DuLcE ViCio

Capitulo IX

Da SeiN (existir para alguien)

"Vengo de una tierra en donde es profundo el brillo del sol

En donde jardines dorados brillan

En donde los vientos del norte, duermen calmadamente

En donde los truenos nunca resuenan."

"La canción de los Hyperboreos"

Era muy temprano y el conde acababa de atender al primero de sus clientes el que muy satisfecho se retiraba con su nueva mascota

-muchas gracias conde, prometo que voy a cuidarle mucho- dijo el joven nuevo amo

- solo debe recordar respetar la cláusulas del contrato por favor

- téngalo por hecho

- les deseo entonces la mejor de las dichas. Respondió finalmente el oriental mientras veía marchar a su cliente

Paralelo a esto el detective Orcot emergía en su descenso por las escaleras del pet shop, este se detuvo escasos momentos al ver pasar a aquel muchacho que en sus brazos llevaba muy bien oculto a alguna de las mascotas que D le habría proporcionado recientemente. Leon sintió un extraño escalofrío instalarse e su espina dorsal, mientras la palabra victima se cruzaba por su cabeza , su instinto de alguna manera le indicaba que debía seguir a aquel hombre y echarle un vistazo a aquella mascota que tanto atesoraba, pese a esto cuando comenzaba a echar marcha atrás , leon fue detenido por la armoniosa voz de una muñeca china.

-Bienvenido Detective, es una sorpresa verle aquí tan temprano

-hoy tengo el día libre, además quería aprovechar de llevar a Chris al aeropuerto

- aeropuerto?? oh! Es que acaso el Joven chris va a regresar con sus tíos??

-no, solo va de visita, mi tía me llamo hoy y me pidió que dejara que mi hermano se quedara con ellos unos días, por eso tampoco avise antes y en realidad pienso que es bueno que los vea de ves en cuando

-bien entonces es importante que Chris tenga listo su equipaje lo antes posible.- dijo D caminando hacia la pieza del pequeño mientras era seguido por Leon

-si, su vuelo sale a las 9 de la noche, pero tiene que estar una hora antes en el aeropuerto

-entiendo, de todas maneras, si nos apresuramos un poco podemos alcanzar a comer e incluso tomar el té juntos

-como sea por cierto donde esta Chris?- pregunto el americano mientras no perdía de vista como D muy prolijamente ordenaba la maleta de su hermano

-Chris salio con tet-chan a traer unos encargos que les pedí, pero no tardaran en regresar

-mmh…-

-pasa algo detective?

-como?

-que si sucede algo, pienso que usted no ha dicho lo que realmente vino a decir keiji san

D había dado en el blanco, era increíble la manera en que el conde podía siempre leer sus pensamientos, pese a esto Leon aún estaba sin comprender en totalidad sus sentimientos, por que cada vez que intentaba pensar en ellos, la rabia le inundaba por completo, haciéndole olvidar razones.

Y es que desde que D había llegado a su vida, todos sus pensamientos sus esquemas sus proyecciones se habían quebrado y caído abruptamente al piso por que ni si quiera el, estaba aún preparado para darse cuenta en que momento habían comenzado a cruzar la línea que los separaba.

Por que por mas que hubiera salido esa noche a buscar consuelo en brazos de una desconocida, no consiguió mas que aumentar su confusión y la sensación de culpa que ahora le empujaba a hablarle al conde.

-hace una noche, conocí a una chica- termino diciendo

El oriental interrumpió lo que estaba haciendo y trató de disimular calma.

-una… novia para el detective?- y en sus palabras se sintió ironía con un borde amargo

-no, solo conocí a una chica, se llama Audria, nos tomamos unos tragos y me dio su número telefónico

-parece que su noche resulto provechosa, siendo así solo puedo desearle felicidades.- respondió D mientras terminaba de empacar la maleta

-eso, no es así como piensas

-la beso?

- una ves

-la llamara?- preguntó D intentando cerrar la maleta

-tiene importancia?

-a usted le gusta?

-no lo se, ni siquiera se por que te lo estoy diciendo

-debería regresar más tarde, cuando su hermano este en la tienda detective- señaló D intentado terminar el tema, sin embargo no había notado que leon ahora estaba justo detrás del.

