Capitulo 7: Se va uno… ¡¿y llegan dos?
Ya estaba llegando a su casa y lo ocurrido antes de separarse de Sasuke aun daba vueltas por su cabeza. ¿Qué es lo que pasaba? Se lo iba a sonsacar costase lo que costase.
Y tan perdido andaba en sus pensamientos que no se dio cuenta de cuando dos muchachos se acercaron hasta, solo cuando uno de ellos le colocó la mano en el hombro reaccionó, dándose la vuelta con rapidez y en posición de defensa.
-Hey, tranquilo, que somos nosotros.
-Kiba, maldición! No me des esos sustos! Ò_Ó-le replica Naruto, apuntándole acusatoriamente.
-No fue mi culpa. Llevo llamándote desde hace un rato y no me respondías.
-Eh? O_O En serio?
-Sí, asique no la pagues conmigo.-replica, tendiéndole rápidamente unos papeles al rubio, que los mira durante una breve fracción de segundo para volver la vista a su amigo.-Es la tarea de clase. Íbamos de camino a tu casa para llevártela, junto con la del Uchiha.
-¿La de Sasuke también?-pregunta, sorprendido, al tiempo que coge las hojas y las mira, confirmando lo dicho por el otro.
-Sí, no sabíamos a quien más dárselas. Al parecer el Uchiha es de pocas amistades.
"No sé ni por qué lo dudé…"piensa, con una gotita resbalando por su cabeza.
-¿Lo solucionaron ya?-pregunta repentinamente el Inuzuka, mirándole fijamente y haciendo que se sobresalte.
-¿N-nani?
-Ahh-suspira, poniéndose la mano en el rostro.-Mira, no sé que habrá pasado entre el Uchiha y tú-al escuchar esto, Naruto no puede evitar respirar aliviado-pero espero que lo solucionéis pronto.
-No te preocupes, ya está todo arreglado.-responde con una tierna sonrisa.-Sólo fue un pequeño malentendido por mi parte.
-Mejor, no tengo ganas de tener que volverlos a juntar y Shikamaru dudo que las tenga. –termina cruzándose de brazos.
- Gracias-ttebayo. A eso se le llama apoyo, si señor.-ironiza, mirándole con cierto enojo.
-Si, si, lo que digas. Nosotros solo veníamos a traerte esto. Si puedes contactar con el Uchiha y hacérselos llegar, mejor.-dice, dándose la vuelta y comenzando a marcharse-¡Nos vemos mañana en clase!
-¡Adiós-dattebayo!
Una vez que los ve desaparecer por una de las esquinas, suspira. Tenía que dejar de soñar despierto o acabaría, como mínimo, estrellándose contra una farola.
A paso más rápido, recorre lo que le queda de camino, entrando como un torbellino a su casa.
-¡Tadaima, oto-san!-exclama, quitándose los zapatos con rapidez y dirigiéndose hacia su habitación. Abre la puerta y lanza la mochila a la cama sin ningún tipo de miramiento, para abrir de golpe el armario y sacar unos vaqueros negros, una camisa de manga corta del mismo color y una chaqueta naranja.
-Naruto, donde has estado?-pregunta su padre, entrando en el cuarto de su hijo y viendo como se está cambiando de ropa a gran velocidad.-Llamaron del instituto y dijeron que habías faltado a las ultimas clases de la mañana.
-Gomen nasai, oto-san. Todo tiene su explicación, pero ahora mismo tengo un poco de prisa.-dice, terminando de abrocharse la chaqueta.
-Naruto, sea lo que sea sabes que puedes decírmelo, ¿verdad?-el rubio mayor se recarga en la puerta de la habitación, mirando a su hijo con algo de preocupación.
-Si, pero todo está bien. Sólo fue un malentendido entre Sasuke y yo.-explica escuetamente, cogiendo las hojas que minutos antes le había dado Kiba y saliendo de su habitación.
Minato se limita a hacerse a un lado y bajar tras él, con menos prisa. Cuando llega abajo, lo ve marcando un numero y esperando a que contesten. De nuevo se recarga, en esta ocasión en la pared, escuchando desde un sitio prudente la conversación que fuese a llevar a cabo su hijo./
~~ En Casa de los Uchiha~~
Después de la tremenda que le había caído a nuestro azabache, este se dirigía hacia su habitación con semblante molesto y las manos en los bolsillos del pantalón…para encontrarse al pie de las escaleras a la persona con la que menos ganas tenía de ver en esos momentos, sonriendo de medio lado.
-Itachi, si vienes a tocarme las narices, no estoy de humor.-pasando por al lado de este y comenzando a subir las escaleras.
-Ototo, deberías moderar tu lenguaje^^. ¿Es que no piensas darme las gracias por haberte avisado?
-No.-responde con rotundidad.
-Porqué será que no me extraño.-repone, en tono burlón y encogiéndose de hombros.
-¡Itachi, si no quieres nada importante, deja de fastidiar!-le grita, con un tic en el ojo y mirándole con enojo.
-¡Eres un amargado!-le dice, haciendo un puchero de lo más infantil.-¡Seguro que…!
Pero no termina de hablar cuando la música de un móvil comienza a sonar, cada vez más fuerte. En un movimiento fluido, saca el móvil del bolsillo de pantalón, al cual mira con cierta molestia, descolgando sin mirar la pantalla.
-Hai.-contesta con desgana y cierto enojo, pero su rostro cambia a uno de sorpresa al escuchar la voz al otro lado de la línea-¿Dobe?-tras unos segundos, vuelve a la normalidad, pero con una sonrisa de medio lado, dándose la vuelta con dirección a su habitación-Espera un momento, dobe.
Itachi le sigue silenciosamente, prestando atención extrema a todo lo que dice, intrigado por la actitud del menor de los Uchiha.
Finalmente llega a la habitación, entrando y empujando la puerta para que se cierre, pero por suerte para Itachi, que entreabierta.
-¿Y para que me llamabas?-pregunta una vez dentro. Breve silencio, en el cual la sonrisa del azabache se hace cada vez más grande, dejando al espía sorprendido, pero mucho más con lo que pasa a continuación-¿Preocupado por mí, dobe?...hum-y una sonrisa divertida se forma, sustituyendo a la anterior.
Una sonrisa que hacía años que Itachi no contemplaba en su hermano, para ser precisos desde que su madre había fallecido y su padre se había convertido en ese monstruo estricto que no permitía un solo error en sus hijos.
La conversación entre su hermano y la persona al otro lado del teléfono continuaba, lo cual le hizo volver a la realidad al escuchar como el tono de voz de su hermano cambia ligeramente.
-…no, dobe, no hace falta. No vengas. Mejor voy yo…-este frunce el ceño-¿Qué tiene eso que ver? Es simplemente que tengo que comprar algo por el camino y me coge de paso.-ahora se relaja un poco y suspira-Eres un cabezota, usuratonkachi.-se aparta un poco el auricular del oído-¡Oe, no grites! ¡Ya te entendí!-poniendo su mano libre en la cintura y alzando una ceja, responde-Oe, ¿no se te olvida algo?-silencio-Dobe, la dirección. Apunta.-le dice la dirección para quedarse posteriormente unos segundos en silencio.-¿La tienes?...que si, que si. Tú procura no perderte por el camino…Dobe.-y cuelga rápidamente, sin dar tiempo a que la otra persona le responda, haciendo que una sonrisilla asome a sus labios.
-Oh, pero que bonito Sasuke~-dice Itachi, al tiempo que abre la puerta de cuarto, quedando recargado en el marco de la puerta.
Pero el menor se limita a ignorarle, rebuscando un cambio de ropa en el armario y encaminándose hacia el baño de su habitación.
-¿Quién era, Ototo? ¿Un amigo? ¿Amiga? ¿Quizás novia?
-Nadie que te interese.-responde fríamente, cerrando la puerta tras de si y dejando a su hermano con una sonrisa maliciosa en los labios.
-Si no me dices, más curiosidad me da…-canturrea antes de salir de la habitación. Lo único que tenía que hacer era esperar, porque esa persona llegaría en breve… ¿cierto?
~~~EN CASA DE NARUTO~~~
-¡Moo, ese teme!-grita, colgando el teléfono con fuerza- ¡Cuando lo vea se va a enterar!-inflando los mofletes, al tiempo que se encamina hacia la puerta de salida.
-hehehe…-una risita tras él hace que se sobresalte, haciendo que mire hacia la puerta del salón, en la cual su padre está asomado, mirándole divertido.
-¡Oto-san!-grita de nuevo, sorprendido.
-¿Tanto lo has echado de menos que ya lo estás llamando?
-Oto-san, ya te dije que era para llevarle la tarea…-responde, en un suspiro.
-Oh, cierto.-chocando el puño de una mano con la palma de la otra, como si lo hubiese olvidado, para seguidamente volver a una actitud más seria, aunque sin perder la sonrisa.-Entonces, todo quedó solucionado entre los dos, ¿no?
-Hai.
-Y supongo que todo esto te ha servido para darte cuenta de algunas cosas, ¿no?-le pregunta, con picardía, haciendo sonrojar al rubio menor, que avergonzado, aparta la mirada.
-P-puede-ttebayo.-murmura, para terminar de colocarse las zapatillas-Enseguida vuelvo.
-Ten cuidado. Ya sabes cómo son las calles a estas horas.
-Hai.-asiente y le hace un gesto a su padre, para cerrar la puerta tras de sí y echar a andar a paso ligero hacia su destino.
Las calles estaban ya vacías, y no era de extrañarse, después de todo, no eran muy seguras por ser una zona residencial cercana a la zona más pobre de la ciudad y por la existencia de algunas bandas de no muy buen ver que se divertían causan problemas por allí.
-Menos mal que el teme vive en la zona más rica…-murmura, acelerando algo más el paso.
Finalmente, después de 15 minutos andando a ese mismo ritmo, llega frente a una casa de considerables dimensiones con la entrada enrejada. Un comunicador de aspecto elegante queda a su derecha, al cual no tardo en acercarse y pulsar el botón. Tras unos segundos, una voz masculina se escucha desde el otro lado.
"Casa de los Uchiha, ¿Quién es?"
-Etto…me llamo Naruto y…venía a ver al te…a Sasuke-dice, mordiéndose el labio inferior ante el error que estuvo a punto de cometer.
"¿A Sasuke? ¿Eres un compañero de clase?"Pregunta la voz, con un cierto tono incrédulo en la voz.
-Hai.
"Oh, perdona. Pasa, pasa."
Y con suave y sutil click la cancela se abre.
Una vez que se encuentra frente a la puerta de entrada, esta se abre, dejando ver a un muchacho de pelo negro azabache largo, agarrado en un coleta baja, de ojos igualmente negros con unas ojeras pronunciadas y una piel nívea. Durante unos segundos se quedó mirándole con sorpresa. Se parecía tanto a…
-La verdad es que no esperábamos a nadie a estas horas ya.-dice el mayor, mirándole con expresión afable.
Y es solo entonces cuando despierta de su ensoñación.
-Ah…Etto…-duda, nervioso. ¡¿Qué decía ahora?-Go-gomen por…venir tan tarde.
-No pasa nada. Entra, o pillarás un resfriado si sigues ahí plantado más tiempo.
Y con una leve reverencia, entra dentro de la casa, quedándose atónito ante lo ve.
¡Era una mansión!
-Dijiste que te llamabas Naruto, ¿verdad?-dice el azabache, acercándose a él. Naruto, despertando de su ensoñación, se gira y responde:
-Hai…
-Y… ¿de verdad eres amigo de Sasuke?-pregunta, escrutándole con la mirada.
-¿Eh?-alza una ceja, desorientado.
-No me malinterpretes. No es que no te crea, sino…¿Cómo decirlo? Sasuke no es precisamente una persona demasiado…sociable, por decirlo de alguna manera.
"¿En serio? Si no me lo dices, no me doy ni cuenta-ttebayo." Piensa con ironía el kitsune
-Normalmente es demasiado frío, por eso me extraña.-termina de decir, sonriendo igual que antes, cuando le abrió la puerta.-En cualquier caso, es un placer conocerte…Naruto.
Un escalofrío le recorre de arriba abajo al escuchar su nombre pronunciado de tal manera. Definitivamente no era su imaginación, ¿o si? Eran idénticos, e incluso sus tonos de voz eran casi totalmente iguales…y para rematarlo, parecía que se conocían. Seguro…tenía que ser su hermano… ¿Qué más sino?
-Ah, igualmente…Etto…
-¡Ah! Soy Itachi, el hermano mayor de Sasuke.
¡Bien, no era paranoia suya!
-Encantado, Itachi-san.-responde, estrechando la mano del otro durante un breve momento.
-Solo dime Itachi, me haces sentir mayor de lo que soy.
-D-de acuerdo, Itachi.-dice, algo sonrojado, avergonzado por el hecho de que una persona a la que acababa de conocer le permitiese llamarle únicamente por su nombre a la primera.
Sorpresivamente, unos brazos le rodean en un fuerte abrazo, al tiempo que escucha la voz del susodicho cerca de su oído.
-Kawaii!-restregando su mejilla con la de Naruto, lo cual solo hace que este se sonroje y se ponga aun más nervioso que antes.
-I-Itachi,…no puedo…respirar…
Y era cierto: tan fuerte le abrazaba que apenas tomar un poco aire.
-Ah, gomen-dice, aflojando un poco el agarre pero aun sin soltarse-¡Ahora lo entiendo todo!-dice felizmente, pero dejando a Naruto aun mas desorientado.
Va a decir algo cuando escucha unos ruidos procedentes de la escalera, a sus espaldas.
-Naruto-dice una voz bastante conocida por él, pero seguidamente el silencio se extiende por el lugar. La mirada azulina choca con la negra, la cual poco a poco comienza a reflejar enfado.
Y era de lo más normal teniendo en cuenta la situación en la que se encontraba: Itachi abrazándole con la cabeza reposando en uno de sus hombros y el mismo con las manos apoyadas en el pecho del mayor, de cuando había intentado apartarle, y para ponerlo aún mejor, continuaba sonrojado. Si no pensaba mal,…era un milagro.
-Espero que no te moleste que compruebe una cosa-le susurra al oído Itachi.
-¿Qué…?
Pero no tiene tiempo de preguntar, pues este ya se ha incorporado, haciéndole darse la vuelta y quedar de espaldas a Sasuke, colocando sus brazos alrededor de la cintura de rubio. Ambos cuerpos más cerca el uno del otro.
¡Oh, Dios! Si antes de eso ya tenía motivos para mal pensar y enojarse, ahora con más razón. ¿Qué podía hacer ahora? Acababan de solucionar un problema y, ¿ya iban a tener otro?
-¡Oh, Sasu-chan, mira quien está aquí~!-dice cantarinamente, sin apartarse aun.
-Itachi, ¡¿cuántas veces tengo que decirte que no me llames así?-responde, con un tic en el ojo, para seguidamente añadir-Suéltale-en un susurro, cabe decir que bastante amenazante.
-¿Eh? ¿Porqué?-dice, haciéndose el tonto.
-Itachi, aparta tus manos de él.-más furioso, apretando los puños.
-¿Por qué?-ahora desliza la mano por la espalda del rubio, arriba y abajo, en un suave movimiento. Y Naruto, quien sabe que si la cosa sigue así, solo va a ir a peor, comienza a apartarse pero Itachi le retiene.
-Itachi…-con voz de ultratumba.
Sin dudarlo dos veces, aparta al Uchiha mayor rápidamente, mirándole fijamente, aun de espaldas a Sasuke.
-Me alegro de haberle conocido, Itachi.
-Lo mismo digo, Naru-chan-responde, sonriendo ampliamente, divertido.
"Esa sonrisa…me dio muy mala espina." Se gira hacia Sasuke "Ahhh…ya veo…"
Entonces, sin darle tiempo a nada, Sasuke toma al rubio de la muñeca y lo arrastra hasta su habitación, ignorando lo que el otro le dice. Finalmente, al llegar frente a una de las habitaciones, el azabache empuja al otro dentro con algo de brutalidad, cerrando de un portazo la puerta.
-¡Ittae, Sasuke! ¡¿Qué demonios te pasa?-exclama, enojado, frotándose la adolorida muñeca.
-No te vuelvas a acerca a Itachi.
-¿Eh? ¿De qué hablas?
-No vuelvas a quedarte a solas con él, ¿entendido?-y vuelve a apretar los puños, controlándose por no pagar su enojo con el ojiazul.
-Sasuke, no veo motivo por cual debas…
-¡¿Entendido?-se gira, mirándole fijamente. Está totalmente cabreado y sus ojos han adquirido un terrorífico brillo rojizo. Naruto, ante esto, queda sorprendido. Por un lado se siente asustado de esa parte de Sasuke, pero por otro, su corazón brinca de alegría por provocarle ese enfado, esos celos…de saber que pase lo que pase, Sasuke le pertenece.
-¡No vuelvas a ordenarme, Sasuke!-dice, igualmente molesto-No sé porqué te pones así-ttebayo. Por Kami-sama, ¡es tu hermano!-le replica, en un intento de hacerle entrar en razón.
-¿Y? Simplemente no te acerques a él.
-¿Por qué?
-Lo sabes perfectamente, Naruto.-sisea entre dientes, mirándole de soslayo, cruzando los brazos sobre el pecho.
-¿Estás insinuando…qué me voy a enrollar con él?-le pregunta, entre incrédulo y molesto.
Sasuke suelta un bufido, frunciendo más el ceño, haciendo enfurecer definitivamente al kitsune.
-¡Maldita sea, Sasuke! ¡¿Cómo se te ocurre pensar que YO voy a acostarme con otro hombre? ¡¿Es que ya no te acuerdas de todo lo que ocurrió para llegar a dónde estamos?
Es entonces cuando Sasuke reacciona, abriendo ampliamente los ojos. ¡Cierto! A él casi le había costado la vida convencerlos para que se acostasen y hacerse pareja, asique, ¿cómo iba su hermano a tenerlo con tanta facilidad? Por mucho que ambos estuvieran "juntos", la mentalidad del rubio no había cambiado nada…y él lo sabía mejor que nadie.
-¿De verdad piensas que voy a irme con tu hermano? ¿Tan poco confías en mí?
Es esa última pregunta la que le saca de su ensoñación, mirando al otro frente a él, el cual se ve tremendamente apenado y dolido. Sin más, se acerca con decisión hacia él y antes de pueda apartarle, le abraza con fuerza, atrayéndolo hacia su pecho.
-Lo siento, Naruto.-murmura suavemente en su oído, haciéndole sobresaltarse.- No es que no confíe en ti. Es de Itachi de quien no me fío.
Naruto, ante esto, pasa los brazos por su espalda y responde con gusto al abrazo: había caído en su propia trampa, ante sus propios sentimientos…y sabía que no había marcha atrás.
-Eres un idiota…Sasuke.-murmura, escondiendo su rostro en el pecho del otro, ante lo que el Uchiha menor no puede evitar sonreír.
-Es tu culpa.
-¡¿Ah?-exclama, alzando el rostro y mirando fijamente las perlas negras que le observan divertidas.-¡¿Cómo que es mi culpa! ¡Yo no he hecho nada!
-Sí, lo hiciste. Es por tu culpa que ahora me he vuelto el idiota celoso que ves ahora frente a ti.- y deposita un suave y casto beso en los labios de un rubio muy, muy sonrojado.
Este último cierra los ojos fuertemente y poco a poco se relaja, hasta que nota una mano en su mejilla no los abre.
-No sabes lo importante que eres para mi, Naruto. Lo mucho que…te quiero.
Este se queda unos instantes embobado mirándole a los ojos, extasiado y encantado por el nuevo brillo que ha aparecido en esos bellos ojos negros.
-Yo…yo…también te quiero, Sasuke.-dice, y tras eso, sin poder evitarlo, aparta la mirada a un lado, completamente sonrojado. Pero este le toma del mentón y le obliga a mirarle, pudiendo así deleitarse con la tierna sonrisa que se ha formado en su rostro. Queda totalmente prendado otra vez, sorprendiéndose de la cantidad de expresiones que poseía, aparte de la sería y la de superioridad que continuamente mostraba. Y es entonces que un solo pensamiento cruza su mente.
"Yo…quiero conocer más expresiones tan dulces como estas de Sasuke….y verlas siempre una y otra vez."
-¿Lo dices en serio?
-H-Hai…demo, no sé aun lo profundo que es este sentimiento….es…la primera vez que…
Pero no le da tiempo a terminar la frase cuando ya está siendo nuevamente abrazado por Sasuke.
-Lo sé, y me encanta.-susurra, haciendo que su cuerpo se estremezca y tiemble de excitación y nerviosismo.
-Sasuke…-susurra.
-Seré el primero y el único. No pienso dejarte ir nunca.
-Baka…-murmura, al tiempo que vuelve a esconder el rostro en el pecho del que ahora es su "novio".
-¡Oh, que tierna escena!-se escucha una voz grave tras ellos, en el umbral de la puerta.
Ambos se giran con expresiones totalmente diferentes: Naruto completamente avergonzado y sin saber dónde meterse, mientras Sasuke, con una enorme venita y varios tics, mira asesinamente a su hermano.
-Itachi…-voz de ultratumba.
-Siento mucho interrumpir-dice tranquilamente, al tiempo que entra en la habitación con una sonrisa de oreja a oreja.-Sólo venía a traer estos papeles, que al parecer se le cayeron antes a Naru-chan en la sala ^^.-y los muestra.
En cuanto los ve, se olvida de la situación y de la vergüenza, apartándose rápidamente de Sasuke y yendo a donde está Itachi, cogiendo los papeles…dejando al azabache menor con cara de malas pulgas.
-¡Arigatto gozaimasu, Itachi!-fijándose en que no se haya extraviado ninguno-Menos mal, están todos.
-¿Son las tareas?
-¡Hai! Unos amigos trajeron las mías y las de Sasuke a mi casa. Toma.-dice, tendiéndoselas al otro-Pensaban traértelas ellos, pero no sabían dónde estaba tu casa ni tampoco tenían tu número de teléfono.-le suelta, lanzándole una mirada recriminatoria y haciendo sonar sus palabras como un regaño.
-No tengo porque ir dándole mi numero o dirección a todo el mundo, dobe. ¬¬-repone el moreno, lanzándole a su vez una mirada molesta.
-¡No digo que se lo des a todo el mundo, teme! Peor Shikamaru y Kiba son AMIGOS.-poniendo especial énfasis en la palabra-Y ahí es donde está la diferencia.
-Son TUS amigos, no los míos.
-¡Porque tú no quieres verlos como tal!
-Humm…-es su única respuesta, ante lo cual el rubio esboza una sonrisa victoriosa.
-Asique, si no les das tu número, como mínimo, se lo doy yo.- cruzándose de brazos.
-Haz lo que quieras, dobe.-dice, tomando las hojas de donde las dejó el otro y dándole la espalda, para depositarlas en su escritorio.
-Por supuesto que lo haré, teme.-repone, sin perder esa sonrisilla, hasta que se da cuenta del paso del tiempo y mirando su reloj, se da cuenta de la hora.-¡Yay! ¡Qué tarde! ¡Oto-san me va a matar!
-Espera, dobe. Te acompaño.
-Sasuke, puedo ir perfectamente hasta mi casa. No soy ningún niño pequeño.
-Y no digo que lo seas, aunque la mayor parte de las veces lo pareces.- sonríe al ver como el otro infla los cachetes, molesto.-Es solo que a estas horas las calles son peligrosas.
-Sasuke, creo que te olvidas de un pequeño detalle.-interrumpe Itachi, recargándose en el marco de la puerta.
-¿Aún estabas ahí?-dice, mirándole con molestia.
-¡Pero qué cruel eres Sasu-chan! _-dice, dramatizando
-Itachi, no estoy para tus tonterías.-responde el otro, mirándole con cara de pocos amigos.
-Ahh.-suspira el mayor, dándose por derrotado. Con lo espabilado que era el cabrón para algunas cosas…-¿Acaso no recuerdas cierta "conversación" con oto-san?
Ante estas palabras, reacciona, abriendo mucho los ojos. Todo su cuerpo se tensa y palidece ligeramente, y Naruto, al darse cuenta de esto, frunce el ceño. ¿Qué estaba pasando ahí?
-Aun así…-replica, con un nudo en la garganta que consigue disimular a la perfección.
-Será mejor que le acompañe yo. Tu quédate aquí-
-…-breve momento de silencio, hasta que mira a su hermano con el mismo enojo que momentos antes cuando le había pillado en una situación un tanto comprometida con su rubio.-Está bien, pero ni se te ocurra tocarle un solo pelo.-le amenaza.
-Hai, hai.
-¿Qué es lo que pasa, Sasuke?-le pregunta con clara preocupación y seriedad en el rostro, colocándose frente a él.
-Nada importe.
-Sasuke…-tono de advertencia.
-Vete a casa, Naruto. Tu padre seguramente esté preocupado por ti.
-Está bien, teme. Me voy ya porque tienes razón, pero cuando nos veamos mañana en clase tendrás que contármelo todo-ttebayo.
-No le busques los tres pies al gato, usuratonkachi. Si digo que no es nada, no es nada.
-Claro, claro. Lo que tu digas.-y se da la vuelta para irse, cuando Sasuke lo retiene de la muñeca y le obliga a darse la vuelta. Ambas miradas quedan prendidas la una de la otra, azul y negra, acercándose, hasta que ambos labios se encuentran en un tierno y casto beso, para volver a separarse con la misma lentitud.
-Ten cuidado de camino a casa y, si Itachi intenta algo, cualquier cosa, me llamas.
-Que desconfiado eres, Ototo.
-Es precaución Itachi. No me fío de ti.
-Es tu hermano, Sasuke.-le riñe el rubio, como si se tratase de un niño pequeño.-Además, creo que "eso", ya lo habíamos dejado claro, ¿cierto? =¬¬=
Sasuke, antes esto, muestra una sensual sonrisa de medio lado.
-Sí, lo sé.-para cambiarla bruscamente por una de enojo, al tiempo que dirige la mirada a su hermano mayor, que observa con interés la escena que se desarrolla frente a él.-Pero no me fío de Itachi.
-Baka, Sasuke.-dice, alejándose.-¡Nos vemos mañana en clase, Sasuke!
-Ponte a hacer la tarea mientras nosotros dos nos divertimos un rato, Sasu-chan.-y colocando la mano en el hombro del rubio, lo empuja suavemente hacia a fuera, sacándole de la habitación.
-¡Itachi! ¡Como le toques un solo pelo te…!-pero el mayor ya ha cerrado la puerta, impidiendo así que se escuche el final de la amenaza.
-Quién iba a pensar que iba a ocurrir algo así.-murmura Itachi, con una sonrisa divertida, girándose lentamente hacia las escaleras y ver como Naruto se ha adelantado y está empezando a bajar las escaleras.
Tras unos instantes le sigue, y cuando llega a su altura, le revuelve el pelo y le adelanta, sin decir nada más, dejando el rubio sorprendido y extrañado por ese gesto.
Nada más salir de la mansión, una ráfaga de aire frío les golpea, haciendo que Naruto se suba la cremallera de su chaqueta y mire de reojo al pelinegro, preguntándose cómo era posible que no se estuviese congelando.
-No te preocupes. Una de las ventajas que tiene ser un Uchiha es que somos casi totalmente inmunes al frío. ¡Hahaha!-
Una gotita cae por la cabecita del ojiazul, mientras no deja de preguntarse si también es de familia el que todos los Uchiha estén medio locos.
-Aún así, no creo que sea bueno-dattebayo.-responde, con la cabeza escondida en todo lo posible en el cuello de la chaqueta.
-Es algo de los genes. Eso sí, cuando cogemos un resfriado, es el doble de peor para nosotros. ^^
No responde, limitándose a mirar al frente. Instantes después, se decide a preguntarle algo que llevaba un buen rato rondándole por la cabeza.
-Etto…Itachi…
-¿Nani?
-Umm… ¿Qué es lo que paso entre vuestro padre y Sasuke?-pregunta, mirándole con preocupación.
-¡Ah, eso! No tienes de que preocuparte, Naru-chan. Solo fue una conversación padre-hijo que tuvieron.
-Se pelearon porque Sasuke no fue a clase, ¿verdad?
-¿Ah? ¿Por qué dices eso?-sorprendido, pero sin demostrarlo.
-Ventajas de ser Uzumaki, somos bastante intuitivos.-breve pausa mientras elige las siguientes palabras que va a pronunciar.-Además, tampoco era demasiado difícil de deducir.
Itachi suelta un silencioso suspiro: en esta ocasión, quien estaba con su hermano, había resultado ser un ángel de muchacho. ¿Quién iba a decir que su hermano acabaría con alguien así? Hasta ahora, nadie anteriormente había mostrado tal grado de preocupación por el y eso lo aliviaba.
-Supongo que a ti no puedo engañarte.-dice, fingiendo resignación- Algo me dice que tarde o temprano te hubieras enterado.
-¡Por supuesto-ttebayo!-exclama sin darse cuenta de lo elevado de su tono de voz.
-¡Hahaha!-ríe para luego comenzar la explicación-La verdad es que nuestro padres, desde hace algún tiempo, es una persona algo arisca y siempre anda buscando la perfección en nosotros, sus hijos. Pero, ahora que el mayor de sus hijos,-dice, señalándose a sí mismo- es una oveja descarriada, como suele decir, sus expectativas están todas puestas en Sasuke.
-¿Oveja descarriada?-pregunta, confundido.
-Sí, bueno, todo porque no quise seguir con el negocio familiar y por mis aventuras amorosas.
-Naru hodo…-murmura, sorprendido.
-En cualquier caso, lo que más le fastidia es lo primero. Y es por eso que somete a Sasuke a más presión.-dice, rascándose la nuca y suspirando con más fuerza, para seguidamente mirar a Naruto con una sonrisa de lado.-Sasuke no es tan mala persona como puede parecer, es simplemente, que ha sido es como se ha visto obligado a crecer.
-Lo sé.-repone con una tierna sonrisa, seguidamente sustituida por un puchero de enojo.-Pero el muy teme es demasiado cabezón.
Ante esta afirmación, el mayor ríe de nuevo, dándole unas palmaditas la rubio.
Finalmente, minutos después, llegan frente a la casa del más joven, conversando amenamente.
-Bueno, Naru-chan, ha sido bastante…interesante conocerte.
-Hehehe, lo mismo digo-ttebayo =^^=
-Y ya sabes que-dice, acercándose mucho a Naruto-si ves que Sasu-chan no puede satisfacerte…
Pero en ese momento suena el móvil de Naruto, cortando a Itachi.
Este lo abre y lee atentamente, abriendo lentamente los ojos y sonrojándose ante cada frase que lee, para después estallar en una suave risa. Itachi lo mira con una ceja alzada y Naruto, al ver esto, le pasa el móvil para que lo lea, a la vez que sonríe más aun al darse cuenta de la similitud entre ambos hermanos.
"Mensaje de Teme
Naruto, siento no haberte podido acompañar a casa. Mañana me gustaría hablar mas seriamente contigo sobre algunas cosas. Pero, por lo pronto, descansa, mi kitsune.
P.D.: ¡Itachi, aparta las manos de él o te la corto! ¡Maldito aniki-hentai!"
-Tsk. Este Sasuke es un desconfiado.
-Hehe…
-Parece que tiene un radar para saber cuándo te toco-murmura, con el cejo levemente fruncido.
-Eso, o que te conoce demasiado bien.-dice el rubio divertido, guardando el móvil en su bolsillo.
Repentinamente, Itachi le rodea con un brazo por la cintura y vuelve a pegar su rostro al de Naruto…y de nuevo suena el móvil, en esta ocasión el de Itachi.
"Mensaje de Sasu-chan
Maldito Itachi, se lo que estás haciendo y por si el mensaje no fue lo suficientemente claro, te lo vuelvo a repetir: ¡te la cortaré como se te ocurra tocarle un solo pelo a Naruto!"
-Definitivamente este ototo…
-Muchas gracias por acompañarme, Itachi. Pero será mejor que entre ya =^^=
-Ah, sí. Bueno, hasta pronto.-y se aleja, despidiéndose con un gesto de la mano, yéndose tranquilamente.
Con un suspiro, abre la puerta y entra dentro, cerrando con algo de fuerza para llamar la atención de las personas que se encontraban dentro y que él sabía muy bien quienes eran.
-¡Tadaima!-exclama, comenzando a desabrocharse los zapatos con rapidez.
Ya había solucionado uno de los problemas, y ahora le tocaba hacerle frente a otro nuevo mucho más….complicado.
Apenas acababa de ponerse en pie tras haberse quitado los zapatos, cuando una cabecita rubia aparece por el marco de la puerta del salón, seguida por los apresurados pasos en el suelo de madera. Una sonrisa asoma en el rostro de la susodicha persona. Una que pocas veces mostraba.
-¡Naruto, que alegría verte!
Definitivamente, iba a ser difícil solucionar "ese" problema pero…por ahora, solo quería disfrutar.
