- !!¿qué esta pasando?!!
La situación estaba más que fuera de control. No creía poder soportar aquello mucho tiempo más. Las otras dos voces en su cabeza seguían gritándole. Una ordenes sin sentido, mientras que la otra, intentaba convencerlo de retirarse.
- parece que intenta volver a la normalidad – dijo Max, mirando a Alex en el suelo, aún con las manos sobre su dolorida cabeza.
- si, pero, ¿por qué?, ¿habrá sido el impacto de los ataques?
Nytrox decidió aprovechar la oportunidad, y regresar a Luna, su recién descubierta hermana, a salvo dentro del rosario de plata, donde sabía que el fuego fatuo se extinguiría. Pero su espíritu tardaría tiempo en restaurarse.
No estaba del todo seguro que acababa de pasar, pero no tenía objeción en que se terminara.
- aún no ah vuelto a la normalidad – dijo Karen, apuntando su varita hacía Kurai. – no debemos dejar que se mueva, hasta que no este del todo bien.
a la normalidad... normalidad...
¿a cómo era antes?, ¿volver a la monotonía?... ¡¡jamás!!!, el era el verdadero Alex... el era... el verdadero, sin límites... sin profecía...
no.. no lo eres... yo no soy así... mira lo que hicimos...mira como hasta donde hemos llegado... tu no eres el verdadero... y debes desaparecer, entre las sombras... ¡vuelve a las tinieblas!!
- ¡no lo escuches!!! – esta vez era la voz de Chaorlesak, la que se imponía – ve, aún puedes eliminar a la chica, eso destruirá a Géminis... volverá a invertir el yin, y podrá...
- ¡¡¡CALLATE!!!
Kurai apenas escuchaba. Pero las cosas se aclaraban , la adrenalina bajaba, y los recuerdos caían pesados: el, en la calle, el siguiendo a la supuesta Karen, Cyra levantando una carta contra él, Cambio de Corazón
Así que era eso... cambio de corazón lo había liberado, pero a la vez le había impuesto un patrón... un silencioso manda más, que influía en las cosas que hacía...
- así que... no soy más que una variante del Alex real... no soy más que la sombra... y fuiste tu quien me despertó... a cambio de fidelidad... eras tu, susurrándome al oído, la mayoría del tiempo... pero, ahora puedo oírte con claridad.
Todos se quedaron expectantes, observando a Kurai, listo para retenerlo en cualquier instante. El aura púrpura empezó a emerger, a la vez que Nytrox se ponía de pie...
" no puede ser... ¿acaso no ah terminado?"
- ... y... ¿saben qué?... no me interesa... si soy una sombra, no volveré a serlo... te doy todo lo que siempre deseamos Alex... no planeo regresar... y en cuanto a ti, voz misteriosa... nadie... jamás... ¡¡¡CONTROLA A ALEX ZAGUITARIUS!!!!...LEGEREMENS!!!
Y aunque tan sólo ocurrió en la mente de Alex, liberó tanta energía como para desplegar el aura púrpura, y arrojar a los que lo rodeaban lejos de él.
Kurai siguió el débil Link mental kilómetro tras kilómetro, por tierra y mar, furioso y confuso. hasta que finalmente...
Los ojos púrpura y verde se abrieron de golpe, y alcanzaron a ver la sombra de un par de ojos rojos frente a ellos.
- ya te encontré...
volvió a su propia mente tan rápido como pudo, habiendo robado tanta de la energía como podía de su antiguo maestro. Esta vez, libre a su voluntad. El caos aun reinaba a su alrededor por el súbito despliegue de aura. Así que se teleportó, hasta la cima de un pedazo de piedra, resto de un edificio, y moviendo sus manos rápidamente, creó una telaraña dorada, donde todos sus compañeros quedaron apresados.
- la red de cristal los entretendrá bastante rato mis queridos amigos – dijo Kurai – Nytrox, lamento no haber podido tener nuestro combate al 100... pero mi mente no estaba del todo clara, ni a su 100 como para recordar que tengo un ataque que mata al contacto, o que con el báculo yang podía haber bloqueado casi todos tus ataques... y por un extraño Link mental que parece que tenemos por los báculos, tampoco tu lo estabas... – acababa de aprender esto, después de una breve incursión en la mente del Caos – así que esta batalla no cuenta... ya la tendremos, cuando sea el momento... si es que llega... pero mientras.
Hubo un súbito destello púrpura, y Alex apareció montado sobre el Red Eyes Darkness Dragon...
- tengo alguien de quien ocuparme, para que no me de problemas después...
Acto seguido, el dragón despegó, y apoyado por el cosmo de su amo, alcanzó una tremenda velocidad, y desapareció en el horizonte. Mientras lo veía partir, Nytrox sintió su cuerpo increíblemente pesado, requería demasiada energía mantenerlo de pie. No pudo más, y cayó inconsciente en la red, completamente cansado
Kurai Alex, había escapado, dejando como firma de su paso, la muerte y la destrucción.
