Capitulo Cuatro

En la hermosa colina del hogar de poni, donde estaba situado el padre árbol una pequeña rubia pecosa estaba parada sobre la rama más alta de este, sus pensamientos eran algo tristes mientras veía el hermoso paisaje, se sentía un poco deprimente aunque frente a sus dos madres y sus hermanitos del hogar ella trataba de mostrarse fuerte.

Había pasado ya la primavera y el verano se acercaba a su fin el otoño pronto se haría presente y seguido de este el invierno se anunciaría, una lagrima rodo por su mejilla, ella no quería que el invierno se acercase, este sería el primero sin Annie, el primer cumpleaños que celebraría sin ella, se le ocurrió decirle a la hermana María y a la señorita Poni que no le celebraran en este año, miro como un auto se alejaba y levanto su mano para decirle adiós a la pequeña natali que se marchaba con su madre a Londres , su madre tenía que ir hasta allá por ordenes de su patrona pero esta al no querer dejar sola a su hija se había negado y al dar la explicación del porque no quería irse hasta el otro continente sus patrones le permitieron llevar a su hija, la pequeña natali se había puesto muy feliz con la noticia, al fin estaría para siempre con su madre y esto también alegro mucho a todos en el hogar de poni pero también se sintieron tristes porque ya no la verían mas, la pequeña y su madre prometieron escribir seguido, la mujer le dio las gracias a las dos bondadosas mujeres que cuidaron de su hija después de despedirse de todos se marcharon; a Candy en lo personal no le gustaban mucho las despedidas, ella recordaba que todas las ocasiones que había tenido que despedirse de alguien sentía que su corazón se apretaba de dolor, miro al padre árbol de arriba hacia abajo y empezó a hablar con el

Padre árbol cuando será que tendré una madre y un padre , siempre he tratado de comportarme bien cuando estos aparecen para llevarse a algún niño pero las cosas no me salen bien como este último domingo que vinieron, no fue culpa mía que Clint se le haya ocurrido saltar hacia la señora Wilson al querer acercarse a mirarme, lamento mucho que la señora Wilson haya terminado en el suelo al asustarse tanto con Clint, pero por mas que le trate de explicar que Clint no era malo ella ya no quiso ni mirarme, y mejor opto por llevarse a la pequeña Paty, aunque estoy muy contenta por ella, miro el cielo por última vez antes de ir a ayudar a la señorita poni con los demás niños bajo del árbol con sombrosa agilidad y se metió a la pequeña casa.

