Amo que me odies
*Odio que me ames*
Cap. 5: Situaciones.
Suelo ser flexible. En serio que lo hago… pero cuando mi hermano se pone en sus planes de "Ya vámonos, Carly… Ya compramos el tocino" puedo llegar a enojarme un poco…
—¡Spencer! ¡Ya te dije que no nos vamos de aquí porque yo lo digo! ¡¿ENTIENDES?! —Cambio mi expresión rápidamente—. Ya sabes… No he ido a ver las tiendas —Súper sonrisa al puro estilo Carly Shane.
—Pero, Carly… Ya hemos estado aquí por más de dos horas, ¡mira! —Me reclama—. ¡Ya se enfrió el tocino! —Blandea la bolsa ante mí, con cara de pobre niño que se quedó sin su juguete—. ¿Ahora qué haremos?
—Nada, tú que no te lo comiste antes… Pero yo me quedo aquí, por lo menos hasta que encuentre un bolso lo suficientemente decente…. —Decía mientras me paseaba por los mostradores del centro comercial—. Tengo que encontrar uno nuevo, ¡el que tengo ya está viejo!
—Tiene cuatro días.
—¿Y no comprendes? ¡Es súper viejo! Necesito uno nuevo, mira… ¿Ése te gusta? —Pregunté mientras señalaba un bolso hermoso de cuentas doradas.
No iba a regresar en un rato… Necesito dejar a Sam y a Freddie el suficiente tiempo a solas… Sería demasiado bochornoso para los tres que llegáramos en el justo momento en el que no debemos de llegar. Tampoco digo que espero que pase algo maravillosamente fenomenal… O algo malo…, no, no. Yo sólo espero lo mejor para mis amigos.
Entro al local donde vi aquel bolso. Suspiro al verlo, no es lo suficientemente bueno… Comienzo a caminar alrededor en busca de algo interesante y escucho que a mi hermano lo detienen en la entrada.
—Lo sentimos señor, pero perros y comida no pueden entrar en este local… —Dijo la chica que se encontraba más cerca de la puerta. Luego se volteó hacia donde me encontraba y murmuró más para ella que para mí—. Odio esa cláusula…
—Spencer, espérame afuera… A lo mejor y encuentras una tienda donde dejen entrar comida y perros —Sonrío, mientras mis manos rebuscan entre un enorme bolso lleno de bolsos. Qué originales son los canadienses…
Camino más adelante y encuentro más cosas interesantes. Bueno, al menos sé algo: que en ésta tienda no me aburriré para nada.
Después de casi otra media hora de observar, tocar, oler y hasta probar varios de los bolsos y otras cosas de ahí, decidí que no necesitaba un bolso… ¡casi ni los uso! Además, sería tedioso que en iCarly hable de las compras de bolsos… No, no… ¡Aburrido!
Así que decido salir, dándole las gracias a la chica esa de la puerta y me encuentro a Spencer comiendo un helado con su tocino. Se encontraba sentado en una banca, entonces me le uní.
—¿Rico? —Pregunté, aunque me diera asco el sólo ver cómo untaba helado en los pedazos de tocino.
—Mucho. —Me contesta—. No tienes una idea de lo raros que son los canadienses… ¡Ellos fueron los que me sugirieron hacer esto al ver que tenía tocino frío! Son geniales los chicos —Me sonrió mientras se metía un tocino entero (untado al cien por ciento de helado) en la boca.
—Espero que tengas más helado.
—Claro. ¿Cómo crees que no te compraría helado?
—¡Oh, genial! ¡Muchas gracias! —Lo abrazo rápidamente y tomo mi helado…
—Pero con una condición: tienes que untarle un poco a tu tocino.
—Yo no tengo tocino… Sólo compraste para ti —Sonrió aún más.
—¿Cómo crees que no te iba a dejar un tocino especializado para mi hermanita hermosa? No, no… —Me tendió uno sacado de su bolsa—. Anda, prueba.
Me muerdo los labios. Ya qué…
Agarro el tocino que tenía en su mano. Respiro profundamente y lo unto sobre el helado… Entonces, con mucho esfuerzo, lo acerco a mi boca y lo pruebo.
—¿Y? ¿No te dije que sabía genial? —Me pregunta Spencer, expectante.
—No lo niego… No sabe tan mal después de todo… —Admito.
—¡Genial! —Grita Spencer y me abraza—. Ya sabía yo que mi hermanita era normal…
—¿Ya quieres regresar a casa, verdad?
—Sí… Y mucho. ¡Necesito contarle a Calceto esto!
—¿Y cómo esperas que lo pruebe con tocino canadiense si ya te lo comiste todo?
—Oh… Buen punto. ¡A comprar más tocino! Y así de paso nos llevamos más a la casa… Me aseguraré de que Sam no se lo coma todo… O no, da igual.
¡Rayos! Casi me olvidaba de ellos… Cierto, no lo hice. Nunca se me pasa nada…
—Carly… ¿Recuerdas ésa vez que se te pasó el camión? Acabo de recordarlo…
Bueno, nada excepto los camiones.
N/a: Lo siento, lo siento!! De veras lo siento!! Por no actualizar en todo este tiempo y por solo poner ésto u_u Pero la buena parte es que ya actualicé, no? XD Trataré de continuar lo más pronto posible, gracias a todos los que dejaron reviews en el cap pasado, espero poder responder éstos ^^ Besos, y hasta la próxima! (:
