Dulce Vicio

Capitulo VIII

Draconiano (Severo)

Tus labios yo los miro

y renazco...

me siento a esperar

lo que apenas

intuyo

by m.angel

Habían pasado tres días desde el incidente en la tienda, pese a ello el conde había retornado a aquella mascara casi impenetrable en su rostro, mientras se dedicaba a cumplir con sus deberes habituales. Aún así, esto último se volvía un tanto complejo, pues no hay que olvidar que Chris aun permanecía bajo el cuidado del oriental, y a pesar de que para D el pequeño rubio no era un estorbo, era más bien lo que le recordaba lo que le molestaba, o para ser mas exactos a quién le recordaba.

D sintió su estomago desvariar al recordar lo que había sucedido con el hermano mayor del pequeño que ahora de forma ingenua jugaba con pon chan, (la mapache y uno de los animales favoritos del conde). No obstante el oriental no podía permitir que aquello le aquejase, después de todo el era el conde D y hoy como todos los días debía dedicarse a las labores habituales del Pet Shop.

-"Conde"- llamo el pequeño chris a D sosteniendo su pequeña mano entre la suya.

-Que sucede?- dijo el oriental prestándole mayor atención al pequeño

-"mi hermano"… dijo el pequeño como si tratase de preguntar algo que para el era muy complejo, pero se contuvo antes de acabarlo

D observo ahora con mayor detención al chico, ya que el bien no había pensado que en aquellos tres días en que leon no se había asomado por la tienda, tampoco había visto a Crhis…

-Mi hermano hoy, vendrá?- acabo por decir de manera tímida el pequeño Orcot

D quiso ignorar la pregunta, dar media vuelta y no referirse a Leon, sin embargo Chris no tenia la culpa de las acciones entre el y el detective, y d siendo conciente de ello, superó su malestar para poder responder al pequeño.

-Tu hermano está en un momento con muchos problemas Crhis, pero en cuanto el los solucione vendrá de inmediato a verte

Los ojos azules de Chris, demostraron un poco de esperanza, D acaricio los cabellos rubios del pequeño sin olvidar la semejanza que estos tenían con los de su hermano mayor, mientras le regalaba una de sus impávidas sonrisas.

-El regresara pronto verdad conde? el no se olvidará de nosotros

D se extraño por las palabras de Chris, al punto de creer que las coincidencias eran muchas, quizás sería posible que el pequeño les hubiera visto?

- el regresara te lo prometo- D dijo lo suficientemente inseguro como para que los animales de la tienda y el pequeño comprendieran que algo no estaba bien entre ellos.

Una vez el conde dijo aquello, se retiró de la sala principal de la tienda dejando al pequeño Chris con pon chan y tet chan (totesu) que se acababa de unir a ellos.

-el conde esta extraño- dijo la mapache mientras veía como D se perdía entre su vista

-Es culpa de ese estúpido humano!- bufó Tet chan mientras se cruzaba de brazos

-lo dices por que Leon nunca te callo bien Tet chan- respondió la mapache

- bahh!, ese estúpido detective hizo llorar al conde!- reclamo el totetsu mientras se sentaba en el piso

-mi hermano hizo eso? –dijo entonces Chris con sus ojos enormes confundidos

-no te preocupes Chris, tet chan solo exagera las cosas- habló pon chan mientras miraba a tet chan con una seña de advertencia- son los típicos problemas del conde y tu hermano, ya veras que pronto todo se arreglará entre ellos.

En tanto en la estación de policías, leon llevaba tres días dedicados exclusivamente a los informes, en su escritorio montañas literales de papeles le nublaban la cabeza impidiéndole pensar en sus problemas recientes.

-hey! leon te encuentras bien?- pregunto su compañera Jill quien apenas podía distinguirte entre los informes

-claro , por que no tendría que estarlo?- respondió leon de mala manera

-no lo sé, llámalo instinto femenino, pero llevas tres días haciendo informes, y te recuerdo que aquí en la oficina tu eres quien más ODIA hacer informes!

-no me pasa nada Jill, ahora deja de molestarme…

-mmm acaso... es algo que...tiene que ver con el conde D?? , si no me equivoco llevas tres dias sin visitar china town

-QUE!!- basto solo ese comentario para que leon de un movimiento tirase todo lo que tenía a su alcance directamente al piso

-uh ya veo… así que nuevamente discutieron- dijo la chica mientras se sentaba en el borde del escritorio de su compañero

-NO¡¡ es por ese idiota!- reclamo leon mientras se reclinaba en su asiento.

-si tan solo pudieras verte, el es el único quien consigue ponerte así de mal leon- le dijo Jill de forma repentina a lo que Leon le miro un tanto confundido

-ya basta no quiero escuchar tus estupideces ni las de nadie! No me pasa nada! solo no quiero que me molesten!

Jill sonrió mientras se levantaba del mueble para salir de la habitación, ella conocía muy bien a su compañero y sabía por demás como era el carácter de Leon, aún así estaba preocupada ya que este no había hablado con nadie en esos tres días, sin embargo ella había logrado sacarle algunas palabras y eso le hacía sentirse mas tranquila al respecto.

-cuando te darás por vencido?- dijo la mujer antes de retirarse por completo

- de que hablas jill?!

