Aclaraciones del capitulo:

Bien chicos aqui viene un nuevo capitulo, como ya les comente visiten mi devian art http : / / dulcevicio . deviantart . com ahi encontraran varios montajes que eh hecho para mis fan fic de pet shop en base al manga asi como al mismo Darien. Y bueno como siempre no le demos mas vueltas aqui va otro capitulo! ejemm si quieren leanse las notas finales xD

DuLce ViCio

Capitulo XVIII

DisCorDiA

"Si nos pinchan, ¿no sangramos?, si nos hacen cosquillas, ¿no nos reímos?, si nos envenenan, ¿no nos morimos?, y si nos humillan, ¿no nos vengaremos?".

Al Pacino (El mercader de Venecia)

- ¡No, y es mi ultima palabra al respecto!

-¡Hey hey!, vamos D, no me puedes hacer esto, ya las eh comprado

- ¡Pues no tengo la menor intención de asistir a esa barbarie Leon Orcot!

Llevaban fácilmente una hora discutiendo. En la tienda las mascotas habían optado por dejar sola a la pareja pues era bien sabido que cuando el conde y el detective comenzaban a discrepar las cosas se tornaban de color hormiga, por lo que Tet chan y Pon chan estaban en una de las habitaciones interiores jugando con Darien y con Chris quien había regresado con ellos después del nacimiento de su sobrino, a Leon le habría costado horrores convencer a sus tíos de entregarle la custodia de su hermano, pero finalmente lo había conseguido, y ahora, bueno; ahora todos eran parte de una familia o al menos eso parecían.

Leon llevo una de sus manos a sus cabellos alborotándolos, se estaba exacerbando poco a poco. El rubio no podía entender como era que D lograba ser tan terco y es que ya había perdido la noción de cuanto tiempo llevaba intentando persuadirle, el rubio cerro sus ojos y suprimió una mueca de enfado, el sabia que si se descontrolaba la posibilidad de convencer a D se reducían drásticamente, aunque aun recordaba el rostro que el conde le había puesto al escuchar su propuesta de "Quiero que me acompañes a ver un juego de Baseball."

Si bien no había que ser un genio para entender que el conde repudiaba casi totalmente todas esas muestras de subdesarrollo humano como el les llamaba, el detective no había perdido las esperanzas de convencerle, ya que ah decir verdad desde un comienzo sabia bien que no se le iba a dar fácil desarrollar su plan, y menos aun con D.

-vamos D ¡¿Por que no puedes acompañarme?!, yo siempre asisto contigo a esa aburrida opera, y a los eventos que te invitan

-¡Pero que comparación mas burda! Keiji san debería saber que no puede comparar perlas con rocas…

-¿Que es diferente?, crees que a mi me gusta ir a ver como bailan ballet, actúan o cantan como un montón de idiotas.

-Pues eso se llama arte, además simplemente pudiste no acompañarme- contesto el oriental levantando la nariz en una mueca de indiferencia

-ah si claro como ya lo hice todas las veces anteriores, deja que te diga algo D, estas siendo muy injusto conmigo se supone que deberías acompañarme

-no veo razón para eso

-¡Ah no! ¡Pues déjame recordarte que soy tu pareja y el padre de tu hijo!

-Lamentablemente eso es verdad- dijo D meditando antes de volver a hablar, ese había sido un golpe bajo –pero, no es justificación para…

-muy bien, OK ya lo entendí, me rindo, demonios solo quería sacarte a alguna parte, por que nunca hemos tenido ni siquiera una cita, además pensé que te haría bien tomar un poco de aire fuera de los problemas, rayos incluso había hablado con Jill para que cuidara a los niños . Por eso, pensaba en llevarte al partido y después había hecho reservaciones para el nuevo salón de te de mándame C.- dijo Leon arrojando en la mesa de te las entradas para el partido de baseball y la tarjeta de registro de Madam C para luego dirigirse hacia su habitación

El conde lo examino sorprendido, Leon estaba tratando de sacarle para distraerle de los problemas que habían acontecido con su abuelo, y esa era un actitud muy linda en el humano, lamentablemente el no había sabido entender las verdaderas intenciones del rubio. Repentinamente D comenzó a sentirse un poco culpable, el conde sabia a la perfección que había obrado quizás un poquito mal, al ser tan intransigente con Leon, aunque tampoco podía pedir mucho mas. Leon no era en definitiva Don Juan de Marco para planificar una cita esplendida, y prueba de ello eran las entradas para el partido de baseball, aun así D sabia que Leon amaba esos deportes y el querer llevarle con el a ese lugar significaba mucho para el americano.

