Dulce Vicio
Amor es fuego que arde sin arder;
Una herida que duele sin lamento;
Un gran contentamiento sin contente
Es estar prisionero a voluntad;
Es servir a quien vence al vencedor;
Tener con quien nos mata lealtad
(Luís de camoens)
Capitulo XIX
DesCuBriR
Llamas, calor, fuego danzando una y otra vez en un remolino tornasol.
Todos los alrededores parecían ser una parte del mismísimo averno, árboles chamuscándose y cayendo, animales huyendo sin control sin camino definido, y humanos, cientos de humanos tratando de salvar sus vidas, de conservar sus familias o a sus seres queridos. La aldea ardía, las casas caían, los carruajes se rompían y ellos según su propio padre estaban ahí para contemplar una vez mas la venganza hacia los humanos que habitaban en esa aldea.
No, de ninguna manera.
D no podría olvidar jamás el espectáculo que su padre le estaba brindando.
-¡ayuda, por favor ayúdennos!- gritaban desesperados niños humanos que físicamente casi alcanzaban su edad.
Y D siendo pequeño se sorprendió y conmovió, esos seres mas frágiles que el, le pedían desesperadamente ayuda, y el siendo un kami muy joven no razono mucho antes de extender la mano y intentar ayudarles.
-espera, no vallas D- el agarre en su hombro esa mano firme y mirada violacía, era la autoridad de su padre quien le estaba impidiendo dar ayuda
-pero ellos necesitan ayuda padre nosotros debemos- comenzó a decir el menor
-no, jamás debes ayudar a un humano son nuestros enemigos D- contesto tajantemente reprimiéndole
-pero si no los ayudamos ellos morirán- dijo afligido el mas joven
-es lo que merecen, es el castigo que su raza merece, no olvides esta lección D, los humanos no merecen de nuestra misericordia -
-¡NO!- grito con todas sus fuerzas siendo jalado por esa mano firme, y gélida.
Y lo siguiente que sucedió fueron llamas cubriendo su campo visual. Y el olor nauseabundo a cuerpos y escombros incinerados fue algo que a su tierna edad jamás olvidaría. Y menos aun las miradas angustiosas que pedían por ayuda.
-¡PADREE!-grito con todas sus fuerzas tratando de soltarse
Estaba sentado.
Sus manos oprimían fuertemente las sabanas en ellas. Su piel estaba sudorosa y su pecho subía y bajaba violentamente desembocándole incluso en la garganta.
D trato de tranquilizarse, la cabeza le punzaba en el extremo izquierdo de la cien, y aun podía escuchar claramente las voces, los gritos.
Ese recuerdo no le había sobrevenido hacia mucho tiempo y ahora había emergido como si nada. El conde movió su cuello girándolo tratando de soltar la tensión acumulada en su zona cervical. Entonces vio a su costado, y ahí estaba, Leon, su amante, su compañero, durmiendo placidamente, mientras le mantenía sujeto con uno de sus brazos enroscado firme en la cintura.
El conde se tranquilizo mas al entender esta vez que todo no había sido mas que una pesadilla. Un juego equivoco del subconsciente. Aun así, D estaba inquieto, lo que había soñado resultaba ser tan real, tan vívido. Como cuando realmente sucedió, que inclusive el calor, las llamas, el olor, aun los podía sentir.
Y fue ahí que la inquietud sobrevino en el asiático, quien con maestría se deslizo entre las sabanas dejando a su amante dormido mientras con las piernas aun tambaleantes e inseguras por la agitación de la pesadilla se dirigía hacia el cuarto de los niños. D se paro frente a la puerta y la abrió lentamente cuidando de no hacer el menor ruido que fuera despertar a Darién o a Chris, se acerco a paso disimulado y lento y los miro dormir detenidamente, sin atreverse a tocarlos. Solo entonces D sintió que su pecho se apaciguaba. Verdaderamente todo había sido un mal sueño.
