La noche estaba siendo muy larga.

Miró el reloj nuevamente, las 05:37, tan solo habían pasado 15 minutos desde la última vez. No podía dormir. Daba vueltas en la cama completamente desvelado. Hannah dormía tranquilamente a su lado.

No podía sacarse a Brennan de la cabeza.

Ella y Mike se habían marchado antes del Founting, tenían reserva para cenar en un restaurante.

Brennan se había despedido de él, le había dicho "hasta mañana". "Mañana es domingo", había aclarado Hannah abrazándolo, "mañana es solo mío". Brennan había corregido "cierto, hasta pasado mañana".

Le había mirado, con esa mirada que él sabía que quería significar algo pero que no era capaz de entender y se había marchado de la mano de Mike.

Esa mirada,…. esa mirada le estaba volviendo loco, no podía olvidarse de ella.

Se levantó.No aguantaba más en la cama. Se fue a la cocina a prepararse un vaso de leche.

Habían sido demasiadas copas; le pidió a Hannah el volver a casa cuando Mike y Brennan se marcharon pero ella se lo estaba pasando bien y no quería irse todavía. Aún estuvieron un buen rato en el bar y él no paró de beber en todo ese tiempo.

Cuando llegaron a casa él se metió en la cama directamente. Hannah se acostó también al cabo de un rato, le abrazó por la espalda y comenzó a besarle el cuello muy despacio…

Él no tenía ganas de nada. "Lo siento, Hannah, he bebido demasiado, no me encuentro bien", había sido su excusa, aunque realmente él sabía que lo que le pasaba no tenía nada que ver con el alcohol.

Se sentó a oscuras en el salón con su vaso de leche.

Pensaba en Brennan, … y en Mike. Quizás esta noche sea la noche,…. seguramente él ya no la tenga que esperar más…

Le dolía pensar en ellos dos juntos. Le martirizaba el recuerdo de las manos del hombre acariciando la cintura de Huesos, sus labios sobre los de ella, … , pero lo que más daño le causaba era que Mike estuviera disfrutando de una oportunidad que a él le había sido negada.

Volvió a la cama. Pronto amanecería y tenía que intentar dormir algo.

Recordó el abrazo que él y Huesos habían compartido unas horas antes.

Sonrío sin darse cuenta.

Se sentía bien cuando la abrazaba. En su cabeza se agolparon todos los abrazos que se habían dado en todos estos años. No se podía creer que hubieran sido tanto, y mucho menos que los recordara tan vivamente….

Y con esas agradables imágenes en su cabeza, por fin, se quedó dormido.

El sonido de cajones abriéndose y cerrándose le despertó. Debía de ser bien entrada la mañana porque el sol que se colaba por la ventana le daba de pleno en la cara. Se incorporó y un dolor intenso le golpeó dentro de la cabeza.

- Resaca - se dijo a si mismo.

- Buenos días o más bien tardes - le dijo Hannah.

Él volvió a incorporarse, esta vez más despacio y la miró con curiosidad.

Su maleta estaba abierta sobre la cama y ella parecía muy ocupada sacando ropa de los armarios y echándola dentro.

Booth volvió a tumbarse.

- ¿Qué hora es? - preguntó en un susurro mientras se tapaba los ojos con el antebrazo.

- Casi las tres de la tarde - respondió Hannah con sequedad.

- ¿Por qué estás haciendo la maleta? ¿Dónde vas?.

- Vuelvo a Irak. La delegación del congreso sale esta noche y yo me voy con ellos.

Booth se sentó en la cama sorprendido.

- ¿A Irak?, pero dijiste que no ibas a ir en esa delegación, pediste al periódico que mandaran a otro, no querías estar tanto tiempo fuera del pais...

- Lo sé, Seeley, pero eso era antes. Las cosas cambian, ..., ahora ... necesito ese viaje. Necesito alejarme, tomar perspectiva...

- ¿Qué ha cambiado? ¿por qué necesitas alejarte? - preguntó totalmente confuso.

- Tú, Seeely, tú has cambiado - dijo Hannah sentándose en la cama y mirándole fijamente a los ojos.

Booth apartó la vista, no podía soportar esa mirada, y menos cuando sabía que ella tenía razón.

Hannah se acercó a él y le dió un suave beso en la mejilla. Él la miró y en sus ojos pudo ver que ella era consciente de todo lo que estaba pasando.

- Yo te quiero, Seeley, y sé que tú a mi también me quieres. Pero los dos sabemos que no es de mi de quien estás enamorado.

Booth agachó la mirada. Ella tenía razón, los dos lo sabían. No había nada que él pudiera decir en ese momento para arreglar las cosas.

Hannah se levantó de la cama y cerró la maleta.

- Este tiempo nos va a venir muy bien a los - le dijo ya desde la puerta. Aclárate sobre lo que sientes por ella, pídele una oportunidad si es lo que deseas... y si todo sale bien, si encontrais la felicidad juntos, yo saldré de tu vida sin hacer ruido.

Se feliz, Seeley, solo te pido eso.

Se dió la vuelta y se marchó.

Booth la miro irse. Estaba confuso. No se esperaba algo así, cómo podía ella saber ... No lo entendía.

Se sentía mal por ella, él la quería, eso era cierto, pero también lo era que estaba enamorado de otra.

Lo que Hannah no sabía es que "la otra" ya le había rechazado una vez, que la oportunidad que ella le estaba aconsejando que le pidiese ya se la había negado hacía tiempo... y que ahora "la otra" se había enamorado de otro tío y él ya no tenía ninguna posibilidad...

Se tumbó boca abajo y escondió la cabeza en la almohada.