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Aparición extraña

¿Habría visto Alice algo tan desagradable que no quería que yo me enterara de ello hasta que me llegara la hora?

-Está bien -Dijo ella más convencida-. Te voy a ayudar. Pero primero tengo que hablar con todos. Tenemos que pensar en lo correcto. Como sacarte de Forks, donde dejarte, ver donde no corres peligro, donde te puedes alimentar bien ¡Dios, tenemos que planear todo y pronto!

Psicópata. Pobre vampira psicópata. Era demasiado alegre, le encantaba andar de un lado para otro, siempre en movimiento. Pero cuando se estresaba… Lo único que a mí se me ocurría correcto era estar bien alejada de ella. Dios no quiera que enloquezca más y que desee desquitar su coraje con inocentes. Como Raoul.

Alice volvió a hablar de repente.

-Tengo curiosidad Bree. ¿Cómo era Diego?

Abrí los ojos como platos en cuanto escuche su nombre. ¿Cuántas veces había hablado de Diego con ellos? ¿Por qué me preguntaba por él? Aun siendo yo vampira, aun siendo una Neófita incluso tal vez más fuerte que Emmett. Me dolía. Dolía escuchar su nombre de otros labios. Como si estuviese vivo.

Y como si hubiera esperanza, Alice hizo que me emocionara ilusionándome con solo preguntarme por él. ¿Y si de verdad estaba vivo?

Imposible. Riley se encargo de matar absolutamente todas mis ilusiones, todas mis esperanzas. Acabo con todo lo que yo alguna vez tuve. Acabo con mi vida, con mi corazón, casi acaba con mi brazo, arraso con todo. Y no solo conmigo. Si no que acabo con las ilusiones de otros veinticinco más. Decepcionante, triste, trágico.

-¿Qué tiene que ver Diego en esto? -Le pregunte fríamente. Nunca debí hablarles de Diego. No, nunca lo hice. Más bien, nunca debí pronunciar a Diego.

-Lo siento -Murmuro Alice -. Es solo que… Sé que lo extrañas, Edward se siente fatal. No lo puede evitar y escucha su nombre en tu mente por lo menos cinco veces en diez minutos. Sé que es difícil Bree. Te prometo que este sufrimiento acabara. Lo he visto.

La mire como si me estuviera haciendo una broma. Pero en su rostro no había más que seriedad. Incluso lo veía en sus ojos. Hablaba completamente enserio. Estaba sonriéndome, pero era una sonrisa para alentarme. Yo ya no podía desconfiar del todo de esta familia vegetariana. Era imposible pensar que me iban a decapitar solo porque si. Se preocupaban por mí como nadie, a excepción de Diego, claro. Con el paso de todo este tiempo -Que en realidad no sabía cuánto había pasado -Me di cuenta de que eran de confiar. Siempre que me miraban así no podía evitarlo y terminaba confiando en ellos, cada día más.

Me rendí a portarme hostil con ella; No lo merecía.

-¿Qué quieres saber de Diego exactamente? No existe final más triste que todo esto -Dije evadiendo su explicación de mi mente. No soportaría ilusionarme pensando que todo iba a cambiar y a mejorar para que después todo se fuera por la borda y me destrozara por completo.

-¿Sabías que Edward abandono a Bella? -Pregunto Alice con expresión ausente ignorando mi pregunta anterior. Yo reaccione un poco: Si es que el la dejo, ¿Cómo se suponía que ya se iban a casar? ¿Hablaban de otra Bella? La mire completamente sorprendida, pero ni siquiera me dejo responder-: Fue hace mucho tiempo, mucho antes de la batalla que creó Victoria contra nosotros. Era su cumpleaños y estaba por abrir ese regalo cuando, de pronto, el papel le cortó el dedo, haciendo que saliera una sola gota de sangre. Jasper no lo pudo resistir ni un segundo y se abalanzo sobre ella. Gracias a la habilidad de Edward pudo leer sus pensamientos y supo un segundo antes lo que pretendía. Edward logro detenerlo, pero empujo tan fuerte a Bella hacia atrás que hizo que se lastimara. Había resistido la gota de sangre, pero después, empecé a oler ese delicioso y apetitoso sabor tan propio de ella y salí huyendo fuera. Fue horrible, y fui yo quien organizo la fiesta y casi obligue a Bella para que asistiera, me sentía fatal por no haber visto nada de lo que se avecinaba. Pero lo hice porque, tú sabes, no siempre tenemos humanos como amigos y que van a cumplir años humanos.

