DulCe ViCiO
Antes de comenzar a cambiar el mundo,
date tres vueltas por tu propia casa.
La primera vuelta es Terremoto;
luego viene la Revolución Copernicana.
La tercera se llama Aceptación.
Amor, siempre.
Proverbio chino
Capitulo XIII
DeCiSioN
Habiendo descubierto recientemente su estado, D seguía quieto examinando cada detalle de su reflejo. En el no existían mayores cambios salvo un leve bulto en su vientre que apenas se vislumbraba.
-D esta todo bien?- desde el otro lado de la puerta Leon estaba un tanto inquieto por la demora del oriental
-..Si…Ya salgo- respondió D, abriendo de unas ves a puerta y encontrándose con el rubio
-estas pálido, que sucede?- preguntó Leon acariciando con una de sus manos la mejilla de D
-… ven conmigo- dijo D tomando la mano de Leon entre las suyas y guiándolo por los pasillos del pet shop
Leon no habló mientras caminaban, si no mías bien se dejo guiar por el oriental, pasaron por varias habitaciones, y el rubio estaba asombrado de la profundidad que podía llegar a haber en la tienda, ya que a simple vista el pet shop no era una gigantesca mansión como lo simulaba ser por dentro. Finalmente al cabo de unos minutos, se hallaron frente a unas puertas de madera gigantescas. D dejo de sostener la mano de Leon para empujar las puertas y abrirlas, dejando a relucir una habitación de mediano tamaño llena de escritos y grabados en los pilares que sostenían las paredes, D se dirigió entonces a un mesón en el que encendió una vasija llena de inciensos.
La mezcolanza de aromas comenzó a expandirse por el lugar, fue entonces que D se giro y encamino hasta donde estaba Leon, llego hasta el y lo abrazo siendo correspondido en el instante.
-me vas a decir que sucede?- pregunto el rubio suavemente mientras acariciaba los cabellos azabaches
-todo a su tiempo- fue la respuesta del oriental
Y entonces todo cambio, los sonidos que los rodeaban, los colores, las paredes que desaparecieron. Dando paso a la inmensidad de un paraje extraño, exótico, que le recordó a Leon los parajes que mostraban en las películas acerca de la prehistoria.
El sentimiento de hallarse sumido en las raíces del todo, la intensidad del oxigeno que llenaba sus pulmones.
Era un paraje bastante singular, pero muy acogedor, ya que de alguna manera le recordaba a Leon sus raíces.
Nuevamente D se alejo del americano y comenzó a caminar entre las grandes plantas y árboles, el rubio se quedo mudo contemplando al oriental al percatarse de que D se hallaba completamente desnudo, su y pálida figura se paseaba por entre las hiervas, el americano entonces se contemplo a si mismo percatándose de que su estado no era muy diferente al de D, el también se hallaba desnudo y un poco avergonzado de hallarse así.
-no es momento de sentir vergüenza mi querido, no hay nada que yo no conozca – dijo D a unos metros de Leon arqueando una ceja elegantemente
-yo no siento, vergüenza!!!- protestó Leon sonrojado, al ver que D nuevamente había leído sus pensamientos
-no la sentías cuando estábamos en la cama, así que no deberías sentirla ahora- dijo el conde provocando a Leon- ahora sígueme-
-a donde vamos?- pregunto Leon, ya ni siquiera dándole importancia al como llegaron ahí ni menos que era todo ese paraje jurasico que se lucia en frente a su vista
-pronto lo sabrás querido- respondió intrigantemente el oriental
Y de esta forma comenzaron el viaje por aquellos senderos, Leon no pudo apreciar cuan largo o corto fue el tiempo que estuvieron caminando ya que en aquel lugar un aro mágico parecía haber cubierto todo el sector dejando a la imaginación la concepción del tiempo, ya que con la facilidad que pudieron haber pasado meros minutos, también podían haber sido horas, días, semanas, y ¿por que no? Inclusive años.
Mas aun en aquel momento no era lo importante, lo realmente intrigante para el detective era lo que D quería enseñarle con tanta urgencia.