-no puedes fingir para toda tu vida Leon, algún día tendrás que decidir – y diciendo esto se retiro sin más

-Leon aun a pesar de hacerse el desentendido, comprendió con claridad lo que Jill trataba de decirle entre líneas, más no quiso refutarle nada, no tenía caso hacerlo.

Alguien irrumpió sus pensamientos en aquel minuto, entrando en su oficina y esta ves no era Jill precisamente, si no uno de sus compañeros…

-hey Orcot tienes teléfono!

-teléfono?

-si, ya escuchaste!

-ya voy!

Dijo el americano mientras se levantaba y se dirigía a tomar el auricular entre sus manos…

-Hola?

-…..-

En el otro lado del auricular se sentía la presencia de alguien más este no respondió en el momento en que leon saludo, molesto por no tener respuesta, Leon volvió a repetir el saludo esta ves en un tono un tanto más severo.

-Hola…

- Buenas tardes keiji… san

El detective sintió su piel de gallina al oír el timbre del oriental y quiso deshacerse del auricular inmediatamente, no obstante hubo algo que no dejo que su mano bajara para terminar la llamada.

-que quieres- acabo por decir leon en un tono que pareció amenazante

-. Por favor no piense que es por algo en relación a nuestros asuntos pendientes detective, es solo para recordarle que Chris, lleva tres días sin verle y ya le comienza a afectar

- Chris...- leon se sorprendió por lo que el conde le dijo, la verdad el mismo había olvidado la presencia de chris en la tienda - …. El esta bien??

-si esta bien, solo un poco triste por que cree que su hermano mayor se olvido del pero bien al fin.

El detective no presto atención al ultimo comentario del conde tan sólo se limito a responder con amplia seriedad

"diablos, me olvide de Chris" pensó leon para sí regañándose-

-keiji san esta usted aun en el teléfono?

-ah...si, escucha dile a Chris que voy para allá…

-no me esperaba menos de usted keiji san, es un hermano muy amoroso.

- ya cállate, no te pedí la opinión.

Y entonces sin decir más corto la llamada

D hizo lo mismo, mientras depositaba el teléfono con delicadeza en su lugar, soltando un suspiro, en tanto pensaba en el reciente esfuerzo que acababa de hacer, no obstante el no podría seguir viendo como Chris sufría por la falta de su hermano, por eso acabo dejando sus problemas de lado para hacer lo correcto. Aun que ello mismo acababa por sorprenderle, ya que D no se caracterizaba por su preocupación hacia los humanos.

A sí, estaba meditando aquello cuando, en pocos momentos posteriores escuchó el sonido del vehículo de leon estacionarse, luego se sintieron los Pasos con ímpetu que cruzaron la puerta, y en menos de lo que el pensó ya le tenia frente a el.

-hola...- dijo leon evitando mirar al conde

-bienvenido detective- respondió D con su mascara habitual

La atmósfera se volvió tensa y ninguno de los dos podía empezar el dialogo habitual, y es que las cosas difícilmente podría volver a ser como antes.

-como siempre tan oportuno para el té, keijin san

-para ti siempre es la hora del té, donde esta chris? – pregunto leon ignorando la pregunta del conde

D no hizo caso al comportamiento de Leon y llamo al pequeño quien vino de inmediato a abrazar a su hermano.

-"hermano"

-hey campeón! Como estas!- dijo leon mientras levantaba al chico en sus brazos.

Chris estaba ciertamente contento, sin embargo este dejo su sonrisa al ver que el conde estaba haciendo algo que no era común en el, el mismo D se retiraba de la sala donde todos estaban hacia el interior de la tienda

-"Conde no se va a quedar con nosotros?"- pregunto el pequeño

-intuyo que lo mejor es que me retire por el momento, los hermanos necesitan tiempo para estar juntos… si surge algún inconveniente solo tienen que llamarme.- respondió el conde con su sonrisa impávida

-tomare el té después conde- dijo leon aún evitando mirar al oriental…

-si el detective así lo desea…- respondió D logrando encontrar sus miradas unos instantes antes de retirarse.

Leon vio como D se alejaba, y en el no podía entender por que un sentimiento incomodo y extraño se arraigaba, no era posible que el acaso…

Lo que había sucedido entre ellos dos era algo que no debía volver a pasar,

Y leon no sabía aun si jurarse aquello era lo mejor.

Aún así apenas podía olvidar la sensación de tener a D entre brazos, era insólito pero, el podría jurar que su piel aún olía a D…

No obstante no era el momento de intranquilizarse por esas cosas… ahora tenía que ver a Chris que era el motivo por el que se hallaba en la tienda. O al menos así lo quiso pensar.

Eso se quiso obligar a creer…

El tiempo paso rápido y luego de jugar Chris ya estaba agotado, y feliz, además por otra parte se había hecho de noche y el pequeño ya debía ir a dormir.

