligeramente en repuesta al viento, el movimiento y el chakra en sus pies. Sacó su kunai y esperó. Lo volvió a escuchar y corrió en dirección al sospechoso emisor.
Mientas más se alejaba de su camino original, más se acercaba a lo que reconocía como un lloriqueo desesperado. Un niño pequeño, probablemente. Con una sonrisa conmovida, guardó su kunai y, apenas divisó un bulto moviéndose bajo el árbol de cerezo unos metros delante de sí, bajó de donde estaba y se dirigió hacia él.
Una niñita, divisó, no podía tener más de cuatro años. Qué hacía una chiquilla sola en el bosque?
Estaba sentada al pie del árbol, abrazada a sus rodillas y la cabeza hundida entre ellas, ocultando su llanto. Vestía un delantal rosa con cascabeles en la falda. Y si se ponía a juntar piezas, en primavera era costumbre de las familias sacar a los niños de picnic a las cercanías del bosque, así que probablemente se había perdido. Pero estaba ya muy lejos… como hizo para adentrarse tanto, y sola? Además, estaba haciéndose de tardecita…
-Oi…- susurró.
La niña levantó la cabeza y volteó hacia él, para luego lanzar un gritito de horror. El joven casi cae de espaldas, sorprendido por la reacción de ella y la vista que se le ofrecía. Pero qué niña más bonita! Había visto un dejo de rosa en su cabeza, pero pensó que el delantal tenía capucha. Pero no, era su cabello! Su cabello era… rosa! Como una de sus amadas flores de cerezo! Los pétalos seguían cayendo, como en cámara lenta, cual hermoso sueño. Era esta niña real? Podía… podría tocarla?
-Fueia! Fueia!- la niña gritó cuando él se acercó más, mientras se levantaba para correr.
El anbu la tomó antes de que el miedo y el cansancio fuercen a la pobre a tropezar.
-iosh…- la calmó entre risas, mientras acariciaba su rosas cabellos. Ella era real, olía hermosamente real, se sentía hermosamente real.- No llores, Onii-chan no va a hacerte mal alguno-
Pero ella no lo escuchaba, con los ojos fuertemente cerrados, trataba desesperadamente de zafarse de su agarre, diciendo algo que a duras penas pudo traducir como "Cuco! Cuco Feo!". Qué diablos era un "cuco"? Fue cuando se dio cuenta de que aún llevaba puesta su máscara de cerámica, representando una tortuga. Ug, bueh, hasta a él esa máscara le parecía fea… Dudó en quitársela, ya que era peligroso hacerlo siendo que era un anbu en camino a una misión. Pero tampoco quería seguir asustándola…
En eso vio, pegado al pecho de las ropas la niña, un bordado con su nombre al lado de una carita feliz.
Haruno Sakura.
Menos mal no se quitó la máscara de encima para cubrir su sonrojo. Era increíble, demasiado bueno para ser verdad. Se acaba de encontrar con una preciosa niña de pelo rosa, vestida de rosa, sentada en las raíces de un árbol de sakura, que se llama "Sakura" y bajo una lluvia de flores el primer día de la primavera! Pero que maravillosa coincidencia!
Él estaba… estaba abrazando una flor de cerezo! Kakashi no lo creería!
Nunca pensó que la vida le diese tremendo regalo, con el beso de los pétalos rosas sobre sus hombros y una hermosa flor de cerezo abrazada a su pecho. Éste definitivamente era un día feliz!
-Iosh… Sakura-chan- enfatizó cariñosamente el nombre de la niña- Una señorita tan hermosa no debe llorar… o acabaré llorando yo-
Como dudando, la mencionada Sakura abrió los ojos, haciendo gala de un enorme par de jades líquidos, casi transparentes, que dejaron al pobre anbu embelesado.
- Cómo shabe mi nome, Cuco feo?- preguntó la niña, el miedo casi completamente opacado por su curiosidad.
Podría decirle que leyó su nombre, aunque le parecía una respuesta algo innecesaria, siendo obvio que la niña ni sabe leer. Así que optó por lo más sano: mentir. E invocó esos santos dones que caracterizaban a cierto peliplateado cascarrabias amigo suyo.
-Soy una tortuga mágica, bueh, un mago con cabeza de tortuga- respondió, después de mucho pensar- nosotros sabemos todo-
Sakura aguantó la respiración mientras un poderoso sonrojo surcaba sus mejillas. El joven sonrió en triunfo. Le creyó! Bendito sea Hatake Kakashi, al menos las niñitas de cuatro años pueden caer en sus estúpidos métodos de engaño!
