Despues de un tiempo les traigo la conti de esta historia.

White tiene que decidir ¿Con quien se quedará?

Averígüenlo!

Capítulo 8

- Yo…

- No hay presión – Interrumpe Robin – Puedes pensarlo en tu habitación, si tu quieres.

- Gracias –Hace una leve reverencia y se retira a su habitación con rapidez.

Se encierra en su habitación y se sienta en la cama con la mirada al suelo; esa pregunta se le hacía muy difícil de contestar: ella quería mucho a sus nuevos amigos y le gustaría ser su líder y vivir en Tokio, pero ella también sentía afecto a los demás y también les debía mucho por darle una oportunidad ¿Qué respuesta será la correcta? ¿Les perjudicará a los demás por su decisión? De repente, aparece Modoki detrás de ella y se sienta en sus piernas.

- Masta ¿Se encuentra bien?

- No muy bien, ahora tengo un lema muy difícil a mi parecer

- Lo sé masta, pero no lo sé

De repente, alguien toca la puerta, sacándola del pensamiento

- Whitefire, soy yo –Responde Star desde el otro lado -¿Puedo pasar?

Ella no contesta, pero al alzar su mano con dirección a la puerta, se abre se inmediato y entra Star, sentándose a un lado de White

- Hermana –Le llama White -¿Qué pasará si…decido por…?

- Es tu decisión –Responde –Tu debes elegir lo que pienses que es correcto –Le sonríe-Como decía Galfore "Escucha a tu corazón"

White queda muda al no recordar esa frase que se la repetían hasta el cansancio cuando fue adoptada. Ella sonríe y asiente con la cabeza

- Bien –Se levanta Star de la cama –Te dejaré sola para que pienses

- No te preocupes por eso –Levantándose –Ya tengo mi decisión.

Ambas salen con los demás que, al parecer se encontraban hablando de su decisión. Cuando entran, todos miran hacia White

- ¿Por qué me miran? –Pregunta con una ceja alzada

- ¿Ya te decidiste? –Pregunta Robin

- Sí –Mira a su equipo –Decidí convertirme en la nueva líder de los titanes de Tokio

Todos la miran sorprendidos, pero luego la miran con una sonrisa, sobretodo su equipo. Ángel se le abalanza encima, abrazándola con fuerza

- Buena elección –Dijo Robin –En verdad eres una gran líder para este equipo.

- En verdad –Murmura K con una sonrisa –Ella es increíble

- ¿Verdad? –Pregunta Syrius, haciendo que K se sonrojara

- ¿Me oíste?

- Sí, pero no diré nada

- ¿De que? –Se sonroja más fuerte

- Tu lo sabes –Desvía la mirada hacia White

K desvía la mirada hacia la ventana para que nadie lo viera colorado, pero sonríe por que su líder viene con ellos.

- Bueno, será mejor que vayas a empacar –Dijo Starfire -¿No crees?

- Es cierto –Da la vuelta –Aunque no tengo mucho que empacar

- ¿Necesitas ayuda, White-chan? –Pregunta Ángel

- No, daicho bu (Estoy bien) – Ella se retira a su habitación.

- Por cierto –Empieza Robin -¿En donde se hospedan?

- Nosotros usamos un cuartel abandonado que pertenecía a un tal Daizo, pero lo hemos remodelado lo básico para su funcionamiento –Explica Syrius

- Eso si –Dijo Cyborg

Mientras tanto, White empacaba su poca ropa y cosas para irse cuando de repente, un latido proviene de ella, haciendo que se pusiera una mano al pecho

- No puede ser…

La puerta es tocada, sacándola de sus pensamientos, se para del piso y abre, viendo a su hermana

- Whitefire ¿Ya terminaste de empacar? Te están esperando

- Ah, si, ya voy.

Cierra la puerta y va por su maleta, su mirada se dirige a la ventana con algo de preocupación

- El día…está cerca. – Murmura para si misma. Modoki aparece atrás de ella con una mirada igual de preocupada –No te preocupes Modoki, estoy bien –Intenta sonreír para calmarlo

- No es verdad masta ¿Qué le ocurre? ¿Recordó algo?