-Leon espera- dijo D sujetando del brazo al rubio, el que volteo a mirarle

-¿que pasa?-

-Esta bien, iremos al partido y después al salón de té- contesto el oriental suspirando, tendría que hacerse la idea

-¡Woo! ¡Verdaderamente quieres ir!, ¡quiero decir vamos a ir!- pregunto el americano esperanzado

-Sí Leon, iré contigo, pero la próxima vez yo planificare la cita, ¿esta bien?- contesto el asiático mientras se consolaba con el hecho de que al menos comería pasteles

-como tu digas- dijo Leon abrazando a D y levantándolo del piso- uh por cierto hay una cosa-

-que cosa- pregunto D

-Hm. bueno ya sabes D, no puedes ir al partido de Baseball con esos vestid.. quiero decir con esas ropas-

-¿que estas queriendo insinuar Leon querido?- pregunto D con una sonrisa que derribaba icebergs y un pequeño tic en su ceja izquierda

-yo, solo estaba pensando que por esta ocasión tendrás que llevar jeans

-….-

-ehr… D, me escuchaste, oye …

-mi querido Leon Orcot…

-s..si

- ¡TE HAS VUELTO LOCO!

-vamos D no exageres son solo un par de vaqueros-

-¡me niego a usar semejante bestialidad americana de mal gusto!-

-Hey, ¡Un momento ahí!, dijiste que me acompañarías, y eso significa que tienes que ir de acuerdo a la situación- le dijo Leon apuntándolo con el dedo

-nunca mencionaste eso- rebatió defendiéndose

-¡Ah! Pero pensé que lo sabias querido- dijo Leon imitándole- ¡o acaso no recuerdas la cantidad de veces que me has hecho vestir trajes para tus salidas!

-No me importa no me pondré ese vestuario tan indecoroso

-OH si, si lo harás, aunque sea una ves en la vida te vestirás como un hombre

-no

-Si

-que No

-Si!

-No!

-tsk…no puedo creer que me he puesto esto-

El conde no podía salir de su sorpresa en el probador. Se hallaban en una tienda de vestir que Jill les había recomendado, con la escusa de adquirir un par de Jeans para asistir al dichoso partido de los Dogers de los Ángeles California, y ahí estaba, D había acabado de probarse un par de jeans de mezclilla clásica y corte recto, la tela era mucho mas rígida gruesa y poco delicada en comparación a sus usuales prendas de seda. El asiático se abrocho el botón y subió la cremallera del pantalón, se sentía apretado, le costaba moverse con facilidad, y para aumentar el problema aquel modelo de jeans realzaba vistosamente su parte trasera. El conde noto que la sangre le subía a la cara cuando se vio reflejado en el espejo del probador su figura se veía muy sobresaliente y un tanto escandalosa pensó para si-

-Hey por que tardas tanto, vamos a llegar tarde-

-Eh, e-espera es que n no me gusta como

-por amor de Dios, D ya deja de hacer tanto alboroto y sal de una vez – exclamo el rubio abriendo la puerta del probador de golpe sin embargo al hacer eso .Leon se quedo boca abierta repentinamente el americano había olvidado su repertorio de "sal de una ves por todas" para quedarse anonadado frente al conde quien con la vergüenza a tope le miraba tratando de tapar con la remera negra que llevaba puesta sus jeans.

-wow… la verdad no, quier- ro decir, no se te ven nada mal- dijo el rubio fijándose en la figura de D que se marcaba bastante bien entre las telas.