-Me llamo Shouta, Ogassawara Shouta- rió- antes era un mago común… Y fui maldito por enamorarme de un Hada del bosque, y ahora soy mitad tortuga, mitad humano- chasqueó la lengua en molestia, al recordar que su hermano Jinya le dio esa máscara de tortuga por que, según él, nunca conoció shinobi más lento y poco ágil. Pero su hermana mayor le dijo que la tortuga simbolizaba también, sabiduría.- así que no debes tener miedo-
La pequeña parpadeó, sonrojadísima y evidentemente emocionada.
-Shou…ta… Oga… O gaa..-
-Ogassawara-
-O…gua…camole?-
- Ssawara… Oga-ssa-wara-
-Oga… Oga…-
Shouta suspiró pacientemente. No sabía donde vivía la niña, y probablemente ella no le sería de muy buen guía. No es que Konoha sea tan grande, pero buscar su casa le tomaría bastante tiempo, hasta Kakashi llegaría al punto de encuentro antes que él. E incluso existe la posibilidad de que, en el mejor de los casos, al encontrar la casa, los padres no estén porque fueron a buscarla por aquí. Y tendría que quedarse con ella a esperar que ellos regresen (de lo contrario su conciencia lo acecharía durante la misión, distrayéndolo, cosa que nadie quiere). Lo más recomendable sería que, si ellos la están buscando ahora, regresar sobre sus pasos y llevarla al borde del bosque fronteriza a la aldea, donde probablemente la encuentren (o él localice a los padres primero) con mayor facilidad y, en lo posible y al mismo tiempo, mantenerse él mismo de incógnito.
-Quieres ir a casa?- preguntó a la niña, que asintió tímidamente.
-Bien- sonrió él- hora de hacer magia-
Así que, con ella en brazos, subió a los árboles de un salto y se hizo de camino. La brusquedad de los movimientos y la altura llevaron a la niña a abrazarse al hada-mago-cabeza-de-tortuga con más fuerza, presa del vértigo.
-no te preocupes, Sakura-chan, no vamos a caer! -la tranquilizó Shouta- soy mágico, recuerdas?-
Anonadado por el agradable exceso calor y aroma floral, sonrió conscientemente bajo su máscara.
-Sakura-chan, cómo te perdiste?-
Hubo un silencio tal, que por un momento el Ogassawara pensó haber preguntado algo indebido.
-Ki-nii nos tajo ye paseo- empezó la pequeña- etaba jugando con Yuzuyu-chan y Mio-chan…-hipando- y wuego… y wuego… ywuegoMio-!-
Nuevamente, Shouta tuvo que detenerse, esta vez para acunar a la niña que lloraba en sus brazos. Y como la pobre habló a prisa y sin respirar, él apenas pudo entender que diablos realmente había pasado.
-Iosh… Iosh, Sakura-chan…- le consoló el cabeza de tortuga- yo voy a llevarte con tu familia, si?-
Sakura se calmó lentamente, y asintió con una sonrisa. La más brillante y hermosa de las sonrisas. Lo más bello que el joven haya visto hasta entonces. Shouta se aguantó las ganas de comer esas sonrosadas, húmedas mejillas.
-Ahora… mientras nos vamos… que tal si practicas como decir mi nombre?-
- Shouta!-
-bien… ahora "Ogassawara"-
-.. Ogaa.. Oga.. Ogawa… a-
- más o menos así, amor - rió- sigamos practicando-
O_O
-Ogassawara!-
-Bien! Otra vez!-
-Ogassawara! Ogassawara!-
- Pero qué niña más lista! Una vez más!-
-Ogassawara!-
Shouta soltó una carcajada, entre el orgullo y los nervios. Sin duda, iba a llegar tarde a su misión, pero, tener un par de tibias manitas aferradas a su cuello, cuyos dedos a duras penas se tocaban tras su nuca, hacía que la cosa valiera la pena, en cierta forma. Éste sí era un día feliz!... Aunque se pasó un rato difícil tratando de inventar una convincente historia de cómo conoció al hada del bosque (a quien imaginó como Ayase Kokoro), de su apasionado romance (no tan apasionado, teniendo en cuenta que su oyente no pasaba de los cuatro años), y de cómo las oréades lo separaron de su amada y lo convirtieron a él en una especie de aberración mística… Claro que después tuvo que explicar qué era cada palabra difícil.