Esos dos, dormían como lo que los humanos llamaban Ángeles. Se veían tan inofensivos e inocentes.
Pero entonces la voz de su padre retumbo en su cabeza de nuevo
-los humanos son nuestros enemigos- y D se tapo los oídos pero una vez más esa voz potente le increpaba lo que no podía ni debía ser
Entonces el conde callo de rodillas mientras trataba de no escuchar en vano, el sabia lo que había echo y conocía las consecuencias que tendría que afrontar y ahora temía por su castigo y por aquellos a quienes el quería proteger.
-¿D?, ¿Ey estas bien?-
--Leon…- susurro D al ver al rubio quien se había levantado tras el apenas había abandonado la habitación.
-¿otra pesadilla?- pregunto Leon agachándose y posicionándose al costado del conde mientras le buscaba con la mirada
-Si…- dijo el kami, asintiendo con la cabeza, sus ojos mostraban turbación e inconsistencia y Leon lo supo reconocer de inmediato
-es hora de dormir, los niños estarán bien, y tú deberías ir a descansar
Entonces Leon se acerco, y sin previo aviso le levanto en ascuas para llevarlo hasta la habitación que ambos compartían, una vez ahí lo deposito en la amplia cama para después besar su frente y decirle:
-iré por un vaso de agua ¿rigth?
-Leon… es…espera
-¿si?
-¿fue… es decir esto, fue solo un sueño?
-por supuesto que lo fue, no tienes por que preocuparte, ahora iré por un poco de agua
Leon salio de la habitación y D decidió que era hora de volver a dormir, entonces se acomodo entre las sabanas pero esta vez en el lado de la cama que era usado por Leon, el conde cerro los ojos aspirando el aroma del rubio, D aun no acababa de comprender por que ese humano torpe le daba tanta tranquilidad y seguridad, las cosas ya no eran como antes cuando las pesadillas le atacaban y el estaba solo con las mascotas, no, desde que Leon había llegado D se había acostumbrado a estar acompañado. En definitiva su vida había dado un vuelco del que no se arrepentía. Por eso y pensando en que todo se reducía a la cantidad de preocupaciones que rondaban en su cabeza decidió que era hora de entregarse a los brazos de Morfeo.
Leon por su parte se encamino a la cocina, estaba terminado de beber su vaso de agua y se disponía a dirigirse hasta su habitación cuando en el camino se percato de que un par de voces, para el conocidas, se hallaban en medio de una intensa discusión.
El americano se asomo por el borde de la pared de la sala de estar de donde provenía la disputa, para poder escuchar un poco sin que ellos se percatasen de su presencia.
-¡Que no! ¡Te eh dicho que no podemos decírselo al conde!!
-¡pero Tet chan! El debe saber la verdad, el tiene el derecho a saberlo
-Pon chan ¡basta! cuando te confíe el secreto te dije que esta estrictamente prohibido hablarle de ese tema al conde
-¡es que no es justo!, el conde ya ha sufrido bastante ¿como crees que se sentiría si sabe que todos sabemos menos él, que el es hijo de…
-¡cállate no lo digas!
- ¡¿por que?! ¡Que hay de malo en decirle que su otro padre es un humano!
-¿ D es hijo de un.. humano?- repitió Leon asombrado por el hallazgo a lo que Pon chan y Tet chan se voltearon a penas escucharon su voz.
-Leon- dijo pon chan sorprendida mientras veía al humano que estaba notablemente embrollado
-fantástico esto era lo que faltaba…- se quejo el Totetsu
Leon seguía un tanto perturbado, mientras procesaba las palabras que rondaban en su cabeza y las ponía en orden una y otra vez, para percatarse de que finalmente todas llegaban al mismo resultado, entonces solo ahí se decidió a preguntar por segunda vez
-¿D… es hijo de un humano?
Ambos animales se miraron en silencio y luego miraron a Leon, ellos hubieran deseado que las cosas hubieran acontecido de otra manera y que el conde se hubiera enterado de aquello antes que el mismísimo Leon pero al parecer el destino quería que las cosas fueran de manera diferente.
