Aquí vuelvo otra vez, ahora con Kazemaru...
Disfruten y dejen Reviews!
Perdimos.
Me siento culpable por esta derrota.
Yo estaba a la cabeza del equipo, tratando de llenar los zapatos de Endo, pero no pude. No pude, por más que lo intenté.
Sentí una carga abrumadora al hacerme cargo del equipo. Sin el entrenador, ni Hibiki. La fecha del partido había sido cambiada. Todos estábamos sorprendidos y confundidos. ¿Porqué algo tan repentino? El partido se llevaría a cabo, jugaríamos. Pero faltaban cuatro jugadores. ¿Dónde estarían?
Llegamos al estadio. Sin Endo, Kido, Sakuma o Fudou. Nos quedamos sin capitán, y sin un estratega.
O eso es lo qué yo pensaba al principio.
No esperaba que Hiroto asumiera el puesto de Kido, pero hizo un buen trabajo. Gracias a él logramos concentrarnos y atacar a nuestro oponente.
Metimos un gol. Sin Endo o Kido.
Lo logramos. Fue algo difícil, pero lo hicimos. Y estoy orgulloso de eso. Me sentí impotente al salir de la cancha, sin nada que hacer más que ver a mis compañeros luchar solos.
Pero luego, Fuyuka animó al equipo, cuando pensábamos que todo estaba perdido, cuando la gente del estadio comenzó a abuchearnos por ser tan patéticos, ella nos dió palabras que nos hicieron cambiar de parecer ante la situación. Algo propio de un mánager de equipo. Endo se sentirá orgulloso de su valor.
Aún así me siento culpable. Hiroto de seguro siente algo parecido.
Lideramos al equipo, y perdimos.
Pero, de alguna manera, también ganamos. Eso hace que me sienta mejor.
Tachimukai ha adquirido confianza, y una nueva técnica.
Kabeyama, Kogure y Kurimatsu también han mejorado.
Y, lo más importante: hemos dejado de depender de Endo y Kido.
Podemos jugar un partido con entusiasmo y confianza, aún sin ellos en la cancha. Aprendimos a no depender del capitán, o de Kido. A confiar en nosotros mismos, aún y sin el capitán, aunque espero que no se ausente de nuevo.
Cargaremos con la derrota entre todos, y la superaremos. Seguiremos adelante, entrenaremos, y nos haremos más fuertes. Esto no se volverá a repetir, porque hemos aprendido de nuestro más grande error: la dependencia.
Ahora somos independientes, y volveremos a la cancha, con fuerzas renovadas, y el ánimo al máximo.
Hemos dejado de depender del capitán, y con ello, nos hicimos más fuertes. No tropezaremos de nuevo, eso es seguro.
¿Y bien? ¿Cómo ha estado? Opinen, dejen sus comentarios y diganme a quieren escuchar ahora.
Matta ne!