Hizo una pausa, no me miraba pero yo de todos modos asentí, esperando a que continuara. Como ella no siguió hablando yo me vi casi obligada a preguntar:

-¿Qué paso luego? -Intentando mostrar indiferencia y tratando de no sonar ansiosa por saber más.

Dio un respingo y continúo.

-El hecho es que Edward se sintió la peor bestia del mundo entero y días después nos fuimos todos de Forks, dejándola desprotegida, sola y triste. Edward nos hizo prometer que no la molestaríamos y la dejaríamos vivir su vida humana. Y lo hicimos, estuvo libre de los vampiros Cullen hasta ese día que la vi saltando del acantilado. Pensé que Bella había muerto, recuerdo que pensé que si yo fuera humana, en ese momento ya me habría quebrado la cabeza y hubiera llorado unas mil veces por toda la culpabilidad que sentía. Edward estaba demasiado lejos de donde nosotros vivíamos así que no le dije nada. Regrese yo sola a Forks para acompañar a Charlie, el padre de Bella. Pero cuando llegue: ¡Ahí estaba Isabella Swan abrazándome! Sentí un gran alivio, aunque estaba realmente sorprendida. Yo ya daba por hecho que se había suicidado. Después de todo eso, recibí una llamada de Rosalie, comentándome que había hablado con Edward y que le conto de mi visión con Bella. Pero ya era muy tarde porque Rose le dijo a Edward que Bella había muerto. Yo le aclare todo a Rosalie, pero Edward había llamado minutos antes a la casa de Bella, cuando ella estaba charlando con Jacob, uno de los lobos.

Recordé que el día de la lucha, Carlisle les había mencionado algo sobre ese tal Jacob a los lobos. Al parecer andaba por donde quería.

Alice continúo bastante entusiasta por contarme.

-El chico respondió el teléfono y cuando Edward le pregunto por Charlie, Jacob le anuncio que se encontraba en el funeral, ¡Pero estaba en el funeral de un viejo amigo del padre de Bella! Que por casualidad había fallecido justo en esos días. Edward malinterpreto todo y se fue directo a Italia, para que los Vulturis acabaran con él. No quería vivir en un mundo donde no viviera Bella. Bella y yo también fuimos a Italia para rescatar a Edward, lo rescatamos y los Vulturis por poco se comían a Bella, pero todo se relajo cuando se aclaro el asunto y volvimos a casa.

-¿Cómo iban a acabar a Edward? -Pregunte intrigada por saber la respuesta.

-Edward se expondría a la luz del sol, para que los vampiros que lo vieran, lo acabaran antes de que cualquier humano se diera cuenta. Pero Bella llego justo en el segundo exacto antes de que los Vulturis se abalanzaran sobre él.

Debo admitir que me sorprendí un poco. Es decir; No todos los días una humana conoce un vampiro y va a rescatarlo de otros vampiros, eso no sucedía seguido en nuestro mundo.

-Una muy buena historia -Admití.

Alice asintió.

-Y es real. Y sufrieron. Y en ese momento también pensaron que no tendrían un final feliz. Y ahora están a punto de casarse. Las cosas cambian Bree. ¿Pero sabes qué? Siento que esto no es el final feliz de Edward y Bella. Les falta algo más… Esto es un pedazo de su felicidad.

Tres segundos después, caí en la cuenta de a donde quería ir a llegar. Yo ya no era una niña, lo parecía, pero no lo era. No me permitiría esperanzarme de nuevo con nada.

Ni nadie.

Si en mi destino estaba volverme a enamorar, ya tenía por seguro que eso no sería pronto. Tal vez en un milenio, si es que no me mataban antes, o si es que no me mataba yo misma. Pero no ahora, yo era lo suficientemente fuerte para bloquear todos mis sentimientos. Tal vez mi fuerza de neófita no me ayudara en absoluto, pero este tipo de fuerza era diferente. Nunca en mi vida había sentido lo que sea que llegue a sentir por mi compañero Diego, a lo mejor simplemente fue cariño, pero ni siquiera en mi vida humana me encariñe con nadie así, o al menos no lo recordaba.

Era sorprendente que desde aquella vez que le platique a Diego mi vida humana, yo sentía como si hubieran pasado tres años desde mi transformación en lugar de tres meses, lo sentía todo tan lejano. A mí no padre no le guarde rencor, pero tampoco aprecie su forma de ser, comprendí que él tenía problemas con el mismo, no sabía controlar su fuerte carácter y mi mama siempre pagaba por todo eso. Ella nunca tuvo la culpa, así que decidió marcharse y hacer su vida, empezar desde cero, como si nunca hubiera tenido una hija, y a pesar de todo; Tampoco le guarde rencor. En cierto modo yo habría hecho lo mismo en su situación, pero si yo hubiera sido ella, me hubiera llevado a mi hija conmigo. A ninguno de ellos les guarde rencor, ni los aprecie. Y mucho menos me encariñe.