Los que antes habían sido sus seres queridos, sólo pudieron verlo volar lejos, preguntándose si podrían volver a recuperar algún día al Alex que conocieron.
Opening: Shadow Games – yugioh! the movie OST
Capitulo 12: Desertor, Parte 1: Duda.
- viene hacía acá... ¿no es cierto mi señor?
En el misterioso cuarto, de paredes negras y suelo blanco, Chaorlesak, el señor del caos, sujetaba su cabeza con fuerza. Herido y humillado, el tiro acababa de salirle por la culata.
El 100 de la energía del choque entre Yin y yang inversos no había sido asimilado por su cuerpo
Ninguno de los dos guardianes había muerto en el combate
Y lo peor, acababa de ser descubierto, por un ser tan sangriento, que hasta a él le daba escalofríos la idea de su cercanía
Pero el yami no era el problema. El problema, era quienes lo seguirían... y como el ritual no había sido completado, no tenía forma de retenerlos a todos...
Era hora de un plan B
Pero para eso, aunque le hubiera fallado, aunque consideraba una absoluta estupidez depositarle su confianza... la necesitaba a ella.
CRASH!
Pedazos de cristal verde cayeron al suelo, junto al pie de Chaorlesak.
Una luz mayor que otras llegó desde el otro extremo del cuarto. La de una puerta al abrirse. Antes de que se cerrara, la luz del sol desértico afuera, iluminó un poco la amplia estancia, permitiendo verla con mayor claridad.
El suelo brillante, era cristal puro. Las paredes estaban hechas de piedra negra, similar al carbón, pero mucho más duro y resistente, y había varios signos trazados a lo largo de esta, como jeroglíficos, las 4 se inclinaban hacía adentro conforme se incrementaba su enorme altura, siendo sostenidas por pilares grises, con grotescas formas, similares a huesos. El techo echo hacía adentro por el trazo de las paredes, revelaba la naturaleza del cuarto.
El ultimo piso, de una pirámide perfecta.
En el centro de todo, la piedra, que había servido de sello al demonio durante tantos milenios, había sido destrozada por completo. Y los deformes trozos, se habían acomodado de forma grotesca, para formar un trono. En la parte más alta del respaldo de esta, el yin-yang inverso .
Rodeando el cuarto hasta el nivel del trono, tomando forma de media luna, unos escalones conducían a un nivel unos centímetros arriba. En este amplio espacio aparte, era donde se encontraba Chaorlesak.
Aquí el suelo ya no brillaba. Pues no era otra cosa más que arena del desierto, una gran alberca de arena. Trazada en esta, con runas que brillaban y destellaban de verde y púrpura, semejando a serpientes, un gran circulo ritual. En el medio de este el símbolo del caos, y sobre este había estado un cristal, entre verde y púrpura, que aún conservaba medio cuerpo de Chaorlesak dentro, la otra mitad acababa de ser destrozada por el ser, para liberarse.
En el techo, una compuerta que se abría al cielo, desde donde entraba la luz del sol, se estaba cerrando, los últimos pedazos de energía gris, entrando a través de esta.
Alrededor del cuarto, flotaban tinas de barro, llenas de agua, mostrando imágenes hasta hace unos instantes. Cuando su señor quiso dejar de ver, las tinas retrocedieron hasta la pared, donde unas ranuras las esperaban para quedar fijas en estas, el agua mirando hacía adentro del cuarto, pero sin derramarse ni una gota.
Tras el cristal, se alcanzaba a distinguir unas puertas dobles, de diseño egipcio, que conducía probablemente a un balcón.
La sombra del trono frente a él, ocultó el rostro del líder. Pero se pudieron distinguir las facciones del subordinado que estaba junto a él, recargado sin recato en una de las columnas grises.
Aparentaba tener apenas unos 20 años. Su piel era blanca y su cabello era completamente dorado, tanto que iluminaba un poco, y lo llevaba atado en una pequeña coleta tras él, que llegaba un poco debajo de los hombros. Sus ojos eran iguales a los de su señor, pero el verde resplandecía un poco más. Usaba una gabardina color blanco, con ancho cuello y hombreras hacía atrás, dando una leve apariencia de alas. La llevaba desabotonada, así que se podía ver la camisa negra bajo esta. Su pantalón acampanado, era por igual gris.
- legna... – dijo Chaorlesak con su voz grave y potente, y el joven se levantó - ¿cómo resulto?
el joven se acercó un poco, mirando de arriba abajo el cuerpo de su señor, en su mirada había enojo y rencor. No parecía estarse fijando mucho en verdad en lo que le preguntó su amo.
- ¿Legna? – repitió Chaorlesak...