Su sonrisa se hizo más despierta tras la máscara cuando sintió a la pequeña recostar cómodamente la cabeza en la juntura de su hombro y su cuello. Andar codeando a la muerte suele hacer olvidar a los shinobi lo hermosa que es la vida. Momentos como estos hacían que su razón de existir latiese con más fervor, en su lucha por levantarlo todas las mañanas y darle ánimos para aquello incierto que enfrentaría en la vida ninja. Definitivamente, iba a sermonear al frívolo de Kakashi sobre esto todo el camino, si señor!
-Sakura! Sakura-chan!- escuchó, no de muy lejos. Y sintió chakra.
Mientras una parte de Shouta suspiró de alivio, la otra casi se carcome en desilusión. Era su familia.
-Es Ki-nii!- la niña comenzó a moverse con ansiedad- Ki-nii! Aquí 'toy, Ki-nii! Aquí aliba!-
-No.. Sakura-chan!-
Tapó la boca de la niña al mismo tiempo que descendía del árbol, bajaba su chakra y se escondía en los arbustos. No podía dejarse descubrir por otro shinobi, sin importar que sea de la Hoja. Anbu era secreto por una razón. Ojos jades, bien abiertos, se fijaron en él.
-Ellos no pueden saber que existo, Sakura-chan- explicó el joven- podrían contarle a más personas y ellos vendrían a cazarme y llevarme a un circo!- suspiró, notando el terror en los ojos de la pequeña- éste será nuestro secreto, si?-
La pequeña asintió con la cabeza y el anbu sonrió, mientras liberaba la boca de la pelirosa.
-Y ahora, cómo me llamo?-
-Ogassawara Shouta!- dijo la niña con una sonrisa más generosa.
-Buena niña, ahora ve, ve con tu hermano y abandona a esta vieja tortuga…-
-hai!-
Por primera vez en toda la tarde, se arrepintió de veras no haberse sacado la máscara. El beso que la niña dejó en los labios de su rostro de tortuga se hubiese sentido mil veces mejor…. Bah! Se hubiese sentido en todas sus canchas!
OXO
-Ki-nii! Aquí 'toy Ki-nii! Aquí aliba!-
Kippei olvidó respirar justo en ese momento. Miró hacia lo alto de cada árbol en busca de su niña. Iba a subir cuando…
-Ki-nii!- y Sakura salió de los arbusto, contenta.
-Pulga!- corrió a abrazar a la pequeña, tragándose todo el llanto de alivio que moría por salir; no podría mostrarse débil frente a su niña.- Qué te pasó? Estás bien?- la llenó de besos, al mismo tiempo que buscaba algún raspón u otra herida. Estaba bien, gracias a Kami.- Cómo me encontraste?-
La pequeña sólo sonrió, y le estampó un beso en la boca, algo sonrojada.- Es um shecreto-
OXO
-Llegas tarde- le saludó un joven con máscara de Lobo.
- apuesto a que tú llegaste sólo cinco minutos antes que yo!- soltó la Tortuga,
- soy el capitán-
- yo tuve una emergencia!-
-Descuida,- el lobo meneó la cabeza- llegaste más temprano incluso que el nuevo-
En eso, ven a un joven pelirrojo acercarse, corriendo.- Gomen! Tuve una emergencia y…!-
-Suficientes emergencias, estamos retrasados- Kakashi se alzó de hombros, sin fijarse en presentarse- vamos. Y ponte tu máscara, castor-
El muchacho se quedó tieso unos segundos, y Shouta le sintió pena. Le rodeó con un brazo los hombros y lo forzó a caminar, mientras éste se ponía su máscara.
-Yo también tuve una emergencia- dijo con ánimo- Soy Shouta la Tortuga-
-Kippei - con un tono incómodo.
-Oh, bueh, Kippei el Castor- rió el chico- resolviste tu problema?-
-Sí…- había algo de calidez y alivio en voz, esta vez.
-Yo también el mío…-lo cual le hizo recordar, soltando al avergonzado chico, que se apresuró para salir de su agarre e ir donde, más adelante, se encontraba Sanosuke.- Kaka-chan! No vas a creer lo que me pasó hoy!-
-Antes de que empieces- interrumpió Kakashi- le pedí a Kokoro-chan que fuera al festival de primavera contigo-
El de la máscara de tortuga se atragantó.
