Atencion en este capitulo hay personajes del manga como el totetsu y ponchan que son mascotas favoritas de la tienda sii? las he usado en parte para una mejor redaccion muchas gracias por leer y ahora sin mas..
DulCe ViCiO
El día estaba frío, más bien la mañana, pálida y helada relucía en su brisa aquella inestabilidad del clima, la gélides del paso del aire entre los cuerpos hacía que estos se remeciesen de forma continúa, temblando bajo el cielo cubierto de una densa neblina que no hacía mas que estropear el panorama.
Ahí en medio de la densidad y la nada las siluetas ennegrecidas por la sombra del luto mantenían silencio.
Ahí en medio de la calma, el llanto inflingido por la congoja evidente se hacía latente,
Y es que el dolor tiene real cura?
Y es que el consuelo viene realmente con el tiempo?
Y es que el réquiem de la muerte acompañara siempre la conciencia de algunos?
Solo hasta que los humanos aprendan a perdonarse…
Hasta que se encuentren a si mismos…
Hasta que despierten de sus sueños…
Hasta que recuerden como sonreír…
Capitulo VI
Doblety (DudA)
"Los funerales siempre fueron tristes, al menos no recuerdo alguno de los miles que he visto a través del tiempo que no lo fuera, si no, no serían funerales"
"Y son tristes por que son una despedida y las despedidas jamás fueron alegres"
-Que sucede Detective, acaso aun no se convence de haber resuelto el caso?
Leon no dijo nada, D en ocasiones realmente era demasiado inoportuno,
"dolorosamente inoportuno."
D por su parte y aun consiente de ello, quiso seguir la conversación por lo que volvió a hablar.
-Definitivamente, los humanos son una de las razas más complejas que he conocido
Leon volteo el rostro hasta encontrase con el del conde en su cara un aire interrogante decía que no estaba al tanto de lo que D le había insinuado recientemente.
-Keijin san, por que tengo la sensación de que no esta conforme por haber descubierto al autor del crimen?
Leon guardo silencio en tanto una brisa fría revoloteaba entre sus cabellos yendo incluso a vagar entre la cabellera azabache del conde, el conde por su parte no se inmuto en lo mas mínimo tan solo giro mostrando su perfil perfecto, su tez de marfil fina y delicada al americano.
La verdad, para el americano la certeza en cuanto a las preguntas del oriental ya no era algo que le preocupase, pues este de alguna manera ya se había acostumbrado a vivir con la sensación de que el conde sabía lo que pasaba por su cabeza, y en lo mas profundo leon pensaba que lo mejor era dejarlo así, ya que, bien sabía además que de ponerse a pensar demás en el asunto terminaría rondando por hipótesis poco profesionales por no decir fantásticas en las que no solo creería si no que intentaría probar.
Pese a ello la causa que tenía así al americano no era algo de lo que pudiese culpar a D como de costumbre. Aquí el culpable era uno solo y aquello se reducía a su nombre.
Quizás era esa la razón por la que leon no quería ahondar mas en el problema, aún así quiso responder a la pregunta hecha por el conde mientras intentaba esconder las emociones que D estaba notando, como escapaban del joven detective
-Por que llegue demasiado tarde
-¿detective?
-llegue tarde, tarde como siempre D.
Flash back
Repentinamente las cosas habían empezado a cobrar sentido sobre todo luego de haber encajado las pistas últimas en su deducción, leon ahora podía decir que estaba seguro de saber quien era el asesino y este resultaba ser demasiado obvio y es que quizás siempre lo mas obvio es lo mas complejo de poder ver.
Corría entonces por las calles ya habiendo salido de la oficina de policías, leon prefirió huir a pie antes de en un auto pues seria mucho mas notorias su ausencia, al fin al cabo de un largo trecho se hallaba en el lugar del crimen la casa donde había desaparecido la escritora y donde luego la habían encontrado muerta…
Leon se percato al llegar de que la densidad de la atmósfera que lo rodeaba era demasiado sobrecogedora, el sabia que se había acercado demasiado según sus presunciones a la resolución del conflicto.