La noche que conocí a Riley, casi pierdo la cabeza por él. Pensé que se preocupaba por mi salud, se mostro tan amable aquel día, era tan guapo, no pude evitar sentirme atraída por él, y estuve dispuesta mentalmente a darle lo que yo pensaba que él quería. Pero el sentimiento no duro por mucho, porque poco rato después de haber comido aquella hamburguesa, termine ahogándome con mi propio dolor, retorciéndome, quemándome y no precisamente de placer, como yo había pensado al principio. Para ese entonces Riley ya no era el mismo chico atento, amable y adorable. Eran como dos personas. Al final era ese vampiro que tenía la cabeza llena de órdenes, de reclamos y de mentiras. Era mi jefe. El me ordenaba lo que tenía que hacer y yo lo hacía por puro instinto se sobrevivencia. Así funcionaban las cosas en aquel lugar.

Alice carraspeo disimuladamente y volví de nuevo a la tierra.

-¿Siempre te metes en tu mundo verdad Bree? Estoy segura de que ni siquiera escuchaste realmente la linda historia de Edward y Bella. Bueno, te la platicare de nuevo. En el cumpleaños de Bella…

¡Oh por Dios santo! ¡No otra vez!

-Alice te escuche muy bien -Argumente interrumpiéndola-. Y se perfectamente que es lo que intentas decirme, pero créeme, esa vida feliz nunca ha sido creada para mí. Así que te agradecería mucho que dejaras de abrir ese agujero en mi estúpido corazón negro y muerto ¿De acuerdo?

La vampira con aspecto de duende me miro si habla. Después cerró la boca y sonrió, en su sonrisa demostraba que acababa de comprobar algo, algo que si yo de verdad quería seguir bloqueando, era mejor no preguntarle.

Pero ella no tardo en decírmelo.

-En verdad lo extrañas Bree -Susurro sorprendida, mirándome penetrantemente.

Muy bien, ya había cruzado la línea límite. Esa boca suya debería aprender a callarse de vez en cuando.

No se merecía esto, pero tampoco tenía por qué hacerme esto.

-¿Qué? -Le replique-, ¡Tú que vas a saber de eso!

Ella ni siquiera se ofendió por mi repentino comentario. Seguía sonriendo.

-Lo sé porque Edward estaba así, lo sé porque cuando nos marchamos de Forks y miraba el futuro de Edward en mi mente estaba igual que tu ahora, con esa misma expresión de anhelo. ¿Sabes qué? Tienes razón Bree, lo más correcto es que huyas de este lugar. Sera por tu propia seguridad. Vamos a hablar con los demás.

Pero aun había un tema del cual no había hablado con Alice. Y no es que lo hubiera olvidado ya, simplemente no había llegado el momento.

-Espera -Le dije mientras esta se incorporaba para salir del lugar.

-¿Que pasa Bree? Aun no llegan los humanos, ni siquiera Bella, iré por ella hasta en unas horas.

-No, no es eso Alice. Quiero preguntarte algo.

-¿Qué es? -Pregunto ella con interés.

-¿Qué pasa con mi "Don"? ¿En verdad existe?

Me miro divertida.

-No -Admitió ella con una sonrisa. ¿Acaso sonreía porque yo no tenía un Don? No pude evitar desilusionarme-. No existe, pero pronto existirá. Ahora vamos con todos, no hay más tiempo que perder.

Y no hizo falta preguntarle para darme cuenta de que no me iba a hablar más del tema. Vaya niña psíquica esta. Eso quería decir que yo lo tenía que descubrir por mi cuenta, y si no lo descubría pronto…

Regreso a mí una cólera que no había sentido desde hacía ya un tiempo, ¿Cómo se supone que voy a encontrar mi Don? ¿Y cómo es? ¿Cómo se siente? ¿Eso te hace diferente a los demás vampiros?

-Aunque debo admitir… -Comenzó a decir Alice. Yo reí mentalmente triunfante, no se resistiría a contármelo todo-. Que me sorprende que tu Don no apareciera en cuanto te transformaron, la gente que yo conozco tienen todos sus Dones después del cambio, tal vez algo mas cambiara en ti.

Mi sonrisa mental desapareció. ¿Eso era todo? ¿No pensaba decirme más que una de sus teorías sorprendentes?