Camino siguiendo la figura del oriental, deteniéndose en ocasiones cuando su cordura le hacía razonar acerca de lo que estaba haciendo, sin embargo en aquellos momentos siempre aparecía D que se devolvía para tenderle una mano y impulsarle con su sonrisa misteriosa a seguir adelante.
Y así fue que la mano fantasmal, diminuta, fina como la porcelana mas cara y bella, guió a aquel heredero de la destrucción y caos humano por aquellos parajes de la selva virginal e incorrupta.
El rubio se empezaba a impacientar, ya que D permanecía con su semblante serio aquella careta de bien estar o esa sonrisa falsa que utilizaba con constancia en casi todo momento, ya no se asomaba a su rostro y ello terminaba por preocupar al americano, ya que este instintivamente sabía que algo con D no estaba bien, y mas aun tenia en claro que el desmayo de D y la visita del abuelo estaban conectadas, sin embargo le faltaban pistas para entender la totalidad del puzzle.
Repentinamente, los pasos del conde se detuvieron, dando un apretón a la mano que aun tenía sujeta del detective antes de dejarla libre.
Leon comenzó en ese momento a estudiar sus alrededores y se visualizo por primera vez en su vida, frente a algo inexplicable para su entendimiento humano; pero que sin embargo le resultaba terriblemente imponente, el paraje frente a si mismo estaba lleno de césped verde fresco y puro, que inundaban a las laderas que se veían mas adelante, y en el medio un árbol de tronco colosal y altura incalculable mostraba con orgullo su imponente antigüedad, al alrededor de aquel árbol se veían como criaturas de cuerpos blancos translucidos diminutos , danzaban en círculos como si estuvieran ofrendando un ritual a aquella maravillosa escultura
-Que demonios es todo esto…!- exclamo Leon
-shh.. lenguaje querido, ellos son muy sensibles- dijo D volteándose a Leon y susurrándole lo anterior
-grr.. Oh!! esta bien!...- dijo finalmente Leon accediendo a la petición de D y volviendo a observar el ritual- Que significa todo esto D, por que me trajiste hasta aquí?
-observa, y dime que es lo que ves?
Leon miro nuevamente la escena y no vio cambio alguno, frunció el seño entonces sin entender muy bien que era lo que D deseaba que el viera, o mejor dicho a que se refería.
-no veo nada mas que un árbol D
-no mi amor, -dijo D con ternura antes de continuar- para observar mejor debes abrir tus ojos
-y el americano nuevamente dirigió sus orbes azules al paisaje
Sin embargo esta vez vio algo muy singular, algo que a simple vista había desconocido.
Desde la copa del árbol, emergían ramas con capullos de singular tamaño, y dentro de aquellos capullos algo muy familiar para el se mecía.
-son bebes, este árbol tiene bebes en los capullos ¡!- dijo Leon sorprendido
- que significa todo esto?! no entiendo que es lo que quieres enseñarme!?- dijo a D un tanto confundido, sin embargo su intranquilidad paso a segundo plano cuando D le sonrío
-mi querido detective,- hablo el oriental primeramente sonando como su ser antiguo – esto que ves aquí es la manera en la que los kamis nos reproducimos
-los kami eres un kami?
-así es, originalmente tenemos tres formas de dar a luz, la primera es a través de este gran árbol que fue el que creo a nuestros ancestros, la segunda es por medio de partenogénesis y la tercera y la que nunca debería ser usada, es la manera tradicional que usan los humanos
-a través del sexo- dijo Leon
-así es, por que aunque tengamos la capacidad de procrear, se nos ha obligado a mantener una vida solitaria, no tenemos derecho a tener un compañero, ni menos un amante. –dijo finalmente D viendo a Leon
-me quieres decir que nosotros no deberíamos estar juntos??
-lo que debería o no debería ser, es algo que dejo de importarme hace tiempo Leon, yo te escogí, y soy responsable de mis actos.