-¡ya cállate!- -grito el conde al verse observado mientras salía del probador aun con las mejillas encendidas y caminaba hasta el auto que estaba aparcado en la salida de la tienda.

Leon se apresuro a ir tras el después de pagar, el precio de las vestimentas para así ir de inmediato en dirección al estadio.

Una ves se estacionaron en el lugar descendieron del vehiculo Leon puso el seguro del automóvil mientras D incómodamente trataba aparentar normalidad, ahora por fin el asiático entendía a los Cosplayer- pensaba – ya que a su modo el estaba protagonizando uno. D empezó a caminar y Leon le vio un tanto divertido, ya que a causa de la rigidez del jeans el conde efectuaba grandes pasos de forma casi robótica, muy marcados, y inclusive se podría jurar que de la cabeza de D salía un poco de humo por el enfado, el americano estaba apunto de romper entre risas cuando D se detuvo pidiéndole que llamara a la tienda para ver como iban las cosas con Chris y Darien, ya que Jill, la compañera del rubio se había ofrecido amablemente a cuidarles en su ausencia, a causa de esto el detective accedió a llamar para asegurarse de que todo andaba bien.

Después de eso ingresaron al recinto, D se dejo revisar por uno de los guardias de seguridad mientras le dedicaba una mirada de enfado al rubio, quien solo prestaba atención a donde deslizaba las manos el sujeto que estaba registrando al conde.

Luego, Leon se dirigió a comprar unos refrescos y Hot dog para comer algo antes de ver el partido mientras que D agradecía mentalmente el que el rubio no hubiera comprado esos adornos ni banderas que utilizaban para animar a los jugadores, así de esta manera empezaron a buscar sus asientos cuando Orcot se percato de que hacia varios minutos llevaba la sensación de ser observado, entonces al prestar mayor atención supo que provenía de un par de tipos quienes miraban insistentemente la parte trasera redonda y bien marcada de D, el rubio sintió como le subía la cólera de inmediato, al tiempo en que se maldecía, ya que el de haber sabido que los pantalones le calzarían de ESA manera al conde jamás le hubiera insistido en ponérselos. Por que no le interesaba brindarles un espectáculo a los mirones que cada vez eran más.

-maldición- gruño el rubio al verse en esa situación- oye D, espera un minuto- dijo el americano tomando a D por los hombros

-que quier…- el conde no alcanzo a responder ya que Leon le atrajo en un beso suave, afirmándole por la cintura y posando otra de sus manos en el bolsillo trasero de D, mientras lanzaba una mirada de advertencia a aquellos hombres, quienes inteligentemente se hicieron los desentendidos ante el aviso.

-¿que haces?- pregunto D a Leon después de separarse del beso.

-Nada – contesto el rubio sacándose la chaqueta que llevaba puesta para amarrarla en la cintura del asiático, quien levantando una ceja no entendía del todo la actitud del rubio, a quien por cierto no le gustaba mostrar gestos amorosos en publico.

Sin embargo Leon tenia una ventaja, el aspecto andrógeno de D le hacia parecer como mujer por lo que aquel beso no significaba mucho para la gente que estaba en el lugar.

-bueno es hora de ver el juego - exclamo finalmente el rubio

D suspiro en su asiento tratando de acomodarse, verdaderamente el nacionalismo americano a veces le espantaba-pensó para al ver la gran cantidad de publico euforico en el estadio, aun así, mientras se conformaría con la idea de que cada vez quedaba menos para que todo su tormento finalizara, por que presenciar esa suerte de brutalidad no seria tan terrible ¿verdad?..