Indago por entre los alrededores cerciorándose de que nadie había vigilando la morada, se decidió entonces y entro forzando la puerta trasera de la vivienda, en un inicio el aspecto lúgubre le impidió la fácil vista pero luego de unos instantes se acostumbro a las penumbras. De esta manera leon rodeo el lugar buscando aquello que según su instinto de fiera como D llamaba, decía saber; y cual fue sus sorpresa al saberse en lo cierto!
Ahí en el mismo lugar donde habían encontrado el cadáver, ahí se hallaba la mujer que el antes ya había visto, aquella con quien había charlado, aquella que se decía la mejor amiga de la escritora.
-por fin lo descubriste…
susurro torpemente la mujer que se hallaba en postura fetal en el piso, su cabeza inclinada entre sus piernas daba paso a la caída libre de sus cabellos lo que impedía al policía ver bien su rostro…
-Por que lo hiciste? Pensaba que ella era tu amiga… -acabo preguntando leon aun estado a una distancia prudente de la chica.
-amiga… si eso siempre solíamos ser, aunque la verdad, la verdad es que yo siempre quise ser como ella…
-que?
-ella, siempre tubo todo lo que yo quería y que no podía tener, y aún así no podía dejar de quererla, era insoportable, yo…no podía odiarla, no podía envidiarla!!, ella era demasiado buena, demasiado pura, acaso sabes lo que es estar con alguien solo para fingir!! Ella con su bondad me hacía sentir miserable…
-pero eso no te da derecho a matar a nadie;- respondió leon quien estaba atento al relato de aquella chica
-tu mejor que nadie sabes que no estas en posición de reprocharme tu solo eres un asesino que bajo un estandarte mata sin reparo!!
Yo mate a Solange por que no toleraba mi miseria!!! no toleraba que ella fuera feliz mientras yo me hundía, mientras todo lo poco que tenia a mi alrededor se alejaba por culpa de ella, por que todos querían estar con ella!! Ella con su forma de ser me lo quito todo, y yo quise recuperarlo!!, un día cuando ella compro a Dae sentí el valor, me decidí y todo estaba muy claro la mate, la envenene tranquilamente mientras cenábamos luego cargue su cadáver hasta mi apartamento, donde la escondí unos días, Dae siempre me acompaño en todo el proceso, sin ella no hubiera podido liberarme de este karma de su jodida perfección de su entupida bondad!!
Las lágrimas que ahora salían de los ojos de aquella mujer eran verdaderas, leon lo supo, reconoció que no era el llanto de una sirena, aún así ya no se podía hacer nada, la envidia de esta chica por su amiga había repasado los limites de lo que era comprensible y había terminado por acabarla, como mujer, como persona, como ser humano…
El detective trato de acercarse para acabar con todo esposarla y llevarla al cuartel ya que había confesado aun así , leon no se sentía complacido por el resultado del caso…
La chica estaba aun en el piso se mecía mientras se abrazaba y canturreaba palabras en balbuceos vanos..
-yo me canse de ser su sombra, y pensaba que todo cambiaría si ella no estaba, pero nunca sucedió el recuerdo, su estúpido recuerdo seguía presente… atormentándome.. persiguiéndome
Repentinamente el sonido metálico de algo para leon conocido le hizo remecer, el no se había percatado de que aquella muchacha tenía en sus manos un revolver que ahora apuntaba directo en su propia cabeza.
-Detente!!!!!!!! Maldición!! No lo hagas!! -Grito leon en un impulso desesperado
Todo fue muy rápido aun que para el detective ocurrió en una secuencia lenta
Ella presiono el gatillo
Callo al suelo
Al frió suelo, y su sangre comenzó a brotar como cual río en desembocadura,
Leon callo de rodillas mientras temblaba, el había fallado, la había perdido como muchos otros…
Y el y solo el era el culpable…
Fin flash back
Leon había comprendido que todo no podía ser como se deseaba, y así mismo entendía que la naturaleza del asunto era mas que predecible, la justicia no se podía ganar solo con palabras, si no que además requeriría de la fuerza e incluso de imponerse aun frente a lo correcto a aquello que se quiere ver como lo bueno….
