Tiempo despues les traigo la continuación. Les tengo una noticia. Ya tengo el fic acabado ya también algo más para ustedes. Subiré todos los capítulos faltantes.

En verdad lo lamento por no traerles el fic el 24, pero recuerden que como es día de pasarlo con la familia, pues ya sabrán la historia

Bueno, espero que todos hayan tenido una feliz navidad y todos les deseo un próspero 2011, donde sus deseos y propósitos se hagan realidad.

Bueno, sin más que decir, disfruten

Capítulo 16 "Sacrificio y despertar"

Azula va en auxilio, con un resplandor en la pala de su mano hace aparecer una bolsa color turquesa con un símbolo extraño. Saca un cilindro pequeño, conteniendo un polvo negro. Agarra una pizca de este y se lo esparce al primer titán que tenía cerca: Raven. Los polvos cubren completamente el cuerpo de la gótica. En un momento, unos rayos aparecen como corrientes recorriendo su cuerpo de pies a cabeza. Los polvos se dispersan aun más y logran absorber los rayos tanto de fuera como que todavía prevalecían en el pecho de Raven. Los polvos, una vez absorbido todos los rayos, se dispersan del cuerpo de ella y explotan como pequeños fuegos artificiales. Lentamente, la titán recupera el conocimiento y despierta.

- ¿Qué-que ha pasado? –Pregunta Raven completamente desorientada.

- Ustedes no pudieron contra Idkazun y sólo acabaron heridos –Contesta Azula, mientras ayudaba a Raven a pararse

- Azula ¿Qué haces aquí? –Exclama Raven sorprendida

- Ayudando a sanarlos, pero requiero ayuda. –Enseña el bolso –En este bolso están polvos, pociones, ungüentos y más para sanar las heridas de todos. Requiero tu ayuda para sanar a todos.

Raven sólo atina a asentir y ayudarla.

- Bien, encárgate de ellos –Señala donde yacían Cyborg, Ángel, Chico Bestia y Terra –Yo me encargo de los faltantes.

Nuevamente asiente y se retira con unos cuantos frascos que Azula le entregó. Azula va primero con Syrius y le aplica un ungüento color verde claro en el pecho sangriento y cuello, que al entrar en contacto con la piel del hechicero, la herida cerraba lentamente. Al aplicarle el ungüento a toda la zona afectada, va en auxilio de K. Saca una poción lila claro y la esparce por las quemaduras. Un brillo proveniente del líquido hace que las quemaduras desaparezcan, pero todavía el ardor seguía presente, la cara de dolor de K lo decía todo, pero él logra soportarlo al no salir ninguna queja de sus labios. El último en auxiliar era a Robin. Azula examina los daños de su cuerpo, eran bastantes, eso era innegable. Ella saca otro frasco con unos polvos azules oscuros, agarra un puño y lo esparce en el viento. Pronuncia palabras extrañas y los polvos caen sobre las heridas del líder titán. Estos penetraban las heridas y causaban un gran ardor. Robin sentía nuevamente que se quemaba, pensando que todavía seguían peleando contra él y éste lo seguía quemando vivo. Pero después el ardor se había ido por completo, cosa que le extrañó de inmediato. Intentó abrir los ojos, pero se percata de que su antifaz estaba hecho cenizas. Pero antes de cubrirse con sus manos sus ojos, se muestra ante él un antifaz idéntico en unas manos verdes que no tardó en reconocer

- ¿Azula? ¿Qué haces aquí? –Interroga mientras tomaba el antifaz y se lo colocaba lo antes posible

- Koriand me contactó para auxiliarlos –Contesta –Y vaya que requerían ayuda, estaban muy mal –Explicó como si nada

- Un momento ¿Starfire te llamó? ¿Cuándo lo hizo? –Sigue Robin sin entender

- Mientras peleaban, ella hablaba conmigo.

*Flashback*

Starfire yacía bocarriba en su cama con la mirada perdida en algún punto del techo. A su lado se encontraba su larva mascota Cedita dormido. Los días pasaban muy rápido a sus ojos esmeraldas, pero a la vez lentos para acabar con este asunto que la torturaba. Levantándose de la cama, fue a su armario y sacó nuevamente ese medallón de la cajita de metal plateado. El llamado a su amiga no tarda, apareciendo frente a ella.

