Ahora les traigo la conti de esta historia.

El suceso del pasado fue revelado pero todavía hay dudas al respecto

¿Recuerdas que Whitefire estaba dormida antes de su llegada? ¿Cómo le hicieron eso?

Descúbranlo en este capitulo

Disfrútenlo.

Capítulo 12 "Lágrimas de dolor antes de dormir"

El tiempo pasó como agua entre los dedos, Karimerd ya tenía sus 10 años terrestres, viendo que la frágil niña del pasado había sido remplazada por una chica con una mirada decidida pero confundida por su imagen, siempre al verse a un espejo, no podía evitar preguntarse ¿Por qué estoy sola? ¿Quiénes son mis padres y cuál fue la razón de su muerte? Cuando intentaba saber las respuestas, nadie le contestaba, la respuesta era la misma que ya sabía "Eres de un planeta que fue destruido misteriosamente y llegaste a Tamaran inconscientemente". Ella no del todo se creía el cuento de que su planeta se extinguió misteriosamente, debía haber una razón, ¿Pero cuál?

Era una mañana cualquiera en Tamaran, se encontraban Azula y Koriand en la habitación de la princesa hablando seriamente

- Tal parece que Zetsu ha comenzado a dudar de su llegada aquí sin alguna noción de su pasado – Habla Azula

- ¿Por qué la llamas así? –Pregunta con curiosidad

- No sé porque, pero sinceramente la llamo así porque quizás tenga que ver con su nombre anterior, pero sigo viendo si mi poder falló en ese momento, pues, no tenía nada que ver con "Sorady", pero sigo investigando

- Bueno, lo mejor será olvidar a Sorady y decirle por su nombre: Karimerd

- ¿Me hablan?

Esa voz hace que ambas salten del susto, voltean y ve a Karimerd con mirada interrogativa

- ¿Hace cuanto estás ahí? –Se apresura a preguntar Azula, con el miedo de que haya escuchado

- Apenas llegué, pero escuché mi nombre y pensé que me hablaban

Ambas sueltan un suspiro de alivio, no escuchó por fortuna.

- No es nada hermana –Habla Koriand –Sólo hablábamos de…

- Un libro –Se apura a mentir Azula –Un libro que leí y le estaba contando a Koriand

Karimerd solo asiente a manera de respuesta, ella era algo distraída, pero no sorda ¿Qué le ocultaban? Quizás nada y sólo fue su imaginación.

- Bueno –Se dirige a Koriand –Hermana, ya es la hora de mi entrenamiento

- Ah, es cierto, se me pasó el tiempo, voy en seguida Karimerd

- Ok, espero en mi habitación –Cierra la puerta y se retira

Koriand se alista para entrenar con su hermanastra, ya que desde hace tiempo, Karimerd ha descubierto sus poderes de hielo y cristal, y ha practicado para su control, aunque si le costaba un poco, ya que no había nadie que le enseñara, sólo ella con su poder.

Saliendo, ambas se dirigen a la habitación de Karimerd y tocan la puerta con tres leves golpes, con eso, ella sale.

- Bueno – Rompe el silencio Azula -¿Al lugar de siempre?

- Si –Responde las hermanas al unísono

Saliendo del castillo, se dirigieron a un terreno abandonado lejos del pueblo para evitar daños a los demás, ya que aveces sus entrenamientos podrían convertirse en batallas.

Una vez ahí, calentaron con algunos movimientos y después se pusieron en guardia para el entrenamiento

- ¿Lista? –Pregunta Koriand

- Lista –Responde con firmeza

Koriand empieza a volar en los aires y empieza a disparar starbolts hacia Karimerd, ella no se queda atrás, ya que se escuda con un cristal rectangular que le protegía de pies a cabeza. Karimerd empieza a emprender el vuelo con algo de dificultad, ya que su vuelo seguía en práctica, todavía no lo manejaba bien, después su escudo se rompe y los fragmentos del cristal vuelan a toda velocidad a manipulación de Karimerd hacia Koriand, que lograba esquivar cada uno. Su práctica consistía más en agilidad, ataque y defensa a la vez, combinado con el vuelo. La práctica se tornaba más intensa ante los ataques de las dos, con Azula de espectadora.

De la nada un latido proviene de Karimerd que hace que se detenga, quedando suspendida en el aire, en su mente se escuchaba una voz susurrándole "Satiry". Ella vuelve a tierra firme y con sus manos en la cabeza, tratando de identificar la voz, pero por más que buscara el resultado, no lo encontraba

- Karimerd ¿Estás bien? –Pregunta Koriand preocupada

- ¿Eh? Sí, estoy bien, creo que me distraje y ando imaginando cosas –Dijo con la duda de sus propias palabras ¿Fue su imaginación?

Regresan al castillo y Karimerd se retira a su habitación. Al llegar, se sienta en la cama con la mirada perdida, pensativa, mirando un punto fijo del suelo. Se levanta y se mira en un espejo de cuerpo completo, se mira de pies a cabeza: su cabello blanco debajo de los hombros, sus ojos celestes, su piel pálida, como si fuera de hielo puro, vestida con un vestido negro de manga larga y corto, le llegaba a 5 dedos de sus rodillas y unos botines plata. El espejo empieza a agrietarse desde donde empezaba el reflejo de su rostro, y se rompe de una manera ruidosa, viendo como los cristales caían al suelo como en cámara lenta. Esto se le hizo familiar, como un deja-vú, de repente escucha de nuevo la voz, riéndose de una manera tranquila, pero le daba mala espina

- Tal parece que se repitió lo del espejo ¿No es así…Satiry? –Habla la voz

Ella voltea a todas partes, buscando el causante de esa voz, pero no vio a nadie en ninguna esquina del cuarto

- ¿Qui-quién eres? ¿Por qué me llamas Satiry? Mi nombre es Karimerd –Responde aún volteando a todas partes

- La respuesta antes era que me gustaba llamarte por el contrario de tu nombre… Tu nombre original

- ¿Mi nombre original?

- Tu nombre anterior a tu actual nombre, no es necesario decírtelo, pero hay algo que me interesa hacer

- ¿Qué quieres? –Pregunta entre amenazante y nerviosa, sin lograr ver a su "atacante"

- Lo máximo que puedo hacer es tratar de sacar ese poder dentro de ti, aunque sea a la fuerza

De repente un fuerte latido proviene de su pecho, provocando un fuerte dolor en su pecho, en su corazón, casi como fuego. Los ojos se tornan de un blanco cegador más poderoso, borrando su cara de tranquilidad e inocencia que la caracterizaban por una mirada de odio e ira. En sus puños se forman unas llamas azules y destruyen su propia habitación, emprendiendo el vuelo por el balcón, desapareciendo.

Mientras tanto, Koriand se encontraba acostada en la cama con su mirada al techo, buscando la causa del comportamiento de su hermana. Azula entra en la habitación y se sienta a su lado

- Te preocupó lo que pasó ¿O me equivoco? –Dijo Azula, directo al punto

- Me es inevitable pensar en lo sucedido ¿Crees que fue algo malo?

- No podría contestar a esa pregunta –Contesta con sinceridad –Porque ni yo misma lo sé

De repente se escuchan gritos que provenían del pueblo, gritos de terror y dolor, ellas se fijan al balcón ¡No podían creer lo que veían! EL pueblo se encontraba en llamas, pero estas eran de un color azul, raro color para ellas

- ¿Qué está pasando? –Pregunta Azula aún en shock

- Iré a ver –Koriand no pierde tiempo y va volando a toda velocidad al pueblo, seguida por Azula

Llegando ven algo que las deja peor que en shock: la causa de esto

- K-Ka-Karimerd –Dijo Koriand con voz temblorosa

La nombrada voltea con una mirada fría, con sus ojos con ese blanco cegador.

- No es Zetsubarashi –Se apresura a decir Azula –Sus ojos y la mirada son distintos y además, ese poder no lo posee

- Alguien la está manipulando –Contesta Koriand –Pero ¿Por qué?

- No lo sé, pero esa mirada y las llamas me resultan familiares

Karimerd reacciona de manera agresiva ante ellas y les lanza dos bolas de fuego azul, que logran esquivar. Karimerd despega del suelo y desaparece ante sus vistas, excepto para Koriand, que no perdió tiempo y la sigue sin vacilar. Durante la persecución, Koriand se da cuenta de algo, a la espalda de Kariemrd se ve como un espíritu tras ella, pero lo curioso es que, aunque no le vea la cara, siente que lo había visto antes, ese cabello, la forma de vestir ¿Quién era? Pero la respuesta le llega como un relámpago, dando paso a una cara de terror: ¡Era el que atacó a la reina la última vez! El destructor de Xtrasht ¿Pero que buscaba? ¿Qué quería con Karimerd?

