Rise Of The Dark Sun +Chapter+
The Chaotic Wars… Begins…
Corría y corría. Estaba empapado en sudor frío, su corazón estaba acelerado a mil por hora, el pelo de la nuca se le erizaba como golpeado por una corriente de aire frío, y el pánico nublaba su mente, mientras la oscuridad lo rodeaba.
Por más que avanzaba, sentía que no iba a ningún lado y no hacía más que moverse en el mismo lugar. Lo atraparía, eso era seguro, no tenía ni ese instante ni nunca, la más mínima oportunidad de escape.
Esa cosa seguía tras él. sí lo atrapaba, si llegaba a alcanzarlo, sería el fin de todos, sería un dolor peor que la muerte. Jamás había sentido horror más grande en su vida.
Giró su cabeza un poco, para ver su al menos le había sacado algunos metros de ventaja.
No. La enorme sombra seguía tras él, tan cerca o más que antes... ¡dios alcanzaba a distinguir el rojo de sus ojos!
Tropezó. Con un doloroso golpe quedó incrustado en el fango, todo estaba perdido...
Levantó apenas un poco la vista, y de nuevo el miedo lo paralizó, cuando pudo distinguir entre la penumbra, el lugar donde se hallaba.
¡era un cementerio!, un enorme y oscuro cementerio, abarcando todo el horizonte, más allá de donde la vista podía distinguir.
- ¿te gusta el lugar? – sonó aquella horrible y macabra voz por sobre él, que sólo pudo encogerse asustado – representa el sitio más concurrido de tu conciencia, donde llevas cargando, enterrados pero presentes, a todos aquellos que has matado, fuiste asesino de todas estas tumbas, y con la sangre que has derramado se llenaría un océano.
Se tapó los oídos en un intento por no escuchar, pero la voz taladraba hasta lo más profundo de su mente.
- es un lindo, lugar ¡a mi en lo personal me encanta!. Y a pesar de estar tan sobrepoblado, sé que aún queda mucho espacio para lo que yo tengo que matar... o mejor dicho, ¡lo que tu y yo debemos matar!
- ¡¡¡¡NOOOOOOO!!!!! – gritó el temblando.
- ¡No me niegues!, aunque lo intentes, aunque me sepultes en lo más recóndito del infierno, siempre volveré por ti... llamado por ti, por lo mucho que en realidad me deseas, ¿y sabes porque?...
le dio la vuelta bruscamente, encarándolo directamente a los ojos, obligándolo a observar de cerca aquellos penetrantes ojos rojos, y aquellos mechones de cabello negro, cayendo despeinados sobre su frente. Pero sobre todo, observó aquel rostro, aquel rostro...
... que era una copia idéntica en lo más mínimo, al suyo...
- porque yo, soy tu...
fue lo ultimo, que vio Alex Zaguitarius, antes de despertar bruscamente en su camarote del barco Géminis, acostado en su suave cama de dosel rojo, en medio de la tranquilidad del mar. Sudando frío y respirando entrecortadamente.
Opening Song: Shadow Games. Episodio 8+El Amanecer Del Sol Negro+Se levantó a la cocina por un vaso con agua. Desafortunadamente, Nytrox ya había disuelto café en todos los depósitos del líquido que eran de fácil acceso, tuvo que conformarse con este.
- mendigo adicto, con razón nunca duerme y anda tan acelerado.
- ¡te oí infeliz! – gritó la voz del Géminis desde el aula de entrenamiento, Alex no le dio importancia, y salió a la cubierta. El océano estaba negro y en calma, la oscuridad de la noche y el brillo de la luna llena y las estrellas cubrían toda la escena alrededor.
Era una escena de completa paz, entonces, ¿por qué sentía como si cientos de espectros en pena, gritaran en sus oídos, haciendo un escándalo?, siendo todo a su alrededor silencio. Era demasiada paz, quizás. Algo lo inquietaba.
Volteó por sobre su hombro, sintiendo el cosmos de sus compañeros. Michael y Max estaban completamente dormidos, Nytrox corría de un lado a otro erráticamente por el barco, no sabía Alex si influenciado por el café, o porque así era. No había rastro de Yue ni de Luna, la llave y el rosario estaban en calma.
Pasó rápidamente a su habitación por su gabardina negra, y demás ropa más decente, antes de volver a cubierta
"Great City, casa de la familia Librul" pensó, y en un parpadeó de luz azul, desapareció.
No notó el tipo de túnica blanca, que volaba sobre una escoba varios metros por sobre él, ocultando muy bien su cosmos.
"va para allá"
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cuando Alex se materializó al teletransportarse, para su consternación no se halló en el patio de Karen, a donde había apuntado, sino en un oscuro callejón, grafiteado y mal oliente. Un vagabundo que sacaba cosas de la basura se le quedó viendo, haciendo que Alex sacara instintivamente su varita.
- no hay necesidad muchacho... cuando vives en esta ciudad vez cosas peores – y se fue alejando lentamente. Alex dudó un instante, y después guardó su varita. el tipo no era una amenaza, después de todo.