- por que no dices lo que piensas?- dijo el rubio quien ahora estaba sujetando a D por los hombros

-desde cuando le interesa lo que yo piense detective?- hablo con sarcasmo el oriental

-demonios por que tienes que hacer las cosas tan difíciles

-difíciles?! No soy yo quien esta en falta!

- falta?? Ja! Y por que habría de estarlo

-por la misma razón por la que me exige una respuesta que satisfaga su orgullo

- a que te refieres?

- retírese de la tienda por favor…keiji san, no tengo nada mas que hablar con usted

- tu con tus estúpidas maneras y tu sonrisas falsas no entiendes nada maldición…!!- dijo entonces leon jalando de la parte delantera del cheogasam a D, esta ves el detective estaba mas molesto que de costumbre, y los deseos de estrangular a D eran tan grandes como los que sentía de retenerle junto a el…

-acaso va a golpearme??- discutió de forma provocativa el conde, con aquella sonrisa impávida y labios oscuros que Leon tanto decía odiar, definitivamente esta ves D estaba poniendo aprueba la paciencia del rubio…

Sin embargo ninguno de los dos se percato que en el momento de su discusión Chris ya había regresado con los encargos del conde, no obstante el pequeño al entrar y ver a escena de D y su hermano había dejado caer los paquetes que llevaba al piso…

-Her…mano?' pregunto el pequeño desconcertado de ver al americano apunto de golpear verdaderamente al conde o al menos eso pensó Chris

Leon automáticamente soltó a D dejándolo caer de golpe en el sofá de la sala, mientras aun congelado en el mismo lugar observaba a su pequeño hermano, el sabía lo que había pasado por la mente del pequeño…

-Chris, yo…- Leon titubeo al hablar, el sabía que si decía las palabras equivocadas era muy probable que el pequeño no comprendiera la situación, y incluso terminaría perdiendo toda la confianza que hasta el momento le había costado ganar con el, no obstante una mano delicada se poso en su hombro adelantándosele como de costumbre.

-No es nada por lo que tengas que preocuparte Chris, tu hermano y yo solo hemos tenido una pelea como la que tendrían cualquier par de amigos,

-pero…ustedes se iban a golpear…

-no es así, tu hermano puede gritar, ser un inconciente, mal ejemplo, mujeriego y violento americano, pero el jamás me golpearía, no es así keijin san?

Leon miro detenidamente a D quien aún tenía su mano en el hombro del, enterrando levemente sus finas uñas como advertencia. Antes, de contestar de mala manera…

- es verdad.

Automáticamente la mirada desesperada de Chris desapareció dando paso al alivio absoluto,

-bueno ya los escuchaste no hay nada de que preocuparse – dijo el totetsu (Tetchan) guiando al pequeño hacia uno de los cuartos del pet shop para dejar solos al conde y al detective nuevamente

-mierda eso estuvo cerca

-controle su lengua mientras este en la tienda detective

- my good!! Vas a comenzar otra ves!

-no deseo comenzar nada detective, y menos ahora que el joven Christopher esta en la tienda

-esta bien dejaremos esta conversación pendiente para cuando el no este rigth

-como usted diga mi estimado

-por cierto D, que le vendiste al tipo que iba saliendo de la tienda?- dijo Leon sentándose en el sofá de siempre

-pues… digamos que le di exactamente lo que buscaba- menciono de una manera enigmática el conde

-espero que no sea otro homicidio , por que si no…

-si no que detective, me arrestara??

-grrr…te estaré vigilando, y a aquel tipo también con lo que sea que le hallas vendido…

-como usted diga, aunque no comprendo por que recurrir a tanta violencia si yo solo vendo el Amor y

- Los sueños blah blah, conozco toda esa historia y espero que no termine como las demás

-Detective usted me ofende, mis inocentes animales solo esperan con esperanzas tener un dueño que les ame profundamente – dijo el conde melodramáticamente mientras acercaba una bandeja con algunos pasteles a la mesa de la sala de estar.

-como sea ya estas advertido.- volvió a decir el americano tomando un poco de la tarta de yogurt que estaba encima de la mesa

-por cierto detective, usted aún no ha dicho a chris que debe viajar hoy

-no me digas lo que tengo que hacer!!