De repente, Karimerd desciende a un lugar rodeado de varias rocas de distintos tamaños, aterrizando sin decir una palabra ni mover un solo musculo. Koriand se detiene a unos metros de ella, pero no dura mucho el silencio, ya que Karimerd se voltea hacia su dirección y atrás de ella aparece "él"

- Un buen tiempo sin vernos, Koriand –Dijo él con una serenidad que daba mala espina

- ¿Qui-quien eres?

- Oh, es verdad, no me he presentado como se debe –Hace una leve reverencia –Mi nombre es Idkazun Sky, pero me gusta sólo mi primer nombre

- ¿Qué buscas aquí?

- Nada complicado, sólo algo difícil que era de encontrar después de que mis planes fueran frustrados por la reina esa

- ¿Eh?

- Bueno, no creo que me pase nada si te explico; en mi mundo existió una mujer tan poderosa que podría matar con sólo dirigir una mirada de odio a las persona, ella fue asesinada y encarcelada en el infierno, mi deber como su sucesor era salvarla de esa cárcel, pero no podía y he estado vagando por mundos, destruyéndolos como una venganza de lo que le hicieron, ya que todos en la galaxia acordaron unir fuerzas para destruirla. Oí sobre un mito de que en el planeta Xtrasht había seres que podrían poseer poderes que podrían estar a mi favor. Pero al ver que sus poderes variaron, admito que me desesperé y mate al pueblo. Pero luego veo el castillo ¿y que encuentro?: el poder que necesitaba a manos de la reina. Pero al parecer era de los que estuvieron de acuerdo con el asesinato y encarcelamiento de esa mujer, que no me quedó otro remedio que matarla para arrebatarle el poder, pero parece que no podía contra la realeza, hasta que la pequeña Sorady aparece y me salva la vida

- ¿Salvarte la vida? –Pregunta sin poder creerlo

- No creas que los traicionó, la verdad fue un error de ella. El poder que buscaba, el llamado del Guardián del más allá, se reveló ante mí con la intención de que me matara, pero no creas que me quedé quieto, vi a la niña paralizada del susto y la tomé como escudo, pero parece que no funcionó, ya que mi poder favorito se lo llevó el espejo de ese guardián, al igual que su memoria. Eso hizo que se hiciera una conexión entre nosotros, técnicamente, he estado dentro de ella desde ese incidente, podría llamarme "su otro yo"

Koriand se queda helada tras la facilidad de cómo le revelaba todo, tan tranquilo, como si su plan fuera lo más obvio del mundo

- Veo que te quedaste sin palabras, pero ahora tengo cosas que hacer.

- Pero no logro entender ¿Qué quieres con mi hermana?

- ¿Hermana? –Alza la ceja –Ya veo, la adoptaron. Bueno, si te interesa, quiero utilizarla para mi búsqueda, pude ver una parte del alma de la reina desaparecer antes de su muerte, y con eso estoy seguro que ahí tendrá el poder que necesito, esta niña sigue siendo su hija aun si perdió la memoria, puedo usarla para rastrear esa alma en pena, si su madre la ve, no dudo en que venga a ella y cuando pase, el tiempo se acabará.

- No te dejaré

- ¿Eh?

- Ya me escuchaste, libera a mi hermana, pelearé contra ti si es necesario para detenerte

- Veo que eres una tonta –Dijo con simpleza –Si quieres pelea, te la daré, pero no me gusta pelear si tengo a alguien que lo puede hacer por mi

- ¿Qué?

Karimerd da un paso adelante y mira a Koriand con una mirada fría y decidida, decidida a matar.

- ¿Me pregunto quien es más fuerte, la princesa de Tamaran o la ex-princesa de Xtrasht? –Pregunta con un tono burlón

Karimerd se pone en posición de ataque, y Koriand mira con tristeza a su contrincante, su propia hermanastra.

Empieza una batalla entre hermanastras con ataques nuevos: Karimerd lograba manipular su poder como toda una maestra, surgían cristales del suelo con las puntas filosas cerca de Koriand. Ella lograba esquivar los ataques con algo de dificultad, ya que no sabía donde podían salir esos cristales, ella dispara sus starbolts hacia Karimerd, pero ella lograba escudarse con un escudo lo suficientemente grande para cubrirla. Karimerd no pierde tiempo y forma su arco y flecha y empieza a disparar sus flechas, que estás se multiplicaban una vez lanzada. La lluvia de flechas se hizo presente contra Koriand, ella los esquivaba lo antes posible, pero aun así era alcanzada por una que otra flecha, rasgándole la ropa más que nada, contraataca con una lluvia de starbolts, impactando cada flecha, creando una lluvia de cristales, casi parecían copos de nieve o pequeñas estrellas del cielo, descendiendo de aquella batalla.