Aquello era Shadow City, ninguna otra ciudad tendría un aspecto tan decadente, y una población nocturna tan acostumbrada a eventos con fuerzas místicas. Ahora entendía porque la habían elegido para realizar el Olimpians Death Tournament
- ¿Alex?.
Volteó a ver quien lo llamaba. En el final del callejón, había una silueta femenina, con el cabello en trenza, pero la luz proveniente de la calle no lo dejaba ver. Y no sentía ningún cosmos proveniente de ella.
- ¿Karen? – fue lo primero que preguntó.
- ¡sí!, ¿qué estás haciendo aquí?
- tu cosmos debió guiar mi teletransportación hasta aquí, ¿qué haces tu aquí?
- buscarte, tengo algo que mostrarte, ¡sígueme! – Karen echo a correr por la calle en la que estaba.
- ¿qué?, ¡oye esperame!
Alex salió tras ella.
" si me buscaba, ¿por qué no usó el traslador que le dimos para acceder al barco?" pensó un instante.
Alex se llevó otra gran sorpresa cuando salió del callejón. No había nadie en la calle. Ni un auto en la carretera, ni un negocio abierto, o alguna luz más que la de los postes, siendo que Shadow City se caracterizaba por su vida nocturna. Volteó y vio la sombra de una trenza desaparecer al dar la vuelta en una esquina.
- ¡vamos, sígueme! – le dijo la voz de Karen, pero esta vez, distinguió un curioso eco en ella.
- eh estado en tantas – respondió Alex - que reconozco una trampa cuando la veo, ¡vamos, muéstrate!
Canción de Fondo: Shadow GamesPor respuesta, una risa femenina inundó el aire. Y la sombra de "Karen" se proyectó en el mismo lugar donde había desaparecido.
Long ago, in the ancient past
I remember a life when we first met
In a dark shadow realm under a big full moon
There and then, I could tell
You'd try to break my will
- te subestime – dijo una voz de chica – resultaste mucho más listo de lo que yo esperaba. Pero créeme, esto no es una trampa, a donde te guío, es a una nueva oportunidad, ¿la tomas?
En ese instante, la chica finalmente dejó de ocultar su cosmos, dejando que Alex lo sintiera.
"e-este cosmos..."
But now, watch as I rise to a whole new height
And our mad battle cry will be heard all night
fue una sensación bastante rara, insinuante, atrayente, refrescante y liberadora, pero sobre todo, cautivante. Llamaba, como si se hubiera enganchado a lo más profundo de su corazón, y lo estuviera jalando hacía ella. y aunque Alex sabía que esa podía ser una señal de alarma, no le hizo el más mínimo caso, esa sensación... parecía que había nacido para él, parecía que en vez de venir desde afuera, venía muy desde adentro de su ser.
You keep on playin'
Those dark shadow games, and
No, I won't be beat again
You keep on playin'
Those dark shadow games, and
Oh, this time I'll claim my fame
Se sentido arácnido alertaba al máximo, la esencia del cosmos que emanaba aquella persona era oscura sin duda. Pero había algo dentro de él, que le suplicaba avanzar. No, no lo estaban obligando, el quería ir, estaba seguro de eso, desde el fondo de su alma.
So now you'll know after time has passed
You can never be sure you're always the best
'Cause I'm back from the shadows comin' after you
On the brightest day of your darkest hour
A su alrededor, como sombras, aparecieron: Solaris, su bestia bit, Mago Aprendiz y Cría de Ojos Rojos, las cartas que lo representaban, inclusive su Mario Bros, su Virtual Character se hizo presente. Y Alex dio un paso al frente
So now, watch as I rise to a whole new height
And our mad battle cry will be heard all night
Aprentice:- ¡Alex!, no vayas, seguro es una trampa, detente!
Alex empezó a avanzar hacía la chica
You keep on playin'
Those dark shadow games, and
No, I won't be beat again
Mario: - vamos, ¡escúchanos, maldición!... algo malo hay aquí
Alex siguió avanzando hacía la chica
You keep on playin'
Those dark shadow games, and
Oh, this time I'll claim my fame
Solaris y Red eyes black chick intentaron bloquearle el paso, pero Alex los hizo a un lado fácilmente. Sus personajes se quedaron lejos de el, viendo entristecidos como seguía avanzando.
Oh, oh, oh, oh
Alex se asomó por la esquina, mirando hacía la calle de donde venía la voz. Estaba completamente a oscuras, no había ni una luz alrededor. Era una impenetrable oscuridad, idéntica a la de su sueño, pero Alex parecía no notarlo. En medio de la calle, había de pie, una chica. En la escasa luz, lo único que se distinguía de ella, era el reflejo de la luz en su cabello rojo.
- ¿quién eres?
- ¡acércate más y lo sabrás!