El chico se abrazó entonces a su hermano mientras le decía momentos antes de despedirse

-"pensaba que ya no nos querías Bro" (Bro de Brother, hermano en inglés)

-que no los quería?- repitió leon al no entender por que Chris le hablaba en plural

-si a mi, a las macotas y…también al conde, creí que nos habías abandonado, de la misma manera como con la que nuestros tíos ya no me quisieron más- dijo Crhis recordando a quienes le habían cuidado luego de que su madre hubiese muerto y los que después decidieron dejarlo. parte del manga

Leon no respondió a lo que su hermano le dijo no obstante se limito solamente a acariciar los cabellos del menor…

- realmente pensaste que me había olvidado de ustedes?

-" al principio si, pero el conde me dijo que tenías muchos problemas en la cabeza, y que en cuanto los solucionaras vendrías a verme, me hace muy feliz que no se equivocara"

-D te dijo eso?

-Así es, pero tet chan aún esta enojado contigo

-Tet su? Repitió Leon extrañado, mientras pensaba que su hermanito se estaba volviendo loco de tanto ver y convivir con animales, ya que tet chan era una especie muy rara de cabra que D había adquirido hace algún tiempo

Si el estaba enfadado por que dice que hiciste llorar al conde

Leon se sobresalto, D llorando? Eso no era posible, no es que D fuera un monstruo ni nada parecido, tan sólo que en la cabeza del detective esa posibilidad no tenía cabida. Aún así algo en el se apretujó al escuchar decir eso a su hermano.

-Detective es hora de que el joven Chris valla a dormir

-si…- leon solo acentuó con la cabeza ante el mandato del conde

El pequeño siguió su rutina habitual, se despidió de su hermano y el conde retirándose enseguida.

Siendo seguido por ponchan y Tet chan, quienes captaron en el ambiente un clima un poco extraño, incluso el mismo Q chan quien estaba en el hombro del conde, lo abandonó para seguir a los otros animales.

No pasó mucho antes que D y Leon quedaran solos en la habitación, la tensión se acentuó notablemente entre ellos. Leon seguía sentado en el sofá, con actitud casual, mientras D permanecía de pie inmóvil.

-iré a preparar un poco de té...- dijo el oriental mientras comenzaba a escabullirse por los recovecos de la tienda.

-no quiero té,

-pensé detective, que me había dicho que tomaría el té conmigo

-primero, quiero que me respondas algo -

- que es lo que le impacienta keiji san?

- Crhis me dijo, que te hice llorar, eso… es cierto?- pronunció leon seriamente sin dejar cabida a la huida encubierta de D

- creo que su pequeño hermano exagera las cosas - centelló D con aires seguro en Leon

-yo no lo creo así, por que Crhis dice que tet chan fue quien te vio llorar.- respondió leon mientras pensaba en lo estúpido que era citar a una cabra como testigo

- detective, pienso que se han malinterpretado las cosas, sin embargo le pediré que dejemos el tema ya que no me apetece hablar de el en este minuto

-no voy a dejarlo, por que si no lo recuerdas no fui yo quien comenzó todo esto

-pero fue usted quien me obligo a consolarle

-pudiste no hacerlo

-pudo haber buscado a cualquiera esa noche

-rayos D, el asunto no es ese en este momento

-ja, y cual es entonces??: quiere que diga algo así como no se preocupe detective, esto no sucedió nunca, solo para resguardar a tu estúpido orgullo americano!

-Tu! Idiota hablas como si yo fuera el responsable de todo esto!!

- No se preocupe por que esto no volverá a suceder detective le aseguro que, esta clase de errores no se comenten dos veces! Además quien querría ...

- Maldición ya puedes callarte y escucharme!

D tuvo que ceder y callar bajo los gritos de Leon, este se levantó y camino hasta quedar frente al chino, leon se hallaba nervioso, más bien incomodo con los pensamientos que circulaban en su cabeza, ya que estos no hacían nada para ponerse en orden.

-mierda yo..., es es complicado, escucha D, la verdad es que no estoy alborotado por lo del b-beso, po.. por que yo lo he... e-sstado pensando y no se que diablos me sucede! P-pero aún así no me arrepiento

El conde abrió los ojos de par en par ante la confesión del americano, D no supo que decir, ya que nunca se espero ese tipo de desahogo por parte de Leon.

-No entiendo lo que quiere decir - Dijo D incrédulo de lo que había escuchado.

-diablos! es que no escuchaste D! Hasta cuando vas a seguir negando las cosas!, no se que encantamiento chino usaste esta ves pero quiero que me lo quites ahora!- dijo Leon mientras lo sacudía violentamente

D se dejó agredir, aunque en otra ocasión este se habría defendido, aún así sabía que en parte era su culpa el que las cosas estuvieran de ese modo y al menos Leon, si bien recientemente estaba reaccionando no lo había hecho tan terriblemente como pensó lo haría, aunque era claro que modernamente para el rubio su cerebro estaba descubriendo lo sucedido. Por lo que Leon en medio de toda la confusión emocional que había manifestado, decidió creer que sus sentimientos se debían a algún influjo exótico mezclado con el uso de alguna droga manipulado por D.

-Encantamiento? lo siento, detective pero yo no he hecho nada así

-Ja ! Piensas que voy a creer eso!, vamos acabemos con esta broma de mal gusto de una ves...