-Qu.. QUÉ?-
- Y aceptó-
- Que CUÁ?-
- aceptó…- el peliplata chasqueó la lengua, molesto- con la condición de que sea una doble cita… así que iré con Kaede… mira que hago esto por ti y sólo por ti, Shou-chan!-
A Shouta le flaquearon las piernas antes de abrazarse a su mejor amigo, o, más bien, colgarse de él. Éste no era un día feliz… ERA UN DIA MARAVILLOSO!
-Te amo!-
-Quítate! Te piensas cambiar de bando justo cuando te consigo una cita, baka?-
-eres el mejor amigo del mundo!-
-Por supuesto que los soy. Ahora Simón dice que muevas ese trasero tuyo y vayamos de misión!-
-Hai, Kaka-chan! Te amo tanto que hasta te dejaré follarte a mi hermana!-
-Qué camines!-
Y comenzaron la travesía. Muy al pesar de Shouta, la lluvia de pétalos rosas estaba empezando a cesar a medida que ellos hacían su camino fuera del bosque.
-Oi.. y que fue esa emergencia que tuviste, eh?- preguntó Sanosuke.
- Abracé a una flor de cerezo!- respondió Shouta, ignorando las miradas de "Que idiota está el tipo" que le lanzaban los demás, cada uno tras sus respectivas máscaras. Ellos nunca entenderían, además, era su secreto, y el de Sakura-chan.- oh.. y hablando de eso- se volvió a Kakashi- Kaka-chan, hay algo que debemos hablar…-
El lobo blanco que guiaba al grupo dio un gemido de molestia.
-No me digas… más reflexión sobre el amor y la vida shinobi?-
-sip!-
- Y si digo que no quiero escuchar?-
-Te lo diré de todas formas-
Kakashi suspiró.-Entonces, dame con todo!-
Shouta rió con ganas, hasta Kakashi estaba de humor para sus sermones! Este fue un día perfecto! El mejor día de su vida!
Y en efecto, lo fue.
Porque, después de ése, no tuvo más días felices. No pudo. Una explosión de chakra acabó con su vida.
Y Jinya sólo tuvo razón a medias sobre su teoría de porque le dio la máscara de tortuga. Shouta fue veloz como para llegar hasta donde Kakashi se encontraba antes de la colisión y ágil como para salvarlo de la misma… aunque no lo suficiente como para poder esquivarla a tiempo.
Pero fue sabio, como su hermana lo dijo, al enseñar a Kakashi a amar la primavera. A amar la vida.
A amar en sí.
OXXO
-Deprimido, eh?- preguntó el guardia.
Kakashi no respondió, se mantuvo allí, en su recoveco, mirando la nada. Habían pasado tres días. Tres días sin su sonrisa, el humor de su cabello, sin su voz.
Tres días sin su pequeña flor.
Ayase Kokoro suspiró en su derrota. El joven Copy Nin tenía una habitación de lujo dentro de HQ: cama, refrigerador, escritorio y sillones tan cómodos que, de uno sentarse, hasta dan ganas de llorar de placer. Y el muy baka estaba acurrucado en el suelo, abrazando sus rodillas, su rostro inerte, carente de emoción. Tres días sin tocar su comida, ni beber.
A pesar de tener que pasar su aislamiento en un lugar tan lindo, las cosas no cambiaban; seguía siendo eso, un aislamiento. Un encierro.
Y todo por un Sharingan parásito que nunca fue suyo en primer lugar. Este era uno de los pocos momentos en el que realmente el peliplata deseaba que Obito estuviera vivo… para estrangularlo él mismo con sus propias manos.
-Kakashi, Kaede leyó mis informes- siguió la mujer.- está preocupada porque no te alimentas. Sabes que te dañas a sólo a ti, verdad?-
-También te meto a ti en problemas- el jonin soltó- tú eres mi niñera negligente, después de todo-
Kokoro se aguantó las ganas de golpear al chico. Cierto, ella siempre acababa siendo regañada si Kakashi no comía, incluso cuando su trabajo sólo constaba de cuidar la celda que lo acogía, así como alimentar con su chakra el inhibidor en el brazo de su amigo.- Así que te hace sentir menos miserable el hacerme quedar mal con mis jefes, eh?- sonrió- Eres un desgraciado-
Kakashi se mantuvo en silencio. Ay, no… su misión para con él ya era demasiado aburrida de por sí. La joven se rehusaba a pasar otro maldito día contando grietas en las paredes, aunque eso significase forzar al rompe a abrir la boca.