-siéntate Leon, tenemos que hablar- Pidió el Totetzu , quien nunca trataba por su nombre al americano
El rubio se sentó en el sofá de la sala de estar y mostrando mas paciencia de lo que habitualmente tenia se presto a escuchar las palabras de la mascota.
Al cabo de un rato la explicación de la criatura había sido expuesta al detective quien nunca interrumpió el relato.
-Y bien eso es lo que esta sucediendo…- dijo el animal terminando la explicación.
El americano se mantuvo inactivo, a lo largo y después del relato ni siquiera se presto a encender un cigarrillo solo se dedico a escuchar y asentir de vez en cuando.
Y ahora que había terminado de escuchar la historia no podía hacer mas que tratar de entender el verdadero transfondo del asunto.
-Leon- llamo pon chan, al rubio quien seguía inerte y pensativo.
-¡Eh…ah si!… lo siento pequeña- dijo Leon al ver a la mapache sentada en sus piernas
-¿por que no se lo han dicho ?- pregunto entonces el rubio mirando a ambos
-por que no es algo en lo que tengamos que entrometernos- contestó el totetzu
-¡pero que clase de mierda es esa! –exclamo Leon mientras bajaba la voz para que D no despertara- ¿¡Donde queda su maldita lealtad y toda la mierda que dicen tener para con el conde!?-
-Leon tienes que entendernos- dijo pon chan tomándole el rostro al rubio para que este la mirase- nosotros solo somos animales de la tienda, y este asunto es un problema entre kamis, Tet chan ya se ha involucrado demasiado al poner en su lugar a papa D cuando intento atacar a Darien, y de involucrarse nuevamente estará transgrediendo otra vez las reglas, y los castigos para nosotros son extremadamente altos, por favor entiende nuestra posición…
-¿y que hay de la posición de D?, ¿que hay de él cuando se entere de todo esto?
-el sabrá entender, el tendrá que comprender que nosotros nunca quisimos hacerle daño y…
-No, pochan
-Leon
-¿no lo entiendes en absoluto?, para D, nosotros somos todo lo que tiene en estos momentos, su única familia, por eso no podemos traicionarle ocultándole algo como esto…
-pero si se lo decimos, Leon, si el lo llega a saber el…
- que se entere de la situación es algo inevitable, pero el como se ha de enterar es lo que aun esta en nuestras manos, y por el bien estar de D es necesario decirle la verdad.
-y que es lo que harás genio, iras hasta donde el conde y le dirás, escucha cariño te tengo noticias!, resulta que eres mitad humano y todo lo que te han inculcado desde pequeño no ha sido mas que una gran y burda mentira, piensas que el conde sabrá concebir todo eso, no seas ridículo- intervino tet chan
-no lo sabremos hasta haberlo intentado- contesto el americano quien se levanto de su asiento estirándose un poco
-¿un momento que vas a hacer?-pregunto pon chan asustada de la respuesta
-¿voy a tratar de dormir lo que queda de noche bien?
-pero… -insistió el totetzu
- tranquilos, no le diré nada en estos momentos, pero les recuerdo que D es muy importante para mi, y no voy a traicionarle.
-Y que harás cuando te pregunte quien es su padre humano ¿que le vas a responder?
-eso, es fácil
-. ¿A que te refieres?
-el nombre del padre humano de D, es muy obvio
-que...
-¿estoy diciendo que el padre de D sin duda alguna tiene que ser Howell Vesca o me equivoco tet chan?
El Totetzu se quedo sorprendido había subestimado las habilidades de Leon no solo como detective si no también como individuo.
-¿Howell no lo sabe cierto?- pregunto el americano a los animales quienes negaron con la cabeza baja
-muy bien, tomare las medidas necesarias, es mejor que ustedes también estén listos, a partir de ahora esto se transformara en una bomba de tiempo
A la mañana siguiente Leon se levanto un poco mas temprano de lo habitual. El americano tomo su Mobil y realizo un par de llamadas antes de alistarse para salir.
-¿Te vas tan temprano?- le pregunto el conde quien recién había despertado
-si, recordé que tengo que reunirme con un par de conocidos, estaré de regreso para la comida ok?
-muy bien, ten cuidado entonces
-si
Leon se acerco hasta donde se hallaba D y se inclino para besarle, y entonces no pudo evitar recordar el hallazgo que había echo la noche anterior cuando por casualidad había terminado por escuchar la conversación entre las mascotas.
-¿Hey, te eh dicho que te quiero?- le dijo Leon a D acariciando su rostro de muñeca perfecta
El conde le entrego una mirada extrañada y rápida cuando el rubio le hizo la pregunta y entonces contesto.
-lo se, y yo también te quiero-
-¿no te olvides nunca de eso rigth (bien)?
-Leon por que me estas diciendo todo esto, es como si…
-no es por nada en especial swenney, simplemente quería que lo recordaras, bien ya me voy, nos vemos mas tarde.
Y después de eso Leon se marcho de la tienda dejando a un confundido conde…
5 no 10 minutos de retraso
El hombre vio por casi cuarta vez su reloj de pulsera mientras repasaba en su mente el tiempo que llevaba perdido en el lugar esperando.
-que fastidio-
Se quejo para si a regañadientes cuando recordó que se había tenido incluso que levantar antes para poder asistir a la cita y lo peor de todo el caso era que ni siquiera estaba seguro con quien tenia que reunirse, solo había recibido una llamada del jefe diciéndole que se presentara en aquel lugar para charlar con uno de sus compañeros ciertos puntos a discutir.
Entonces una mano se poso en su hombro, haciendo que este se girara casi de inmediato para reconocerle y saludarle no tan amenamente.
-hey man (hombre) lamento la espera
-si hubiera sabido que se trataba de ti, no me hubiera molestado en esperar- dijo con desgano mientras suspiraba
-es un cumplido para mi Howell
-lo mismo digo Orcot
El rubio se sentó en la mesa donde Vesca estaba mientras llamaba a una de las chicas que atendía el lugar para que le tomara la orden.
-y bien, puedo saber a que se debe que me hallas citado aquí a estas horas?- pregunto finalmente Howell un tanto cansado de las incógnitas
-La verdad, estuve pensando la propuesta que tu y el jefe me hicieron el otro día…
-¿sobre la investigación del conde D?
-yeah- contesto el rubio tranquilo mientras encendía uno de sus cigarrillos- me eh replanteado la propuesta y quiero aceptarla-dijo finalmente con actitud casual
- pensé que no te dignarías a trabajar con alguien como yo…
-c´mon Howell tu y yo tenemos el mismo objetivo, y la verdad no me importan los medios…
-muy maquiavelico de tu parte
-gracias, por el cumplido
-no lo dije por eso precisamente
- sea como sea te ayudare en la investigación, de ahora en adelante cooperare para que puedas capturar al conde D, pero antes me gustaría que me respondieras algo
-¿que?
-¿por que después de tantos años aun le sigues buscando, no es algo que haga cualquiera, es decir debes tener alguna razón de por medio?
-una razón…-hizo una pausa antes de continuar- Digamos que esto se transformo en un asunto personal
-¿que quieres decir con eso?
-el conde D y yo fuimos amigos mucho tiempo, incluso estudiamos juntos, todo estaba bien hasta… hasta que el me traiciono.
-¿es por eso que te haz dedicado a buscarlo todos estos años?
-si
-¡pero demonios! Esto es decir, es demasiado tiempo!
-¿te has sentido solo Orcot?, ¿has experimentado ese sentimiento?
La pregunta tomo a leon por sorpresa, por que le hizo recordar su infancia y toda su vida hasta que piso por primera vez la tienda de mascotas.
-Si, conozco muy bien eso
-entonces sabrás que una vez que dejas de estar solo, es imposible vivir sin esa compañía.
Esas palabras, otra vez Leon se sorprendió por el comentario, recordó a D, se recordó a si mismo tiempo atrás, y se acordó de su presente, por que solo ahí supo que era cierto lo que Howell decía, así como las palabras que D le había dicho hacia mucho tiempo atrás y que ahora tomaban forma.
No existe un regreso, por que donde sea que vallas siempre volverás a mi.
Y Howell no tenia la mas minima idea de lo muy bien que Leon podría llegar a comprenderle.
-necesito hallar a D, Orcot, yo ya estoy viejo para estos juegos pero aun, voy a seguir buscándole con todos los medios que tenga a mi alcance, por que se, que esta vez estoy muy cerca y no voy a fallar-
-Te ayudare, en lo que este a mi alcance- dijo Leon
-¿Debería desconfiar de tu cambio abrupto de opinión? ¿De esta tendida de mano tan amena?- pregunto el hombre a Leon posado sus ojos color miel en los del rubio
-no esta vez amigo, tienes mi palabra.-contesto Leon recordando la semejanza de esos ojos con el ojo derecho de D, definitivamente tenia frente a el al padre humano del conde.
Y el rubio no pudo evitar sentir un poco de compasión por aquel individuo que ciertamente ignoraba la existencia de su propio hijo e inclusive la de su mismo nieto.
Así como tampoco pudo evitar preguntarse que era lo que había sucedido para que las cosas entre ellos estuvieran de esa manera.
No obstante, tenia que ser muy cauto si es que quería que todo resultara bien, por que sinceramente Leon aun no tenia ni la menor idea de como explicarle a D acerca de su otro padre.
Esa tarde en la tienda Leon había llamado avisando que no podría llegar para la hora de la comida por lo que D había dado de comer a Chris a Darien y a las mascotas , ya que el no estaba con muchos ánimos de comer nada últimamente, y es que la situación actual le estaba comenzando a afectar aunque el siguiera empeñándose en negarlo.
Por que presentía que muy pronto su padre aparecería nuevamente a causar estragos.
Y la sensación no hacia mas que aumentar y tensarle mas el estomago a medida que el tiempo daba su avance.
Era uno de los rascacielos mas grandes de la ciudad, en definitiva el que tenia la mejor vista, tal y como le gustaban.
Papa D había alquilado mas de la mitad del edificio para comenzar a hacer marchar su plan sin embargo, aun estaba titubeando en ciertos aspectos, por que por increible que pareciera aun existían asuntos a los que les daba mas de una vuelta.
-Asi que, aquí estabas, te eh estado buscando…- dijo una voz casi igual a la del kami quien estaba observando el paisaje…
-que es lo que quieres, pensé que te bastaba con lo que te dijo tu adorado nieto- dijo con ironía -sofu D-
-¿mi adorado nieto?, ¿hablas de tu querido hijo?- respondió el kami mas anciano a su hijo
-ese es un simple traidor que no merece ser tratado como mi hijo- soltó de golpe con sus ojos violetas fulminantes a sofu D.
-no puedes culparle D, lo sabes mejor que nadie…
-¡puedo culparle y puedo destruirle así mismo como le cree!
-recuerda que no le creaste solo…
-¡Cállate!
-¿Por que?, no te gusta recordar el origen real de tu hijo
-el nunca debió haber nacido, ¡es una aberración, un maldito, un sucio mestizo!
-no es su culpa ser lo que es…
-pero si es su culpa deshonrar a nuestra especie, y es eso lo que le Hare pagar a el y a su descendencia
- Pero que estas diciendo, ¿te has vuelto realmente loco?
-si, quizás ya este loco, pero no te preocupes, por que este loco tomara todas sus locuras y con sus mismas manos las enviara al mismísimo infierno.