- ¿Recuerdas lo que te conté acerca de "eso"?

- Sí, pero que tiene que…-Calla

- Exacto, al parecer, el día se acerca.

- Pero…no le ha dicho a nadie más ¿verdad?

- Apuesto…que las personas cercanas a mí pronto lo sabrán.

White toma su maleta y se dirige con los demás, ocultando su mirada para ni preocupar a los demás.

- ¿Lista, White-chan?

- Hai

- Bueno –Habla Cyborg -¿Y como se irán?

- Déjenmelo a mí – Responde Syrius

Los ojos de Syrius se tornan de nuevo un rojo fosforescente, con un movimiento de manos, un portal ovalado aparece en la ventana.

- Listo –Dijo en tono triunfal

- Increíble –Murmura Raven

- Bueno, debemos partir, ya dejamos Tokio mucho tiempo –Dijo K –Haber cuando los visitamos.

- Ok, buena suerte –Se despide Robin

- Matte ne (Nos vemos) –Ángel cruza el portal seguido por K, White y al final Syrius, y éste desaparece.

- Es un buen hechicero –Murmura Raven

- Talvez sea tu tipo –Responde bajito Terra, sólo audible para Raven

- ¿Eh? –Se sonroja –No, no lo creo

- Quien sabe –Sonríe Terra

Raven se colocó la capucha de su capa para que no vieran su sonrojo. Debía admitir que le llamaba la atención Syrius, pero no tanto como lo que le insinuaba Terra

Mientras tanto, en un cuartel modernizado de Tokio, llegaron los titanes por medio del portal. Whitefire mira para todas partes, viendo todos los dispositivos, computadoras, la sala compuesta por un sofá casi como el de Cyborg pero de un tono azul oscuro y una pantalla enfrente, el comedor con una barra lo suficientemente grande para desayunar los 4, con 2 sillas en cada lado y una cocina.

- Si quieres, más al rato podemos mostrarte tu habitación. –Ofreció K

- Arigato (Gracias), me gustaría ir ahora para dejar mis cosas

- Entonces, por aquí.

La puerta se abre con dirección a los pasillos para guiarla a su nueva habitación. Después de unos momentos, llegan frente a una puerta de un tono plata y rectangular, casi como las que había en la torre titán, eso no dudó White, al abrirla, se percata de que sólo hay una cama grande sin sábanas o almohadas.

- Lamento que no tenga ni siquiera color

- Descuida, yo me encargo de eso

Ella se pone en medio de la habitación, hace un pequeño movimiento de manos y un círculo de fuego aparece a su alrededor, seguido de una brillante luz blanca que ilumina todo la habitación. El resplandor desaparece, dejando ver la habitación decorada como era la suya en la otra torre, dejando impresionado a K

- Listo, ya está mi habitación

- Sugoi (Increíble) Eso fue rápido. Bueno, estaremos en la sala por si necesitas algo

- Makarimash ta (Entendido)

- Ok –Sale de la habitación.

Whitefire se sienta en la cama, viendo por una ventana de la habitación con una increíble vista hacia la ciudad, aunque no se comparaba con la vista que tenía antes en la otra torre: el mar con los reflejos del sol saliendo, dando paso al amanecer, o el bello atardecer, viendo los últimos rayos del sol reflejándose en el mar. Por un momento sonríe, pero no dura mucho al escuchar algo que la deja petrificada del susto

- El momento se acerca –Se escucha una voz de un hombre –Veremos si sobrevives a mí –Una risa maléfica es acompañada con eso último. –Pronto verás que el fin de esto llegará, con tu final.

La sensación desaparece, dejándola asustada, sudando frío. Modoki aparece atrás de ella, mirando el rostro de su ama; jamás la había visto así, de lo poco que la conoce, sabe que ella no era fácil de asustar. White intenta calmarse, respirando profundamente, cuando lo obtiene, mira a todas partes y se para de la cama.