- ¡déjeme ir tras él!! – exclamó de repente el joven llamado Legna - ¡ese demonio pagará por haber frustrado la jugada tan bien echa de Cyra!, ¡¡Y después iré tras el yami, y haré que se arrodille ante usted, y sustraiga el poder del Yin!!
Chaorlseak ni siquiera se inmutó ante la repentina petición. Miraba hacía el frente, para ver al recién llegado.
Olbaid cayó, cansado, en la arena.
- ¿Olbaid? – preguntó Chaorlesak
- se liberó apenas un 60 del cuerpo del ocupante, mi señor – respondió Olbaid, el sacerdote Caos que había intentado matar a Max. Aunque sólo quedaba un cuchillo de diamante enterrado casi en el centro de su pecho, todas las demás cortadas estaban abiertas, y peor aun, flameando de verde, resultado del ataque del Hell Spawn contra él.
- No puede ser... – exclamó Legna al ver a su compañero - ¡NO PUEDE SER!!!!- descargó su furia dando un golpe a una de las tinas, salpicando bastante agua sobre la arena.
- ¿rayo y lluvia escaparon? – preguntó Chaorlesak a su subordinado en el suelo.
- temo que sí... señor... – dijo Olbaid.
- ¡NO PUEDE SER!!! – volvió a gritar Legna – !!pero si llevabas kriptonita azul, debiste neutralizar, al menos a uno!!, ¡¡¿sabes cuanto me costó sacar esa maldita piedra del laberinto.?!!!
Legna se abrió un poco la camisa negra. Había una gran marca negra, cubriendo todo su pecho.
- no son más que un par de inútiles... – dijo Chaorlesalk suavemente. Ambos sacerdotes caos, quedaron en shock por escuchar esto.
- pero señor... el Hell Spawn apareció y...
- ya sé exactamente todo lo que pasó estúpido
nuevamente, ambos callaron, temerosos.
- no son capaces ni siquiera de hacerle sombra a ella... – continuó Chaorlesak. El rencor surgió en la mirada de ambos. – ella... si tan sólo tuviera la certeza, de que es completamente mía...
Olbaid y Legna cruzaron sus miradas, aún con esa expresión de rencor, e indignación.
- así que ustedes dos, la mitad de poderosos, son lo doble de confiables...
Ambos levantaron la mirada, esperanzados por este ultimo comentario.
- contáctenla, que venga para acá. Si queremos terminar esto, ella es la pieza crucial de todo. Y después, probablemente el Yami, y el Yin lleguen hasta acá... prepárense a recibirlos.
- ¡si señor!! – ambos se levantaron, y se disponían a retirarse, pero..
- ¡ANTES!!
Voltearon, nuevamente asustados ante la voz de su amo.
- el yami viene para acá. Y muchos más... necesito subordinados más poderosos que ustedes dos... – lentamente se libró por completo del cristal. Aunque apenas era visible su silueta, ya era del tamaño de un hombre adulto, en vez del de un niño. Caminó, trabajosamente, haciendo un ruido como de succión a cada paso, hasta quedar fuera de la arena. Las runas verdes y púrpuras se deslizaron bajo la arena, como serpientes. – puede que con un 60 de transformación no sea capaz de hacer mucho... pero los puedo hacer capaces de vencer a un simple Hell Spawn, y sacar piedras de un laberinto sin destrozarse...
el sudor frío recorrió la frente de ambos.
Las runas volvieron a salir de golpe de entre la arena, transformándose en enormes llamas. En una milésima de segundo, Chaorlesak apareció tras su subordinados, y sin siquiera advertencia, los arrojó a las llamas.
Los gritos llenaron el cuarto, mientras Chaorlesak se dirigía tranquilamente, hacía una de las vasijas, pensando en la información recién recibida. Intentaba mantener su pensamiento lejos de ella, no distraerse en ello. No le importaba que hubiera fallado en la misión. Lo que más le importaba cuando llegara ella, era ver que efecto había tenido, el volver a verlo a él...
El rencor llenó sus venas
... Él...
"si tan sólo tuviera la certeza de que ella es completamente mía" pensó más con odio que con otra cosa.
Agitó su cabeza, y se enfocó al centro del problema, mientras avanzaba con trabajos, aún haciendo ese ruido de succión.
Aquel ser... había mandado a sus demonios a frustrar sus planes, aquel ser, aquel a quien incluso el temía, pese a que sabía que si tenía éxito, llegaría a enfrentar algún día... y dudaba salir vivo de ello.
Así que también estaba en su contra. Pese a que era muy pronto para su aparición, y que ahora era solamente una molestia comparado con todo lo que podía lograr, estaba frustrándolo y frenándolo. Aparentemente, mientras llegaba su tiempo, no había dejado de moverse, usando tan sólo dos fichas, y ya era algo grande de que preocuparse...
- me pregunto – se dijo - ¿qué pasará si tus dos pequeños aprendices, son destruidos antes de que puedas liberarte?
Por la tina en la que pasó, se mostraron dos imágenes: Final Demon, y Green Spawn.
Entonces se colocó frente a la ultima tina, para poder observar, a la luz de las llamas tras él, el resultado de su ritual.
- maldita sea...
un pedazo de piel de niño seguía intacto, alrededor del ojo púrpura, al igual que un mechón de cabello negro...
pero todo lo demás, era baba, completamente negra, derritiéndose como petróleo, con picos e insectos surgiendo entre ella, a veces dejando ver un poco de hueso desnudo. Sólo el ojo verde no era cubierto por esta.
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Se dejó caer pesadamente sobre el ala de su dragón, con la vista al cielo.
Estaba cansado, más cansado de lo que quisiera admitir. No le quedaba nada de energía, y se le hacía increíble que hubiera podido llamar a la ultima etapa del red eyes.
Su cabello café y negro se agitó un poco con el viento, mientras que sus ojos marrón oscuro, por poco rojos, se cerraban lentamente.
Había agua bajo el, pasaba sobre un lago. Faltaban muchos kilómetros de tierra para llegar al océano, ni se diga a su destino. Decidió recuperar sus fuerzas de la batalla, y aterrizó el dragón, que desapareció al instante, dejándolo recostado sobre el suelo, en la orilla del lago.
¿qué había pasado?... ¿qué era todo eso?, ¿un sueño?, ¿una pesadilla?. No estaba seguro de querer saberlo.
Hace unas horas, todo era maravilloso, la certeza de libertad, de poder, de omnipotencia. Todo estaba bien, estaba apunto de ser libre... hasta que esos idiotas lo detuvieron, cuando estaba apunto de salvarlos.
Y resultaba, que todo lo pasado, no era más que una mentira, y él, nada más que una sombra de otra cosa...
No quería creerlo, no quería creer que el no existiera... no después de saborear, lo que era estar vivo.
Ni siquiera estaba seguro como era eso de ser la sombra de otra cosa. Jamás noto el cambio, jamás recordaba haber estado en un oscuro rincón en una caja en mitad de su propio cerebro. Siempre había sido Alex Zaguitarius; simplemente, un día, fue en verdad Alex Zaguitarius...
- pero si nada de eso es cierto, si el verdadero Alex fue dormido para que yo estuviera aquí, ¿qué rayos soy entonces?
No quiso seguir pensando, el cansancio lo estaba venciendo. Lanzó unos hechizos a su alrededor para proteger el área, y se quedó completamente dormido.
Y entonces, ella salió de entre los arbustos, hizo a un lado los hechizos con un movimiento flojo de su mano, y se sentó a su lado, su largo cabello rojo a unos centímetros de la mano de él.
Cyra se quedó largamente, observando al Alex dormido.
La mirada de odio se había ido, reemplazada por una profunda tristeza. Y pese a que estaba completamente libre para destruirlo en aquel instante, y finalmente cobrar su venganza. Lo único que pudo hacer, fue observarlo, durmiendo tranquilo y sin sueños, en el pasto.
Verlo matar, verlo destruir, verlo odiar con esta intensidad...
Lo odiaba, pero no estaba lista para verlo así...
¿era por su culpa, o en verdad el Alex que conoció, se había transformado por dentro en esa bestia?... sino es que siempre fue así.
- no eres el único que esta confundido, te lo aseguro... mi pequeña jugada nos ah dejado a todos muy confundidos...
Se levantó, con un movimiento de su varita restauró los hechizos, reforzándolos de modo que el pelinegro pudiera dormir por días si era necesario, sin que ni Chaorlesak lo ubicara. Lanzó un pequeño encantamiento que evitara alguna infección por el ambiente, y acelerara la curación; y empezó a alejarse. El no tardaría en buscarla, y habría problemas si la encontraba allí.
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el viento soplaba sobre lo que al amanecer, había sido una gran ciudad, llena de vida y gente. Quizás no la mejor ciudad, pero poseía gente inocente en ella.
Ahora, en el anochecer, no era más que ruinas. Los cadáveres habían sido vaporizados por el final de la batalla. Aunque la sangre aún manchaba las piedras. Tanques, varitas rotas y huesos se alcanzaban a ver entre las piedras.
Y en medio de todo el silencioso cementerio, 6 figuras. Una de ellas, en el suelo, inconsciente, las demás en un penoso, solemne y trágico silencio.
Max Yangun se sentó en una de las piedras, llevando sus manos a su rostro, dando un suspiro en estas, y retirándolas de nuevo, para encarar a sus compañeros. Sin Alex, y con Nytrox herido de gravedad, el era el nuevo líder; y le había llegado el cargo en una situación difícil. Los demás los miraban.