Mientras tanto…

En la tienda de mascotas Jill estaba divirtiéndose con Chris y Darien, la chica se encontraba feliz por haber conocido al hijo de D y Leon y además por poder pasar un rato con este, de esa manera la mujer se encontraba relajadamente sentada en la cama de Chris mientras observaba como los otros dos pequeños jugaban con pon y tet chan, a Jill le llamaba poderosamente la atención el gran parecido que existía en ambos chicos y es que aunque Darien fuera muy pequeño, no dejaba de ser lo suficientemente despierto a su corta edad, además de eso el chico parecía tener un lazo muy fuerte con los seres vivientes ya que le había observado acariciar detenidamente una de las plantas que estaba en el interior de la tienda, eso sumado a su instinto de detective le daba mucho que pensar, sin contar el hecho de que Leon , aun no le explicaba como era que D y el habían obtenido a Darien, ya que aunque no fuera su asunto, era sin duda alguna una pregunta que necesitaba ser resuelta.

Por que Jill estaba segura que esos ojos azules que lucia el pequeño solo podían haber sido heredados de Leon.

Pero en fin, el cuestionarse aquello no venia al caso, quizás, al regreso del conde y Leon podría aclarar alguna que otra duda. Considerando esto Jill se dispuso a seguir cuidando a ambos chicos, cuando la puerta de la tienda comenzó a sonar, la castaña se sorprendió en un inicio y luego se levanto de su asiento ara abrir la puerta y ver de una vez quien era el que timbraba con tanto apuro.

-quédense aquí de acuerdo, tía Jill ya regresa- les dijo la mujer no sin antes acariciar detenidamente los cabellos oscuros de Darien y dedicarles una sonrisa encantadora a ambos…

…Y entonces…

El juego ya había finalizado, y esta ves se dirigían hacia el salón de Te de Madame C, D aun llevaba los vaqueros por lo que decidió ir a cambiárselos en cuanto llegaran al salón, asunto en el que Leon estuvo casi totalmente de acuerdo, ya que después de ver el revuelo que causaba D en estos jeans prefería que la primicia fuera solo del.

Una ves que D se acomodo su Cheogasam, tomaron asiento en la mesa que Leon había reservado con anterioridad.

Ahí no tuvieron que esperar demasiado para cuando el garzón ya les estaba pidiendo la orden D sonrío abiertamente, realmente esta era la parte que mas adoraría de la cita.

El rubio tubo que contentarse con ver como el rostro de D se iluminaba y cambiaba de forma, si eso era algo que siempre sucedería con el conde- se dijo- mientras se cuestionaba si es que acaso su hijo también tendría esos gustos tan exagerados hacia todo lo que tuviera azúcar o glucosa, de ser así, Leon tendría que ver como aumentar sus ingresos ya que el paladar de D además de ser Dulce era Costoso.

Pero mientras se preocuparía de abastecer el paladar del conde, ya que por una parte estaba bastante satisfecho, por que hasta el momento todo marchaba como correspondía según su plan de cita, y lo mejor de todo era que D para ser la primera vez que se alejaba de Darien por tanto tiempo no había reaccionado nada mal. Por que el rubio sinceramente creía que D no aguantaría más de 2 horas sin su pequeño.

…Y de vuelta con el Pet Shop…

Jill había abierto la puertezuela principal, aunque luego ella quiso no haberla abierto nunca.

-¿quie.. quien es usted?- pregunto extrañada y confundida al ver a quien llamaba con insistencia

-mi nombre no es importante,- contesto el extraño aprovechando la confusión de sus ojos antes de seguir- pero le daré una pista, soy el padre de D-

-el padre del conde D- repitió ella con el ceño contraído

Al examinar detenidamente al hombre la muchacha supo que no le mentía el parecido era extraordinariamente macabro podían pasar incluso por gemelos, hermanos pero jamás como padre eh hijo, la única diferencia que veía claramente era el largo de los cabellos el que en este hombre era notablemente mas extenso que en D, además de el color de los ojos.

-Su hijo, no se encuentra en la tienda señor- dijo Jill- quizás seria mejor que regresara cuando el este- termino diciendo, la chica sentía algo en la presencia de aquel hombre que no le gustaba, había un que, que instintivamente le impedía confiar plenamente en sus palabras.

