Disclaimer: los personajes no me pertenecen son de las maravillosas autoras J.K Rowling y Stephenie Meyer

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Presentaciones

Dos personas con capas negras se quedaron quietas viéndose fijamente, con las varitas apuntando a cada uno. Luego una de ellas emprendió la marcha sin guardar la varita aun; la segunda lo siguió de cerca tomando con más fuerza algo en su mano izquierda aparte de la varita. Sus pasos resonaban por la pequeña calle. Sus respiraciones se aceleraban con cada paso. Dieron vuelta y entraron en un callejón.

-No creí que vinieras Dolov.- dijo el que iba adelante.

-Fue por que Narcisa le pidió a Bellatrix que te siguiera hasta aquí Lucius.- Dolov tomo del brazo de Lucius a mitad del callejón. – Hasta el Señor Tenebroso sabía que era muy peligroso. ¿Por que quieres pedirles ayuda?

-El Señor Tenebroso quería su ayuda, ¿por que no pedirles algo que ni el tuvo el valor de hacer?

Lucius se soltó de la mano de Dolov y siguió caminando hasta el final del callejón. Dio la media vuelta y vio la mirada del otro. Sonrió y giro en si hasta desaparecer. Dolov suspiro una vez y siguió a Lucius en un viaje que talvez resultaría fatal.

Cuando Dolov volvió a abrir los ojos se encontraba en una plaza, rodeada de casas, frente a el un gran reloj relucía a la luz de la luna. Un segundo después dio las 12:00; las campanadas resonaron por todos lados. Ambos dieron un pequeño salto. Pronto capas de todas las tonalidades de negro comenzaron a salir de las calles, dejando a ambos magos rodeados. Las figuras más cercanas eran de capas casi negras. Una de menor altura que otras dio un paso al frente examinando a los nuevos visitantes. Se quito la capucha y un rostro de ángel quedo iluminado por la luz de la luna, sus ojos eran de un rojo carmesí, hermoso aunque a la vez aterrador. Dolov tomo con más fuerza la varita, mientras Lucius mostraba su típica sonrisa. La chica también mostró una sonrisa y miro las manos de aquellos entes. De pronto dio la vuelta y quedo junto a su amo lo tomo de la mano y el vio todo lo que ella pensaba y recordaba de el ultimo ser con esos poderes que los visitó.

-Creí que su amo no quería nuestra ayuda a menos que… - la figura que estaba al lado de la pequeña hablaba con una voz hipnotizante a su modo.- su plan haya fallado y ahora necesiten ayuda.

-Señores- dijo Lucius con tono adulador- yo se que a mi amo le hubiera encantado tenerlos al lado, criaturas tan poderosas como el no se encuentran todos los días. Creo que saben que era lo que el quería, volver a poner a los magos frente a esos muggles. Al parecer el mismo que ustedes quieren. Imagínense poder salir a la hora que quieran, ustedes gobernando junto con los magos. Yo ofrezco un trato algo que a lo que no pueden decir no.

-Aro- la voz de otra de las personas con capucha resonó- este no es el lugar para hablar de esto.

Luego tomo la mano de Aro, el vampiro vio lo que Cayo creía, podía ser una buena idea y después podían traicionar a los magos y ellos tomar el control. Aro sabía que Cayo tenía razón, que no era buena idea hablar ahí, además su plan era maravilloso. Tan solo un poco burdo. Aro comenzó a caminar sin detenerse, toda la guardia lo seguía y al final los dos magos. Esa noche comenzaría la guerra tanto para magos como para vampiros y nadie sabía como terminaría.

La pequeña despertó, todo le parecía un sueño, una pesadilla, tal vez lo fuera un mal sueño y ahora que estaba despierta vería a sus padres delante de ella con su hermano. Pero no fue así, lo primero que vio fue unos ojos dorados en una cara poco conocida. Era un chico musculoso más parecido a un oso que a otra cosa, su cabello era negro rizado y tenía cara de inocencia. La pequeña Lucy se levanto algo asustada, no conocía a aquella persona, ni sabía donde estaba. Todo el cuarto era desconocido para ella, era un cuarto espacioso de colores claros. Entonces no había sido un sueño, todo era real. Una lágrima escapo por sus ojos y el chico borró toda sonrisa, el solo quería sorprenderla y ahora estaba llorando. Se levanto y trato de abrazarla.

-Pequeña no pasa nada, lamento si te asuste.- ella aun lloraba, pero lo miro con cara de desconcierto.

-Carlisle- era al único que quería ver- ¿D… donde esta?

-Aquí pequeña- dijo una voz mientras bajaba por la escalera Carlisle.

Ella solo levanto las manos, aun estaba asustada pero ver a Carlisle la tranquilizaba. El doctor la cargo sin problema y ella lo abrazó. Volvió a mirar a aquel oso, en verdad parecía un gran niño. Eso la hizo reír, ambos la vieron extrañados. Ella aun no sabia lo que sucedía en verdad, ¿Y si estuviera soñando aun? ¿Si todo era parte de un gran sueño? Eso era lo que pensaba la pequeña aun abrazada a Carlisle.

-Lo lamento pequeña- esa era otra voz diferente a la de ellos dos- Pero es real.