-creo que usted no quiere entender lo que le digo, lo que sucedió entre nosotros no es producto de ningún encantamiento ni droga

-Estas loco!! Eso no es verdad! Yo nunca podría haber besado a un…. un hombre! Nunca!! Escuchaste!! No es posible!!- gritaba Leon a punto de perder el control, y sacudiendo al delicado chino por los hombros, D cerro los ojos intentando no oír las palabras que Leon le decía entre su histeria que crecía a grandes pasos. Hasta que luego de varios minutos esta se volvió leve y Leon se dejo caer pesadamente en el sofá sosteniendo en una de sus manos su frente.

D se mantuvo inmóvil afirmado en la pared, su respiración era irregular, ambos no querían pensar ni hablar pero este era el momento de hacerlo.

- yo .. no pude haberlo hecho, eso no es verdad, tu usaste uno de tus estúpidos trucos chinos, o alguna droga extraña, no es posible que yo lo halla hecho, a mi no...no me gustan los hombres!- acabo por repetir vacilante leon negándose así mismo una ves mas lo que había sucedido

El conde dejo la pared donde estaba y se acerco a Leon lo suficiente como para sentarse al lado del y tomarle la mano que tenía libre, sin embargo este alejo su mano del agarre de la del conde en el primer toque.

- sabes que sucedió Leon, quisiste que esto sucediera, por favor admítelo

-No me llames Leon!,por que ahora quieres llamarme por mi nombre !¡ Por que tú… Demonios! No es verdad tu no me …!! Yo nunca...- leon comenzaba a quejarse nuevamente cuando D le interrumpió

-Dijiste que no te arrepentías!- chilló D, quien de inmediato se tapo la boca sorprendido por sus impulsos, dando paso al silencio y distancia rotunda que se estableció entre ambos, el conde se mordió su labio inferior al tiempo en que apretaba una de sus manos, reprendiéndose por haber dicho tales palabras.

-yo...- Leon abrió su boca pero de su garganta las palabras no bajaban, lo que D había dicho era cierto, entonces que caso tenía seguir negándose así mismo lo que le pasaba, pero que diablos era lo que le pasaba?..

Lamentablemente el juego de ladrón y detective, su juego se había salido de las manos de ambos

Y ahora ni uno de los dos sabía como arreglarlo

-no tiene caso, olvídelo…-dijo D cansado exhalando un respiro hondo

El conde seguía sentado al costado del detective, sin embargo se levantó y comenzó a caminar con pasos firmes en dirección a su habitación, realmente el oriental estaba disgustado por la conducta del americano y aquello no pasaba desapercibido para el detective quien dejando actuar a su inconciente le detuvo sosteniéndole del brazo.

Sus ojos azules se hundieron en los orbes impares, y misteriosas que tanto le cautivaban

- no es necesario que te vayas, el que tiene que marcharse soy yo - dijo leon sin soltar a D aún

- ya .. basta…no puedo… algo así yo…- comenzó a susurrar el oriental sosteniendo la mano de leon que aún le tenia enganchado, de manera nerviosa

- D?

-yo… no comprendo el amor humano, pero aún así yo…no logro evitarte

La voz de D era casi un susurro en ese momento, ya que en la cabeza del conde eran muchas las cosas que daban vueltas, no obstante leon no había perdido detalle en las palabras que el conde había dicho con cierto dejo de miedo y que de paso sin querer le herían.

El americano se levanto soltando finalmente al oriental de su enganche y ambos quedaron frente a frente de nuevo.

D intento retornar a su antiguo yo evocando a aquella fina apariencia de muñeca de porcelana habitual en el, más en esta ocasión su mismo cuerpo fue el que lo traiciono, repentinamente se sintió mareado y sin reparo perdió el equilibrio cayendo de rodillas frente a leon quien de inmediato se inclino para ver lo que le sucedía. El detective pese a todo era consiente de que la salud del conde no era estable tratándose de situaciones estresantes.

- D estas bien ?

-es…m..i..pecho …

Leon ya conocía los ataques que solían aquejar a D, pues este había estado en mas de una ocasión junto a el cuando D había experimentado uno, aún así el americano no podía evitar alarmarse por la agitación y las notorias dificultades para respirar que empezaba a mostrar el conde quien ahora mantenía su mano derecha en su pecho mientras jadeaba pesadamente…

- resiste un poco, voy a llamar a un medico,

- no un medico no, no es necesario

- pero demonios...

- ya pasara, no es nada keijin san

El detective ayudo al conde a levantarse pasando un brazo de este por su cuello y sujetando de su cintura con su otra mano y así hacer que este se recostase en el sofá de la habitación.

-D?

-ya estoy mejor gracias detective

-tienes chocolates, ?

-keiji san quiere comer chocolates? A estas horas??- dijo D sorprendido mientras con una mano sujetaba su pecho

- no seas idiota!! Son para ti, siempre que te vienen estas cosas te calmas con algo que tenga azúcar!!

-no es necesario que… sea tan grosero!- alego D con mucho esfuerzo

-bueno como sea, tienes algo dulce??

-lo lamento keiji san pero no hay nada dulce en la tienda, por que hoy no cocine nada de eso

-debes estar de broma verdad?

Leon no podía salir de su asombro a D se le había olvidado comer dulces?? Definitivamente el mundo andaba extraño por esos días, era obvio que si el oriental no consumía la cantidad de azúcar a la que se había acostumbrado luego se sentiría enfermo!