-hijo, no puedes pretender hacer eso, recuerda esto es el producto de tus errores y que
-los eliminare
-¡que!
-a todos mis errores uno por uno los eliminare hasta que no halla mas, hasta que borre todo lo que me ha manchado y ensuciado todo este tiempo, volveré a ser un kami digno y no me saldré mas de nuestra misión
-¿y que harás con ese humano, acaso serías capaz de lastimarle?
-Howell-susurro involuntariamente antes de volver a repetir aquel nombre que tan amargo y dulce le resultaba...- Howell será el primero en desaparecer, que no te quepa duda padre mío, esta es mi venganza y el castigo va a ser ejemplar sobre todos para quienes me traicionaron
- No tolerare que derrames la sangre de mi nieto el que con tanto amor críe- dijo el hombre viejo con tono firme y grave en la voz
-muy bien, si es lo que quieres no lo matare, pero sobre su hijo y su familia no tendré moderaciones
-estas cometiendo un error hijo, deberías darte cuenta todo esto no hará mas que traer mas sufrimiento y dolor para todos…
-¿y que hay de mi…?
-¿que?
-cuando yo sufrí nadie se compadeció de mi, ni si quiera el estupido de mi hijo, ¿por que entonces yo ahora tengo que ser diferente de cómo ustedes fueron conmigo?, no padre, esta vez las cosas serán diferentes, castigare a quien se oponga en mi camino, humano, kami o mascota no tendré consideración en lo absoluto.
-la ira te ciega, el odio te corrompe, déjalos a un lado y vive otra vida no crees mas dolor del que serás capaz de soportar
-no, por que esta ira y este odio solo serán apaciguados cuando la sangre de ese humano se derrame entre mis puños
-nunca eh juzgado tus decisiones hijo, ni si quiera cuando me diste vuelta la espalda… o cuando llegaste con D siendo un bebe entre tus brazos y me pediste que lo cuidara, por que tu no eras capaz de ver crecer a ese niño que tenia tanto de ti como de ese hombre, pero esta vez, te estas excediendo…. Y no puedo dejar que vallas mas allá de lo debido…
-tendrás que dejarme padre, por que si no, tendrás que enfrentarme, por que en este momento lo único que me queda son estos sentimientos destructivos y ya no parare hasta saciar mi sed.-
El anciano le dio una mirada llena de compasión y dolor, su hijo, su nieto, los únicos descendientes de su raza estaban a punto de destruirse entre ellos, como si fueran humanos…
Y pese a que sofu D hacia rondar y rondar las preguntas en su cabeza, no hallaba respuesta al comportamiento de su hijo, ni en como en algún minuto las cosas tomaron otro rumbo, por que antes, nunca habían sido de esa manera.
Por que pese a que su raza fue cruelmente perseguida y juzgada injustamente, el pensó que estaban haciendo bien su misión. Y que habían cumplido al pie de la letra las enseñanzas de su pueblo.
Excepto la regla primordial
La mezcla de su sangre,
De su linaje
De su casta…
Quizás su error era no haberles advertido lo propenso que es cualquier ser a el embrujo del amor…
Pero ya era tarde, tarde para reparar el dolor… y para arrepentirse de las decisiones tomadas…
El conde D estaba terminando al fin de hacer dormir a las mascotas mas pequeñas de la tienda, el día había estado un poco agitado con los ir y venir de los clientes, y los continuos juegos entre las mascotas Chris y Darien…
Estos dos últimos habían estado todo el día jugueteando y divirtiéndose en grande y ahora estaban en la sala principal de la tienda aun riéndose mientras coloreaban unas hojas, entonces Darien dejo caer uno de los lápices el que comenzó a rodar siendo perseguido por el pequeño quien en su afán comenzó a gatear detrás de el y justo entonces cuando estaba apunto de alcanzarle sus dedos pequeños toparon algo duro y redondo, un par de zapatos, el bebe levanto la vista dirigiendo sus inmensos ojos agua marina hacia el techo y se encontró con el dueño de aquellos pies.