Por el rabillo del ojo echó una mirada a los tanques y las varitas de aurores en el suelo. La noticia del ataque de Kurai, se había filtrado pese a los intentos de este de impedirlo. En cualquier instante, podrían llegar refuerzos, buscando la razón de la perdida de comunicación de las tropas, junto a un informe de la situación en Shadow City, y entonces los descubrirían.
- debemos irnos – dijo al fin- en cualquier instante esto estará infestado de aurores y del ejercito Muggle, hay que moverse. No podremos evitar que se enteren de que una ciudad entera fue borrada del mapa, pero al menos impediremos que sepan de que forma
- si claro, que Alex nos teleporte a todos de vuelta al barco – agregó Michael, por primera vez el sarcarsmo y el dolor en su voz. Max solo pudo agachar la mirada – Nytrox no puede volar en este estado – continuó el pelinegro – no tiene energía ni para activar el poder de Cronos. Un vuelo en escoba o en monstruo, podría herirlo más.
- ¿y entonces qué?, ¿nos quedamos aquí a enfrentar al ejercito y aurores?... claro, Alex lo hizo, hay que seguir al líder y destruir inocentes.
- eso no viene al caso Max – reprendió Kateryn.
- la hermana sabia al rescate – respondió Max.
- ¡pues fíjate que si!, tu solo te portas como un niño asustado, cuando se supone debes ser el líder, alguien debe hacerte pensar..
- ¡¿TU?!
- ¡BASTA LOS DOS!!! – gritó Karen, separándolos. Claudia a su lado, lloraba silenciosamente. Kateryn y Max se dieron la espalda.
- acaba de ocurrir una catástrofe terrible, que no tenemos forma de remediar. Estuviera bajo un hechizo, bajo otra personalidad, o lo que fuese, nadie podrá negar que Alex hizo esto. No contamos con él ahora... no hay razón para pensar que no lo recuperaremos, pero no ganamos nada con intentar desquitarnos con él. – mientras hablaba, lagrimas empezaban a escurrir por las mejillas de la peliazul, pero esta no perdió nada de su temple – Es cierto que Nytrox acaba de salir de una batalla extremadamente intensa, y no podemos moverlo por aire. También es cierto que debemos movernos rápido, antes de que las autoridades lleguen. Esas son nuestras dos verdaderas prioridades. Hasta que no las resolvamos, quiero que saquen todo de sus mentes, y se concentren en ello. – la voz empezaba a temblarle - Ya habrá tiempo después de decir lo que sea... al menos dejen que se asiente el polvo de la ultima pelea...
al terminar esta frase, Karen no pudo más, y se derrumbó en llanto, luchando por mantenerse de pie. Kateryn la miró con pena, más por como ella había actuado, que por su cuñada. Max y Michael suspiraron, intentando recuperar el juicio.
Pasaron todos unos instantes en silencio, pensando que hacer.
- debemos llevarlo al barco Géminis, e irnos en el lo más rápido posible...- dijo al fin Michael – esta a unos metros del muelle, si utilizamos todos hechizos movilizadores, y nos coordinamos, podremos lograrlo sin problemas.
Todos asintieron ante la propuesta, y unos minutos después, se encontraban en las ruinas del muelle, todos apuntando sus varitas hacía una camilla aparecida con magia, donde Nytrox descansaba.
Ya que el muelle era el borde de Shadow City, era de las áreas que no habían salido afectadas por la batalla, pero que Kurai había asediado para eliminar a toda la gente. Algunas casas habían logrado mantenerse de pie, pero sus ocupantes habían escapado.
- tenemos que irnos, pero ya... – dijo Kateryn de repente, y aceleró de pronto el paso.
- ¿qué pasa? – preguntó Max.
- recuerda que Shadow City comparte el muelle con Great City, pero Kurai limitó su ataque a esta ciudad. Si había una forma de escapar, y de que el resto del mundo conociera lo ocurrido aquí, es a través del muelle. Y creo que el barco Géminis, es más que visible desde cualquier punto de Shadow City, si no han venido por nosotros, es porque tenemos mucha suerte...
- y algo de ayuda de Kurai – agregó Michael señalando. Una gran barrera de restos de botes, pedazos de edificios, y algunos cadaveres, se alcanzaba a ver a lo lejos, en el preciso punto donde el muelle se volvía parte de Great City.
- bien, al menos si se aseguró de bloquear todas las salidas el muy maldito – dijo Max, mientras llegaban al borde del barco Géminis. – eso es lo que debió haberlos retrasado, pero queramos o no, la noticia de lo que ocurrió aquí, ya debe saberla todo el mundo...
sin poderlo evitar, Max recordó todo lo ocurrido en el ODT... pese a que habían sido del tamaño de un insecto, había habido batallas en las que era imposible que la gente alrededor no hubiera notado nada extraño. Eso sin mencionar la batalla final contra un Holegod del tamaño de una montaña en medio del bosque
"hemos sido muy descuidados. Los muggles ya deben saber que algo raro pasa alrededor de esta ciudad, y los magos y otros seres ya incluso deben saber que es un solo grupo en especial... lo único que les falta es saber quienes somos... que descubran nuestra identidad"
eso pensaba Max, mientras manejaba el timón del barco, y el sombra blanca partía de las costas de Legendary Island, isla adjunta a Francia
- máxima velocidad, modo inmarcable, rumbo lo más al norte posible – ordenó Max al barco, que de inmediato desapareció de las miradas de todos, mientras aceleraba su marcha.