-Cuantas muertes más tendré que arrebatar?, cuantas mas tendré que llevar a mis espaldas ?
-keijin san
-Estas manos que ves aquí, están llenas de culpa, están teñidas de sangre humana, he tenido que matar en nombre de la ley, he visto caer a mis amigos bajo mi propia arma , he ido incluso contra mi propia voluntad en nombre de lo que llamamos lo correcto. Yo ya no sé que es mejor, si seguir con esto o sencillamente dejarlo. Es demasiado…
-Orcot, Aquí estas!
- hola – dijo una muy animada Jill que apareció detrás del jefe de Leon
-Jefe, Jill?
-Quería felicitarte por tu desempeño en el caso estuviste fantástico no cabe duda que eres uno de nuestros mejores agentes, además como le pateamos el trasero a los del FBI ajajaja.
-permiso…
-leon? Y que le sucede ahora!? Primero estaba como loco por resolver el caso y ahora que lo hace ni si quiera quiere celebrar??
-creo que hay que dejarlo jefe, leon esta demasiado emocionado y no ha sabido reaccionar.
-De verdad piensas eso Jill?
-por su puesto jefe ya vera como mañana vuelve a ser el mismo de siempre
-creo que la Srta Jill no esta equivocada- mintió el conde repentinamente
-mmm tienen razón estaba preocupándome por estupideces, bueno es hora de que nos vallamos verdad Jill?
-si, aún nos queda mucho trabajo que hacer! Por cierto conde despida a leon de nuestra parte
-no se preocupe Srta Jill yo le haré llegar sus saludos.
Leon había logrado alejarse lo suficiente del cementerio, la verdad era que no tenía muchas ganas de estar en aquel lugar, ya que mientras mas estaba allí, mas vueltas en la cabeza le daba al asunto y si algo tenía claro era que aquello no era lo más sano para el en esos momentos, así siguió caminando hasta llegar lo suficiente mente cerca de su coche, donde detuvo su marcha mientras decía
-vas hasta la tienda?
Los labios oscuros sonrieron para si, mientras respondían a la pregunta.
- usted va hasta mi tienda?
-sube al auto
El conde subió al auto sin mencionar palabra, se sentó en el asiento del copiloto, y mantuvo silencio.
El camino se hizo mas largo de lo común, sin sus discusiones habituales.
Sin embargo el silencio no llego a ser lo suficientemente molesto ya que cuando este logro inquietarlos ya habían llegado a la tienda.
D descendió del vehículo mientras invitaba al detective a tomar una taza de infusiones, como de costumbre. El conde aún no queriendo admitirlo se estaba comenzando a preocupar por el comportamiento de Leon.
-Tengo unas infusiones perfectas para relajar el espíritu detective
-gracias pero hoy no tengo ánimos
-keijin san, quiere pasar entonces a ver a Chris, estoy seguro de que se alegraría mucho de verlo
- no, hoy no es un buen día para que me vea, la verdad quiero descansar.
-es por lo que dijo en el cementerio?
-Oh" escucha lamento haberte involucrado en mis problemas, no tienes por que escuchar mis propios conflictos, solo olvida todo lo que te dije right?, yo me iré a dormir y mañana vendré a la tienda Ok?
-como quiera keijin san, usted es libre de escoger lo que hace, aunque solo quisiera recordarle que hasta para el mas pequeño animal no es bueno cargar con todo el peso del dolor solo.
-Es fácil decirlo cuando se tiene familia y amigos con los que contar, yo en cambio desde que mama murió mi vida se redujo a mi persona, y a Chris por supuesto, aunque pienso que el ya tiene suficiente para que lo este involucrando aún mas en mis propios asuntos. No me puedo quejar es la vida que escogí y es con la que tengo que aprender a vivir.
El conde silencio su voz sabía que no era la mejor ocasión para iniciar un conflicto, pues tenía en claro que en leon algo no andaba bien, y pese a que lo que le había dicho el detective en el cementerio era algo que D tenía muy claro, no se sentía capaz de entregar alguna palabra de consuelo para el americano, pues el entendía que la raza mas nociva de todas eran los humanos, al menos así se lo había hecho entender a temprana edad su padre y abuelo y como lo había dicho leon era por que sus manos estaban manchadas de sangre, incluso las del inocente Chris, cargarían con la culpa, así como las mismas creencia religiosas sobre el pecado original, los seres humanos no solo eran culpables de sus desgracias, si no también del mundo que habían construido en base a la destrucción avaricia y egoísmo y de las miles de razas extintas que ellos habían acabado.