Mientras en todo este tiempo en la añejada Londres, un rubio de ojos azules se iba adaptando a su nueva vida, las clases en el colegio de vez en cuando se le hacían algo aburridas, pero aun así trataba de poner todo de su parte para obtener buenas notas, las clases que eran impartidas por George sobre los negocios se le hacían aun mas agotadoras, por ser excesivamente repetitivas en algunas cosas, aun que el tratara de poner todo de su parte, de vez en cuando él quería dejar todo esto y salir al campo a correr descalzo y respirar el aire libre, pero después volvía a mirar hacia dentro y sus pies lo traían a la realidad, aunque al menos en ese lugar había encontrado a alguien que compartía los mismos pensamientos que él , Billy Corgan, Billy era un joven muy apuesto de tez blanca con ojos color miel y cabellera un poco larga de tono castaño oscuro, era unos meses mayor que él ; Billy se había hecho su mejor amigo hasta ahora, el nunca antes había tenido un amigo desde que el tuviera uso de razón el siempre estuvo encerrado en su casa con su hermana y su sobrino, de vez en cuando asistía a alguna fiesta pero él no socializaba mucho y desde que conoció a Billy, la vida que ahora estaba llevando, se le hacia un poco más llevadera y mas con la reciente muerte de su hermana, desde que había entrado en el colegio la vida solo le presentaba reglas y mas reglas, los maestros , la rectora del colegio, George, su tía, todo el mundo se caracterizaba por las benditas reglas impartidas por la sociedad, no le gustaban en lo absoluto, el no quería regirse como ellas lo planteaban, le hacía sentirse falso y embustero, no se sentía el mismo, el no quería vivir lujos ni comodidades vánales, el solo quería ser libre como los pájaros, el deseaba encontrar un poco de felicidad allá afuera, y no seguir con la falsa felicidad que el dinero daba, sabía que tenía mucho dinero y que era importante pero no creyó que fuera para tanto, desde que empezó las clases y se dio a conocer su nombre y después del primer tercer domingo el cual era el único dia donde podían salir fuera del colegio; muchos de los padres de sus compañeros se le presentaban como si él fuera un rey, e incluso algunos de sus compañeros le prestaban demasiada atención , todo esto a él le incomodaba, el solo quería entablar alguna conversación normal pero sus compañeros se empeñaban de hablar de dinero, apuestas, propiedades, viajes, fiestas e incluso algunos compañeros con más edad que él se le acercaron un día invitándolo a un lugar donde se rentaba la buena compañía de hermosas mujeres, el al principio no entendió bien de que se trataba y como George ya le había dicho que si algún compañero o compañera del colegio le invitasen a algún lugar que rechazara la invitación amablemente excusándose que no podía puesto que tenia algunos compromisos que atender, al hablar con George sobre esto el hombre se puso algo acalorado, entonces el hombre le empezó a hablarle con algo de incomodidad diciéndole que ante todo él es un caballero y antes que algo mas estaba el honor de este, que un caballero no tenia memoria, que al presentarse ante una dama debía ser educado, le hablo sobre cuidados para evitar un hijo no deseado y sobre cómo evitar algunas enfermedades, que él personalmente lo llevaría a su debido tiempo a un lugar donde seria seguro y discreto, que había dos tipos de damas en este mundo, la clase de dama que se presenta ante la familia y la sociedad y la otra que solo satisface algunas necesidades como hombre la cual esta jamás se presenta como una dama de sociedad, ni siquiera se le da un lugar y mucho menos un valor sentimental, cuando este usted de más edad señorito William lo entenderá, por ahora sé que usted es un chico y que habrá compañeros que le invitaran a escaparse por las noches a buscar las compañías de estas "damas" pero le recomiendo que no lo haga, recuerde usted quien es y por ahora trate de evitar ese tipo de compañía a su debido tiempo como ya le había dicho lo llevare a un lugar donde satisfará sus necesidades de hombre, y es mi deber recordarle que a una dama de sociedad jamás se le trata como tratara a alguna dama de burdel que es como son llamadas, a una dama de sociedad la tratara como hasta ahora se le ha ensenado y como se le seguirá ensenando en el real colegio san pablo- era lo que le había dicho George, el se sentía un poco confundido por las palabras que George le había dicho sobre la segunda clase de "dama" era como si solo a esta se le utilizara para satisfacer alguna necesidades y ya, él le hablo también sobre que un día tendría esposa y que esta tendría la obligación de tener incluso un hijo de él, se pregunto si siempre la vida sería una obligación, se sintió desilusionado, el sabia del amor puesto que lo había visto en los ojos de su hermana y su cuñado y mas reflejado en los ojos de Anthony, se prometió que el encontraría el amor y no tendría una esposa y mucho menos un hijo por obligación, la primavera había pasado y el verano se había anunciado, y George le dio dos opciones irse con él a estudiar en la villa de Escocia donde nació o ir al seminario que el san pablo ofrecía durante el verano en Escocia, y que al acabar el seminario el tendría dos semanas libres, el aun no quería pisar la casa donde murió su madre y donde tiempo después murió su padre, sabía que la tumba de estos y la de su amada hermana estaban en el mausoleo que estaba entre los terrenos de la villa pero él no se sentí a aun lo suficientemente preparado como para visitarla entonces opto por el seminario creyendo que sería la mejor opción.

Ya en Escocia un enfurecido rubio de ojos azules se metía de súbito en su cuarto azotando la puerta y desasiéndose el nudo de la corbata para tumbarse de lleno en su cama, Billy quien ya se encontraba dentro del cuarto lo miro sorprendido ante la actitud de su amigo-¿Que te sucede?- le pregunto este.