-lo siento, pero no me has entendido, eh venido a ver a mi nieto y no me interesa que D no este aquí-

-su, su nieto esta durmiendo por favor no insita mas al respecto señor yo, soy de la Policía de los Ángeles no me haga recurrir a la fuerza-

-¿y tu… humana, verdaderamente piensas que eso puede hacerme algo?- pregunto con tono soberbio

-------------------------------Y en el salón de té--------------------------------------------

-¡Pero que impresionante variedad!- exclamaba radiante, el conde a punto de aplaudir

-¿y bien con cual quiere comenzar señor? – dijo el garzón que les estaba atendiendo

-si, D escoge uno rápido después podrás probar otro- alentó el rubio al oriental quien esta vez estaba actuando mas raro de lo habitual

- Umm... Ey, ¿que te sucede?-

-es que

-¿si?

-es que yo

-¿que demonios te pasa?

-no se por donde elegir, es una decisión muy difícil- contesto al borde de la emoción, con grandes ojos y expresión atormentada

-¡Oh! D podrías escoger uno ya y después degustar otro

-¡Tu no entiendes ese pie de manzana se ve tan delicioso como esos Saint honore!

-¡ah si, no entiendo… que te quieras intoxicar con azúcar como siempre!

-te recuerdo querido que traerme aquí fue tu cortesía, la que por cierto era lo mínimo que podías hacer después de obligarme a vestir esos atuendos, e ir a ese lugar tan vulgar

-¡atuendos! Por amor a Dios D, solo era un par de jeans americanos

-americanos, que desfachatez de tu parte, esas prendas ofensivas eran el vestuario de los pescadores italianos de Génova, pero ustedes tienen el mal de querer nacionalizar casi todo lo que ven y empeorar las cosas de paso.

-Ah diablos! No voy a discutir por estas cosas contigo esta bien, además solo era un par de jeans

-si si un jeans por eso me mirabas con tal descaro

-Pero que demonios! Espera, yo no estaba

-¡OH, si! me estabas mirando

-¡rayos, y que si fuera así, demonios hablas como si fueras una virgen!

- yo, era puro y casto hasta que

-¡Ah No!, no voy a caer en eso, yo se muy bien que no fui el primero en…

-¿estas dudándolo?

-no es eso, pero no parecías un virgen la primera vez

-discúlpame por no ser sumiso cariño

-Tu problema es no saber controlar tus pasiones

-mi problema, si tu eres el depravado que siempre…

-¡el que!

-el depravado ya escuchaste

-¡que carajo! por que no te comes los pasteles y te callas de una vez

-por que aun no se cual escoger

-ah que demonios D, escógelos todos que mas da,- dijo hastiado- después llevaremos a casa los que quieras para mas tarde

-¿de verdad? ¡Mi querido detective es un detalle hermoso de tu parte!-

Leon se dio por vencido, D seria siempre un experto en manejarlo cuando se trataba de dulces, sobre todo, si estos eran de una elevada y refinada calidad. El americano decidió contentarse con ver la prosperidad plasmada en el rostro del oriental, al menos, Leon había cumplido con su cometido, había logrado distraer a D de todo el embrollo ocurrido con su abuelo al menos de momento, por que aunque el conde insistía en que todo andaba bien, el americano le conocía lo suficiente para diferenciar la careta que el kami utilizaba para aparentar serenidad, sobretodo en las noches cuando se quedaba mirando a Darien y Chris dormir por varios minutos.

Leon salio de sus pensamientos cabalmente cuando vio una cuchara con una porción de pastel frente a él, D le estaba ofreciendo que probase con él las nuevas variedades, y aunque a Leon ese tipo de alimento no fuera de su total gusto, acepto, abriendo la boca y dejando que el conde le diera a probar. Tenia que sentirse agradecido, ya que D no compartía sus pasteles con cualquiera.

Entonces el rubio esbozo una sonrisa mientras estiraba su mano para acariciar la mejilla izquierda del conde quien le miro confundido en un inicio. Leon no era muy bueno expresándose con palabras pero si lo era con gestos y D había aprendido a conocer el lenguaje corporal del rubio a la perfección, por ello inclino su rostro hacia la palma de este accediendo a la caricia.