- demonios, escucha tu quédate ahí donde estas y no te muevas yo ya regreso - dijo leon mientras miraba su reloj de pulsera que marcaba las 22:00 hrs, a esas alturas no quedaban pastelerías abiertas donde hallar alguno de los pasteles que D comería, sin embargo el detective sabía a la perfección lo que debía hacer.

- pe… pero keiji san espere no es necesario que usted…!- reclamó el conde tratando de levantarse

-tranquilo, quédate ahí, regresare pronto.

No paso mucho antes que leon regresara con un par de paquetes finamente envueltos, que D contemplo con el rostro con el que un niño ve a su juguete favorito.

- estas mejor?

- sabía detective que es un excelente proveedor de mis gustos, pero no estaba al tanto que podía ser así de eficiente- menciono la muñeca china mientras veía como leon servia en un plato una porción de pastel de fresas, con un trozo de chocolate suizo.

-muy bien ahora solo tienes que comértelo todo

-keiji san? – llamo el conde, con su voz que aún sonaba inestable y débil

-que pasa?

-me preguntaba como consiguió estos pasteles a estas horas?? Este sello es el de la pastelería de Madam C, y ella cierra muy temprano.

- ah, eso es verdad pero, digamos que me debía un favor por un antiguo caso en el que erróneamente se vio implicada

- es muy bueno que usted cuente con esos contactos- dijo D sonando mas como su ser a medida comía pastel

- para ti es bueno, pero es malo para mi bolsillo- respondió leon encendiendo un cigarrillo lo suficientemente lejos como para que el humo no llegara a D

-solo hacen falta dos ingredientes para que este pastel este perfecto – soltó el conde mas animado

-escucha, D yo no se preparar té natural de los que tú haces así que no molestes y confórmate con lo que tienes- dijo leon deduciendo que una de las cosas a las que se refería el conde era el te, mientras le daba otra fumada al cigarrillo.

- que despiadado de su parte- protesto D, con una mueca dramática

- despiadado!! Gr…. que no te das cuenta?! …ohh esta bien no voy a empezar otra discusión contigo

- sabia decisión para ser de usted detective- respondió D con una sonrisa

-parece que ya estas mejor, eso significa que ya puedo largarme- dijo leon terminando su cigarro y alistándose para salir, no obstante se quedo inmóvil al recordar cierto detalle…

-pasa algo?

-Es que recordé… antes dijiste que eran dos los ingredientes necesarios para que el pastel sea perfecto

-así es…

-uno es el té, entonces cual es el otro?

-el otro es el más importante, keijin san

- y que es?

- es un detective que siempre es oportuno a la hora del té - dijo D mientras echaba el ultimo pedazo de pastel en sus labios

El detective se quedo inmóvil, sin hacer amago de sus gestos habituales, efectivamente no quería discutir…

-por que tienes que decir cosas tan extrañas? dices que no entiendes el amor humano, pero… es que acaso tu no eres también un hombre?

-usted mejor que nadie conoce la respuesta

-.. Yo... La verdad ya no estoy seguro de saber nada

-ser humano es lo más próximamente comprensible para usted Leon, y pese a todo lo que quiera especular usted sabe que no miento

-en ocasiones adornas la verdad, pero de ningún modo mientes- dijo finalmente el americano dándose por vencido, mientras echaba un vistazo a su reloj de pulsera que marcaba las 23:45

-ya se hizo tarde voy a regresar a casa, puedes caminar?

-eso creo, no tiene por que alarmarse detective- respondió el oriental, quien aún permanecía en el sofá tranquilamente

El detective procuro dar a D un último vistazo cuando un pensamiento cruzo por su cabeza haciendo que su cuerpo se moviera por inercia realizándolo.

Fue así que el rubio se situó frente al sillón en donde D reposaba, allí y ante a la mirada atónita del oriental se inclino y con un movimiento rápido y preciso lo tomo entre sus brazos como si de una chica se tratase

-Le..leon?- dijo D nervioso y mordiendo su labio inferior, mientras reclinaba su cabeza en el pecho del rubio

-tu habitación, donde está?- expreso leon intentando no mirar la frágil carga que sostenía en sus brazos, esto se había vuelto una situación muy bochornosa, y lo peor del caso era que el sin ningún motivo aparente la había creado, el conde entonces hizo una débil seña con su dedo índice indicándole al detective el camino que debía seguir por el corredor principal de la gran tienda,-leon pensó en medio de todo para sí que D era incluso mas liviano que una mujer.

Al llegar a la habitación el americano empujo la puerta de madera finamente decorada abriéndose paso. En el lugar el perfume inconfundible del incienso aun se sentía embriagador envolviendo a unos cuantos muebles en los que se distinguía un hermoso tocador de marfil que se hallaba al costado de una puerta que dejaba ver parte de un baño interior, y claro esta como olvidar la amplia cama cubierta de sedas de extrañas y finas contexturas asiaticas, pero igualmente hermosas.

El rubio se aproximo hasta la cama y empezó a descender manteniendo esta vez más firmemente al conde para evitar que este bajara abruptamente, sin embargo en una inclinación leon casi perdió el equilibrio por lo que D sin recapacitar alzo sus brazos al cuello de leon buscando un sustento mientras recargaba su rostro en la extensión del cuello y hombro del detective.

