2
VUELCO DE ESPERANZA
¿Que qué tan malo podía ser?
La palabra "Malo" era poco comparado con lo malo que en realidad era. Cazar animales era una de las cosas más estúpidas y ridículas que había hecho. De hecho: ¿Por qué no? Ya tenía una lista de las cosas más estúpidas que había hecho en mi vida como vampira. O Neófita.
Estupidez numero 1: Aceptar aquella hamburguesa de parte de Riley. Estaba tan hambrienta que ni siquiera me importo que fuera un completo desconocido quien me la ofreciera. Aunque he de confesar que esta estupidez fue antes de ser vampira. Pero fue por esto que paso todo.
Estupidez numero 2: Enamorarme.
Estupidez numero 3: Dejar ir a esa persona. O no marcharme con él a pesar de los inconvenientes, como sea.
Estupidez numero 4: Creer en Riley. Siempre desconfié de él. ¿Pero como no caer en sus trampas, si te da con lo que más te duele? El hablo de Diego. Hablo de que nos veríamos pronto, y nada fue así.
Estupidez numero 5: No seguir a Fred cuando tuve oportunidad. Ahora estaría completamente a salvo. Protegida por él.
Estupidez numero 6: No haberle suplicado a aquel maldito vampiro corrupto y corpulento, que me arrancara la cabeza de una buena vez. Este dolor lo sentiré eternamente. Aquel si acaso lo iba a sentir por escasos diez segundos.
Acababa de cazar un puma, un jaguar o un tigre, no lo sé –Nunca se me dio distinguirlos –aunque no sabía ni una tercia de bien igual que un humano. Me distraje un poco tratando de cazarlo. Esos animales feroces y rápidos te entretienen un buen tiempo. Te hacen pensar en otra cosa que no sea la cruel realidad. También atrape a algunos otros animales, a los cuales no les preste atención. Solo me interesaba la sangre; Si fuese un mini dinosaurio de cinco cabezas, no tendría sentido para mi, a lo mejor ni cuenta me hubiera dado.
Como no quede lo suficientemente satisfecha, me aleje un poco de Esme y Carlisle para ir a casar por mi cuenta. Estaba consciente de que ellos solo iban para vigilarme. No para cazar conmigo. Yo ya tenía bien claro en mi mente dos cosas: Una; Que si quería mantenerme a salvo tendría que permanecer con esta familia, acatando todas sus reglas. Y dos; Que por mi propia seguridad no debería hacer ningún movimiento en falso. Aun no me conocían muy bien. Y en cualquier movimiento de mi parte, ellos actuarían rápido y acabarían conmigo. Y En realidad no tenía especial interés en vivir. Pero preferiría morir por mi propia cuenta. De una manera que yo eligiera. Tal vez después me envenenaría o intentaría cualquier cosa para ya no existir. Pero lo haría yo sola.
De repente capte un olor que no era precisamente apetitoso, pero para que aplacara mi sangre, daba igual. Estaba a escasos kilómetros lejos de mí. Con cada metro que me acercaba el olor era más fuerte. Cada vez era más asqueroso. Me pare en seco. Dejando a un lado por completo de la caza. Por ahora con esos animales que acaba de beberme tenía que ser suficiente. Había asuntos más importantes. Algo asqueroso…
¿Sería posible que Fred sintiera compasión por mí y viniera en este preciso instante para llevarme con él? ¿Ese olor tan asqueroso era de él? ¿Estaba utilizando su don para encontrarme?
Empecé a correr con más intensidad que la de antes, directamente a donde procedía ese olor. Carlisle y Esme aparecieron detrás de mí, asustados. Pero ellos no parecían tan asqueados, parecían familiarizados a lo que sea que estaba cerca de nosotros y que olía horriblemente mal. Yo, en cambio, iba ignorando con todas mis fuerzas el olor a… Perro.
No olía como si fuera un simple cachorrito. Un perro sería incapaz de oler así. Este olor era tan fuerte que no soporte más y deje de respirar por puro instinto. Los dos vampiros seguían siguiéndome.
Escuche muchos aullidos y recordé rápidamente a aquellos vampiros aullantes que había medio oído en la lucha. Tal vez se tratara de ellos.
Se escuchaba como se movían rápidamente, miles de palpitaciones, corazones vivos que latían furiosamente rápido. ¿Más animales? Su corazón no latía como los que acababa de matar por el camino, pero tal vez estos fueran más… Especiales. Más diferentes.
Me quede parada cerca de un árbol con la espalda recargada en este, preparada para lo que fuera. Que Carlisle y Esme no estuvieran tan aterrados como yo y estuvieran más relajados, no quería decir que yo debía bajar la defensa.