Fue en ese entonces que en medio de aquella mágica atmósfera el rostro del conde se desfiguro llenándose de preocupación, Leon vio así como la calida escena tomaba otros matices, cuando D dejo caer uno de los cubiertos descuidadamente.

-¿D, que pasa, estas bien?

-Darien.

-¿que?

-rápido, hay que regresar a la tienda

-pero que estas diciendo recién estabas discutiendo por los dulces

-no hay tiempo para eso Leon, mi padre ya esta aquí y no tardara en encontrar a Darien


-¡Ah!

Por tercera vez Jill había sido arrojada con violencia por los aires, aunque esta última ocasión había conseguido pegarse de lleno en la esquina de una de las mesas donde D dejaba las lámparas. La mujer se incorporo aturdida, sintiendo como algo caliente brotaba de su frente, aquel liquido un tanto denso no era mas que sangre se había cortado una de sus cejas y la sangre ahora le impedía la total visión de uno de sus ojos.

-Te lo preguntare una vez mas, donde esta mi nieto- dijo nuevamente el kami con enfado, aunque en su rostro al expresión de muñeca china era casi inamovible.

-No te lo diré- Contesto la castaña, palpando el revolver que llevaba bien guardado y el que no había usado con anticipación dado que los movimientos del intruso habían sido de tal agilidad que difícilmente pudo reaccionar con anterioridad al ataque. – ¡Soy de LAPD estas arrestado, detente de inmediato y tendré consideración en presentar los cargos!- Grito esta vez apuntando a su objetivo.

-Ah., pero que desilusión, ¿por que los policías siempre terminan siendo tan violentos?- hablo ahora avanzando hacia la mujer, Jill en todos sus anos de policía, jamás había experimentado el pánico que estaba viviendo ahora, aquellos ojos, su misma figura su forma de caminar, no eran humanas aunque en la practica intentaran serlo, era como si llevara el alma de miles de animales impresa en el, como si fuera una gran selva jurasica dispuesta a atacarle.

Presa de la angustia la mujer no supo cuando se hallaba forcejeando con el hombre ni menos cuando se libero el seguro, haciendo salir un disparo.

-Haz escuchado eso- dijo tet chan

-si, pero esta esencia solo es de una persona- contesto la mapache

-Chris toma a Darien e intérnate en las habitaciones interiores, busca refugio con Shuko ella de seguro que ya sabe lo que sucede

-¿pero que pasara con ustedes, donde esta Tia Jill?- pregunto preocupado Chris

-Eso no importa ahora, tienes que irte, vamos apresúrate.- grito el Toutetzu

Chris acentúo con la cabeza tomo a Darien entre sus brazos y comenzó a correr por los pasillos de la tienda, el muchacho sabia a lo que Tet chan se refería con Shuko, ella era un dragón de tres cabezas que había nacido para noche buena al que D y Leon habían logrado ayudar y que después le había cogido un gran cariño, al igual que sus hermanas kanan y Junrei, aunque de las tres la mas calmada e inteligente era Shuko. Chris miro a Darien el pequeño había intuido que algo no andaba bien y estaba apunto de romper en llanto cuando Chris le dijo- somos hombres y no lloramos- Con mucho convencimiento, lo que hizo efecto en el menor quien abriendo sus dos grande ojos y abrazándose al rubio, contuvo sus ganas de llorar.

Papá D movió con el pie al cuerpo de la mujer que yacía en el piso, verdaderamente los humanos eran seres muy ingenuos pensó para si cuando, decidió caminar hacia el interior de la tienda.

