Disclaimer: los personajes no son míos son de la maravillosa Stephenie Meyer y J.K Rowling.

Lamento si tarde mucho pero aquí esta. Otro capi espero les guste.

Hogwarts

La pequeña miró para todos lados. Buscaba un andén en particular, el andén 9 y ¾, le habían dicho exactamente donde estaría, su familia la acompañaban mirando a la gente con una amable sonrisa. Pasados los segundos encontraron el andén, bueno no exactamente, sin embrago miraron una columna entre el numero 9 y el 10, sus hermanos la vieron preocupados, pero siguieron a la niña que corría directo a la columna y la traspaso, todos ellos entraron igual, pasando la pared había otro anden, justo el que buscaban.

La niña fue directo al tren y dejo sus cosas. Luego regreso al lado de su familia, faltaba poco para que dieran las once. Los miro y miro a los demás chicos, ya empezaban a subir, los miro por última vez y los abrazo. Luego sonrió y camino directo al tren. En los pasillos los chicos platicaban entre si y jugaban. Ella siguió su camino hasta que encontró un lugar donde sentarse, no había nadie seria perfecto para ella.

-Hola…- era una voz masculina, era un chico de su mismo grado. Era alto, de cabello rubio, sus ojos eran azules.

-Hola- susurro Lucy, sonrojándose y bajo la mirada.

-Disculpa si molesto, pero todo lo demás esta lleno y no hay donde me pueda sentar. Crees que sea posible…- miro al lado de Lucy que estaba vacío.

-Adelante pasa.- Jamás le había pasado eso. Y este chico lo veía y sentía como su corazón se aceleraba.

El chico pasó y se sentó enfrente de ella mirándola. El tren comenzó a moverse y el no le quitaba la vista de encima a la chica. El movimiento del tren era demasiado lento, demasiado suave y mas para alguien que sabe lo que significa ir a espaldas de un vampiro a toda velocidad. Lucy se dio cuenta de la mirada del chico sobre ella. Volteo a mirarlo y ambos apartaron la mirada al encontrarse con sus ojos, ella miro por el espejo, ya estaban un poco lejos de la estación y lo que vio le alegro el día. Sus hermanos, corrían a la misma velocidad que el tren a veces se adelantaban y se quedaban ahí viéndola pasar. Su sonrisa se ensancho verlos era lo mejor que le podía pasar. Pero de pronto el sol comenzó a brillar en todo su esplendor. Y fue entonces cuando sus hermanos tuvieron que esconderse. Ella no sabia si seguían allí a no así que volvió a mirar para el compartimiento, donde estaba el chico mirando la dirección donde habían desaparecido sus hermanos. Todo color se fue de la cara de la niña, ¿Y si los había visto? El la miro sonriendo.

-Cual es tu nombre- dijo haciendo una platica casual.

-Lucia Cullen- dijo. –Lo miro- ¿Y tu?

-Yo, mi nombre es Ethan. Dime eres mitad mago… o ¿algo así?

-No ambos padres eran muggles- estaba mas asustada por creer que el ya sabia la verdad.

-Oh creí que… nada no importa- miro d nuevo por la ventana.

El camino estuvo en silencio, sus hermanos seguramente se habían quedado muy atrás. Y ahora se adentraba cada vez más en un territorio totalmente desconocido. Pero el chico que estaba enfrente de ella, la hacia sentirse cómoda. Lo miró de nuevo, esos ojos azules, se sonrojo otra vez. El se levanto y la miro.

-¿No vienes?

-A donde

-Tenemos que cambiarnos- dijo con una sonrisa.

Ella salio siguiendo a las demás chicas que traían las túnicas en la mano. Unos minutos después llego cambiada a su compartimiento donde estaba el chico esperándola.

No tardaron en llegar a la estación donde alguien gritaba a los de primer grado. Ambos chicos corrieron hacia allá y vieron a alguien más que enorme frente a ellos. En verdad era alguien enorme, ¡gigante! Cuando todos estuvieron reunidos los llevo en dirección al lago. Partieron de ahí al castillo. El chico No se separo de ella en ningún momento. Había algo ahí cerca que ella podía sentir, algo que la hacia sentir insegura y observada. Llegaron al gran castillo donde esperaron a alguien. Bajo una maestra y los guió a el gran comedor. Los demás estudiantes ya estaban en sus respectivos lugares mirando a los chicos nuevos.

Uno a uno los pasaron a el pequeño banco y le ponían un viejo sombrero.

-¿Samantha?- dijo la maestra.

Una pequeña cabeza de pelo castaño mal peinado sobresalió de las otras, llevaba unos lentes enormes de fondo de botella, el uniforme le quedaba grande. Trato de salir de los pocos que quedaban y cayo de bruces, todos los demás comenzaron a reír excepto dos pequeños, Lucy se agacho, mientras Ethan la ayudaba a levantar.

-¿Estas bien? – dijo Lucy preocupada.

-Si estoy bien tan solo me tropecé- dijo volviendo a caminar hacia el sombrero.

-Gryffindor!- grito y le aplaudieron en esa mesa. La chica se fue sin más.

-¿Lucia Cullen?- su sonrisa se apago y camino mirando a Ethan. El sombrero cayó sobre su cabeza.

-Mmmm a ¿quien quieres engañar chiquilla? – La pequeña se sorprendió- sabemos lo que pasara y ambos tenemos en cuenta que Slytherin seria la mejor opción.

-Por favor- susurró la pequeña- por favor todo menos eso.

-Tienes una mente brillante, excepcional para Ravenclaw pero podrías ser una gran Hufflepuff y ni se diga d Slytherin o Gryffindor. Pero no puedes estar en todas.

-Tan solo elige una y ya- Lucy refunfuño entre dientes.

-Gryffidor!

Se relajo y bajo del banco para dar paso a dos chicos más y luego a Ethan que rápidamente llego a Gryffindor. Se sentaron juntos incluyendo a Samantha juntos en tal extensión de mesa. Sirvieron el gran banquete y después los mandaron a dormir, el prefecto de esa época los llevo hasta el retrato de la señora gorda.

-Tarta de chocolate- dijo el prefecto y el cuadro los dejo entrar.

Les dijo la dirección de los cuartos y todos corrieron dentro. Lucy encontró sus cosas junto a la cama de Samantha. Por lo menos hablaría con alguien. Se puso el pijama y entro en las cobijas cerrando los ojos.

Esta vez corría por una gran calle desierta, como si su vida dependiera de ello. Enfrente una casa donde había una familia. Un chico de 6 años y sus padres y su hermano, supuso Lucy, mandaban a hacer todo al chico. No podía verle la cara al pequeño y eso la desesperaba y justo cuando el voltearía, ella caía al vació y quedaba en su antigua casa vieja sin nadie, veía como atacaban a su madre y la mataban frente a ella. Y justo cuando a su hermano lo asesinaría y el rayo de luz le dio a ella despertó.