-¿Qué quieres decir Edward? –Pregunto Carlisle

El chico de cabello broncíneo bajo las escaleras, sus ojos eran del mismo color que de los otros dos. Los tres eran sumamente guapos y aunque no eran muy parecidos el color de la piel y ojos decía que eran familia o por lo menos así lo interpreto la pequeña. Tenía los ojos abiertos como platos, los tres empezaron a reírse de su gesto. Ella se unió a sus risas.

-Mira Lucy ellos- dijo señalando a ambos chicos- son mis hijos- el es Edward- señalo al chico de cabello broncíneo- y el es Emmett- el gran oso sonrió.- mis otros hijos seguramente estarán por ahí en algún lugar…

-Alice se llevo a Rose, Jasper y Esme de compras, logramos escapar de la furia de la pixie- Emmett le guiño un ojo a la pequeña- tuvo el pretexto de que ella llegaría y no tenia ropa ni un cuarto.

-Pero…- la pequeña hablo por fin- ya tengo ropa- busco su maleta.

La risa de Emmett resonó por toda la casa, miro su pequeña maleta y volvió a reír. Edward puso cara de pocos amigos y miro a su padre. Carlisle miraba negando con la cabeza a Emmett mientras se reía. Pasó Edward a su lado y le dio su mano a la pequeña que aun seguía abrazada al doctor.

-No le hagas caso es un niño aun- miro a Emmett que dejo de reírse- Mis hermanas no son tan malas.

En sus ojos el dorado era líquido un dorado hermoso. Ella estiro los brazos hacia el cuello de el. Y el Con mucho cuidado la cargo. El tacto con su piel también era frío, pero a ella no le importaba. Se recargo sobre el y cerro los ojos, no estaba cansada, había dormido lo suficiente.

Parecía que había pasado mucho tiempo ya desde que se había quedado ahí sobre Edward, se escucho un auto y luego la ráfaga de aire rio que entro fue suficiente. Eso la hizo abrir los ojos un poco asustada.

-Oh ya esta despierta esa era la voz de una chica, resonaba como campanillas en el aire.- giro la cabeza y la miro, era como un duendecillo o una bailarina de ballet. La miro a los ojos y sonrió- hola pequeña mi nombre es Alice. – La chica bailaba de un lado a otro, Lucy la veía emocionada.

-Alice, tranquila por favor, asustaras a la niña.- la voz venia de una chica mayor y era totalmente lo opuesto a Alice, era esbelta, rubia y parecía una modelo, más bien parecía una Veela o… ¿era aun más hermosa? Se acerco a la pequeña con ojos relucientes- hola pequeña, soy Rosalie, me puedes decir Rose.

-Jasper entra por favor- Alice trataba de hacer entrar a alguien.

-Tranquilo Jasper - dijo Carlisle, tenía que ver que pasaría con ese hijo suyo, el más reciente al que más le costaba trabajo abstenerse a la sangre.

El siguiente vampiro en entrar fue uno de cabello un poco largo, color miel. Le daba miedo de cierta manera pero me miro con ojos curiosos. Un segundo después mi miedo desapareció y aunque no lo quisiera fue remplazado con tranquilidad.

-Si Jasper es por eso que puede vivir con nosotros- todos miramos a Edward- si ella es maga es por eso… supongo

-¿Maga?- a Emmett le brillaron los ojos.

-Si maga- dijo Carlisle- después hablaremos del tema creo que Lucy tiene que instalarse en su cuarto.

-¿Carlisle? – esa voz ¿por que le recordaba a la de su madre si no se parecía? En eso entro una señora con cara en forma de corazón, su pelo era de un color caramelo hermoso. Algo que sentía crecía en su interior no sabia exactamente que… Pero Jasper y Edward si lo sabían, uno sentía el amor que le tenia a Esme desde que entró, y el otro leía todo pensamiento, el pensamiento de Lily potter y Esme juntas cada una con apariencia parecida pero diferente a la vez.

Una lágrima se asomo por los ojos de la niña, y cayó al suelo. Esme por puro instinto la tomo y la cargo calmándola. Ella se sintió protegida y los miro de nuevo a todos, su familia había estado protegida por años, y era pequeña, sus padres se habían esmerado tanto en formarla y vio que ellos también, debían de haber pasado años, siglos, eran hermosos perfectos, la familia perfecta que amaba a una pequeña humana. Esme subió las escaleras y dejo ver un pequeño cuarto morado claro, con una alfombra del mismo color pero mas fuerte. Había juguetes por todos lados y una pequeña pijama sobre la camita. Se la puso y volvió a dormir, no sabia si en verdad estaba cansada, pero por todo lo sucedido cerró los ojos y se aparto de ese mundo a otro donde todo era mejor.

Esme bajo con una nueva sensación, como si el bebe que había perdido ahora estuviera arriba durmiendo, miro a sus hijos, con una sonrisa en la cara ahora si la familia que siempre habían querido estaba completa. Arriba en los labios de Lucy había una sonrisa dibujada sin saber que depararía el futuro pero ahora tenia una familia que la quería.

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Chicos lamento haber tardado tanto, tuve muchos problemas y no había podido seguir con las historias pero ya me aplicare y las continuare. Prometo no dejarla abandonada :D