-este lugar esta impregnado de olor a humano- dijo haciendo una mueca de desagrado en tanto abría una de las puertas al inicio pasillo

-Conde, cuanto tiempo-

El kami sonrió al ver sentado entre variados cojines a Tet chan quien le saludaba confiadamente

-ha pasado mucho Tet Chan, no has cambiando nada, sigues siendo un bello ejemplar y en cuanto a ti pon chan eres una bella mapache-

-gracias, usted no luce nada mal- contesto la mapache

-Y bien, es una lastima que D no este aquí, de lo contrario podríamos hasta tomar el té, no les parece-

-es una lastima pero siempre abra te disponible para el conde- contesto el tote Tzu

-y díganme, puedo ver que ha habido ciertos cambios, quizás algunos realmente sorprendentes, por ejemplo percibo un fuerte aroma a mestizo y me seria de gran ayuda que me indican de donde proviene

-¿ah un mestizo?, creo que se equivoca, o tal ves es por que se acusa de sus mismas acciones

-mis… mismas acciones ¿de que hablas Tote Tzu?

-lo sabe muy bien conde, yo soy una de las mascotas mas antiguas de la tienda conozco incluso lo que usted quiere pasar por alto, no tiente a mi memoria

El conde le vio con desprecio para después comenzar a reír retomando una postura un tanto casual…

-muy bien acortemos esta conversación, quiero saber donde esta mi nieto, me gustaría conocerle.

-Lo lamentamos pero dudo que el conde D quiera que usted se acerque a su hijo-

-¿estas oponiéndote a mis ordenes?

-nuestra lealtad es para el conde encargado de la tienda, y usted en estos momentos es un invasor, saque sus conclusiones

-No me interesa lo que piensen pagaran un precio muy alto por desobedecerme

-Lo dudo, por que usted abandonara esta tienda en este instante- dijo con voz potente el tote tzu lo que hizo que todas las mascotas comenzaran a agitarse

-Tet chan- llamo ponchan a su compañero

-me estas desafiando es muy interesante, lo que puedes hacer para proteger a un humano

-No esta en posición de juzgar aspectos como esos, conde, Sea razonable y retírese, no me haga recordarle que usted cometió errores irremediables en el pasado.

El conde guardo silencio mientras mordía su labio inferior, las declaraciones de tet chan le habían puesto de muy mal humor pero no se arriesgaría a romper el silencio del animal, el era conciente de las consecuencias que traería si se develaba aquel secreto, principalmente por ello accedió a retirarse por lo que dando media vuelta dirigió sus pasos a la salida, deteniéndose a unos escasos metros antes de la puerta principal.

-Díganle a mi querido D, que no habrá una próxima vez. Y diciendo esto desapareció ágilmente.

Al cabo de 5 minutos el auto de Leon se estaba estacionado en la acera, D entro corriendo a grandes pasos seguido de Leon, quien se detuvo al ver a su compañera Jill prácticamente desangrada en el piso, el rubio se apresuro y cogió el teléfono Mobil para llamar a una ambulancia. En tanto D guiado por tet chan localizo fácilmente a Chris y a Darien a quienes abrazo fuertemente. Después de eso y aun sin soltar a ambos pequeños el conde quiso preguntar.

-¿que ha sucedido?

-Su padre conde, ha venido a hacer una visita-

-¡mi padre!, el, acaso ha visto a Darien o a Chris- pregunto aun sin digerir por completo la situación

-no, en esta ocasión pudimos detenerlo, pero me temo que no habrá otra oportunidad así- respondió tet chan

-conde usted tendrá que tomar una decisión- comento pon chan

- ya la eh tomado Pon chan, esta será la ultima vez que ocurra algo así, no dejare que mi padre interfiera mas en nuestras vidas.

CoNtiNuaRa

Notas finales del capítulo:

No tengo idea en que pensaba cuando le puse jeans a D lo admito xD... en realidad si me base en ese track de manga aunque ahi tampoco se estaba probando jeans, en fin, como sea queria agradecerles por el apoyo como siempre, y ademas de eso aprovechar de aclarar ciertos puntos, quizas a muchos no les agradara la idea de D embarazado pero nunca fue mi intencion ponerle vientre de embarazada ni menos, yo lo veo como una posibilidad Bastante real considerando que D basicamente es una planta, trate de llevar bajo esa idea todo este asunto, el fic a tomado vuelcos impensables pero me agrada como va quedando, solo espero seguir contando con su apoyo ustedes son quienes me animan siempre a seguir asi que bueno nos veremos pronto en el próximo capitulo!