No le conteste nada por el repentino disgusto. No me parecía justo que ella supiera más sobre mí que yo misma. Me incorpore para salir por la puerta color blanca y así salir a hablar con los Cullen sobre mi escape, Alice sería capaz de convencerlos y Edward, con tal de mantener a salvo a Bella, no le importaría que yo me fuera. Todo sería fácil.

Alice se me adelanto con paso veloz y pronto se perdió de mi vista, yo caminaba a paso humano, no tenía ninguna prisa por llegar con aquellos vampiros cien veces más viejos que yo.

Estaba a punto de llegar a la inmensa y lujosa sala, cuando un apetitoso aroma dulce se atraganto en mi garganta. Me pare en seco y olfatee por todo mí alrededor, sin mover más que un poco la cabeza tensamente para captar el olor. Solté un fuerte gruñido de satisfacción; de deseo, de sed. La humana ya estaba aquí, y yo no tenía fuerza ni voluntad para detenerme…

Mis piernas se empezaron a encaminar a la habitación de donde provenía ese maldito olor, el cual era mi perdición. Era obvio que era la más fuerte de todos los vampiros presentes en la casa, y con un poco de suerte, algunos tal vez estuvieran ausentes, así que mientras alguno de ellos intentara abalanzarse sobre mí, yo ya estaría a lado de la humana y entonces acabaría con ella en un solo segundo, o tal vez dos. No me tomaría mucho tiempo. Además sería sumamente fácil y ella ni lo sentiría.

Pero me volví a parar en seco al tener un segundo pensamiento bastante raro en esta situación de caza, aun tenía una parte de coherencia en mi cabeza, lo cual quería decir que mi cerebro todavía no se desconectaba del todo.

¿Qué pasaría después? Era más que obvio que ninguno me dejaría viva después de ese ataque. Lo más posible era que incluso no me acercara a ella ni un solo metro. Además hoy era la boda. Su gran día feliz. Y recapacitando aun más, lo más probable sería que muriera en el intento, toda la familia estaría cubriendo a Bella, mientras uno solo de ellos me arrancaría la cabeza de un tirón.

Muchos dicen que es mejor morir en el intento, pero este no era el caso. No para mí.

Alice estuvo a mi lado con los ojos como platos, un poco asustada. Después miro por encima de mí, así que supuse que estaba teniendo otra de sus visiones. Yo aun estaba demasiado tensa, no me movía y en cuanto pensé lo razonable deje de respirar, no estaba en mis planes morir ahora mismo. Tenía algo que practicar antes.

Alice por fin hablo, aliviada.

-Por un segundo te vi toda destrozada Bree, ¿Qué fue lo que pensabas hacer?

No respondí. No necesitaba dentro de mi cuerpo ningún olor dulce, no necesitaba esa ostentosa y caliente sangre… Me tense aun mas, mirando de reojo a Alice.

-Relájate -Susurro ella-. Bella no está aquí, su olor esta por toda la casa porque Edward esta todo el día con ella. Pero ella aun debe de estar dormida, no te preocupes Bree, debes relajarte. Además ya tomaste la decisión de no hacer nada malo hoy, eso es un buen comienzo.

Fue cuando me digne a mirar por la gran ventana de vidrio transparente que había en el pasillo, cuando me di cuenta de que tenía razón, aun ni siquiera había amanecido. El simple instinto de cazar me cegó de ver que era imposible que la humana estuviera en esta casa a esta hora. Entonces me relaje, dejando que de nuevo el olor se quedaba en mi garganta, lo saboree como si hubiera acabado de beber su sangre.

-Nos están esperando en el comedor, vamos -Dijo ya más animada cuando vio que relaje mi postura, como ella me lo había pedido.

Me encamine, pretendiendo ir detrás de ella. Pero ella señalo con su mano hacia delante, incitándome a ir primero. Después de poner los ojos en blanco, camine con velocidad, como debí haberlo hecho desde el principio, llegue en menos de un segundo al comedor, nunca había entrado en este lugar, pero ni siquiera me moleste en recorrerlo con la mirada. Esos lujos ya no me interesaban.

Todos estaban patéticamente sentados, esperando por Alice y por mí. Alice llego a su lugar y se sentó a lado de Carlisle, lista para hablar, pero cerró la boca al notar que yo no tomaba asiento. Volví a poner los ojos en blanco a tiempo que me sentaba, lejos de toda esa familia un poco más raros que yo.

Ni siquiera mire alrededor cuando me di cuenta de que se veían menos de 7 vampiros. A lo mejor era Edward que se había quedado con Bella.

Agache mas la cabeza tratando de no hacer tanto espacio.

-¿Entonces qué opinan? Supongo que ya se pusieron al corriente -Dijo Alice a toda su familia.

-Es lo correcto, no debemos poner el peligro a los humanos -Dijo una voz amable, la cual la localice como la de Esme.

-Definitivamente -Secundo Carlisle.

-Yo no pienso poner a Bella y a sus amigos en peligro en absoluto -Anuncio Edward, sorprendiéndome al escuchar su voz después de mucho tiempo, después de aquel día en que me salvo la vida.

-Yo conozco lugares apropiados para ella, tal vez sería seguro que se quedara en una de las casas que Emmett y yo comprarnos para irnos por separado. Además ahí no corre demasiado peligro como de costumbre.

La voz de Edward me había sorprendido con anterioridad, pero escuchar a Rosalie, la vampira rubia y hermosa decir eso, era más que sorprendente.

La mire como una boba por escasos segundos, pero ella ni siquiera lo noto.

-Entonces creo que está decidido -Afirmo Alice con entusiasmo. Mirándome a mí con una sonrisa-. Es todo, yo me encargare del resto. Pueden irse ya.

En medio segundo desaparecieron todos los vampiros del comedor, menos Alice. Me miro como si fuera una tonta que no había entendido nada.

-¿Qué? - Le recrimine mirándola desconcertada.

-Cuando dije "Pueden irse ya" me refería a que también tú te fueras.

Yo me iba a quedar a discutir con ella por haberme corrido de manera tan… Formal. Pero la verdad es que no tenía demasiado humor para eso. Así que solo asentí y salí rumbo fuera, pretendiendo tomar solo un poco de aire.

Cuando salí de la casa instantáneamente me lamente por haber sido tan tonta todo este tiempo que estuve encerrada en aquel sótano oscuro y horrible, cuando en realidad, podía pasear todo el día alrededor de la enorme casa, disfrutar del ruido del rio, ver mi piel a la luz del sol…

Me senté en las escaleras junto a la entrada, respirando el aire limpio, la casa ya estaba bastante preñada con el olor de Bella. Aquí no; aquí todo se lo llevaba el viento.

Me negué a seguir castigándome por todo lo que sucedió días o semanas atrás, o al menos por ahora. Necesitaba tener la cabeza bien fría de ahora en adelante, necesitaba cuidar más que nunca mis movimientos. Ahora no solo estaría vigilada por los Cullen, si no que posiblemente por los Vulturis y, de paso, por los lobos…

Escuche un ruido proveniente de las plantas que estaban al otro lado del río. A pesar de que mi vista era extraordinaria, ahora era realmente difícil ver qué era lo que estaba allá. Solo distinguí una figura alta. Con un solo movimiento me puse en pie y me dirigí hacia allí, preparada para enfrentarme a lo que fuera. Tal vez simplemente seria un desgraciado humano, espiando por la misteriosa casa de los Cullen -Si algo había escuchado de lo mucho que me platicaba Alice, era que todo el pueblo los miraba con miedo, los Cullen eran los misteriosos de este lugar- Esa figura se encontraba detrás de todos los arbustos, yo alcanzaba a distinguir su figura por la sombra de la luna, la cual la atraía hacia mí. Pero no distinguía nada más. Sentía su penetrante mirada en mí, y estuve a punto de vacilar en cruzar el río para acercarme a lo que sea que fuera.

Pero de repente logre mirar sus grandes ojos, y me eche para atrás espantada, como si hubiera visto al mismísimo Riley reencarnado. La figura misteriosa soltó un fuerte gruñido dirigiéndose a mí, pero luego se echo a correr por detrás de él, moviéndose ligeramente. Me prepare físicamente para cruzar por el rio, dispuesta a seguirlo, pero fui detenida bruscamente por una voz a mis espaldas.

-¡Bree! Vuelve aquí, necesitamos hablar de tu nuevo hogar. No tenemos mucho tiempo.

Y si no fuera porque es Rosalie la que me habla con ese tono tan amable, me hubiera largado detrás de esa criatura desconocida.

No, no era una criatura desconocida; Era un vampiro más.

Sus ojos infinitamente rojos lo delataron.

Hola chicas!

¿Quién creen que era ese vampiro?

Como se les hizo el capitulo?

Q teorías tienen? Se aceptan todo tipo de opiniones, que piensan ustedes acerca del fic?

Bueno, nos vemos luego, dejen sus comentarios!