- Modoki, debo irme.

- ¿Eh? ¿A dónde, masta?

- Haber si puedo remediar esto, antes de que el día llegué.

- Pero masta, requiere ayuda.

- No puedo poner en peligro a nadie más

- ¿Por qué dice eso?

- Es algo que no me gusta recordar –Baja la mirada –Eso que hice hace 5 años fue lo peor que he hecho en mi vida

- Masta…

- Por favor…mantenme cubierta, no quiero que nadie se entere de mi ausencia o de "eso"

- Pero usted dijo que las personas cercanas a usted sabrán de esto, quiere decir que también…

- Espero equivocarme –Interrumpe rápidamente –No quiero causarle más daño

Con un movimiento de manos hacia el frente, hace aparecer una espada de fino cristal celeste del tamaño de su brazo. Ella la sujeta firmemente, y la pone frente a ella. En un rápido movimiento, corta con la espada al aire, abriendo un portal frente a ella y Modoki.

- Este portal va a… -Calla Modoki

- "Ese" mundo –La espada se quiebra en mil pedazos. Voltea a ver a Modoki –Necesito que me cubras y no involucres a nadie más, por favor

- Si, masta –Baja la cabeza resignado por no poder hacer nada, pero realmente preocupado por su ama. Ella atraviesa el portal y éste desaparece –Buena suerte masta.

Mientras tanto en la torre titán, Satrfire se encontraba en la azotea, sentada, viendo las nubes pasar, cuando de la nada, empieza a dolerle el brazo izquierdo de una manera casi insoportable. Trata de no gritar para no llamar la atención

- ¿Qué es esto? –Dice en murmuros casi inaudibles, incluso para ella, pero enseguida se le viene la respuesta a la cabeza, junto con una mirada de entre sorpresa y temor – No puede ser… ¿En verdad… esto pasará?

De repente se para lo antes posible y se dirige a su habitación, con el brazo doliéndole a horrores, como si miles de agujas se clavara en el, como pasó aquella vez. Al llegar, se dirige hacia su armario y de un pequeño estante de ropa, saca una pequeña cajita de metal plateado, lo abre sacando un medallón con forma de una estrella de 6 picos, con raros símbolos en los contornos (La forma de la estrella de David). Se arrodilla en el suelo, depositando el medallón frente a ella. Ésta empieza a brilla de un negro con brillos plata en las puntas. Sus cabellos empiezan a alborotarse, al igual que su ropa, y sus ojos se ven ese verde fosforescente.

- Necesito tu ayuda…Azula.

Debajo de la estrella, se forma un círculo con diversas escrituras indescifrables a los alrededores para dar paso a un portal, del cual sale Azula.

- Es extraño que me llames por el medallón que te di, a no ser que sea serio el asunto.

- Resulta que lo que tiene que pasar, pasará –Esto sorprende a Azula, abriendo los ojos notablemente asustada. –Tengo el presentimiento

- Ya veo –Relaja su mirada –Entonces ¿Qué haremos?

- Al parecer "él" ya la contactó, si fuera ella, intentaría detenerlo antes

- ¿Pero donde está?

- En su mundo –Responde con mucha seriedad, algo inusual en su carácter –Iré a buscarla

- Entiendo, pero ¿y los demás?

- Intenta cubrirme en lo que vuelvo. Por favor ábreme un portal a ese mundo

- Bien, pero si las cosas van mal, lo sabré. Sabes que desde lo que pasó, tenemos una conexión

- Lo sé –Murmura mirando su brazo izquierdo

Azula no espera mas y abre el portal frente a Starfire, ella lo atraviesa lo antes posible y éste desaparece, dejando sola a Azula.

- Buena suerte Koriand, la necesitarás

El pasado no se pudo remediar y la batalla principal dará inicio pronto

¿Podrá White contra él? ¿Quién es él y porque la atormenta?

En el próximo capitulo: "La razón de mi dolor"

Nota: El fic que tengo en otra página (No se porque no quiere escribirse el nombre) Lo subiré, para aquellos que les interese.