-Maito-san te estuvo buscando la otra noche- dijo, lo cual no era mentira. Muchas personas se han estado preguntando sobre la repentina desaparición del Copy Nin.
-Qué le dijiste?- preguntó el peliplata después de unos segundos, un dejo de curiosidad adornando su monótono tono de voz. Bingo.
-Que fuiste encarcelado por matar a tu mejor amigo y comerte sus mejillas- sonrió ella con más ganas.
-Suena como el tipo de mentira que yo diría- admitió el peliplata, levantando la cabeza hacia ella.- y qué dijo él?-
- que era una mentira… porque él es tu mejor amigo-
- mierda, no- el joven meneó la cabeza.- ni que sus mejillas pudieran saber bien…-
Kokoro rió con ligereza, pero no fue capaz de sacarle al peliplata una sonrisa. Ese tipo sí que estaba deprimido.
-Tan mal estás, eh?- Kokoro meneó la cabeza.- Esa novia tuya es la razón? La extrañas tanto?-
Sólo ahí, vio al peliplata reaccionar enserio. Su cuerpo se volvió rígido y su mirar dolido, al parecer su mente cabalgando lejos de la celda, por unos segundos. Quizás hacia donde ella estaba.- Ese chismoso, hijo de su madre- dijo al fin.
En algún lugar, Tenzou estaba estornudando.
-Iba a enterarme tarde o temprano, Kaka-chan.- rió la mujer, al fin entretenida.- Se nota que la quieres mucho…-
Por un momento, el ojo sano de Kakashi se suavizó, cambiando ese dolor por una emoción que Kokoro conocía.
Era el mismo sentimiento que, tiempo atrás, había hecho brillar los azules ojos de Ogassawara Shouta, cada vez que la miraba.
-Oh, Kami… estás loco por esa chica…- ahí, la realidad le dio de golpe.- Está ella protegida? Hay agentes cuidándola? Si ella posee información sobre ti… los nuke nin podrían…- se aguantó la respiración- Oh, Kami… Kaka-chan-
Kakashi volvió a bajar la cabeza. La casa de los Haruno estaba bajo protección gracias a los ruegos, suyo y de Kippei. No explicó su relación con la familia detalladamente, sólo dijo que iba a comer a la casa casi todos los días y que la familia de su kohai, tanto la esposa como la hija de siete años, sabían de su existencia, aunque no de su verdadera identidad. Aún así, los mercenarios verían a Sakura como una pieza de información de una u otra forma, sin importar que, aquello más importante, la niña desconocía. Podían torturarla, matarla, ultrajar ese pequeño cuerpo y no lograrían nada. Y su niña sufriría en vano.
Por eso, Kakashi pidió protección de forma preventiva, Nana y su hija, a pesar de no saber la verdad, seguían siendo testigos, seguían corriendo riesgos.
Sabía que ahora estarían a salvo. Pero no podía dejar de pensar en lo peor.
Él debía estar ahí. Él era quien debía protegerla.
OXXO
Nana casi se da un susto al sentir brazos fuertes rodear su cintura por detrás. No fue sino hasta que reconoció al dueño de esos brazos que se calmó. Había pasado tanto desde la última vez que un hombre la tocaba así.
Fue entonces cuando una enorme ola de pudor y moral golpeó su cabeza. Ella cuidó de aquel que la abrazaba cuando era pequeño. No era normal tenerlo así, con nada más cubriéndola que una enorme toalla.
Pero no tenía el valor de separarse. Él había estado comportándose muy extraño desde que regresó a la casa, sin Shouta-kun, hace tres días. Su mirada iba perdida y su rostro estaba muy serio, andaba bastante severo en lo que refería a salir de casa sin su compañía; sin mencionar que, desde entonces, se había comenzado a sentir observada, sin importar a donde fuese. El aire se le fue de los pulmones cuando los labios de él se sellaron justo en aquella sensible parte de su cuerpo, entre su hombro y su cuello.
No pudo evitar soltar un gritito cuando su toalla fue estirada de golpe, desnudándola, ahí fue que se alejó lo suficiente para voltear y enfrentarlo, cubriéndose lo que pudiese con las manos, avergonzada.
Él accedió adoptar a su hija. Accedió a casarse con ella. Pero eso no significaba que debieran hacer todo lo que una parea casada suele hacer.
No significaba que debieran hacer el amor. Porque él no lo merecía. Era tan joven y apuesto… y ella… ella…
Ella era gorda.