Leon sintió el pelo azabache y suave agitarse contra su piel, desprendiendo el delicado aroma del perfume que D usaba, provocándole aquellas sensaciones incomodas que en el habían empezado a cobrar fuerzas sin su consentimiento pleno, la sola idea de sentir agradable ese contacto con D, le perturbaba, por ello mismo el rubio se apresuro a dejar a aquella muñeca china en la cama sin embargo al hacerlo se halló con que el aún sostenía torpemente al oriental entre sus brazos y que D aun se negaba a soltarle, los dos se miraban a los ojos tropezando con esa afinidad que tanto les cautivaba del otro, y que no les permitía distanciarse fácilmente, fue así que leon haciendo el primer movimiento inclino su rostro dejando sus labios a escasos centímetros de los del oriental, quien no se aparto ante la iniciativa del rubio, descendió mas y entonces ya sentía el roce de los suaves labios de D en los suyos cuando…

Beep

BeeP!!

Beep

Ambos literalmente dieron el salto mas ágil de sus vidas, de un momento a otro la atmósfera se había quebrado y un muy alterado leon que ahora estaba parado intentaba contestar al causante de semejante sobresalto, nada mas ni menos que su teléfono móvil.

-hola, es Orcot

-Leon! Al fin respondes!!

-Jill??

-la misma, quien más?,

-se puede saber que haces llamándome a estas horas??

-hey! Tranquilo, no soy yo quien quiere verte o es que acaso interrumpí algo?

-POR SUPUESTO QUE NO!!

-Bien bien ya entendí, el jefe te necesita de inmediato en la oficina, y sin replicas entendido?

- que demonios ocurrió……

-Ve a saber… aunque es mejor que te apresures ya sabes como se pone,

-Grr…. voy en camino

Beep..

Leon corto la llamada mientras giraba para ver a D quien estaba igual de pasmado que el, sin embargo leon sentía que de cierta manera Jill lo había salvado, ya que el no quería ni imaginar siquiera que hubiera ocurrido si el celular no hubiera tintineado a tiempo.

-yo… tengo que marcharme, será mejor que descanses rigth?, si te sientes mal otra ves llama a mi móvil

- keiji san,

- Eh?

- Sabe cual es la diferencia entre los humanos y los animales?

- que clase de pregunta es…!!

- Por favor respóndame, la conoce??

- Diablos!...por supuesto que No lo se

- La diferencia entre ambos esta en que los animales aceptan, en cambio... Los humanos siempre esperan

- pero por que….

- Escuche su silencio detective, ahí encontrara las respuestas

- Como quieras, ahora yo me largo ya he tenido suficiente en este lugar…

De esta manera leon comenzó a caminar hacia la salida sin embargo hubo algo que le paró antes de perderse en la vista impar del oriental…

- La ves anterior…- dijo D

- eh?

- yo tampoco me arrepiento…

- olvídalo,

- keiji san?

- yo haré lo mismo, si es verdad que esto no se debe a ninguna droga es mejor que dejemos todo como esta- contesto leon mientras caminaba….

Y en la estación….

- Hey por fin llegas!

- donde esta el jefe jill?

- vienes del Pet Shop cierto?

- Co-como lo sabes?

- Instinto femenino - dijo la americana guiñando un ojo

- como sea tengo que buscar al jefe

- creo que no es necesario que vallas con el, por que el no fue quién te llamo

- que dijiste?

- Lo que escuchaste no era el quien quería hablar contigo

- Mierda santa!! Entonces quien…….

-tranquilo hombre es que no sabía como convencerte, vamos! te invito a comer algo y luego a salir a bailar que te parece?

-no gracias, hoy no estoy de humor, y además no es gracioso lo que hiciste..

-hey… siempre tan severo…, pero vamos deja que te invite para disculparme

-escucha Jill hoy ha sido un día muy duro, y realmente no tengo ánimos, necesito pensar

-pensar, eso no es algo muy común en ti leon

-Jill!!

-muy bien, ya entendí , tu te lo pierdes….

-mmm por cierto ya que me hiciste venir hasta aquí, te tengo una pregunta

- déjame adivinar te arrepentiste y vendrás conmigo??- dijo ilusionada

-no es eso, mmm como era aquello?? Ah! lo tengo, si alguien te dice que la gran diferencia entre humanos y animales es que los humanos esperan y en cambio los animales aceptan, que pensarías al respecto

- veamos, esto no es muy sencillo, creo que se refiere a que los animales siempre acceden ante todas las cosas tal y como se les presentan, sin impórtales nada , viven de una manera simple y sencilla con el equilibrio de la naturaleza y consecuentemente a lo que sienten, en cambio nosotros, no hacemos mas que quejarnos, por que vivimos esperando cosas que quizás jamás llegaran, y que aún cuando llegan, son reemplazadas por un nuevo anhelo. te das cuenta? quien te dijo eso intentaba decirte que si dejas por un minuto de pensar en lo que quieres, y aceptas lo que tienes, entenderás la respuesta a tus inquietudes, tal ves seria mejor ser como lo animales no lo crees?

tiene sentido

aja

y que tal si te dicen que escuches tu propio silencio?