You destroyed the future with your past
Forgot the lesson of the test
Alex se acercó lentamente. Cada paso que daba parecía resonar en la calle con un enorme eco. Pero no quería retroceder. Estaba ya a unos metros de ella.
- ¿quién eres?
- soy la portadora de tu destino... – la chica levantó algo rápidamente frente a Alex, era una carta de Yugioh!, que emitía un extraña aura negra y blanca.
- ¿qué es eso?
You never understood the blessed
Too bad today will be your last
- ¡Cambio de Corazón!!!!! – gritó la chica.
So now, watch as I rise to a whole new height
And our mad battle cry will be heard all night
El gritó resonó por toda Shadow City, por todos los reinos del bien y el mal conocido, hizo eco en el infierno, y despertó de golpe a todos los ángeles. Algo grande había pasado, algo terrible, algo extraordinario. Un guardián, algo había pasado con uno de los que guardaban que cada lado estuviera en cada lado. Y eso, podría tener de consecuencia que todo lo ya establecido sobre ellos, se diera la vuelta.
- ¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!...
You keep on playin'
Those dark shadow games,
el poder de la carta mágica lo golpeo de lleno. Derribándolo con un terrible e insoportable dolor, horror...
and
No, I won't be beat again
A su alrededor aparecieron sus espíritus, también gritando y lamentándose. Solaris fue el primero en caer, su piel escarlata se fue tornando cada vez de un tono purpúreo, y el metal que formaba sus cuernos y pesuñas, fue cambiando a diamante negro.
You keep on playin'
Those dark shadow games,
El siguiente en caer fue Mario. La M en su gorra se invirtió formando una W, la gorra y la playera se fueron decolorando hasta un tono amarillo, pero el overol se oscureció mucho más, hasta volverse púrpura.
and
Oh, this time I'll claim my fame
Apprentice y Red eyes black chic por igual sufrieron. El primero, su piel fue cambiando rápidamente, endureciéndose, laminándose y tornando color negro hasta ser reemplazada por metal, acto seguido, de su espalda salieron con un doloroso crujido, un par de alas metálicas negras, y después fue perdiendo toda su forma humana, hasta volverse un mediano dragón cibernético de color oscuro . En cuanto a Black Chick, los ojos rojos se volvieron ahora púrpuras, y el negro de su cuerpo se volvió tan intenso, que era imposible verlo en la noche , sólo se lograba ver brillar sus ojos.
Pero el cambio más brusco, aunque quizás no físicamente, fue sin duda en Alex
You keep on playin'
Those dark shadow games, and
No, I won't be beat again
You keep on playin'
Those dark shadow games, and
Oh, this time I'll claim my fame
Cada mechón café, uno por uno, se fueron oscureciendo, uno tras otro, hasta que todo el cabello de Alex se volvió color negro oscuro. El disco de duelo que llevaba en la muñeca, se volvió un disco de Orichalcos como por acto de mágia, su gabardina se volvió más larga aún y le salieron rayas rojas, la playera roja se hizo púrpura y el pantalón igual se volvió negro. Cuando todos estos cambios finalmente se detuvieron, Alex pudo al fin levantar la mirada.
La miel de sus ojos, ahora era roja sangre.
Cayó inconsciente, y la extraña chica sobre él, rió y rió.
- ¡Sacerdotes caos! – llamó esta. Al instante, una decena de personas apareció a su alrededor, algunos cubiertos con túnicas blancas, otros con túnicas negras. Se inclinaron en señal de respeto ante ella.
- ordene señorita Cyra – dijo uno de ellos.
- manténganse a su lado, tardará un rato en darse cuenta de su "nuevo look". Pero cuando lo haga, será grandioso, y quiero que tenga toda la ayuda posible para ello. Yo iré a informar al señor Chaorlesak.
Los sacerdotes caos hicieron otra reverencia, y Cyra desapareció.
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2 chicas, una de cabello azul y largo, con ojos color esmeralda, y otra, de cabello corto color gris, y ojos miel, tuvieron pesadillas toda la noche. Las lagrimas amanecieron sobre su almohada, y toda la noche, tanto Kateryn Zaguitarius, como Karen Librul, susurraron un nombre: Alex.
3 Shadow Urbans, entre sueños sintieron una terrible perdida de su unidad, un enorme des-balance en las fuerzas del bien y el mal, una enorme fuerza color negro que salía de entre ellos mismos, de entre aquello poco que tenían seguro en sus vidas.
Un joven de cabello largo y negro, con una armadura de plata, Orión, cargando en la espalda. Sintió un escalofrío, y oró a los dioses porque su hermano se encontrara bien.
...Y otro joven desconocido, con el cabello verde cayendo sobre su ojo derecho, dejando ver sólo el izquierdo color púrpura, a través de unas gafas de media luna; miraba a lo lejos el horizonte.
- el amanecer. La hora más negra, antes de salir el sol. Pero siento, que, en esta ocasión, el sol traerá aún más oscuridad.