- ¿Sucede algo? –Pregunta sin rodeos

- Quiero pedirte ayuda

- ¿En qué?

- Por más que odie admitirlo, mis amigos no podrán contra Idkazun. Estoy segura que les hará daño –Su voz llena de angustia se quebraba, pero quería lograr acabar sus palabras –Te pido por favor que los ayudes a curarlos

- ¿Es eso? –Pregunta incrédula

- Si. Porque yo pelearé contra él

- Pero…

- Pero nada –Interrumpe con firmeza –Como mi hermana no está en condiciones de pelear, debo ayudarla como su hermana mayor

- ¿Estás segura de tu decisión? –Pregunta con seriedad, pero a la vez preocupación

- Segura. –Se levanta –Debemos ir, no voy a permitir que les haga más daño a mis amigos.

- Mi pregunta es ¿Por qué no fuiste con ellos? –La curiosidad le gana

- Necesitaba hablar contigo para pedirte ayuda, pero al parecer lo hice muy tarde

- Ya no importa eso, andando

*Fin del flashback*

- ¿Dónde está Starfire? –Pregunta en seguida Robin

- Ella, como dije, se encuentra en un enfrentamiento

- Pues ¿Qué estamos esperando? Hay que ayudarla –Intenta levantarse, pero Azula se lo impide.

- No lo creo, sus heridas apenas están sanando, las exteriores desaparecieron, pero las interiores apenas se encuentran sanado. Un golpe más y estarás acabado

- Pero no podemos dejarla sola –Replica Robin

- Ya hicieron lo suyo, dejen que ella haga su parte

Todos los demás titanes despertaban lentamente y se acercan a Azula con lentitud por sus heridas internas. Raven se acerca y entrega las cosas que le había dado Azula. Ella los toma y los guarda de inmediato

- Ahora que estamos bien, podemos ir a patearle el trasero a ese tipo –Propuso Chico Bestia

- No creas eso Garfield –lo detiene Azula –Ustedes siguen en fase de sanación, un golpe más y estarán acabados.

- ¿Por cierto, como llegaste aquí? –Pregunta Cyborg

- Me llamó Koriand –Contesta cortante

- ¿Y que se supone que haremos aquí? –Grita Robin

- Observar –Cambia su vista hacia el sol –Espero que esto termine bien –Dijo con duda de sus palabras.

Un estruendo quita la paz del lugar, llamando la atención de todos. Se asoman hacia la orilla de la azotea y observan la pelea. Starfire con ataques constantes de starbolts hacia su contrincante, mientras que Idkazun lanzaba rayos azules-blancos con gran furia. Los rasguños y una que otra quemadura estaban presentes en sus cuerpos. La agilidad y destreza de Starfire era asombrosa y después contraatacaba con sus starbolts. Idkazun se le reflejaba una mirada de desesperación, furia y maldad, cosa que intriga a Azula.

Observa también los ataques de él hacia su amiga, eran completamente sin confianza, casi los tiraba a la ahí se va, eso realmente era extraño en él

- Que extraño –Murmura Azula –Él, al parecer, perdió control, debe estar molesto. Koriand parece que le terminó de sacar la paciencia.

Starfire vuela rápidamente hacia Idkazun, esquivando cada rayo hasta llegar a él, proporcionándole un fuerte puñetazo en el rostro, dejando una marca de quemadura muy roja en su mejilla derecha.

Las heridas de Idkazun incluso eran más que las de Star. Retrocede un poco y examina la situación: Ella se había vuelto fuerte y tenía pocas energías gracias a desperdiciarlas con sus amigos, que aunque se lo negara, también consiguieron darle pelea y herirlo. Baja la mirada y después sonríe. Ríe primero bajo, llamando la atención de todos, pero luego suelta una gran carcajada. Escalofríos recorrieron la columna vertebral de Starfire, viendo como soltaba esa carcajada maligna, se notaba por la pose que tenía. Él tenía los ojos cerrados, pero al abrirlos, se encontró con unos ojos rojos brillantes. La mirada de él era escalofriante, llena de deseo de matar, esa sonrisa sádica, realmente asustada.

- ¿Pensaste que me ganarías? ¿Pensaste que tus amiguitos y tú, con esos entrenamientos que tuvieron, me derrotaría y así salvarían a Satiry? –Pregunta con esa sonrisa, claro que no escuchó respuesta – Pues que idiotas son todos ustedes ¡Nadie me ganará! ¡¿Me escuchaste? ¡Nadie!

