Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino a su autor Kishimoto-sama, este fic lo hice solo y únicamente como diversión

Parejas: SasuxNaru

Aclaraciones: Este fic está basado en el anime y novela: "Hakushaku To Yousei" cuyo autor Mizue Tani y Asako Takaboshi.

Advertencia: Este es AU (Universo alterno) Contiene Yaoi, posible Mpreg, fantasía y Aventura.

Beta: Usarechan

Notas:

Algunos duendes son benévolos y otros, malignos. En las leyendas populares escocesas, los duendes buenos moran en el Seelie Court, mientras los duendes malos se congregan en el Unseelie Court, junto a la reina oscura Nicnivin.

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Capitulo 5.- En busca de la noble espada II

Sasuke y Naruto llegaron al centro de un pequeño bosquecillo donde había en el centro, una estatua de una mujer con alas cargando a un bebé y a cada lado de ella se encontraba un niño: la cuna de los Spunkie.

—Para los durmientes niños merrow, ¿Hn? —leyó el azabache —. Esta gente entierra a sus niños como si fuesen verdaderos merrow.

El rubio dejó de acariciar la estatua para mirar al Conde con cierta tristeza.

— ¿No crees que en los merrow, cierto? —inquirió —¿No te basta con lo que se presenta ante tus ojos para ver la realidad? —lo cuestionó molesto —Planeas convertirte en su amo, pero crees que son solo parte de cuentos infantiles ttebayo.

—Si los lugareños creen tener escamas; es cosa suya —Naruto bajó la mirada.

— ¿Piensas lo mismo de Sai? —Sasuke se sorprendió, ¿Acaso el pelinegro le había contado de él?

—No sé si Sai es lo que dice. Todo lo que necesito saber de él es "quien" es y no "que" es —sin darse cuenta, Naruto se sonrojó por lo dicho por Sasuke.

Quizás alguien como el azabache sería digno de convertirse en el Conde Caballero Sharingan, pensó sintiendo como si su corazón quisiera salir de su pecho.

—Ya encontramos la primera pista ttebayo —dijo desviando la mirada para evitar que el azabache se diera cuenta de su sonrojo.

La siguiente pista era el anillo de las hadas: una marca circular en el césped dejada por las hadas al danzar en luna llena; encontraron algunos, pero todos resultaron falsos; continuaron hasta que llegaron a un muro con una pared pintada.

—Debemos encontrar otra manera de entrar —dijo Sasuke.

El Conde y el Doctor de Hadas pararon en seco, habían escuchado un ruido a sus espaldas, al voltear se encontraron con un hombre de anteojos y cabellos color plata; junto a él venían algunos hombres más.

—Madara —habló el peliplata.

—Kabuto —sonrió socarrón —. Tan molesto como siempre —el aludido sonrió malicioso.

—Gracias por conducirnos hasta aquí, Madara —dijo —. Danos al chico.

Naruto se tensó a causa de la mirada que Kabuto le mandaba, Sasuke; al notarlo, se colocó frente al rubio, como una forma de protegerlo.

—Joven Namikaze, venga conmigo —le pidió el hombre —. No confíe en ese ladrón.

Los gritos adoloridos de los hombres lo interrumpieron; frente a la pareja, apareció Sai. Sus ojos resplandecían en carmesí; destilaban sed de sangre.

—Vámonos —le dijo el azabache jalándolo para escapar. Sabía que Sai podría enfrentarse a esos tipos y aun a muchos más sin ninguna dificultad.

Se detuvieron de golpe al toparse con una hermosa mujer, ojos y largo cabello rubio, usaba una túnica blanca con el hombro izquierdo descubierto que le cubría totalmente las piernas; estaba descalza y un hombre de cabello rubio y ojos azules.

— ¡Naruto! —exclamaron ambos al ver al rubio,

— ¡Papá, Melusine! —exclamó el rubio siendo rodeado por los brazos de la mujer.

—Tú, maldito —vociferó Minato, estaba furioso. Tomó al azabache del cuello de sus ropas.

— ¡Padre déjalo! —le pidió el menor, separándose del abrazo del hada.

—Pero Naruto, este sujeto te secuestró —se defendió el profesor.

—Disculpe mi imprudencia —habló Sasuke sin ser soltado por el mayor —. Estoy conciente que he debido pedirle su permiso para cortejarlo…

— ¡Cortejarlo! —gritaron los dos rubios mayores. De la impresión, Minato lo soltó.

— ¿En serio le gusta un chico tan escandaloso y desesperante como Naruto? —lo cuestionó Minato, ganándose un reproche por parte del menor y un golpe en la cabeza por parte del hada.

Melusine dio un paso al frente y señaló al noble; frunció el ceño.

—Escúchame bien insecto —habló el hada en tono molesto —. No dejaré que un ser insignificante se quede con Naruto.

El azabache sonrió de medio lado; valiéndose de toda su sensualidad y elegancia, se acercó a Melusine, se inclino frente a ella y besó su mano derecha, ocasionando un leve sonrojo en la mujer.

—Le aseguro que mis intenciones para con Naruto son verdad.

— ¿Co-cómo te llamas? —preguntó nerviosa.

—Soy el conde Sasuke Uchiha descendiente del Conde Caballero Sharingan.

Naruto se llevó las manos al rostro; Sasuke acababa de firmar su sentencia de muerte. El hada dejó salir una fuerte carcajada, ocasionando que ambos Namikaze sudaron una enorme gotita.

— ¿En serio? —preguntó burlona —. Si es el verdadero Conde debería ser capaz de ver mi verdadera forma.

Sasuke no era capaz de ver a través del disfraz del hada, pero no hubo necesidad de decirlo, pues en ese momento apareció un hombre pelirrojo de ojos de igual color.

—Vaya —habló el pelirrojo con parcimonia —. No esperaba que mí presa estuviese acompañado de un hada y dos doctores de hadas.

—Joven Uchiha —lo llamó Minato —. Ustedes y Naruto váyanse.

—Pero… —intentó protestar el Namikaze menor.

—Esté tipo no es un humano y dudo mucho que puedas con alguien como él —dijo Melusine —. Ya lárguense, Minato y yo lo detendremos.

Naruto asintió; se había percatado de la seriedad en el semblante y palabras de su padre y de Melusine. Tomó la mano del azabache, siendo esta vez él quien lo jalara para salir corriendo de ahí.

—Es momento de recordar viejos tiempos —dijo Minato.

Naruto y Sasuke corrían por el bosque; de pronto, el doctor se detuvo de golpe. Frente a ambos chicos se encontraba un enorme lobo negro fantasmal.

— ¿Qué hace un habitante de Unseelie Court aquí? —se preguntó Naruto. Estaba confundido y al mismo tiempo asustado.

La criatura los miró acechante, dispuesta a atacar. Instintivamente, Sasuke se colocó frente a Naruto, quien ya se estaba preparando para lo que pudiera venir, antes de que la aparición los atacara; un enorme zorro de pelaje rojizo apareció entre la pareja y la criatura, era del mismo tamaño que el lobo, poseía nueve colas que se movían de un lado a otro y sus blancos colmillos eran filosos y aterradores.

—Kyuubi —murmuró Naruto, lo suficientemente fuerte para que Sasuke pudiera oírle.

Sasuke había escuchado aquel nombre dicho por el doctor de hadas; lo miró de reojo para luego regresar su mirada a las dos criaturas que se disponían a iniciar su pelea.

—Largo… yo me encargaré de él —habló el zorro —. Vayan por la derecha y entraran al castillo.

Continuará…

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Lizerg-chan: Gomen ne por la demora, espero les gustara el capituló!!