D se había acostumbrado a pensar en los humanos como lo peor de la naturaleza algo así como la escoria que debía ser exterminada, y así lo pensó durante años.
Lamentablemente sus esquemas se derribaron cuando conoció a leon.
El no era como los demás y D tenía que admitirlo, el por sobre todo y todos había mostrado la compasión y bondad que los demás de su especie habían olvidado. Y eso le perturbaba profundamente, es que no podía ser así!, no debía ser así, D no cometería el error que su padre cometió, el no sería igual que su Padre y Howar, aunque el conde siempre supo que el gran odio de papa D hacia los humanos se debía aquel hombre.
El no caería en lo mismo. Aunque ya se le dificultaba encontrar una definición para lo que tenía con su mascota humana como le llamaba su abuelo.
Pese a lo anterior el oriental no pudo evitar preocuparse mientras veía como se alejaba el vehículo del americano.
-Que pasa conde?, acaso el americano no vendrá a tomar el té?- pregunto repentinamente Tet chan quien apareció tras el oriental
-no, hoy el detective no vendrá por té:- respondió D mientras entraba en la tienda seguido por el totetsu, tet chan apreció entonces un semblante de preocupación en D
-No se que se cree ese estúpido rubio! Que esto es una cafetería o una pensión Chris estuvo esperando para verle todo el día!, gracias a dios Pon chan le convenció de dormir una siesta! Ya vera cuando mañana venga, ahí sabrá lo que es un totetsu molesto!
-Es mejor que no le digas al pequeño Chris que su hermano estuvo hoy aquí Tet chan
-pero por que conde si ese condenado se ha comportado mal no merece que Chris le quiera!
-entiendo tu enojo con keijin san, y comprendo que quieras proteger y hacer feliz a Chris pero pienso que esta no era una buena ocasión para que leon viniera a la tienda.
-Por que dice eso conde?
-por que el aún no se ha aprendido a perdonar y mientras sea así, aún le quedan muchas cosas por aprender…
Tet chan hecho un ultimo vistazo al conde mientras intentaba comprender las palabras que este le había dedicado, el totetsu sabía muy bien que ir en contra de las palabras del conde D establecía una falta muy grave en el Pet Shop más aún tratándose de una de las mascotas favoritas como lo era en su caso.
En esas circunstancias el totetsu prefirió no interferir mayormente en el asunto, aún incluso con su carácter impulsivo y todo contuvo sus ganas mientras se alejaba gruñendo hacia alguna de las habitaciones de la tienda.
D contemplo la escena mientras se quitaba la capa roja que tenía puesta, el día había estado notoriamente raro y aun ese velo de extrañeza se negaba a huir del lugar, pese a esto el conde tenía que cumplir con sus habituales deberes, ya que quisiera o no hoy vendrían dos nuevos clientes y D debía preparar todo para recibirlos.
El estruendoso ruido ocasionado por el choque del cristal de las botellas en el piso le hicieron salir de su ensimismamiento.
Era de noche y se percató de eso por el oscuro velo que cubría su habitación.
Ahí, aún tendido a lo largo de su cama dejo reposar una de sus manos en su vientre mientras con la otra jugueteaba en el aire manteniéndola extendida verticalmente hacia el, como si quisiera en ella hallar algo mas que piel y huesos, algo que le hiciera comprender que era distinta a lo demás.
Nada fuera de lo común captaba el iris de sus ojos, frente a el no había nada mas que un puño abierto que se mecía en un compás similar al vaivén de un reloj, la sangre, su sangre fluía con continuidad natural por sus venas. Mientras que el contemplaba todo hallándose sumido en un trance. Se estiro de un movimiento quedando sentado en la orilla de su cama, se sujeto la cabeza mientras sus cabellos rubios caían por entre sus dedos, la sensación de vértigo y nauseas en su estomago no disminuía, algo le estaba pasando y el no quería admitirlo.