Hecho esto, dio una ultima mirada triste a Shadow City, temeroso y confundido sin poderlo evitar. Su líder, una de las partes más seguras que había en el equipo, acaba de caer, y los había dejado a la deriva, en una situación terriblemente difícil, que él mismo había causado. No culpaba a los demás por actuar un poco fuera de lugar, por decir cosas que no tenían nada que ver... así actúa la gente cuando se desespera.
Bajo a los camarotes con paso lento, observando como anochecía a lo lejos. Bien, ahora todos tenían la cabeza más clara gracias a las palabras de Karen, el impacto inicial, el ver a Alex apunto de matar a la hermana de Nytrox, se había disipado, sus Shadow Urbans debían recuperar su temple fría, y dejar de actuar como estúpidos en pánico, para centrarse en como salir de ese maldito embrollo.
Eran guerreros con años de experiencia, ya deberían haber enfriado sus mentes...
O al menos eso pensaba, cuando se colocó frente al camarote con el símbolo de la luna grabado en la puerta.
Al abrir la puerta se encontró con todos reunidos alrededor de la cama del Géminis, que estaba recostado, aún inconsciente.
- bien, gracias a los sistemas del Sombra Blanca, parece que podremos huir unos años, hasta que todo se calme, sin que ni magos ni Muggles sean capaces de encontrarnos.
- ¿en verdad crees que ni todos los gobiernos mágicos juntos puedan encontrar un enorme barco en el océano? – preguntó Kateryn, escéptica
- no lo creo, lo afirmo – agregó Max, seguro de si mismo - En los meses que hemos pasado en el sombra blanca, puedo decirte que su sistema de camuflaje no es cualquier cosa. Eh visto en el magia con lo que no había ni soñado. Nadie, a menos que el barco así lo quiera, o que tenga un poder de rastreamiento increíblemente poderoso, será capaz de encontrarnos
Siguió un instante de silencio a estas palabras. Al menos ese respiro podía darle a sus compañeros en aquel instante, pensó Max.
- pero aún eso puede llegar a ser inútil... – agregó Michael – tarde o temprano tocaremos tierra. No creo que Alex valla a viajar mucho tiempo por el océano tan sólo sobre su dragón.
- bien dicho niño – siguió Kateryn – la única forma de encontrar a mi hermano es intentar rastrearlo por tierra
Y tan rápido como llegó este instante de animo, tan rápido se esfumó con las palabras de Kateryn. Ninguno de ellos se sentía seguro como para tocar tierra, hasta que no hubieran pasado los años que mencionaba Max... pero parecía que no tenían opción.
- tal vez no tengamos que rastrearlo por tierra – agregó de pronto Karen, atrayendo las miradas – recuerden lo que pasó, en el instante en que partió, recuerden sus palabras... hablaba con alguien, alguien dentro de su mente. Parecía darse cuenta de cómo se había transformado, hablaba sobre alguien que lo controlaba, y el Alex malvado se oponía a ello... luego utilizó una legeremancia tan potente, que nos desubicó un instante, y en ese preciso instante, sin más se fue...
los demás la miraban expectantes, cayendo en cuenta de su conclusión.
- ¿qué tal si encontró a quien lo transformó con ese Legeremens que hizo en si mismo?, ¿y que tal si para librarse de su control, se lanzó a perseguirlo en ese momento?...
- es una buena teoría. Y nos podría dar una pista de hacía donde se dirige Alex; si a su vez tuviéramos una idea de quien transformó a Alex.
- ¡tenemos una leve idea!, una pista – exclamó esta vez Claudia – el símbolo, el enorme símbolo que apareció cuando Alex y Nytrox chocaron. Parecía que toda esa batalla se dio solo para que esa cosa apareciera al final, pero nunca en mi vida eh viso algo así
- okey, en eso tienes razón, el símbolo es lo más sospechoso de la batalla – decía Max, poniéndose de pie, y empezando a caminar de un lado a otro – a menos que fuese un efecto de los báculos yin y yang, pero francamente ninguno de nosotros lo sintió así... ese símbolo estaba allí por algo más que adorno... pero Claudia tiene razón, en mi vida había visto alguna marca como esa, no es algo muy común, no es un símbolo de luz, ni de oscuridad, es otra cosa...
- es un desbalance... – dijo una leve voz desde la cama, exaltando a todos.