Dio la espalda a la ventana, como lo había echo a tantas cosas. Rogando que no lo fueran a buscar, y que jamás tuviera que volver a ese mundo. Aunque fuera llamado por la cicatriz en el dorso de su mano, con forma de rombo y pequeños triángulos dentro semejando resplandores.
"No voy a regresar jamás"
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Llevaba así cerca de dos horas. Estaba apunto de amanecer, y las personas empezarían a pasar por allí, se armaría un escándalo en su callejón, y no quería llamar la atención, ya lo habían metido en prisión una vez.
Así que el pobre diablo, siguió picando a aquel joven en las costillas con la primera vara que encontró.
Se le hizo raro, la noche anterior su cabello le había parecido café. Ahora estaba completamente negro, tanto, que inclusive opacaba a la noche alrededor. Pero esas eran cosas de brujería, y el vago jamás había querido meterse en eso. Ahora sólo quería que el joven que no lo había atacado anoche, despertara y se fuera
Seguía inconsciente, todo era tan confuso dentro de su cabeza, sentía que su mundo daba vueltas y vueltas, arrastrándolo con él. Nombres, situaciones, momentos y amistades, todo cobraba un nuevo significado, difuso y en torrente, indescifrable, al principio.
Pero, cuando la brisa agitó su cabello, cómo si alguien corriera una cortina dentro de su mente, todo se aclaró, todo se hizo obvio y parecía irrefutable que siempre había sido así. La sensación de resurrección que siguió a esto, fue, simplemente, genial, jamás había sentido así su... ¿cómo decirlo?... humanidad. Podía sentir como cada músculo de su corazón se contraía para bombear litros y litros de sangre, tan cargada de adrenalina, que parecía recorrer cada centímetro de su piel como electricidad. Como el aire entraba y salía de sus pulmones, como fuego, fuego, vida y calor... ¡POR ZEUS, AQUELLO ERA SIMPLEMENTE GENIAL!!!!
Algo lo estaba golpeando. Quizás un enemigo, ojalá fuera un enemigo, quería ver que tal funcionaba su nuevo cambio. Reaccionó a velocidad luz, y disparó la revolución macrocósmica con los ojos cerrados. No necesitaba la vista, su sentido arácnido era ahora tan agudo, que percibía absolutamente todo a su alrededor, cuando el viento sacudía su piel, le llevaba la imagen de una bolsa volando a la derriba, un cubo de basura a unos metros, 15 personas, 5 hombres, 7 mujeres, 3 adolescentes, recorriendo la calle en los próximos 15 Km, 102 piedritas a su alrededor, y un hombre lleno de arrugas, mal vestido, frente a él, recibiendo su ataque, haciendo que su cabeza estallara en mil pedazos por el tremendo poder.
La revolución macrocosmica siguió su curso, golpeó una parte de un edificio, derribando todo el techo, sobre él. Pero todo iba a cámara lenta, como si el tiempo se detuviera sólo para él. dio un salto hacía atrás, sabiendo exactamente donde caería sin siquiera ver. Todo iba tan lento, casi surrealista, simplemente genial. Dio la vuelta en el aire, percibiendo cada contoneo de su cuerpo, y cayó de pie varios metros lejos del derrumbe, mirando como se levantaba la más mínima partícula de polvo, por su caída.
Todo esto, en 0.7 segundos.
Y cuando cayó, sonriendo, la sangre salpico toda su cara. Del vagabundo, y de las 3 familias que vivían en el piso que había derribado.
Se sorprendió un instante por este echo. La textura de la sangre sobre su cara... con aquella hipersensibilidad que ahora tenía, el olor y la consistencia, eran bastante extrañas, pero por alguna razón, al mismo tiempo, familiares y atrayentes, cuando sentía cada gota del líquido, deslizarse por su rostro.
Respirando agitadamente, sin entender el porque de este nuevo pensamiento, un impulso se atravesó por su cabeza y corazón, y sin poder contenerse, por la comisura de su boca, estiró su lengua, y probó un poco de la sangre.
La palabra volvió a inundar su cerebro, en ausencia de una mejor, que describiera lo que sentía.
"genial..."
después de ese instante, una alarma en su cabeza sonó, y se levantó, completamente aterrado de su propia acción.
Miro el edificio, miró los cuerpos, y las manchas de sangre que lo cubrían.
"santo cielos, que eh echo..."
pero aunque lo pensó, en realidad, no lo estaba sintiendo, ni siquiera remotamente. No sentía ningún remordimiento, o pena, sino todo lo contrario. Y nuevamente, el sentimiento llenó su cabeza, con una sorprendente rapidez, tratándose de alguien que había luchado por el bien la mitad de su vida.
"eran sólo unos sujetos. Yo soy un Shadow Urban, guardián del equilibrio entre bien y mal. Sus muertes no afectan en nada el cosmos universal, ni a mi misión... no hay porque preocuparse".
Y así, lanzó telaraña, y se balanceó muy lejos de allí. Dejando a los muertos, sin pensar en los hijos, madres, padres, abuelos, que había asesinado "por accidente", sin ninguna compasión.