De repente, un gran oso feroz apareció frente a mí. Detrás de este había otros dos a cada lado, gruñéndome furiosos. Los mire más atentamente y me percate de que no eran osos. No se parecían en absoluto a un oso, excepto por la grandeza.
Parecían lobos… Lobos exageradamente gigantes. Me miraban con tanta fiereza que me olvide del árbol y quise retroceder unos pasos, al ver que no tenia escapatoria me quede ahí, preparando mi posición de ataque. Gruñéndoles también, pero temerosamente.
-Viene con nosotros –Les Explico Carlisle. ¿Acaso estaba manteniendo una plática con esos animales? Vaya familia vampírica de lunáticos vegetarianos con los ojos amarillos-. Ahora pertenece a nuestra familia. Hablaremos de eso después. Tenemos prisa. Esta de caza. En unos minutos pasare para ver como sigue Jacob. Todo está bien aquí, podemos controlarla. No pensábamos pasar la línea, estábamos a punto de detenerla.
Y como si los lobos le hubieran entendido. Dieron media vuelta y se fueron. Uno detrás de otro.
Después de varios segundos pasados, fui capaz de hablar.
-¿Qué son esas cosas? –Le pregunte aterrada a Carlisle.
-Son hombres lobos –Respondió el vampiro-, nos ayudaron a luchar contra los tuyos. Han venido porque rastrearon tu olor y pensaron que ibas a pasar la línea del trato. Ellos defienden su pueblo.
Así que esos vampiros aullantes no eran vampiros aullantes, si no hombres lobos. Que repugnante, como mi vida. Esto explicaba demasiadas cosas; por eso habían ganado con tanta facilidad, cada uno de esos animales pudo haber acabado con tres de los míos.
-Bien –Dije únicamente, ya no quería hablar con nadie. Solo quería beber sangre para olvidarme de todo.
En realidad no tenía idea de cuánto tiempo había pasado desde el día de la lucha. Tal vez una hora, tres días, dos semanas, un mes… No tenía idea de absolutamente nada. Aquel día, cuando acabe de cazar por completo, llegamos a esa enorme casa, en el bosque. Carlisle tenía pensado mostrarme toda la casa, pero yo me limite a preguntarle por mi habitación. Todo era tan diferente a las cabañas donde nos quedábamos con Riley. Había salido ya unas veinte veces a cazar después de la lucha. No sabía qué día era y en realidad no es que tuviera especial interés es saberlo, simplemente sentía que alguien me esperaba fuera de este mundo patético. Tampoco hablaba mucho con nadie. Al parecer todo el mundo estaba demasiado ocupado en algún asunto… matrimonial. Alguien en la familia estaba a punto de casarse, y, en realidad eso tampoco me importaba. Tal vez fuera esa Rosalie la que se casara con el tal Emmett. O Alice, pude notar que veía a Jasper con un muy buen significado, no había duda de que eran pareja. A lo mejor Esme y Carlisle se iban a casar por segunda vez, quién sabe. No había sabido nada de la humana ni de Edward. No había cruzado palabra con él desde aquel día que me salvo.
Carlisle, Esme, Alice y Emmett si venían con frecuencia al sótano donde decidí quedarme. Venían a charlar conmigo de no sé qué asuntos aburridos de ellos. Duraban horas hablando ahí, a la nada. Y era a la nada porque yo esta estaba muy en mi mundo, pensando en mis asuntos. Pensando en cualquier otra cosa menos en ponerles atención.
Solo Alice se atrevía a llamarme la atención por mi des educación y solo de vez en cuando lograba estar a punto de hacerme reír. Hasta la fecha seguía con el intento, pero no lo lograba. Ya no me asustaban estos vampiros en absoluto. Y estaba segura de que ellos ya tenían más fe en mí. A lo mejor ya no me creían capas de largarme a media noche para cazar humanos. Aunque si me los encontrara por casualidad, no estoy segura de poder refrenarme.
Empecé a escuchar unos pasos hacia el sótano y me incorpore mejor en mi lugar. Quienquiera que viniera no debía verme ahí, medio tirada con la cabeza mirando al techo. Vacilaron un poco antes de abrir la puerta, entro, pero yo no podía ver quien era porque estaba de espaldas a él, o ella.
-¿Cómo te encuentras? –Me dijo Alice acercándose a mí.
-Estoy bien –Mentí.
-Bree, tuve una visión –Ah claro. Allá vamos… Ya íbamos a comenzar otra vez con sus cuentos aburridos-, y no tiene nada que ver conmigo –Se apresuro a decir ella, parecía preocupada-, ni con nadie de nosotros, tiene que ver contigo.