El cansancio se hizo presente tras todos los ataques que se formaron, ambas continuaban suspendidas en el aire, mirándose y con respiraciones agitadas y uno que otra herida. Unos aplausos pausados son hechos por Idkazun con una mirada maliciosa

- Me parece que eres resistente Koriand ¿Qué te parece si damos fin a esto?

Koriand se queda mirando al hombre, que no logra percatarse cuando Karimerd alza su mano y con su palma abierta, logra aprisionar el brazo izquierdo en una gruesa capa de cristal, como un yeso, dando a continuación una mirada de pánico al ver lo que le sigue

- Cierra el puño pequeña –Ordena con voz tranquila a Karimerd

Koriand mira con angustia y ruego a su hermanastra que no lo hiciera, ella extiende su mano e intenta cerrar el puño, pero ella trata de pelear con todas sus fuerzas para no lastimar a su hermana, con la fuerza de voluntad, peleaba en su mente contra ese control de él, que se reflejaba en su rostro, un dolor insoportable.

Pero, con un solo tronido de dedos de parte de Idkazun, el control se vuelve más poderoso y cierra el puño, destruyendo el cristal, acompañado de un enorme grito de dolor de parte de Koriand

Gotas de sangre golpeaban el suelo muy seguido, viendo en Koriand una gran herida en todo el brazo, miles de cortadas que la sangre aprovechaba para escapar de su cuerpo, fluyendo por todo el brazo. Koriand sujetaba desde su hombro, donde iniciaban las heridas, con su mano derecha y una mueca de dolor y varias lágrimas fluían por el contorno de su rostro, era un dolor insoportable en pocas palabras. Alza la mirada y ve algo que la deje sin palabras: Karimerd, aún con el puño extendido, lágrimas también surgían de sus ojos celestes, había vuelto en sí, su rostro bajo, alzó la mirada lentamente, mirando con dolor y culpa

- Yo…- Habla con voz temblorosa –Yo te hice eso, yo te lastimé

Koriand no tuvo palabras que salieran de sus labios para contestar, volteó atrás y observa que Idkazun se había ido. Un grito de sorpresa acompañada por un "ugh" de la voz de Karimerd hace que volteé y la vea con una mirada atónita y desciende lentamente hacia delante, viendo sorprendida la razón del grito, el sonido de dolor y su rápida descendencia: una flecha negra clavada en su espalda. Eso hace que Karimerd caiga al suelo en un sonido sonoro muy fuerte, Koriand intenta ir por ella, pero por el dolor de su brazo, la fuerte desangrada, pierde el conocimiento y se desmaya, cayendo al suelo a la misma velocidad que Karimerd, pero ella es atrapada antes de llegar al suelo. Lo último que ve es el rostro de Galfore y la mirada preocupada de Azula antes de que todo se volviera oscuro.

Koriand abre los ojos con algo de dificultad y mira a su alrededor, se encontraba en su habitación, rogaba con todas sus fuerzas que lo haya pasado solo fuera una pesadilla y haya despertado, intenta levantarse pero siente un fuerte dolor en su brazo izquierdo, voltea a ver y fe fija en una venda que le abarcaba todo el brazo, no había nada más que decir: lo que pasó fue verdad.

- Exacto, todo lo que ocurrió fue verdad –Ella voltea y ve a Azula al lado de su cama, sentada con una mirada fría y triste a la vez – Logré ver la batalla, pero no logré hacer nada, él me vio y me noqueó, haciéndome olvidar cosas del pasado

- ¿Qué le pasó a Karimerd? ¿De donde salió esa flecha? ¿Cómo Galfore dio con nosotras? ¿Estás bien?

- Una respuesta a la vez, pero no en orden; Galfore se dio cuenta de la batalla, porque me siguió, tenía un mal presentimiento y sin pensarlo dos veces, fui a buscarlas, pero él y una escolta de guardias me siguieron a escondidas y presenciaron cuando…Karimerd…te hizo eso. No lo dudaron un lanzaron esa flecha negra para terminar con eso.

- ¿Terminar con eso?

- La durmieron –Termina agachando la cabeza

- ¿Cómo? –Pregunta sin entender

- Ven a verlo tú misma

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Esta historia continuará en el próximo capítulo

Dejen sus reviews para animarme a continuar esta historia

Recuerden que el fin se acerca, la batalla que lo decidirá todo también, no se lo pierdan