La libertad, el no tener remordimientos, no tener penas. Libertad absoluta, finalmente al diablo con las reglas y el que dirán. Estaba mucho más allá de todo eso. El viento en su cara, la tremenda altura a la que estaba, podía disfrutar sin restricciones todo el mundo a su alrededor, y su propio ser.
Ya no había nada que lo detuviera. Libertad absoluta.
Sin embargo, había algo extraño de lo cual Alex, no se había percatado. Le había sido concedida sin razón aparente, una absoluta libertad, pero sólo para todos sus más negros impulsos. No era ahora libre para sentir bondad, compasión, alegría sana o amor.
Libre, sí...
Libre como una bestia...
Pero sin sospechar la espada de Damocles, cerniéndose sobre él, seguía, dando rienda suelta a su "libertad", oscura, oscura libertad, volando por la ciudad entre telarañas, sobre el crimen, la decadencia y la oscuridad, ajeno a todo, con su mente adormecida...
Media libertad, no una libertad total.
Se detuvo sobre un edificio. A sus pies el mundo, todo el poder en sus manos. Con todos los diferentes poderes que tenía, nadie podría jamás hacerle frente podía apuntar su dedo hacía abajo, y volar toda la ciudad. La idea sonaba de repente, inusualmente interesante.
- no, en realidad no tiene caso, me vería muy estúpido volar una ciudad por diversión, no soy ningún villano insulso
- pero, ¿puedes decirme que es un villano?
Sonrió sádicamente al escuchar una voz y sentir un cosmos maligno. Sintió la gabardina de su rival agitarse al viento, y sus labios sonreír. Ni siquiera mandado a hacer, justamente cuando se empezaba a aburrir.
Se teletranportó a su espalda, empuño excallibur con toda su fuerza, y lanzó un golpe negro a toda velocidad. Pero el rival frenó la espada que corta todo, sosteniéndola con su mano.
- ¡¿qué?!...
excalibur no había reaccionado. No había acudido a su llamado, y por eso el tipo de gabardina negra frente a él, había podido sostener su mano. Sin embargo, Alex no parecía poder sorprenderse con nada, y mientras su rival sonreía, creyendo que lo había sorprendido, Alex transformó sus uñas en aguijones, y se los enterró en los ojos y el resto de la cara, llenando de sangre su mano. Y retirándola rápidamente.
- idiota – dijo al caer de pie, y darle la espalda. el cuerpo cayó muerto en cosa de segundos, el mismo tiempo que tardaron en llegar otra decena de tipos con gabardinas blancas y negras, rodeando a Alex.
miro por el rabillo del ojo a todos los que lo rodeaban, analizándolos.
- detente, no hemos venido a atacarte – dijo uno de ellos - tenemos una propuesta que hacerte...
- ja ja ja... gracias, pero por el momento no estoy interesado en comprar un condominio en Afganistán, deberían mejorar sus técnicas de venta...
uno de ellos hizo un gesto de claro disgusto por el sarcasmo de Alex, fue al primero al que se le enterraron los aguijones de Alex en los ojos y el corazón, en menos de un segundo.
- ¡¡¡¡AHHH!!!! – gritó, intentado sacudírselo de encima, pero Alex, como buena araña, no soltaba a su presa, hasta que esta hubiese dado el ultimo suspiro. Los demás sacerdotes caos reaccionaron y se lanzaron contra él, así que Alex decidió apresurar el proceso, y sin desenterrarle los aguijones, le dio la vuelta completa a la cabeza de su víctima, causando un feo crujido cuando su cuello se rompió, matándolo.
Acto seguido, dio una pirueta hacía atrás, quedando en la espalda de uno de ellos, al cual pateo contra el que acababa de matar, chocaron, y salieron despedidos por el borde del edificio. Se impulso en sus manos contra el suelo, y salió contra otro, enterrándole los aguijones en el cráneo, quedando de cabeza incrustado en él, y en esa posición lanzó telaraña a otro, lo envolvió, y lo lanzó por el borde del edificio, arrastrando a uno más con él. Alex Descendió con una pirueta de la cabeza del primero, y quedó perfectamente de pie en el suelo.
Dos de ellos lanzaron energys contra él, pero Alex se envolvió de pronto en una especie de esfera de telaraña, como un capullo, que fue destruido por los energys. Alex salió por sobre el humo que causo la destrucción de su defensa, y descendió rápidamente tras ellos, envolvió sus cuellos con telaraña, y jaló con toda su fuerza, ahorcándolos rápidamente.
Otros dos los atacaron cuerpo a cuerpo, a toda velocidad, pero Alex sabía de antemano que iban a hacer eso, gracias a su sentido arácnido. Así que en el preciso instante en que ellos lanzaron el golpe, Alex lanzó sus uñas, causando que sus aguijones se enterraran en los puños de ambos. El veneno los paralizo y Alex aprovecho esta oportunidad para con una misma patada, derribarlos del edificio.