Nytrox había recuperado la conciencia, pero seguía recostado en la cama, y con los párpados entrecerrados. No parecía haber recuperado mucho de su energía. Todos se inclinaron sobre el a la vez, para tratar de ver su condición.
- aún no deberías esforzarte. Tenemos tiempo, cuanto te recuperes puedes decirnos... – empezó Max, pero fue interrumpido por el pelirrojo.
- ¡NO!... créanme, no tienen tiempo...
Todos callaron ante estas palabras, dispuestos a escuchar al convaleciente Géminis.
- Kurai dijo la verdad, estamos conectados... fue el cambio de Alex, lo que provocó... lo que hizo que yo...lo que creó... a esa, maldita, sucia y enferma cosa...
la imagen de Akarui se presentó en la mente de todos.
- así que... como yo también fui afectado por la maldición, y una parte de mi fue influenciada por ese ser... les puedo decir... ahhhh!!! – el súbito grito hizo que todos se acercaran preocupados de golpe a la cama, pero al ver que lo había provocado, retrocedieron espantados.
Un mechón blanco había surgido por entre todo el cabello pelirrojo.
- Lu...na... – alcanzó a decir Nytrox, abriendo de golpe sus ojos, uno de los cuales ya se empezaba a teñir de violeta claro. La espíritu surgió recostada sobre el, su vestido aun chamuscado por el ataque de Kurai. Lucía aún mas translucida que de costumbre, y el cansancio en ella era aun mas notorio que otras veces – Alex aun sigue siendo Kurai, ¿verdad?... por eso el lazo que tenemos... fuerza a que... ahhhgg... – otro mechón blanco apareció – ¡ese bastardo quiera salir!!
Luna asintió lentamente. Parecía que estaba sobre Nytrox de esa forma para tratar de contener algo, pero eso le estaba costando mucho esfuerzo. Los demás solo podían mirarlos con pena, y en el caso de Max, con preocupación.
"Akarui peleó contra Kurai, pero no sabemos nada de el, mas que en definitiva, es el lado que Nytrox contiene. Y por lo que se vio en la batalla, funciona igual que Kurai en Alex..."
Nytrox hizo otra mueca de dolor, cuando otro mechón cambió a blanco
"cuando se deja de contener esa energía, todo el potencial de una persona se desborda, e incrementa exponencialmente, la fuerza de quien lo libera..."
Nytrox respiraba agitadamente, intentando recuperar el control de si mismo.
" Si Akarui resulta un enemigo.. temo que no seremos capaz de contenerlo... podría ser el verdadero fin de todo".
- ¡escúchenme!!! – exclamó Nytrox, haciendo un esfuerzo, por contenerse a si mismo – a diferencia de Kurai, que estaba siendo controlado, yo aun conservaba un poco de conciencia... aun pudimos... ¡pude!!, notar aquel símbolo... lo que ese símbolo hacía, era tomar energía de Kurai y Akarui, estaba allí sólo para tomar esa energía en especifico... por eso, luego de haber absorbido un poco, fue capaz de neutralizar cualquier otra energía en su rango, para que la energía que nuestros lados inversos despedían, se mantuviese completamente pura... ahg!!!... – otro gemido, otro mechón blanco, Luna lo aferró con más fuerza - por eso, conforme fue creciendo, pudo aislar el área, e incluso pudo impedir que algún alma escapara de su esfera... por eso no moríamos. El objetivo de todo esto, es obtener la energía de Kurai y Akarui, por eso deben detenerlo – apretó fuertemente los ojos, pero ya no gritó – Kurai se dirige directo a una trampa, no hará nada más que fortalecer al enemigo.. deben detenerlo...
- pero no tenemos ninguna pista sobre la persona que esta detrás de todo...
- ¡YA LO SÉ!! – grito Nytrox, cada vez mas débil - ¡Max tienen que ir a buscarlo a él!!!
Max se quedó un instante sorprendido, al ver que de repente Nytrox se había dirigido directamente a él.
- igual sentí un poco de la energía de quien causó esto... no es algo que se halla visto antes, no es algo que tenga registro histórico, alguna sociedad, que se encuentre en un libro... es información sumamente difícil de hallar... pero el, no era cualquiera en cuanto a información se trataba... hubo ocasiones en que hizo ver como un idiota a Dartel...
entonces, como una chispazo de entendimiento, Max pareció comprender de quien hablaba Nytrox
- desertó – alegó Max, alarmado de repente.
- ¡¡¡¡TIENE LA MARCA EL MALDITO BASTARDO!!!!! – gritó Nytrox, exasperado - ¡¿quién se cree el infeliz para desertar de este tipo de cosas??, vayan a buscarlo. Debería saber que de esto jamás se huye...
- pero...