Jill sonrió ante el pensamiento de leon, el resultaba ser muy cabeza dura y ingenuo en ocasiones

eso es algo que tienes que pensar por ti mismo, pero te daré una pista rigth?

esta bien

eres feliz?

What?

Que si eres feliz leon?

Rayos, jill, supongo que intento serlo como todo el mundo

Aja y no piensas que te ocupas demasiado en intentar serlo, pretendiendo mostrar a los demás lo que a ellos le agrada en ves de solo ser feliz?

Yo…

-lo demás es algo que debes averiguarlo tu mismo. Yo ya me tengo que ir, por que mi acompañante me ha rechazado

lo lamento jill, prometo salir con tigo la próxima

- muy bien recuerda que estas en deuda ok? Por cierto, yo que tu estaría mas atento al barrio chino

-por que?

-Mr rodger planea hacer una de sus visitas sorpresa en estos días

como lo sabes?

Intuición femenino

Intuición?

Yeah, hi mit su.

Finalmente Leon llego a su departamento, una vez ahí se dio un baño para luego abrir la heladera, la verdad había descuidado bastante su vivienda o para ser mas certeros, su vida. Es curioso que cuando una persona tiene que pensar, el sueño no llega por lo que el insomnio le indico a leon que tendría tiempo en demasía para meditar.

Era claro que lo que D intentaba decirle con lo de los animales y los humanos tenía estrecha relación a el y sus sentimientos, más aún el americano no acababa de comprender la profundidad de escuchar a su propio silencio.

Quizás era que debía estar solo, para poder escucharse, por que cuando se escucha uno mismo las respuestas llegan ineludiblemente y junto con ellas el miedo y las dudas.

La claridad inesperada con la que se vio leon repentinamente le hizo sacudir, y es que si dejaba sus prejuicios de lado todo comenzaba a tener un sentido, más el aún no se encontraba capaz de manejarlo, por que a penas estaba descubriéndolo para sí mismo.

-ese idiota…por que demonios tenia que ser hombre…

Ante este pensamiento leon se detuvo, ya que el sabía que D de alguna manera no era humano, por que en más de alguna ocasión este último se lo había dejado entre ver, y pese a que esto último desafiase su cordura, muy en su interior leon se aferraba a la certeza de que el oriental no mentía.

Jamás D mentía, el lo sabía y asombrosamente el había decidido creer en el conde.

Quizás eran ellos los ciegos, que no terminaban de entender la verdadera naturaleza del Pet shop, por que el entender la verdad que proponía D implicaba dejar de pensar con certeza acerca de todo lo que el conocía, el concebir que todo lo que alguna vez se creyó como real no lo era del todo, perturba a cualquiera.

Aún así el rubio no pudo dejar de pensar en lo duro que había sido con D cuando se refirió a el con tal frialdad en el Pet Shop, se había excedido en sus palabras , no obstante el conde no le había respondido con la misma severidad, contrario a cualquier cosa D callo sus emociones y soporto sus comentarios

-ya eran pasadas las 2 de la mañana leon lo supo al contemplar su reloj de pulsera, estuvo al corriente también que en menos de cuatro horas había ordenado y limpiado su departamento como nunca antes lo había hecho, retomo entonces el camino hasta su heladera y de ella extrajo la última lata de cerveza que quedaba, la que abrió mientras contemplaba los carteles de mujeres que usaba como decoración de su habitación.

-Aquellas mujeres era dignas de cualquier fantasía del prototipo americano, ello era la razón por la que leon habría comprado los carteles, más ninguna igualaba la delicadeza y elegancia que D tenía, cuando leon lo había besado y sostenido entre sus brazos se había sorprendido del cuerpo fino y suave que se ocultaba tras las telas, D no tenía nada que envidiarle a esas chicas, el poseía la cintura y caderas mas firmes y contorneadas que Leon hubiera tocado antes, sin embargo el era leon orcot, un americano orgulloso, y detective , que no podría aceptar las cosas tan sencillamente, fue así que impulsado por este ultimo pensamiento tomo su teléfono móvil y realizo una llamada.

Minutos mas tarde….

Orcot caminaba entre las mesas llenas de gente celebrando sin motivo aparente, el lugar lleno de humo y luces resplandecientes, se dejaba envolver a demás por el sonido del bajo, guitarras, y batería de un grupo musical que desde el escenario intentaba entregar los ánimos necesarios para encender a el publico.

- hey pensé que me habías rechazado?!- dijo una voz conocida haciéndole una seña para que se sentara a su lado

- ya deja eso Jill

ok ok tu ganas y dime, a que se debe tu cambio de parecer?

-lo pensé mejor y no estaría nada mal ligar hoy con una chica.

-de verdad?

-si, por que no?, estoy aburrido de la rutina, trabajar duro y todo eso…

-seguro,?? Me parece extraño tu cambio

vas a seguir con eso…

solo bromeaba, estoy contenta de que aceptaras venir, ya veras que hoy es tu noche de suerte.