El ultimo, viendo masacrados a todos sus compañeros en cosa de segundos, intentó huir, pero se encontró envuelto en telaraña antes de lograrlo.
- ¡¡¡ ja ja ja ja ¡!!, saldrá en las noticias, "masacre en Shadow City" . fuerzas de la oscuridad, están advertidas... ¡y no tuve que utilizar nada más que poderes arácnidos!
El ultimo de los sobrevivientes, seguía intentando escapar, arrastrándose como un gusano, imposibilitado por la telaraña, pero antes de lograr avanzar unos metros, una larga uña negra de aguijón, apuntó directamente a su cuello.
- discúlpame, pero soy un muy tímido y no quería hablar con tantas personas alrededor, así que ¿qué me decías?
Una gota de sudor frío escurrió por la frente del sacerdote caos, al notar la enorme frialdad, y el gran gusto que había desarrollado tan rápidamente el Shadow Urban sol por la sangre y la matanza. Sólo los más grandes villanos podían matar de esa forma, y, aún más escalofriante, divertirse tanto al hacerlo.
"por Ra... ¿qué hemos hecho?"
- ¡habla!, pero que estoy diciendo... ¡así es más fácil, y tiene garantía de verídico!... – apuntó su varita contra el cráneo de su rival - ¡Legeremens!
- ¡AHHHHH!!!!...
Las imágenes empezaron a salir como un torrente. Se estaba viendo a si mismo, tirado en el suelo, con el cabello negro, después estaba recibiendo el impacto de una carta mágica que sostenía una chica pelirroja, después estaba en medio del desierto, frente a una gigantesca pirámide color negro que despedía un aura púrpura, había otros sacerdotes caos a su alrededor, y una voz grave les decía algo...
- Asegúrense de que Cyra cumpla su misión, no quiero sorpresas, aún hay muchos sentimientos pasados dentro de ella hacía...
- ¡Avada Kedavra!
Se había distraído leyendo la mente de ese tipo, y no lo había visto venir, pero el hechizo aún iba muy lento para no evitarlo. Dejó al sujeto, y se dio la vuelta en una milésima de segundo.
- ¡Barrera de Cristal!
Se sorprendió un poco de que su barrera saliera cosmo negro en vez de plateado, pero se sorprendió aún más, de que el encantamiento mortal, pasara de largo a el y su barrera, y golpeara al sujeto, derribándolo muerto.
- oye linda, aún no terminaba – dijo Alex con ironía, mirando el cadáver en el suelo, y la curvilínea fémina pelirroja que tenía enfrente.
- no había necesidad. Yo te diré todo lo que necesites saber – dijo Cyra, dando un paso hacía él. Alex por igual dio un paso hacía ella, sonriendo irónicamente, y mirando sin recato ni pena, todo lo que podía de la misteriosa pelirroja.
- ¿Cyra?, ¿desde cuanto te dicen así?, ¿y porque estás trabajando con estos imbécíles? – dijo Alex, pateando el cadáver de uno de los sacerdotes caos – te divertirías mucho más conmigo.
- tu arruinaste la diversión, ¿lo olvidas? – el tono de Cyra, aparentaba mucha calma y tranquilidad, pero el rencor en esta ultima frase era demasiado notorio. Además de que su mirada, aún con la sonrisa en su rostro, era todo menos amigable. – y yo no trabajo con estos – dijo, pateando a su vez otro sacerdote caos – ellos trabajan para mi, les ordene buscarte, para comprobar que te estaba gustando el regalo que te hice.
- ¿a sí?, pues por lo poco que vi en la mente de ese tipo, más bien parece que todos ustedes trabajan para alguien más
- ¿en realidad te importa?, puedes acabar con Chaorlesak en cosa de minutos.
Alex rió.
- ataque al ego. Linda técnica, pero... – se teletransporto, y en un instante apareció frente a Cyra, rodeando con una mano su cintura y sus manos, mientras que con la otra, apretaba su cuello – yo no caigo con esas estupideces... si no fuera un desperdicio tan terrible matarte sin hacer antes algo más interesante contigo, lo haría ahora...
varias chispas negras salieron por la mano de Cyra, y esta vez la ira fue muy palpable. Tenía más ganas que nunca de matar a Alex, pero desafortunadamente, debía contenerse.
- vamos Alex, estoy de tu lado, te diré que me obligaron a hacerte los sacerdotes caos...
- ¿en verdad lo dirías?... yo prefiero el método Legeremens – dijo Alex, levantando la varita, y colocándola sobre la frente de Cyra.
Sin poder evitarlo, una gota de sudor escurrió por la frente de Cyra. Alex estaba resultando demasiado difícil de engañar, de esta forma jamás cedería, y sus planes jamás resultarían .
Fue salvada por la campana.
De repente, una luz alumbró todo el techo del edificio, y el sonido de una hélice se hizo presente. Había todo un alboroto abajo, sonaban sirenas, toda clase de voces, un tipo por un altavoz diciendo quien sabe que cosas sobre que estaba rodeado, tenía derecho a un abogado, y más le valía entregarse.
