Amo que me odies
*Odio que me ames*


Cap. 8: Hora de hablar


Realmente no la entiendo.

No es como si intentara entenderla, porque siempre me anda golpeando y maltratando y bueno… yo tengo un límite, ¿saben? No voy a estar soportándola por siempre.

A mi me gusta verla sufrir. Bueno, siempre pensé que el día que por fin tuviera la oportunidad de verla sufrir sería el mejor de mi vida, pero realmente no esperé que fuera así. No sabía qué hacer, no sabía cómo responder… Me siento realmente mal. La veo llorar y no me gusta, pero a la vez no me puedo mover. Empiezo a balbucear, sin saber muy bien qué decir, y no paro de repetir "¿cuál es tu problema?" pero realmente no tengo una idea clara en la cabeza.

¿Por qué no simplemente me burlo, como siempre? Este día ha sido de locos, sin duda. No me reconozco para nada, y todo tiene que ver con Sam. Oh, Sam… Maldita loca, ¿qué me has hecho?

Y de pronto, se levanta y se dirige a la puerta.

Espera, ¿estaba llorando porque creyó que hablaba de Carly?

—¡Espera! —le grité antes de que tomara el pomo de la puerta. ¿Qué demonios? ¿Qué acabo de hacer?—. Este… —miré hacia otra parte cuando sentí su mirada diabólica—, yo… ¡Ah, suficiente! —me desesperé y caminé hacia ella con determinación. La tomé del brazo y la llevé al sillón.

—¿Qué diablos estás haciendo? —me preguntó mientras me sentaba y la jalaba para que se sentara también.

—No lo sé —contesté francamente, ella levantó una ceja y eso me relajó un poco… por raro que se escuche—. Mira, todo el día hemos estado actuando como completos idiotas…

—El idiota eres tú, yo sólo…

—Cállate, Sam —me atreví a callarla y ella abrió los ojos sorprendida—. Los dos lo hemos sido, no hemos hablado bien sólo porque ayer… —dudé, ¿realmente era por eso por lo que no puedo hablar bien con ella?—. Ayer… pasó… eso… ¿recuerdas? —de pronto la determinación que me había poseído huyó.

Sam me miró fijamente y de alguna forma supe que entendía lo que yo quería decir.

—Me he sentido incómodo —admití—. Es sólo que… Mira, se supone que somos enemigos y… los enemigos no… no hacen eso, ¿verdad?

—Supongo… —ella miró al frente—. Tal vez por eso hemos actuado así. Estamos tan acostumbrados a que yo te golpeo y tú eres la víctima que…

—Entiendo, no tienes que ser tan específica —la miré molesto. ¿Víctima? ¿Yo, víctima?

—No te enojes, Frodo —sonrió maliciosamente—. Ya sabes que el orden natural grita que yo voy primero y tú después.

—¿Y eso qué se supone que significa?

—Que yo soy mejor que tú —me sacó la lengua y antes de que yo atacara me di cuenta que las cosas lentamente se iban acomodando como debían.

Ya no dije nada y Sam me miró confundida.

—¿Te comieron la lengua, nerd?

—No… sólo… Supongo que no había razón para sentirse incómodo, ¿verdad?

—¿Qué quieres decir?

Miré el piso y me pregunté lo mismo. Supongo que si simplemente ignoramos lo que pasó no hay razón para sentirse incómodo, ¿no?

—Quiero decir… Deberíamos olvidarlo —la miré y sonreí—. Somos amigos, y se supone que lo que… pasó… sólo fue para que ambos tuviéramos nuestro… ya sabes…

—Primer beso —dijo Sam, mirándome algo confundida—. ¿Estás diciendo que lo ignoremos? ¿Que finjamos que no pasó nada?

—Para que nada cambie… quiero decir, es nuestro secreto de todas formas —me sentí extraño al decir eso, pero era cierto después de todo—. Podemos simplemente olvidarlo… No pensar en eso, ya sabes…

Sam se quedó pensándolo un poco, miraba el suelo y yo podía ver que estaba pensando qué implicaba eso.

—¿Y no se lo diremos a Carly? —me preguntó, mirándome como si estuviera loco.

—¿Quieres decírselo? —yo pregunté más incrédulo, con las cejas arqueadas en sorpresa.

—No… de hecho no… —su voz fue disminuyendo hasta que no pude entender lo que decía—. Entonces, esto sólo queda entre tú y yo, ¿de acuerdo?

—Es lo que te he estado diciendo —repliqué despacio por si decidía pegarme, y por la cara que puso, estuvo a punto de hacerlo, pero no lo hizo.—. ¿Qué pasa? —pregunté después de un rato en el que ella no decía nada, sólo me miraba.

Me empecé a poner nervioso, espera, ¿por qué estoy nervioso? Sólo me está mirando…

—De todas formas, fue sólo un beso —dijo al fin, sin apartar los ojos de mi.

—Sí —contesté con la garganta seca, así que tragué saliva—. Y no es que haya significado nada, ¿verdad?

—Absolutamente nada —me confirmó ella.

—Bien —sonreí.

—Bien —ella repitió y también me sonrió. Asintió con la cabeza y me dio un zape.

—¡Ouch! ¿Qué te pasa, loca? —le reclamé, poniéndome de pie.

—Somos enemigos, ¿recuerdas? —dijo, sin dejar de sonreír. Se puso de pie y se acercó a mí—. Júrame que no le dirás a Carly o si no te dejarás matar por mi.

Volví a tragar saliva y asentí.

—Buen chico —susurró sonriendo más y puso su brazo en mi hombro—. ¿Estamos bien? —preguntó.

—Perfectamente —contesté y nos quedamos viendo un rato, así como estábamos.—. De hecho, ya ni me acuerdo qué sentí —mentí, claro que me acordaba.

—Yo tampoco —afirmó y algo dentro de mi me dijo que ella también estaba mintiendo. Quitó su brazo de mi hombro y se alejó de mí—. Nos vemos luego, entonces.

—Espera —volví a hablar sin pensar. Ella se dio la vuelta y me miró confundida.

—¿Qué pasa?

Y sin pensar, y maldiciendo a todo lo que cruzaba por mi mente, en especial a mí mismo, la tomé de los brazos y la besé.

Dios santo, ¡la besé!


N/a: Ok, déjenme explicar xD Se suponía que este iba a ser el penúltimo cap (de hecho, lo es). Lo tenía planeado de otra forma y extrañamente salió así xD Así que... ya mero se acaba. Sólo un cap más y ya. Ahora no puedo prometerles nada acerca de nada de lo que pasará, porque como les digo, yo tenía otra idea y me salió esto xD Así que simplemente... nos vemos en el siguiente, el capítulo final de "Amo que me odies" xDD Besos! (: