Capitulo 5: ¿Un obstáculo?
POV'S SASUKE
Todo parecía estar volviendo al principio, al inicio. Era…como si lo ocurrido el día anterior solo fuese parte de un agradable y placentero sueño. Solo eso.
¿Por qué? Justo ahora que estaba todo prácticamente arreglado, ahora que había conseguido… ¡Maldita sea!
Aun puedo ver su cara, mirándome fijamente y con esa tristeza y…decepción pintadas en ella. ¡¿Por qué tuvo que aparecer ella en un momento así?
Necesito verle, decirle que todo ha sido un malentendido y que entre esa y yo no hay nada, que solo es él a quien quiero a mi lado, abrazarle fuerte…
Pero, ahora mismo, tienes que odiarme…
¿Verdad,… Naruto?
*********FLASH BACK********
-¿Sasuke-kun?-dice una voz tremendamente empalagosa tras de mí.
-¿Qué quieres…Sakura?-me giro, poniendo mi mejor expresión de completa indiferencia. La verdad, no tengo ganas de andar perdiendo el tiempo pudiendo estar con mi dobe…
-Es que…verás, yo…
-Suéltalo de una vez, no tengo todo el día.-Eso se me escapó, pero de verdad que odio que vengan con tantos rodeos. Las cosas claras y directas.
-Pu-pues, la verdad es… que me gustas mucho! ¡¿Quieres salir conmigo?- Asique era eso, eh? Sé que mi expresión no ha cambiado en absoluto, y si me estuviese mirando sabría lo que viene a continuación, pero mirando al suelo solo conseguirá que se lo diga en voz alta. Un verdadera fastidio. También odio hacer estas cosas.
-No.-directo y al grano.
Esta alza la mirada y yo no aparto la mía de ella.
-Eh?-exclama, y me mira con confusión. Al final resultará más tonta de lo que pensaba.
-Es que te has quedado sorda? Te he dicho que no voy a salir contigo-repito, pero esta vez poco más énfasis en las palabras, porque, o se da por enterada, o nos tiramos aquí hasta mañana.
Me meto las manos en los bolsillos con total tranquilidad y comienzo a darme la vuelta para irme pero su voz vuelve a hacer que me detenga.
-Demo, doushite Sasuke-kun?-me pregunta, histérica, con unas lágrimas asomando por su rostro. No va a conseguir convencerme con eso.
-Obviamente porque no me gustas.
-Pero, ¡eso es porque aun no nos conocemos bien! Vayamos a una cita para poder…
-No.-respondo de nuevo, esta vez con más contundencia. Esta situación ya me cansó- Ya te lo he dicho: no me gustas. Ahora que todo está claro, me…-pero apenas he tenido tiempo de dar un paso cuando me agarra de la mano y con una fuerza que no consideré que pudiese tener, me da la vuelta y de improviso, me besa. Un beso superficial al tiempo que me rodea el cuello con los brazos, encerrándome en un abrazo.
Vale, esto me pillo totalmente de improviso. Mi mente está en blanco. ¡Piensa, estúpido cerebro!
Me dispongo a separarla de mí de la peor manera que haya y soltarle todo lo que se me pasa por la cabeza cuando…le veo.
Abro mis ojos de par en par, sin creerlo. Noto como mi cuerpo se tensa, un sudor frío comienza a extenderse por mi cuerpo, y un único pensamiento se apodera de mi mente.
El también me mira con los ojos bien abiertos por la sorpresa, pero esa mirada cambia a una más triste. Lo sé, esa mirada también la conozco: la de decepción. Su rostro desciende lentamente hacia el suelo y el pelo te tapa los ojos. Pero, aun así, tus lágrimas no quedan ocultas.
Es en ese momento que siento como si algo se rompiese dentro de mí.
¿Te hice llorar?
Si, lo hice. Es mi culpa.
Por favor, detente. No es lo que piensas.
Deja de llorar, no soporto verlo.
Con desesperación, aparto a la pelirosa de un brusco empujón, provocando que caiga al suelo.
-Sasuke-kun!
-Ni se te ocurra volver a acercarte a mi-siseo. Estoy realmente furioso, y creo que se ha dado cuenta, porque me mira con un enorme terror.-Si lo haces, te juro que volverás a ver amanecer un nuevo día.
Ante estas palabras, la muchacha parece haber empequeñecido más aun de miedo… pero, esa reacción, también se debe al resplandor que tienen sus ojos: un rojo tan brillante y hermoso como terrorífico.
********FIN FLASH BACK*********
Mientras esto ocurría, el desapareció.
Corrí tras él, le busqué por todos lados, pero ni rastro.
Quise ir a tu casa pero no sabía si estarías allí o…si me querrías ver.
Naruto…
FIN POV'S SASUKE
AL DÍA SIGUIENTE….
Nuestro querido kitsune caminaba cabizbajo por la calle y en varias ocasiones estuvo a punto de caerse al suelo o chocar con algún objeto o con alguien. Todo ello, para llegar al instituto.
Estaba realmente confundido por lo que había visto la tarde anterior, pero, más claro imposible. ¡Estaba besando a Sakura! Pero sobre todo, estaba molesto, muy molesto. Se sentía mal consigo mismo por haber cedido, por haber dejado que fuese Sasuke el que le…
Pero ahora ya no había marcha atrás, y eso no tenía solución… en cambio, lo que había ocurrido ayer, sí. El problema, es que no se sentía mentalmente preparado para la posible respuesta del azabache. ¿Qué pasaría si le dijese que no quería saber nada de él? ¿Qué solo había sido un juego? ¿Qué iba a hacer?
No, tenía que evitar por todos los medios encontrarse con él. No hasta que hubiese aclarado el torbellino de dudas y sentimientos que parecían lanzarle de un lado a otro.
Si….definitivamente era el peor momento para buscar respuestas. Primero debía calmarse.
Finalmente, y afortunadamente para él, llega sin más percances hasta su aula y con indecisión se para frente a la puerta cerrada. Se había encargado de llegar lo más justo de tiempo posible, para que no tuviese tiempo Sasuke de acercarse a él con intención de hablar.
Suspira. Debía entrar, si o si.
Con su mano temblando ligeramente, abre la puerta con fingida normalidad, al igual que su expresión sonriente.
-¡Oh, Naruto! ¡Al fin llegas!-dice Kiba, quien es el primero en verle entrar y se dirige hacia el con rapidez.
- ¿Eh? ¿Doushite?-dice, extrañado.
-Es que Sasuke te andaba buscando- le dice.
Un temblor le recorre de arriba abajo y es entonces que se da cuenta de las expresiones preocupadas y extrañadas que tienen sus amigos.
-¿Ha ocurrido algo entre vosotros?
Esta pregunta le deja unos instantes fuera de combate. ¿Y ahora…qué diablos les decía?
-¿P-porque lo preguntas?- y es entonces que se maldice por su tono inseguro y el temblor de su voz.
-El Uchiha parecía preocupado- Shikamaru, sosteniéndole la mirada a Naruto, quien no tarda mucho en apartarla a un lado.
-No es nada por lo que debáis preocuparos.
-¡Naruto!-exclama Kiba, mirándole con molestia- Se supone que somos amigos, asique desembucha. Seguramente nosotros podamos ayudarte.
-Pero mira que eres cabezota Kiba =¬¬=. Ya te dije que no es nada-ttebayo.-fingiendo molestia y haciendo puchero.
-Demo…!
-Déjalo, Kiba-interrumpe Shikamaru, sentándose de nuevo en su sitio con pesadez-Si no quiere decirnos, sus motivos ha de tener.
El castaño se limita a murmurar unas cuantas cosas, aun más molesto que antes, y volver a su sitio.
Con un silencioso suspiro, Naruto se dirige a su sitio y se sienta, mirando rápidamente el reloj.
"¡Bien! Solo quedan dos minutos para que empiece la clase'' Piensa, algo nervioso
Pero como si todo el universo se hubiera confabulado en su contra, por la puerta aparece su principal quebradero de cabeza, quien, al verle, se acerca con rapidez hasta él.
-Naruto…-murmura con un deje en la voz que este no consigue ubicar totalmente.
-…-este se mantiene con el rostro vuelto, mirando por la ventana las interesantes nubes oscuras que se van formando en el cielo.
-Tenemos que hablar.
-…
-Oe, quieres dejar de ignorarme?
-…
-Naruto!-grita, sobresaltando a las personas que se encuentran más cerca de ellos, así como a los amigos del rubio, quienes observan atentamente todo lo que pasa.
-No hace falta que grites, teme. Te estoy escuchando perfectamente.-dice, fingiendo tranquilidad y casi logrando un tono totalmente frío.
-Pues no lo parece.-dice, cruzándose de brazos, algo molesto.-Te digo que tenemos que hablar sobre lo de ayer.
-No hay nada que hablar, todo está más que claro.-contesta, sin siquiera mirarle a la cara lo cual cabrea mas al azabache que tomándolo del mentón lo gira hacia él con algo de brusquedad, provocando que la mirada azulina algo sorprendida del rubio se clave en el.
-No, nada está claro. Lo has malinterpretado todo.-dice, con tono serio y cortante.
Después del breve momento de confusión y sorpresa ante tan inesperado agarre, los ojos azules se opacan, reflejando en ellos todo el enfado, decepción y dolor que en esos momentos sufre, haciendo sentir al azabache peor de lo que ya se sentía.
-¿Qué no está claro? Yo creo que lo fue bastante, Uchiha.-dice, pronunciando su apellido de forma despectiva.
-No sabes nada de…!
Pero es interrumpido por la llegada del castaño profesor, con lo que todos se sientan en sus respectivos sitios.