- ¡MALDITA SEA EL ES EL QUINTO SHADOW URBAN!!!!, debería estar aquí en este preciso instante...
el grito de Nytrox sorprendió a todos los presentes en el cuarto, exceptuando a Max, quien reaccionó más bien como si lo hubieran regañado.
- ve... y búscalo... trae a Roderick Sakurada aquí... Luna
la espíritu empezó a brillar, y se deshizo dentro de Nytrox, dejando a este inconsciente, durmiendo intranquilo. La mitad de su cabello había quedado blanca.
Todos a la vez se incorporaron del lecho de la cama, mirando a Max, esperando alguna reacción de su parte. Max solo miraba hacía el suelo, visiblemente preocupado. Pasaron unos segundos en esta posición, hasta que el silencio fue roto por el Shadow Urban lluvia.
- y bien, ¿que haremos?
Finalmente, Max levantó la mirada, con decisión en ella.
- pues tiene razón, ir a buscar al quinto, el Shadow Urban Aura viviente, el ultimo Legendary Warrior vivo, y el mejor Hacker que hemos tenido en mucho tiempo: Roderick Sakurada...
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mientras tanto, a cientos de kilómetros de allí.
El reloj despertador empezó a sonar, haciendo soniditos de campana y vibrando sobre la cómoda. El abrió de golpe sus ojos púrpuras, aunque la acción solo se notó en el derecho, pues el otro seguía oculto tras un largo mechón de cabello verde. Se incorporó en la cama y se desesperezó, frotando con su mano derecha contra su ojo. En esta mano, se alcanzaba a distinguir una figura, graba como una cicatriz echa por el fuego: un rombo, con pequeñas figuras como un calidoscopio adentro.
Generalmente la marca era apenas visible, y no podía distinguirse, pero en las ultimas semanas había adquirido una sorprendente claridad, de echo, hacía unos días, había brillado de púrpura, y había intentado teletransportarlo a otro lado, pero el se había resistido, y había retrasado el efecto de transportación sobre las demás marcas.
La habitación estaba difusa, por lo que tuvo que colocarse unos lentes para poder distinguirla mejor, hecho esto, apagó el despertador, fijándose en la fecha y hora que marcaba.
- así que hoy es el día... – se dijo. Sabía perfectamente que la tarde del día anterior, los inversos de Alex y Nytrox habían estado peleando, tenía le teoría de que alguien les habría detenido, pues de otra forma, en Shadow City habrían quedado solamente sus dos cadáveres, y nada más en la ciudad, debido al despliegue de poder espiritual de ambos. Como habían sido detenidos, y no había indicios de que su batalla siguiera en algún lado, sabía perfectamente que alguno de los dos, o los dos, había decidido detenerse, y que la opción mas sensata a seguir era buscarlo a el, para averiguar sobre el símbolo del caos.
- ah sido una semana muy movida – comentó a la nada, mientras llevaba su taza de café a sus labios. En su dedo anular, un anillo color verde, con una linterna grabada en este.
Primero, Chaorlesak había empezado a moverse, usando una pieza que se le hacía bastante curiosa – sonrió mientras la imagen de Cyra se presentaba en su mente – y mientras iba a la tienda, se había encontrado con el hermano de Alex por casualidad, y se le había escapado algo de información. Afortunadamente, el primogénito Zaguitarius no recordaba nada del incidente.
Y ahora, se dirigían hacía allá.
Sin poderlo evitar, recordó el evento de hace dos años, en aquel misterioso periodo de tiempo, entre la muerte de los Legendary Warriors, y el nacimiento de los Shadow urbans. Casi podía ver a la perfección a Max, entre la lluvia, parado en su puerta, furioso y gritando.
- ¡¡¡tu también tienes una marca!!!, es diferente a lo que dice la profecía, pero igual la tienes, y por alguna razón, solo los que tenemos marca sobrevivimos, ¡es hora de que olvides el pasado, y enfrentes tu deber!
Pero en aquel instante, su respuesta era la misma que la que había dado en aquel instante. Había perdido mucho por aquella vida que querían que llevara, había perdido demasiadas cosas valiosas. Ella quería que el viviera su vida, quería verlo feliz, y definitivamente, su felicidad no estaba en esa vida.
No iba a regresar, no regresaría jamás.
Y en aquel preciso instante, la pequeña casa en la que se encontraba, fue envuelta en una gran explosión de adentro hacía afuera, destrozando todo en ella, hasta dejar apenas escombros.
N/A: bien... pues, este es el ultimo capítulo que publicaré de Shadow Urbans (razones en mi profile). En verdad me encantaría al menos terminar esta saga, este no es el fin que quería para los Shadows, pero no puedo posponer más el empezar a escribir por mi cuenta, y si apenas tengo tiempo de actualizar estos fics, con un verdadero escrito por terminar, no tendré tiempo de seguirlos. De cualquier forma, sigo esperando el review XD, me encariñé mucho con esta trama y estos personajes, pero ya es hora de seguir...