Por primera ves Leon se fijo en D y se percato que en todo lo que habría hablado D nunca se había quitado las manos de su vientre, fue entonces que su habilidad de detective se hizo evidente, ya que se percato de lo que D quería explicarle
-demonios… estas… embarazado?- pregunto Leon tembloroso mientras se le cruzaba aquella idea descabellada
Y entonces D no pudo responder, ya que algunas lágrimas se asomaron a su rostro y cayeron sin su permiso, sin embargo asintió con la cabeza
-si, vamos a tener un bebe.
-yo...voy…a ser padre? Pero co-mo?!!- dijo en voz baja casi susurrando
-se que no es fácil de entender, pero tengo que haber estado en mi periodo fértil cuando lo hicimos la primera ves
-desde cuando
-como?
- que desde cuando lo sabes?
-lo supe cuando me desmaye
Entonces Leon aparto la situación de su mente, su silencio otorgo al ambiente la peor de las amarguras y con el, surgió la incertidumbre mas terrible en D.
-Leon tienes que escucharme- pidió D un tanto amargado al cabo de unos minutos
-no, no quiero escuchar, ya ha sido suficiente, ¿¡por el amor de Dios! que clase de broma es esta D? !
-no!, es que aun, no has escuchado todo- dijo D sosteniendo uno de los brazos de Leon –por favor ven conmigo- le dijo suplicante
Leon le miro y nuevamente y su atención se centró en su vientre que parecía casi desapercibido- aquella mirada de D era su debilidad
y entonces D se sorprendió al sentir que leon le abrazaba con el cuidado sumo de no hacer presión en el vientre donde dormía su descendiente
-D se quedo inmóvil, el tacto de su piel desnuda junto a la de Leon le ocasiono mas que una simple corriente eléctrica, sin embargo recostó su cabeza en el hombro del rubio correspondiendo al abrazo
-¿realmente no me estas mintiendo, tu verdaderamente me vas a dar un hijo?-dijo leon acariciando el pequeño vientre con una de sus manos
-nunca fue mi intención embarazarme, yo no sabia que nuestras sangres eran compatibles, pero pese a esto quiero tener a este bebe, no me importan las consecuencias, solo quiero tenerlo por que es tu bebe.
-entiendo- dijo Leon viendo a D y besando su frente
-estas enojado?- pregunto D- con la expresión de un niño que fue reprochado
-no, no estoy enojado, Jesúchris! D solo estoy trastornado!, toda mi vida me eh cuidado con las mujeres y voy lo hago contigo y quedas en cinta! –exclamo, para luego suavizar sus facciones- pero me alegra que halla sido contigo, escucha D Soy un hombre de palabra y no te dejare solo, se muy bien que todos los caminos que tome me llevaran de regreso a ti, y esa fue mi decisión.
-te lo agradezco Leon-respondió D mas tranquilo antes de continuar- pero ahora, necesito que vengas conmigo
Y de esta manera Leon se dejo guiar por D nuevamente, y fue entonces que pasando por los alrededores de aquel gran árbol encontraron una pequeña catarata de agua clara y cristalina.
-para que me trajiste aquí-pregunto el americano esta ves contemplando la catarata
-esto es lo que quería mostrarte Leon, el agua que circula en esta fuente es uno de los tesoros mas buscados por los humanos, uno de los mitos echo realidad
-esta fuente, que es lo que tiene?
-bebe de esta agua Leon, si lo haces tendrás el don de la eternidad
-seré eterno?
-así es, lo suficiente como para poder acompañarme en el paso del tiempo
Leon recapacito unos segundos la proporción que D le estaba haciendo, la idea de ser inmortal era asombrosamente tentadora como aterradora, aun así no era una decisión que pudiera tomar tan a la ligera. Si bien para leon su vida estaba girando últimamente constantemente a 180 grados, el solo hecho de dejar su propia naturaleza humana era algo que no cabía en su mente.
-no puedo,
-que?
-lo siento, pero no puedo hacer esto, si bebo, estoy renunciando a mi esencia humana
D no supo que responder, sabia que Leon tenía razón en lo que decía, y pese al egoísmo que el mismo sentía ante la negación de Leon, no podía hacer mas que respetar la decisión del americano.