Leon terminó de comer su trozo de tarta y luego llamo a su hermano para explicarle el motivo de su repentin viaje visita con sus tíos, a lo que Chris reacciono muy emocionado, aunque su expresión se torno un poco vacilante al recordar la discusión con su prima la que fue la causa de su actual perdida de voz .

-:"tu mataste a tu propia madre"

Aquellas palabras seguían rondando en su pequeña cabecita, y aún le hacían daño al no terminar de entender el significado de estas.

Leon pareció leer sus pensamientos, por lo que se inclinó y acariciándole los cabellos le dijo:

-sabes muy bien que lo de mama no fue tu culpa, no te obligaré a hacer nada eres mi hermano y si no quieres ir solo debes decírmelo.

El mas joven de los Orcot paso su brazo restregándose las lagrimas que bordeaban sus ojos, y movió su cabeza en señal afirmativa.

-muy bien así me gusta, los hombres de verdad no lloran!!

-si señor!! Respondió Chris

-llorar no es muestra de debilidad Chris dijo el conde acercándose al pequeño

-por supuesto que lo es ¡! Por dios D, los hombres no lloran!

-usted no es el mas indicado para decir eso detective- sonrío D en Leon recordándole que el si había llorado la pasada ocasión

-grr…ustedes los chinos….son….!! – Leon dijo sonrojado violentamente por haber recordado el incidente

-tsk tsk tsk…recuerde controlar su legua… mi querido detective, no debe ser un mal ejemplo para su hermano.

Chris como la mayoría de las veces los observaba en compañía de ponchan y tet chan sin entender mucho de lo que ellos hablaban, no obstante en esta ocasión el conde y su hermano no lograrían debatir mucho puesto que tenían que encargarse de los preparativos del viaje de Chris.

Luego de comer y de que el conde dejara adecuadamente instruidos a tet chan , Q chan y pon chan con respecto de los asuntos de la tienda bajo su ausencia.

Leon, D y Chris se dirigieron en dirección a el aeropuerto, al llegar allí se dirigieron hasta el modulo de la compañía aérea donde Chris dejo sus equipajes mientras esperaban a que llegara la auxiliar de vuelo que se encargaría de cuidarlo en su viaje, dado a la corta edad que Chris poseía este no podía hacer un viaje sin tener un cuidado especial. Sin embargo al llegar la joven auxiliar Leon no pudo evitar mirarla asombradamente puesto que la muchacha calzaba muy bien con el modelo de mujeres que le encantaban al rubio, esto no pasaba lógicamente inadvertido por el conde quien mantenía una sonrisa capaz de congelar al mismo hielo, aún así Leon no la alcanzo a hacer ninguna maniobra de cortejos a la mujer, puesto que ella habló antes

-usted debe ser el joven Christopher Orcot si no me equivoco- menciono la mujer con una sonrrisa muy amable mientras le tendía la mano a chris- y si estoy en lo correcto ustedes son sus padres verdad, debo decirles que tienen un pequeño muy bello, se parece mucho a su padre y a su madre expresó ella mirando a leon quien aún no procesaba la palabra padres y D quien miraba con serias intenciones de asesinar a la persona que se hubiese atrevido a tratarle como mujer.

-la verdad no somos sus padres, yo soy el hermano de Chris- dijo Leon un poco apenado

-oh!! Y ella debe ser su novia!!, les ruego disculpen mi impertinencia- volvió a decir la muchacha mientras D estaba apunto de comenzar a lanzar maldiciones en chino y si es que desistía de la idea de homicidio que rondaba en su cabeza

-escúcheme un momento…! Dijo D mientras Leon tapaba la boca del chino a tiempo sonriendo nerviosamente, ante la mujer ya que lo ultimo que les faltaba era hacer uno de sus conocidos escándalos en un lugar publico y menos si deseaba que su hermano tuviera un viaje tranquilo.

-valla creo que ya es hora, muy bien Chris debemos irnos.

El pequeño abrazo al conde y a su hermano despidiéndose, para luego irse mientras era guiado de la mano de la joven por los amplios pasillos del aeropuerto.

Fue entonces que Leon soltó una carcajada como las que no soltaba en mucho tiempo.