Alex, como es de esperarse, nuevamente empezó a reír como maniaco. Lanzó a Cyra a un rincón del techo, y encaró a los tres helicópteros de Shadow City.
- la linda policia Muggle acude al rescate. Debí recoger mi basura en vez de arrojarla por el techo, ¿verdad?. Al menos espero que el cadáver le haya caído encima a quien sea que les dio el aviso.
- arroje toda arma que tenga, y coloque sus manos en la nuca
- primor, "Cyra", ve esto, va a estar genial.
Alex volteo a donde había lanzado a Cyra, pero esta ya se había desaparecido, a pesar de que Alex había lanzado un encantamiento no verbal, para que no pudiera hacerlo.
"¿qué clase de magia esta usando esa chica?"
nuevamente, uno de los hombres en el helicóptero, habló a Alex por el altavoz.
- le repito, arroje toda arma que tenga...
- ¡oh sí!, arrojaré toda arma que tenga señor... ¡que tal esta! – Alex extendió una carta de YuGiOh al frente, la de Breaker el guerrero mágico. Sin embargo, cuando la carta fue siendo alimentada por el aura negra de Alex, se transformó por completo, y no invoco un hechicero, si no un dragón, parecido a una serpiente, metálico, largo y de color negro.
- ¡por el amor de Dios!; ¿qué es eso?
- ¡JA!, mejor aún que Breaker... ¡Ataca CyberDark Keel!
El cyber dragón oscuro acató la orden de Alex como siempre si hubiera sido su carta, y se lanzó como una lanza contra el helicóptero, sus ocupantes gritaron e intentaron maniobrar, pero la maquina dragón era mucho más rápida que ella, y los traspasó de un lado a otro, derribando el helicóptero a más de 100 metros de altura. La gente abajo intentó escapar, pero muchos no lo lograron, y el helicóptero los aplastó junto con varias patrullas y autos civiles. Los otros dos helicópteros dispararon todo lo que traían con ellos, pero las balas rebotaban en la coraza de metal del dragón, que disparó un rayo de color verde contra el segundo helicóptero, haciéndolo estallar en mil pedazos
- ¡refuerzos, necesitamos refuerzos! – decía el piloto del ultimo helicóptero, mientras daba vuelta, e intentaba escapar.
- no, temo que no lo lograrás... ¡ataca cyberdragón!
La maquina se lanzó contra el ultimo helicóptero, pero justo en ese instante, una lluvia de relámpagos cayó sobre él, y lo destrozó.
- ¡hey! ¿quién activó ese Ligthing Vortex?
- Alexander Zaguitarius. Le informamos que esta violando el estatuto del secreto de los magos, párrafo tres, sección doce, entre muchos otros delitos contra la comunidad mágica y Muggle.
Alex miró a su alrededor. En todos los edificios, habían aparecido súbitamente toda una legión de aurores del ministerio de magia, apuntándole con su varita.
- ¡¿qué?!, idiotas, ¡acaso no se dan cuenta que yo soy quien mantiene que su mundo tal y como debe ser!, ¿cómo se atreven a atacarme de esa forma?... soy quien les da libertad para que puedan vivir día con día, sin ser esclavos de demonios o Ángeles. Y hoy, me divierto un poco haciendo mi trabajo, y se lanzan contra mí... malditos.
Alex sabía que todo era su culpa, que el jamás se descuidaba así, y procuraría jamás volverlo a hacer. Ahora podía simplemente lanzar un encantamiento de borrado masivo de memorias...
Fondo: Darth´s Maul´s Theme- Star Wars Episode I Soundtrack.
O podía masacrarlos a todos, y asegurarse de no tener que lidiar nunca más con problemas de esconderse, de que nadie lo encontrara, de tener que contenerse, de seguir estúpidas reglas de conducta, de ser bueno, y de que la gente no lo considerara demasiado frío o drástico.
-¡yo soy un Shadow Urban!, mantengo el equilibrio en la palma de mi mano, ¡debería vivir como quisiera y no guiado por una estúpida profecía o estúpidas reglas. Yo los protejo, pero ni siquiera gobierno mi vida.
El aura negra a su alrededor, se fue haciendo más y más densa. Y sus ojos resplandecieron de rojo.
- debería gobernar mi vida como yo quisiera, tener la libertad que hoy recibí, cada vez que quisiera...
Y eso tendré. Aunque el destino de este mundo me siga sujetando y amarrando, por Zeus que lo tendré...
Sé que renunciar a mi deber significaría la destrucción de la humanidad, pero de esa forma, tampoco habrá nadie que gobierne sobre mí. Sería sólo yo...
así que entonces, todo concluye en una sola cosa...
debo destruir, al mundo que me ha hecho su sirviente, su esclavo, su prisionero. Debo quitarme sus amarres, destruyéndolo...
debo destruir...
desde lejos, una pelirroja miraba complacida, la enorme aura negra que crecía sobre un edificio, la cara de alerta del equipo de aurores, y sobre todo, la sádica sonrisa que combinaba tan bien, con los ojos rojos y el cabello negro de Alex Zaguitarius
Debo destruir...