-esta bien, si es tu decisión no hay nada mas que hacer- dijo el oriental volviéndose por la senda por la que habían llegado
-espera- dijo Leon reteniéndole por la muñeca
-por que quieres que beba? Por que quieres que sea inmortal como tu lo eres?, es que acaso
Es muy poca cosa que un humano como yo este junto a ti? Si es eso yo…
-suficiente, ya basta Leon.
-pero demonios D…
-no es justo
-como?
-no es justo que tenga que ser yo el que tenga que quedarse solo siempre, el que al final tenga que cerrar tus ojos para enterrarte!!!- dijo D con inmenso dolor, Leon respeto entonces las palabras de oriental, quedándose quieto y prestándose a escuchar lo que seguiría
- No te das cuenta el bebe que espero puede ser tan mortal como inmortal y de ser así el morirá algún día también- acabo por gritar D quien se hallaba hecho un manojo de nervios
El rubio se sorprendió, el jamás habría pensado algo así, nunca se hubiera imaginado que la razón por la que D lo había llevado hasta allí era por el temor a quedarse solo. Ya que si bien Leon había pensado en varios motivos para la petición del conde, jamás se le vino a la mente un temor tan evidente tan natural, tan mortal como la soledad. Y es que tenia que ser conciente que D ahora estaba embarazado, y por mas extraño que sonara eso para el, tenía que entender que si para una mujer el embarazo no es fácil menos lo seria para D. y frente a esto sus propias reticencias pasaban a segundo plano
Entonces Leon se acerco hasta el borde de la cascada y recogiendo un poco del agua la bebió frente a la mirada atónita del oriental.
-¿que haces??
- te lo dije, me haré responsable, no te voy a abandonar y menos ahora.
Después de beber un buen poco, Leon le pregunto a D si era suficiente, este le contesto que bastaba con lo que había bebido, luego ambos dejaron el lugar y regresaron al pet shop.
Esa noche Leon tubo fiebres muy altas pero aquello era solo un efecto secundario ocasionado por haber tomado aquel liquido.
-¿Te sientes mejor? Pregunto D cuando el americano abrió nuevamente los ojos, el rubio se hallaba acostado en la cama de D
-si, pienso que ya no tengo tanta fiebre- dijo Leon a D que estaba sentado a su lado entonces contempló mejor al oriental y pudo ver que este lucia mas hermoso que antes, su belleza era casi mortal una cosa muy difícil de explicar con palabras.
-que sucede –pregunto el conde un tanto inquieto al ver a Leon sumido en sus pensamientos
-solo pensaba en lo rápido que ha sido todo esto, es entraño saber que seremos padres pronto ¿no te parece?
-así es…
-¿que se siente?
-¿como?
- que se siente tener un bebe dentro- pregunto Leon posando una mano en el estomago de D
-no lo se, recién me he percatado de su existencia y nunca había tenido hijos antes, supongo que es como esa sensación de alegría que tengo cada ves que le siento como se esta formando en mi.
-entiendo, pero ¿y tu cuerpo? ¿Podrá ser capaz de contener al bebe adecuadamente?- pregunto Leon preocupado ya que para el D era demasiado frágil como para soportar un parto
-supongo que si, mi cuerpo esta preparado para dar a luz, lamentablemente no se muy bien ni siquiera el tiempo de gestación que me llevara
-es raro que alguien como tu no sepa de cosas tan básicas como estas
-la verdad no es tan extraño ya que nunca vi como mi padre creo a mis hermanos ni tampoco me hablaron de ello, por eso soy muy ignorante al respecto
-ahh que mas da D que tan difícil puede ser tener un bebe?
- es fácil decir eso estando desde tu posición- contesto D suspirando- en fin es mejor que ahora duermas y acabes con esa fiebre keijin san
-ok entendido, por cierto tengo un nombre D, podrías usarlo
-lo se, solo que es difícil romper los antiguos hábitos.