Leon se acomodo en la mesa con Jill pidiendo dos cervezas de marca alemana. Para comenzar a beber, su compañera de mostró visiblemente mas animada por su gesto, sin embargo repentinamente un chico se acercó hasta su mesa para cruzar miradas con jill quien hizo un gesto con su mano aceptando a invitación.

Bueno, creo que me debo retirar, dijo ella guiñando un ojo mientras besaba la mejilla de leon.

estas segura que quieres ir con ese tipo?- dijo orcot

claro, por que no?? Ya sabes, yo vivo la vida loca…

jajaja, esta bien, nos vemos luego

Leon observo a su alrededor y se encontró solo al menos en la mesa, miro nuevamente y se percato de que casi había vaciado la ultima botella de cerveza que se lucia frente a el.

Así mismo se dio cuenta de que la mayoría de la gente a su alrededor parecía divertirse, por lo que pensó en una solución rápida y efectiva, y que mejor que seguir bebiendo, no obstante cada ves que lo hacía su mente lo traicionaba y le hacia recordar a quien el quería evitar.

Ese par de ojos impares perfectamente armónicos.

disculpa, puedo sentarme a tu lado?

Leon no se molesto en contestar cuando se paralizo al contemplar el aspecto de quien tenia en frente.

Era una chica, pero bastante diferente a las que el hubiera visto antes, al menos eso pensó leon, su tez era pálida casi albina como porcelana sus cabellos eran negros, lisos y largos los mas impresionante eran sus ojos… sus ojos eran como los de D.

- leon creyó que estaba alucinando era su idea o la chica que estaba frente a el era la versión femenina de D, solo que no era oriental por lo que no tenia los mismo rasgo del conde.

y cual es tu nombre- pregunto ella

- Leon, Leon Orcot

- el mió es Audra

-Audra? Nunca lo había escuchado, pero es lindo

-si, es Audra, solo Audra, y leon… me invitarías a tomar algo??

Leon titubeo unos instantes, antes de aceptar, pero… que mas daba era una chica linda y atractiva y el había ido hasta ese lugar para eso no?

- y en que trabajas?

- soy detective- dijo el no con mucho gusto

- impresionante y dime tienes novia ?

-no – respondió de manera tajante

-pero, no tienes a nadie rondando?- pregunto ella posando su dedo índice en el borde del vaso

-eso no es de tu incumbencia

- hey tranquilo!! Solo es que pienso que es extraño que alguien como tu este solo

-por que?

-por que eres muy lindo

- lindo?

- si! Pero es bueno que estés solo sabes?

- a que te refieres?

- por que tengo el camino libre

-camino libre??- repitió Leon sorprendido

-aja… y… entonces me dejarías besarte?

- si estas buscando compromisos te equivocaste con migo…

- es solo un beso, sin compromisos, te lo prometo

Leon no lo pensó mucho, no era una mala propuesta, por lo que se acerco a ella y la beso, sin embargo fue un beso vacío, luego ambos se separaron y leon se quedo mirando los ojos de audra…

tus ojos

- oh!!Te gustan?

-son reales?

-No, como crees, mis ojos son violetas, pero uso lentes de contacto amarillos solo un ojo

- por que solo en un ojo?

-por que me gusta como se ven, a ti no?

- naturales son mas bellos

- ajaja si tambien lo creo pero es muy difícil que alguien tenga los ojos asi, no si es humano al menos, o acaso tu conoces a alguien que tenga los ojos de estos colores?

-yo…-

-ves que mas da? Tu en cambio tienes unos hermosos ojos azules y un cabello perfecto- dijo ella llevando una de sus manos para desatar la liga del cabello de leon

- no me la desates, no me gusta que me toquen el cabello- dijo el mientras le sujetaba la muñeca

-ok esta bien, y… entonces que haremos ahora dijo ella dejando en claro otras intenciones, mientras paseaba juguetonamente su dedo índice por la camisa de Leon para luego tomar la mano del detective entre la suya y guiarla hasta uno de su muslos..

- al parecer tienes mucha prisa- rió leon, retirando su mano del lugar

- no me malinterpretes, es solo que me gusta tomar lo que me apetece, mmm pero ya se!! Que tal si me invitas a una cita eso sería mas excitante

- una cita?!

- si una cita, no lo veas como un compromiso solo es para entretenernos si?, además me gustan los hombres que no le temen al peligro, ten piénsalo, este es mi numero telefónico, llámame cuando quieras estaré encantada de volver a verte …cowboy- dijo ella besándolo en la mejilla

- cowboy? Me llamo leon

-si pero me gusta ese apodo a ti no?

-como sea… por cierto audria…

-si?

-Fue un gusto

Luego de eso

Leon regreso a su vivienda, ya casi amanecía, pero algo le inquietaba, el no entendía por que si esta noche había resultado afortunada para el, se sentía de una manera tan extraña. Por que cuando beso a audria lo único que hizo fue compararla con D.

- soy un idiota- se dijo entonces sacando el papel en el que estaba anotado el numero de audria, el que arrugo y lanzo al basurero

- que estupidez…- se dijo antes de acostarse en su cama y dormirse ya que al otro día tenia el agotador turno nocturno. y si estaba seguro de algo era de que tendría que hacer algo con todo lo que le estaba ocurriendo con su aquella muñeca china.

Conti NuaRa...