Se abalanza hacia ella con una mano llena de rayos, haciendo ese sonido digno que llevaban a escucharse los choques eléctricos. Starfire reacciona del shock y se desvía lo suficiente para esquivar. Pero no contó con que después del ataque, éste le proporcionara una fuerte patada en el estomago, apartándola fuertemente. Star posa sus manos en su estomago con una mueca de dolor.

- Me parece que el juego ya duró bastante, sería bueno darle fin ahora mismo –Dicho esto, desaparece de su vista

Eso le daba mala espina ¿Qué estará planeando? El Idkazun tranquilo, como si no le importara nada, se había convertido en ese demonio que todos decían, realmente era un demonio fuerte.

Starfire trataba de no bajar la guardia, en caso de ataque. Pero nuevamente habían comenzado los ataques por la espalda, empezando por aparecer por atrás. Ella voltea quedando frente a él con un starbolt en mano para atacar, pero algo la detuvo en seco, con la mirada atónita. Una mano de Idkazun se encontraba en el pecho de la taramaniana, atravesándola, siendo manchada por la sangre. La palma de su mano revela una esfera verde esmeralda como un starbolt, pero más grande e incluso más resplandeciente. Los ojos de Starfire se encontraba casi apagados y su piel estaba enfriándose, eso era indicio de su derrota.

- Un sacrificio voluntario antes de la batalla verdadera que hace sacar el demonio tras la tranquilidad falsa. Adiós, Koriand Anders. –Susurra al oído de la nombrada, para luego aplastar la esfera contra su pecho, desapareciendo en él.

Starfire cierra los ojos lentamente, escuchando como última cosa, alguien gritar su nombre, esa voz…le pertenecía a Robin.

Un aura negra sostiene el cuerpo de Star, mientras una bola de aura roja golpeaba fuertemente a Idkazun, apartándolo rápidamente de ella. El aura negra se dirige a la orilla de la isla, donde se encontraban todos. Azula no pierde tiempo y saca unos polvos lila para sanarla, pero por más que quitaran las heridas, por más que limpiaran la sangre, no despertaba. Robin intenta buscarle pulso, pero era nulo

- No puede ser –Murmura el líder titán muy bajo

- Está… -No termina Ángel su frase al ser derramado lágrimas de sus ojos amarillos.

La risa de Idkazun hace que todos alcen la mirada. Mirdas llenas de odio y rencor, más que nada por parte de Azula y Robin. Él sostenía el cuerpo de su novia entre sus brazos, sostenido también la mirada llena de rencor al mal nacido de ese demonio

- ¿Qué ocurre? ¿Se enojaron conmigo por la muerte de Koriand?

- ¡Ahora si te pasaste de la raya! ¡Maldito demonio asqueroso! –Explota Azula

Idkazun vuelve a reír, cosa que les colma el plato a todos. Cuando estaban a punto de atacar, una barrera de hielo aparece frente a ellos

- ¿Pero qué…-Azula no termina la oración, creyendo que nuevamente eran trucos de Idkazun, pero antes de responder con agresividad, algo la deja sorprendida

Una capa de hielo envuelve el brazo de Idkazun por completo, acompañado de un susurro diciendo "Haber que se siente", producida por una voz conocida. Después de esto, el cristal de su brazo se rompe en pedazos, dejándole heridas similares a las que le hizo a Starfire. Él voltea y ve algo que lo deja sin palabras.

- Imposible –Logra articular Idkazun

- Ha despertado –Habla Azula –Zetusbarashi.

Atrás se podía ver a Whitefire vestida con ropa distinta: llevaba una blusa como la de Starfire, pero las piedras eran color celestes y tenía mangas cortas a los lados y guantes blancos. Su falda corta era gris-plata con una capa blanca a un lado de esta que le llegaba a los tobillos. Llevaba un cinto negro ladeado, seguido por unas botas altas de color negras con bordes plata.

- Despertó –Dijo K

- Llegas tarde Satiry, tus amigos fueron derrotados y salvados por Azula, pero tu hermana perdió la vida. Un sacrificio más –Sonríe

- Te equivocas –Dijo Whitefire, dejando a todos sorprendidos