-Ya no puedo más, ya no aguanto este lugar no tolero toda esta frivolidad, este encierro, no lo aguanto, no lo soporto, primero fue en el bendito San pablo y ahora este bendito seminario, aunque al menos aquí puedo tener un momento libre en la tarde para mi, bueno si no fuera por las benditas clases que me imparte George sobre los negocios de la familia- se levanto de la cama y miro por la ventana, como quisiera ser libre de todo esto,- le respondió muy molesto a su amigo

Tranquilízate amigo, dentro de dos semanas más acaba el seminario y tendremos tiempo para pasarlo libre antes de ir al colegio sabes que en tres semanas es mi cumpleaños y que estas invitado a pasar esas dos semanas conmigo y mi familia así no tendrás que ir a tu villa, ya falta poco solo aguanta un poco mas- decía Billy tratando de animar un poco a su amigo, el en el poco tiempo que llevaban de conocerse sabía perfectamente lo mucho que su amigo había sufrido y lo infeliz que era al vivir de la forma en que su familia le había impuesto, aunque él no sería el único, había varios chicos en su colegio e inclusive chicas que compartían los mismos sentimientos pero no se atrevían a sacarlo a flote y todo por las benditas reglas de la sociedad, pero para él y su amigo ambos serian un escalón de apoyo, ya que él también se sentía así, excepto el dolor de perder a sus seres queridos, el nunca había perdido a nadie, el tenia a sus padres, aunque ellos no eran precisamente unos padres muy amorosos , su padre era diez años mayor que su madre, el a estas alturas ya estaba enterado que el matrimonio de sus padres había sido arreglado, sabía que su madre en un principio de su matrimonio había sido infeliz, y después de haber nacido el , las cosas entre ella y su padre habían mejorado, su madre siempre le veía con buenos ojos y su padre también aunque no eran los más amorosos del mundo, pero después de conocer la historia de su ahora mejor amigo, se dio cuenta de que al menos el tenia padres.

William se tranquilizo suspiro y le pidió al cielo que pasaran pronto esas dos semanas, vio la hora y le dijo a su amigo que empezaría alistarse ya que George no tardaría en llegar para impartirle las clases de negocios que a él tanto le aburrían, era muy cierto que William viera a George como el padre que no tuvo, era lo más cercano que él podría tener a un padre, George también era su amigo, era su confidente y su guía aunque le fastidiaran tanto las clases de negocios que este le impartía, aunque después de eso George lo sacaba a que conociera a algún lugar, este también le ensenaba esgrima, y como utilizar armas de fuego de vez en cuando, también le ensenaba como defenderse por si él en algún momento se encontraba solo y en peligro, para William George era toda una caja de sorpresas y al paso del tiempo que pasaba junto a él, entendía porque su padre lo mantuvo siempre junto a él y la familia, lo que no se explicaba como un hombre sacrificaba tanto por una familia que no tenía ningún vinculo de sangre hacia el en ocasiones pensaba en preguntárselo pero no se atrevía; y así el tiempo pasaba, el verano llegaba a su fin anunciando la llegada del otoño y la entrada nuevamente en el colegio San pablo, en todo ese tiempo que había estado en Escocia recordaba a la pequeña que le había dicho que el sonido de su gaita sonaba como caracoles arrastrándose, sonreía cada vez que recordaba esto ,en el trayecto del viaje de regreso a Londres pensó en ella y pensó también en las chicas que se habían mostrado interesadas en el en la fiesta de cumpleaños de su amigo Billy, se dio cuenta ahí que la niña debía ser de alguna familia de clase media por sus vestidos, pero él no sabía si había alguna familia viviendo por ahí, el en todo su trayecto desde la mansión hasta ese lugar nunca miro ni una sola casa o algo se le pareciera a decir verdad nunca miro en su camino ninguna construcción ,entonces vio a George y decido preguntarle

¿George sabes si hay alguna casa cerca de la mansión de Lakewood?

George sorprendido por la pregunta le respondió- me parece que no, tengo entendido que solo hay algunos ranchos y un orfelinato,

¿Un orfelinato? – le interrumpió el chico

Así es- respondió George- tengo entendido que uno de los dueños de los ranchos les prestó la propiedad a dos religiosas que querían cuidar de los niños desamparados, de hecho ellas cada navidad hacen una cena de caridad para pedir ayuda para todos esos pequeños, de hecho su difunta hermana enviaba donativos cada año para ese orfelinato y muchos otros.

¡Oh, no lo sabía! – respondió sorprendido el chico, al recordar a su hermana él ya no hizo más preguntas pero si recordó dos hermosos pares de ojos con el mismo brillo, los de su hermana y los de la pequeña llorona, se rio internamente por llamarle de esa manera, miro por la ventana del carruaje y vio el cielo, pensó en los ángeles y se imagino a su hermana siendo un bello ángel…..….

Continuara…..

Gracias por sus reviews, espero y este capítulo les guste, hasta pronto.