Chasqueando la lengua, se dirige a su asiento, sin apartar la mirada del rubio quien, al entrar el sensei, volvió su atención otra vez a las vistas que le ofrecía la ventana.
Definitivamente, tenía que hablar con el…incluso si eso implicaba raptarle.
/-/
El repiqueteo del timbre anuncia el inicio del descanso.
Todos se apresuran a tomar sus almuerzos y estirar las piernas después de tanto tiempo sentados sin moverse, acercándose a sus amigos para bromear, hablar, cotillear…
Naruto, nada mas sonar el timbre, había salido rápido con dirección a una de las azoteas: la más desierta de todas y adonde siempre iba cuando querías tranquilidad y tiempo para pensar.
Con desgana, se desliza por la pared, quedando sentado en el suelo y mirando de nuevo ese cielo que por segundos se volvía más y más oscuro… ¿acaso sería el cielo de aquellos momentos un reflejo de lo que su alma y corazón sentía? Si, aun el costaba creerlo y más teniendo en cuenta lo precipitado de los acontecimientos, pero, después de ese encuentro tan erótico y placentero con el azabache, algunas cosas se habían vuelto más confusas, mientras que otras, habían alcanzado su conclusión. Y una de ellas era sus sentimientos por el azabache.
Al principio, no estaba seguro de si eran suyos o creados a partir del sueño, pero, después de ver como había acabado todo después, había llegado a la conclusión de que por muy sueño premonitorio que fuese, no podía manejar lo que sentía. Simplemente, este podría haberle mostrado un simple encuentro sexual con otro chico, pero no. Ese acto había sido especial, único, mágico.
En cambio, ahora solo podía pensar que su primera hipótesis había sido la más acertada. Después de todo, ¿no había visto el día anterior como el pelinegro besaba a esa pelo chicle?
Su mirada se desvía hacia un lateral, intentando controlar el torrente de emociones que sufría, sin poder evitar que una lágrima traviesa ruede por su rostro al recordar el momento.
Pero poco tiempo tiene para seguir pensando cuando una mano se posa en su mejilla, retirando suavemente esa lágrima y sobresaltándole. Rápidamente, gira el rostro hacia la persona frente a él, siendo ni más ni menos que el causante del dolor que sentía en esos momentos. Inmóvil, con la mente en blanco, se queda mirando fijamente el rostro del azabache, hasta que la voz de este le saca de su letargo.
-Naruto, no es lo que piensas-dice con voz suave-Esto es solo un estúpido malentendido.
Y si con esas palabras pensaba que conseguiría calmar al Uzumaki y dejarle que le contase lo que de verdad había pasado, estaba muy equivocado. Al escuchar esas palabras salir de la boca del Uchiha, despierta totalmente de su estado de ensoñación, mirando nuevamente con enfado incontenible al azabache y apartando su mano de un fuerte manotazo.
-¡¿Un estúpido malentendido?-exclama, exaltado y sin poder contralarse. Ya no podía. Necesitaba expulsar ese dolor que sentía y que mejor manera que gritando-¡No me vengas ahora con esas! ¡¿Crees que soy idiota o qué?
-¡Tranquilízate, dobe, y deja que te lo explique!
-¡No quiero oír excusas! –Prácticamente ruge, sin apartar la mirada de la del azabache- ¡Ya estoy harto de que todos piensen que me pueden engañar tan fácilmente!
-¡Deja de gritar y escúchame, usuratonkachi!
Naruto agacha la cabeza, quedando su rostro oculto por los mechones de pelo rubio.
-¿Sabes que, Sasuke?-dice en voz más baja, con un claro tono dolido.-Estoy cansado de ser siempre el ingenuo, el que todo lo crea, el que no desconfía. Creía que ya había aprendido la lección, pero parece que no.-esa última frase la dice más para sí mismo, mostrando una sonrisa cínica. Sasuke solo contempla sorprendido las expresiones del rubio y le escucha atentamente.-Y lo más gracioso de todo es que pensé que…-pero calla, cerrando los ojos con expresión adolorida.-Me voy.-suelta bruscamente al tiempo que se dirige hacia la puerta, pero el fuerte brazo de Sasuke le detiene.
-¡De aquí no te vas hasta que hayamos aclarado todo!
-Suéltame, Uchiha.-le ordena con tono frío y severo.
-Lo haré cuando escuches lo que tengo que decir.
-¡Maldita sea, te he dicho que me sueltes!-grita, moviéndose bruscamente hasta conseguir soltarse. Corre hacia la puerta y antes de salir, se gira levemente hacia el azabache, para susurrarle unas últimas palabras.-Adiós, Sasuke.
Y echando a correr, con las lágrimas agolpándose en sus ojos, siente como lo poco de cordura y entereza le abandona, dejando paso a un torrente de dolor apenas contenido. Mientras que en la azotea, el azabache permanece inmóvil, observando el camino que había tomado el rubio.
Y tan solo una pregunta en su mente: ¿era este el final?