Splash!
Splash!
Splash!
Gotas débiles que anunciaban lluvia se azotaban en un intento suicida contra el vidrio de su departamento.
Splash!
Splash!
Y el vértigo que ahora se confundía en su cabeza…
Splash! Splash!
Splash!
La lluvia mojando las aceras se diluía en el marco de su ventana dejando apenas inmiscuirse algunos restos de las míseras gotas.
"Splash!"
Y las miradas sonrientes de aquellas mujeres pegadas en las paredes de su habitación solo con el fin de reafirmar su hombría
"Splash!!!"
Sonrisas falsas irónicas; que le traían un solo recuerdo, aquello que solo podía ocupar espacio permanente en su cabeza
"Splash!"
"Splash!"
Los rostros perfectamente legibles de aquellos que habían muerto en sus manos
Splash!
Splash!
Splash!
Sus últimas expresiones antes de jalar el gatillo. El desprecio y dolor de los seres queridos del difunto en nombre de un ideal.
Splash!
Su pecho se recogía y su corazón temblaba en su pecho adolorido, la sensación de falta de aire y el sentimiento de culpa lo estaban matando.
Leon se levantó de su lugar en su lecho, se acomodo sus ropas de manera descuidada empuño su revolver y salió del departamento.
No le interesó atarse el cabello, llevar chaqueta u otro para cubrirse se dirigió en medio de la lluvia hasta su vehículo se subió y lo encendió casi de inmediato acelero no interesándole el pavimento humedecido o las altas horas de la noche.
Solo esperaba llegar pronto a su destino.
El silencio reinaba en la amplitud de la noche, solo el resonar de las gotas de lluvia en los techos y en la acera eran los responsables de perturbar la paz de la taciturnidad.
El barrio chino no era ajeno a esto, la lluvia como en otras ocasiones comenzaba siendo diminuta y aumentaba con el pasar de las horas, la diferencia eran las temperaturas bajas que brindaban compañía a las precipitaciones, así como las nevadas que hacía poco se habían experimentado, algo realmente extraño para el clima tropical de LA, aunque claramente entendible si se remitía a la explicación del calentamiento global causado por la mano del hombre.
Chinatown se veía afectado como todo lugar de LA, así como algunos de sus habitantes que a esas amplias horas de la noche se negaban a dormir.
Así como el dueño de aquellos ojos impares a quien Morfeo había olvidado ir a buscar…
"Insomnio"
Era la respuesta al padecimiento del conde mientras giraba entre las sabanas finas de seda acomodadas en su cama.
El conde llevaba buen tiempo intentando dormir, y sus intentos se transformaban en vanos,
Algo en su cabeza daba más vueltas de las que debía darle el kami.
-Kyyuu! Kyyuu!
Revoloteó Q chan mientras entraba por el umbral de la recamara del conde
-que sucede? Tampoco puedes dormir?
Preguntó D al conejo con alas que revoloteaba por encima de su cabeza.
-kyuu kyuuu kyuu!
Q chan volvió a gritar mientras daba vueltas en el aire mostrando la preocupación y el real motivo por el que se hallaba ahí.
El pequeño cogió por las ropas al conde instándolo a seguirlo, D no dudo en hacerlo, ya que en medio de todo el alboroto había logrado distinguir algo de lo qué se trataba el asunto.
Q-chan lo guió hasta la entrada del Pet Shop, D por su parte intento preguntar nuevamente de que se trataba el asunto, más al hacerlo Q chan había desaparecido.
-que habrá querido hacer?
El conde observo las amplias puertas, no era que nunca se había detenido a hacerlo, no obstante en aquel momento sentía cierta curiosidad por abrir umbral. Se acercó entonces hasta las puertas orientales y giro una de las manillas.
Al abrirla, sus ojos no creían lo que vieron. Frente a el la figura bastante maltratada de leon se hallaba inmóvil.
-kei..jin san? -Dijo el conde asombrado por su hallazgo
-puedo pasar?