Luego de eso D espero a que Leon cayera en el mas profundo sueño para levantarse de la cama y encaminarse hasta la sala de estar de la tienda, una ves ahí llamo a los animales de la casa quienes acudieron de inmediato un tanto curiosos por el comportamiento del conde
-Sucede algo malo conde?- pregunto la mapache pon chan inquieta por el comportamiento del kami
-ahh ya se!! quiere que nos comamos a ese estupido humano verdad ¿?- pregunto tetchan con el mal carácter que lo caracterizaba
-no, ha sucedido nada malo, ni tampoco quiero que se coman a Leon, respondió el conde solo me gustaría darles un aviso, dentro de un tiempo habrán cambios en a tienda
-cambios? A que te refieres con eso – pregunto desde un extremo una mascota con apariencia una sultana
-dentro de poco tendremos a un nuevo integrante en nuestra tienda y espero que todos pongan de su parte para recibirlo
-¿una visita? Es eso- pregunto uno de los anímales con curiosidad
-no, no es una visita ya que se quedara con nosotros
-¿es un nuevo tipo de animal?
-no, para ser mas exactos es un bebe
-¿un bebe? ¿Pero de donde va a sacar un ow!!! No puede ser!! Conde usted no puede…!!
-por las pelotas del gran buda!!!
-si, así es tet chan voy a tener un bebe y les pido su cooperación para preparar su llegada
-pero de quien.. oh!! ese maldito americano, no me diga que lo han violado conde!!!?
-no, Leon no me ha violado tet chan – dijo D mientras acariciaba la cabeza del animal- esto ha sido una sorpresa para ambos, pero aun así quiero tener este bebe.
-¿pero que sucederá con el abuelo?
-de el me encargare yo, el tendrá que entender mis motivos de alguna manera.
-es mejor que te cuides conde, sofu D es un kami muy antiguo y muy exigente en cuanto a la conservación del linaje de su especie, y es muy audaz si se propone hacer algo- expreso la sultana preocupada
-lo se, pero a decir verdad temo mas a la reacción de mi padre antes que a la de mi abuelo, por lo demás estoy dispuesto a todo para proteger a mi bebe y al padre de este.
-y nosotros te protegeremos a ti y a tu familia conde- dijo pon chan.
-es verdad, la lealtad nuestra es para el conde encargado de la tienda y eso incluye hasta el punto de ir en contra del resto del clan de los kami.
-se los agradezco profundamente.- dijo D mostrando una sonrisa sincera
-no lo agradezcas, sencillamente tienes lo que mereces, sembraste en buena tierra conde.- respondió el totetsu
-bueno ya esta decidido hay que comenzar los preparativos para recibir al nuevo integrante de la tienda- dijo pon chan dando un aplauso- y usted conde será mejor que valla a dormir, no es bueno que en su estado este despierto hasta tan tarde.
D solo asentó con la cabeza y se propuso a retirar con dirección a su cuarto, el oriental estaba sorprendido del apoyo que estaba recibiendo, ya no se sentía solo, no podía quejarse, iba a tener un hijo del hombre al que amaba, y por primera ves se estaba permitiendo tener una esperaza sobre el futuro.
Ahora le quedaban dos preocupaciones, una era su familia y la otra era el como le explicarían a Chris sobre el bebe, aunque afortunadamente para eso aun quedaba tiempo.
Así, se dirigió hasta su habitación donde yacía Leon durmiendo placidamente, D sintió que su corazón daba un vuelco al mirar al humano sumido en sus sueños y es que Leon le había demostrado una ves mas con su decisión en la cascada, que no se había equivocado en escogerlo.
D se metió a la cama y de inmediato Leon le abrazo rodeándole la cintura y acariciándole el vientre, D sintió que adoraba cada ves que el rubio le entregaba esas caricias, se sentía querido y no solo el si no también el bebe que pronto crecería, definitivamente Leon seria un muy buen padre. Y con ese pensamiento comenzó a sucumbir a los encantos del ensueño, ignorando que los días que vendrían serian muy tormentosos.
ConTiNuaRa