Me voltee rápidamente, buscando su mirada. Me quede realmente sorprendida, me miraba con seriedad y ¡Oh por Dios! tuvo una visión donde me miro. Algo estaba a punto de suceder. Algo nuevo.
-¿De qué se trata? –Le dije sin ninguna vacilación.
Ella si vacilo un poco antes y después de contestar.
-Tu… tu. Creo que decides irte y andar por tu cuenta. Pero te ves asustada, sorprendida. Además te veo acompañada y…–Cambio rápidamente de tema, como si hubiera revelado algo que no debía-. Espero y no sea así Bree. Si otros vampiros te encuentran… Tal vez no sean tan amables. Es demasiado peligroso andar por ahí tu sola… Dime Bree, ¿As considerado irte? ¿As pensado seriamente en eso?
La mire directamente a los ojos. No podía mentirle, pero no entendería mi situación. Sentí que quería decirme algo más.
-Tus ojos ya están obteniendo un dorado lindo –Me dijo ella con una sonrisa-. Bien Bree, no pienses que dejare pasar por alto esta conversación. Hablaremos después, hoy ya es la boda.
Ahora sí; Ya íbamos a los cuentitos. Ya se había tardado.
-¿De quién es la boda? –Le pregunte con indiferencia.
-Bree, te he platicado millones de veces de la boda de Bella y Edward. ¿Es que no pones atención o qué?
-¿La humana y el pelirrojo se van a casar? –Pregunte sorprendida.
Alice rio por lo bajo pero asintió.
-¿Quieres asistir? –Dijo ella con una sonrisa, emocionada. Por un momento creí que iba a dar saltitos; Parecía que iba a dar saltitos. Pero se contuvo esperando mi respuesta.
-No –Siseé rápidamente. Nadie de la familia me perdonaría que arruinara esa boda.
-Oh, bueno. Hablando de eso… Te prevengo que vendrán más vampiros, son familia, son como nosotros. También vendrán varios humanos. Y unos cuantos lobos, creo.
En ese momento sentí que si tuviera un corazón vivo, ahora mismo estaría casi a punto de salirse de mi pecho del miedo. No podía, no debía: No quería estar aquí para ese momento. Mire con repentino terror a Alice y ella lo capto rápidamente.
-No te harán daño Bree, sabrán que eres de la familia.
Negué con la cabeza desesperada. Si pudiera llorar, en este momento estaría llenando cantaros, pero por el miedo. Me sentía tan desprotegida.
Tan sola.
-No. Yo… No puedo Alice, no sé si podre soportarlo. Esto está siendo demasiado para mí. Debes sacarme de aquí antes de que sea tarde y arruine todo. Piensa en Edward, el me salvo. Gracias a él sigo viva. No puedo permitirme arruinarle todo. ¿Qué tal que no lo resista y termine comiéndome a la mama de Bella, he? ¿O a su abuelo?
-Bella no tiene abuelo. Además, tu no comes… –Dijo ella haciendo una mueca graciosa.
Yo no me reí.
-No estoy bromeando Alice. No lo podre resistir, en cuanto huela que hay muchos humanos por aquí, ¡Maldita sea! estoy segura de que no me podré resistir. He permanecido demasiado tiempo sin beber sangre más que de animales, no de gente. Mi fuerza de voluntad se hará pedazos. Debes ayudarme Alice. Por el bien de todos.
Ella se había quedado mirándome, parecía que se compadecía de mí. ¿Quién no me tendría lastima en estos momentos? Su mirada cambio más allá de mi cabeza, estaba demasiado ausente. Concentrada exageradamente en algo. No hacia movimiento alguno, parecía una completa estatua. Mi miedo aumento en progreso.
Alice volvió a la tierra y me miro más preocupada que antes.
-Listo. Has tomado tu decisión. Pero no vas a estar… -Se cayó de repente. Me quede mirándola, esperando a que continuara, ella vacilo. Procesando las palabras que tenía que decirme- Sola. No vas a estar sola Bree. Aun cuando yo no esté a tu lado, estaré contigo. ¿De acuerdo?
Asentí sin creerle ni una sola palabra.
Promesas, palabras, juramentos. Que va, todo se lo lleva el viento.
"Vuelve a casa, escóndete detrás de Fred y actúa como si no supieras nada. Yo estaré ahí mismo, detrás de ti."
Esta vampira, más pequeña que yo y de aspecto más frágil que el mío; Me estaba ocultando algo.
…
Sip! Aquí yo otra vez, espero y les haya gustado el cap y se esperen un poquito para que empiece la mejor parte… No tengo mucho que decir así que espero y comenten.