-se ha fijado la hora que es!?- respondió el conde reprochando al americano mientras se hacía a un lado para que leon pasara.
El oriental cerro la puerta de la tienda mientras volvía a echar un vistazo al americano, quien estaba completamente mojado por la lluvia, eso le hizo creer a D que leon había estado parado fuera por mucho tiempo, pero por que estar parado y sin golpear?
Aún con todas las preguntas que surgieron en su cabeza, D se limito a caminar por los pasillos de la tienda siendo seguido por leon. Y no era que fuese la primera ves que el rubio llegaba al Pet Shop a altas horas de la noche si no que era la primera ves que llegaba en aquel estado lamentable a la tienda.
-Será bueno que se tome un té, para calentar el cuerpo de otra manera pescara un resfrí.
La voz de D se perdió antes de terminar de hablar, eran pocas o contadas las veces en que el conde podía quedar sin palabras, o era sorprendido, y esta ves, era una de esas.
Los brazos de leon habían actuado mas rápidos de lo que quizás el jamás se pudo imaginar, envolviéndolo en un abrazo débil. D no podía salir de la sorpresa, podía sentir el corazón de leon agitarse contra su espalda mientras su respiración se perdía en su cuello.
-Leon? Pregunto el conde ansioso de escuchar una respuesta apropiada.
-así, déjame estar así por favor… solo unos minutos
Por unos instantes el conde se permitió perder la noción de la realidad, pensó entonces, en lo que le acontecía como un mero sueño, aún así en su inconsciente deducía a la perfección que no podía ser así, ya que los sueños comunes no eran igual de cálidos que el calor que león emitía en su espalda ni menos, húmedos como estaban sus ropas ahora por haberse expuesto a la lluvia.
D sabía que distante a toda fantasía esto era real, lo que no entendía era como o que había empujado a leon a cobijarse en el, ya que a la última persona que este pensó que acudiría era a el, y menos de la forma en que lo había hecho.
Pese a todo para el conde leon se había transformado en su responsabilidad desde el punto de vista en el que había aceptado su constante presencia en el Pet Shop a diario, incluyendo su carácter y aquellos inolvidables pasteles que el americano le había acostumbrado a regalar.
Pero por que hacer tanto por un simple humano? Si bien sabía que ello no le producía ningún resultado positivo?
En lo mas profundo del ser de D estaba esa respuesta y este se detesto al saberla, no podía haber sido capaz de caer en algo tan ordinario, no el quien como un kami debía siempre mantener su imparcialidad frente a los asuntos. No era posible que el hubiera comenzado a sentir ciertas emociones por un individuo.
La vida de un kami siempre sería solitaria,
Los de su raza debieron postergar dones y otros como sus mismos sentimientos para conservar su ideal…
Mas aun la opción de tener un compañero alguien que le amase con igual intensidad le confundía.
Aún así ya no pudo cuestionarse mucho mas cuando sintió el llanto de leon en su hombro, D, aun sin comprender por que su pecho se comprimía actuó entonces seguido de sus impulsos no se su mente, por primera ves se dejo llevar por la irracionalidad, giro entonces y se encontró cara a cara con el americano, sus rostros estaban lo mas cerca de lo que jamás pudieron estar, D acerco uno de sus pálidos dedos ala mejilla del rubio donde rodeo aquellas lagrimas mirándolo con consuelo, leon no dijo nada solo se limito esta ves a abrazarlo con mas fuerza, el necesitaba de D tanto como D necesitaba de el esa noche…
ContiNuara
hola!! lamento haberme tardado tanto pero los estudios y el trabajo me terminan llenando mi agenda tratare de hacer mas rapido el proximo capìtulo si?
muchas gracias a todos los comentarios! uh y en cuanto pueda los anotare con nombre para darles las gracis adecuadas ya que me han dicho cosas muy lindas como que este es el mejor fic de PSH no se si sera asi pero lo hago con mucho cariño muchas gracias a todos por leer y hasta el proximo capitulo ah! no se molesten que s eviene una sorpresa con este par...
Leon y D por fin se dejaran llevar??
ujujuju veamos que sucede ne?
besos y hasta el proximo capitulo!