Debo destruir...
¡Debo Destruir!
Un enorme emblema apareció a sus pies. El Yin y el Yang, el estaba justamente en medio de ambos, irradiando su aura negra, con tanto poder, que los relámpagos
Que salieron, golpearon al Yin y al Yang, y empezaron a separar al yang. Lo separaron varios metros, lo suficiente, como para poder darle la vuelta, y que el Yang quedara dando la vuelta al Yin.
" finalmente, la hora del caos ah llegado..." pensó Cyra. Un rayo de luz empezó a emerger, iluminando toda la escena. Curiosamente, el primer rayo de luz del sol, se sintió frío y seco, casi irradiando rencor contra la vida que antes mantenía. Y sólo alumbraba lo necesario, ni más ni menos, llenando a Shadow City, de un frío resplandor gris "El amanecer, del sol negro"
y sabiendo que en unos instantes, ese lugar no sería nada más que cenizas, Cyra escapó de inmediato de allí.
Y Alex, levantó la mirada llena de odio, hacía los ejércitos de aurores, antes de levantar una carta de YugiOh.
- ¡invoco al Dragón Alado de Ra!
De su aura, empezó a emerger el resplandor dorado del dragón alado de Ra, pero conforme salía, se fue modificando hasta volverse de color púrpura y salió mucho más intenso que antes, formando una enorme columna de fuego sobre Alex. finalmente, fue cobrando forma rápidamente, hasta volverse un enorme dragón, hecho aparentemente de metal, con forma de fénix. Sólo que en vez de dorado, de color azul oscuro.
Alex dio un salto, y se colocó sobre el Dragón Alado de Ra.
- Shadow City, ah llegado tu hora, ¡serás la primera en ser sacrificada!
Extendió su mano hacía los helicópteros, el Dark Winged dragon of Ra, cargó rápidamente poder y lo disparó, destrozando cada molécula de la aeronave, y varios edificios por añadidura. El fuego, el caos, y la muerte, se extendieron tan rápidamente como el viento por toda Shadow City. la gente dentro de los edificios murió, además de la que estaba debajo de estos, uando todos los escombros los aplastaron.
Pero él, ahora estaba sentado simplemente en flor de loto sobre su dragón Alado de Ra, negro. Con los ojos cerrados, listo para guiar con tan sólo su cosmos, la destrucción de toda la humanidad.
Los aurores lanzaron sus encantamientos al instante, pero se encontraron con una barrera de energía, similar a cristal negro, donde rebotaron todos sus encantamientos y los golpearon de vuelta, derribándolos. Pero allí no terminó su martirio. Una fuerza psíquica, sólo creada por alguien que ah sido entrenado por Aries, los sostuvo en medio del aire, y empezó a separar cada uno de sus miembros, hasta despedazarlos, sólo entonces estuvo conforme, y dejó caer su sangre y lo que quedaba de ellos al suelo, sobre aún más gente.
De él, emergieron con destellos 3 dragones negros de ojos rojos, en tres direcciones diferentes a toda velocidad, esparciéndose por la ciudad, después, con un poco más de trabajo, salió un dragón negro aún más grande, un Red Eyes Darkness Dragón, y por igual, se lanzó contra la ciudad, disparando fuego sobre los edificios. Después salieron los tres CyberDragones Oscuros, y siguieron a Ra, como su escolta personal. Solaris, completamente púrpura, se proyectó en la cima de otro edificio, rugió imponente, antes de por igual, lanzarse a su siniestra misión.
Y Alex siguió sentado con los ojos cerrados sobre Ra, su cosmos negro desplegado, la varita sobre su regazo, y el web portal amarrado en su hombro, para poder usarlo cuando quisiera.
- ahora, ya no seré conocido como Alex Zaguitarius... para ellos, seré solamente oscuridad, sólo negrura y maldad... seré Kurai...
y el fuego de los dragones y Solaris, llovió sobre Shadow City, al mismo tiempo que decenas de aguijones, bolas de fuego, y rayos hechos de cosmoenergía; señalando el inicio de la destrucción de la humanidad...
por parte de uno de los héroes que más la habían defendido.
Y a lo lejos, en medio del océano Ártico, tres jóvenes miraban a lo lejos, en dirección a Shadow City, sobre la cual brillaba en el amanecer, un cielo rojo oscuro, como la sangre; indicando la ubicación exacta de una de las más poderosas fuerzas malignas que jamás habían visto.
- por la trifuerza, ¿qué ah pasado? – preguntó Max.
- Alex... el sol... no es posible. – dijo Michael, preocupado
y el ultimo de ellos, abrió finalmente los ojos grises, y con voz dura y decidida...
- prepárense para partir – dijo Nytrox.