Pero no esperó ver lo que vería en él. No había asco ni desprecio en sus gentiles facciones. El pelirrojo guió sus ojos por cada parte de piel expuesta frente suyo, con deseo. Deseo e inmenso afecto. Amor.
Había pasado tanto desde que alguien la había visto como una mujer. O tal vez, era la primera vez que alguien realmente la veía como la verdadera mujer que era?
Con lágrimas en los ojos, Nana desvió la mirada. Era tan vergonzoso y dulce, que alguien la mire así, por más poco atractiva que ella fuese…
-Sé lo que estás pensando, tonta- sonrió él.- Eres preciosa, Nana… déjame verte-
No supo porqué obedeció, pero sus manos cayeron a sus costados al instante, incluso cuando ella aún se negaba a mirarlo a la cara. Debió haberlo hecho. Así podría haberse dado cuenta que él se acercaba y la abrazaba de nuevo, así como el hecho de que su camiseta y pantalones estaban ya olvidados en el suelo. Las lágrimas siguieron cayendo, pero ya no estaba segura de la razón… vergüenza, alivio? Quizás un poco de cada.
La electricidad que recorrió su cuerpo al sentirse presionada contra el de él fue exquisita Se dejó llevar a la cama, se dejó tocar, besar, y ser amada. Se entregó a cada golpe de placer, a cada palabra dulce dicha en su oído, a la nueva vida que le era ofrecida.
A la felicidad.
Kippei, por su parte, al fin dejó de sentir frío.
No fue hasta unas horas después, que, tras una alerta por parte de unos agentes camuflados, la hermosa noche fue arruinada.
OXO
Kakashi maldijo por lo bajo cuando la luz de la mañana lo golpeó de saludo, desde la ventana enrejada. Con su despertar, también regresaba la conciencia, y el pensar en ella.
Estaba enfermo de pensar en ella. La única forma de dejar de hacerlo era, simplemente, estando con ella.
Kami, la extrañaba tanto.
-Hatake Kakashi…- Kokoro entró a la habitación, con pronunciada formalidad y su máscara puesta. Lo cual era extraño siendo que se la pasó sin ésta durante los días de guardia, y llamándolo 'Kaka-chan'. Y ya que se había acostumbrado a ver ese lindo rostro bronceado, de gran sonrisa y brillantes ojos pardos… Shouta tenía buen gusto.
Lo que no esperó fue ver a Jinya entrar tras ella. El jefe de la unidad Hunter-nin tenía el ceño fruncido, al parecer víctima de otro de sus famosos dolores de cabeza.
Eso sí era mala señal. Cada vez que el hombre sufría de esos dolores… Kakashi misteriosamente era aclamado culpable. Mala, muy mala señal.
-Buenas noticias, puedes salir- Kakashi abrió más su ojo en sorpresa. Jinya lo ignoró y continuó.- los nuke-nin han sido atrapados y encarcelados. Ibiki está a cargo de su interrogación y pronta ejecución-
Ejecución? Significa que el Fuyu no Jutsu de Kaede no será necesitado?
-Gracias, señor- Kakashi se levantó, dispuesto a saludar con respeto cuando…
-No terminé.- El mayor de los Ogassawara le fusiló.- Ahora vienen las malas noticias-
Kakashi se quedó tieso. Oh, kami..
-Los nuke nin fueron atrapados durante un ataque a un establecimiento civil, supongo que fue una buena idea que hayas pedido protección a esa casa-
El peliplata aguantó la respiración. No…
-Lamentablemente, el hogar ahora está bajo reconstrucción - continúo el moreno.- y… y los dos civiles dentro de la casa… han visto demasiado.-
El joven Copy Nin se llevó una mano a la boca. No! Eso significaba…
-Vas a matarlas?- preguntó, su voz quebrándose.
Jinya meneó la cabeza en negativa.-No seas imbécil, por qué mataría yo a la esposa de uno de mis hombres?- rugió- La mujer prometió guardar silencio…-
Y Sakura, qué pasó con Sakura?
-La niña ha sufrido un trauma severo- el Jefe Anbu suspiró.- para protegerla, recuperarla y mantener nuestra organización en postura… - sacó un documento, y lo leyó en voz alta.- Haruno Sakura, segundo principal testigo, hija de Haruno Kippei y Haruno Nana, que ya han dado permiso oficial… será sometida al Fuyu no Jutsu, bajo cuidado y práctica de Ogassawara Kaede-
OXXO