El hombre se sorprendió al ver al bebe que parecía una pequeña escultura viviente, y se agacho un poco para acariciarle los cabellos mientras le entregaba el lapiz que el niño había salido persiguiendo…
Entonces le escuchó. Ese sonido de voz tan peculiar y conocido aunque diferente para él, el hombre se levanto y comprobó quien era el causante de su atención
-Darien que estas haciendo hijo… te eh dicho que…- El conde D había salido de inmediato tras Darien cuando este salio a su vez en búsqueda del lápiz.
El conde se sorprendió al ver a aquel hombre parado frente a su hijo, y no era por que el hombre tuviera algo en particular si no mas bien, por que le miraba de una forma tan peculiar, tan extraña…
-Nos volvemos a encontrar Conde- dijo el hombre
-lamento decirle esto pero creo que me debe estar confundiendo con mi padre- contesto cortésmente D mientras tenia a Darien entre sus brazos
-Tu eres, entonces, el hijo de…
-Asi es soy el hijo del conde D que seguramente busca y su nombre es…?
-Howell Vesca… - dijo el hombre mientras miraba con mayor detención al mas joven de los kami quien tenia los ojos dispares
D se sorprendió un poco al escuchar el nombre Vesca salir de la boca del humano sin embargo eso no le impidió preguntar…
-¿Y bien señor Vesca a que le debo el honor de su visita? -
-estoy aquí por que pensé que encontraría el paradero de tu padre pero veo que me eh equivocado
-lo lamento pero mi padre suele salir muy seguido, y yo solo me hago cargo del negocio de la tienda- contesto D, quien estaba expectante pues había recordado que Leon le había hablado de Howell tiempo atrás
-entiendo, hemos sabido que tu padre esta en algún lugar de LA, pero si bien dices no saber nada, continuare con mi búsqueda
-Entiendo, si llego a saber algo se lo Hare saber, dijo D sonriendo falsamente
-por cierto, ese es tu hijo?- pregunto Howell , señalando a Darién
-si- respondió D un poco desconfiado
Entonces el hombre se le quedo mirando como si quisiera grabar esa imagen en su mente, repentinamente se había imaginado a papa D con su pequeño bebe en brazos y le parecía una imagen demasiado bella…
-aunque, ¿por que no se lo había dicho?, por que nunca le hablo de la existencia de ese niño se pregunto fascinado por el gran parecido que compartía el joven kami que estaba frente a el con su padre…
-Te pareces mucho a D, le dijo Howell esbozando una sonrisa a lo que el joven kami un tanto sorprendido contesto
-se lo agradezco-
-no, es enserio, aunque eres igual a el, tienes algo que te hace ser diferente…
-ni siquiera las gotas de agua son iguales en este mundo señor Vesca- rebatió Cortéz D
-Lo se, solo lo dije por que pensé que tenia que decírtelo, de todas maneras te agradezco la información- Dijo Howell despidiéndose para abandonar el lugar mientras dejaba a un conde D envuelto en interrogantes
-así que Howell Vesca- susurro el conde una ultima vez antes de volver a sus trabajos
Curiosamente esa visita le había dejado un sabor extraño en la boca.
Dicen que cuando alguien ama de verdad, se produce una conexión de almas,
Y que esta puede ser tan fuerte que puede ir mas allá de cualquier cosa
Que ambos pueden sentir sus emociones y saber lo que piensan
Sin la necesidad de tocarse
Por que cuando eso pasa significa que han unido sus hilos rojos forjando un destino común
Y esa unión es tan fuerte que pueden pasar las horas, los años, los siglos y las almas se seguirán buscando.
Por que no se puede odiar sin haber amado
Por que el odio es solo otra forma encubierta de decir lo mucho que se quiere a alguien
Por que esa noche, ni Howell ni Papa D pudieron conciliar el sueño…
Por que los dos sabían que pronto se volverían a encontrar…
Continuara….