-no se que es lo gracioso detective- dijo D ofendido mientras elevaba su nariz en el aire

-vamos D fue muy gracioso que ella te confundiera con una mujer – dijo Leon secándose las lagrimas que e habían causado la risa

-no se a que se refiere!-se defendió el conde mientras con un leve rubor en sus mejillas

-ohh! Si, si lo sabes, es obvio que te confundan con una mujer si andas con esos vestid…trajes puestos

-ustedes los americanos son unos seres despreciables e ignorantes!

-vamos admite que al menos fue gracioso

-admitiré eso si usted admite que fue gracioso que nos tratara de amantes!

-un momento eso no tiene nada de gracioso

-por que no detective? Usted lo único que deseaba era cortejar a esa chica- demando D aprensivamente

-pero que… un momento…D es que acaso estas celoso?

El conde dejo sus alegatos mientras un rubor leve le subía por el rostro, es que leon estaba en lo correcto? El verdaderamente estaba, ce..lo..so?

Frente al silencio evidente de D Leon sonrío victorioso, ya que eran contadas las veces en las que lograba dejar sin palabras a D. Así y sumidos en el silencio se dirigieron hasta el vehiculo del detective, fue en ese entonces cuando el conde en mitad del camino comenzó a hablar.

-y si estuviera celoso que haría detective?

Leon detuvo el auto producto del susto que se llevo al escuchar las palabras del oriental.

-demonios D deja de jugar, te dije que...

-que detective, usted me dice que me odia a mi y a todo lo que tenga relación a la tienda, sin embargo cada ves que puede aparece en ella, como las moscas al fuego, dice que parezco una mujer y disfruta riéndose de ello, y sin embargo Aun así usted tiene gusto por mi.

-no es así

- entonces dígame detective, como era la mujer con la que estuvo la pasada noche?

-no te tengo por que responder eso!

-tiene miedo

-por supuesto que no!

-si así es, usted lo sabe- dijo D con un tono de voz mas bajo mientras tomaba con una de sus manos el brazo de Leon

-deja de jugar, esto no es gracioso- respondió el detective

-no es gracioso por que usted no quiere admitir que me desea? –Expreso D inclinándose peligrosamente hacia el lado del asiento donde leon permanecía estático,- acéptelo- repitió el conde seductora y húmedamente esta ves en el oído del rubio, provocándole una sacudida eléctrica que no paso desapercibida por ninguna de las dos partes.

-basta! –dijo ahora Leon tomando a D por la parte delantera de su cheogasam

-cobarde- susurro D, provocando al rubio- pretende molestarme diciendo que estoy celoso de usted, sin embargo es usted quien tiene gusto de mis celos.- respondió finalmente D con una sonrisa

El detective se quedo sin habla, sentía como si repentinamente hubiera chocado con un muro enorme, un muro con el que esperaba chocar hace mucho, y con el que incluso Jill su compañera le habría advertido que debía enfrentar, pero las cosas no eran tan fáciles .no para el, no para Leon Orcot.

Finalmente el americano soltó al conde y comenzó a manejar nuevamente rumbo a chinatown, al llegar al pet shop Leon detuvo el auto en tanto el oriental volvía a hablarle.

-Será mejor que no se aparezca mañana en la tienda detective

- Acaso estarás muy ocupado con alguna de tus victimas?

-tendré la visita del señor rodger y no quiero tener escándalos en la tienda ni menos alguna de sus impertinen…- soltó el conde mientras se preparaba para abandonar el auto, no obstante este nunca logro hacerlo ya que fue retenido por la fuerte mano de leon que le impidió su descenso, el conde de haber querido podría soltarse del agarre con suma facilidad, sin embargo por algún motivo no lo hizo.

-que sucede detective? Acaso hay algo que me quiere decir?- dijo el conde con ironia levantando una ceja

-la respuesta a lo que me dijiste la otra ves? Cual es?

El conde retomo su postura en el auto para acercarse mas a Leon, tanto como para posar sus manos en el pecho del rubio y decirle

-la diferencia entre los humanos y los animales esta en que :los humanos esperan leon… en cambio los animales

-los animales tan solo aceptan… dijo el rubio moviéndose lo suficientemente rápido como para capturar a D entre sus brazos y sorprenderle con un beso…

Leon no queria pensar ni medir consecuencias, tan solo se dejo llevar por su instito, sin imaginar que toda acción atrae reacción.

Continuara…