Finalmente después de la espera aquí les presento el tercer capítulo de mi historia. Como se habrán dado cuenta, aunque Rachel no esté representa un papel muy importante, que en este capítulo se desarrolla aún más. Bueno, no tengo mucho que decir así que los dejo con el fic n_n.
DISCLAIMER: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, tampoco es de mi propiedad la canción "Untouched" de The Veronicas. Leila Handcoff es un personaje que yo cree, así que por favor solicitar si gustaran utilizarla para algún otro fanfic.


-Así que haremos "Something There"-sonrió Tina, caminando con Mercedes y Leila por la escuela-. Artie no puede moverse mucho por lo que pensamos que una canción romántica tranquila sería lo ideal.
-La de "Beauty and the Beast", ¿verdad?-inquirió la pelirroja-. Es un bonito tema, me gusta mucho esa película.
-¿Y qué tal tú? ¿Ya has decidido algo con Finn? Esperamos un gran dueto por parte de ustedes-Mercedes la miró, demostrándole con sus palabras la confianza que sentía hacia ella-. Sabemos que Finn fue algo brusco contigo pero tenle un poco de paciencia, es muy dulce en el fondo, tan solo está algo confundido porque siente que Rachel lo abandonó.
-Sí, lo sé, de todas formas vamos progresando en algo-rió la muchacha-. Tenemos muchas ideas pero aún no terminamos de cerrar bien, queremos algo que refleje la situación que estamos pasando, se me ocurrió que sería lo ideal para que Finn pudiera descargarse.
-Descargarse a través de la música y de paso tener resuelto el tema del musical, es una gran idea-aprobó la asiática, y Mercedes asintió, concordando con ella.

Capítulo 3
Untouched

I go ooh ooh, you go ah ah
lalalalalalalala
I can't lie lie lie lie lie lie
I wanna wanna wanna get get get what I want
Don't stop

Querido Diario:
Lo sé, soy una campeona, soy única, la mejor. Nunca vacilo ante nada, siempre logro lo que quiero. Ingresé satisfactoriamente a los Cheerios, teniendo en cuenta a los inútiles que asisten a la escuela no fue muy difícil entrar, tengo muy en claro el tipo de cosas que le gustan a mamá. Por otro lado… Finn Hudson no ha sido difícil de manipular, tal y como me lo esperaba. Aún no confía en mí al 100% pero sé que pronto lo hará, ¿la razón? Conmigo tiene todo lo que tenía con Rachel Berry y más. Desde luego los demás están comiendo de la palma de mi mano, Tina y Mercedes se encargaron de todo, haciéndome las cosas aún más fáciles de lo que podrían haber sido. Vale, vale, aún no he derrocado al imperio, pero me estoy abriendo un lugar entre los soldados del rey, es cuestión de tiempo…

Leila sonrió tras releer nuevamente la nueva entrada en su diario. Un futuro brillante se abría ante ella con gran resplandor. Guardó el cuaderno en su mesa de luz y miró la hora, se le estaba haciendo tarde. Se sentía raro, era la primera vez que iba a casa de un chico, y no precisamente porque no la hubiesen invitado, con un cuerpo como el de ella la chica era tan ardiente como Santana, pero no le interesaban los chicos. Jamás se había interesado por otra persona que no fuera ella misma, tan solo le importaba divertirse en la vida, y tan solo había una palabra que describía aquel sentimiento, victoria. La muchacha tomó la mochila que había dejado preparada sobre la cama y salió, tomando su patineta pues su departamento no quedaba muy lejos de la casa del chico.

El timbre sonó y Finn suspiró nervioso. Era la primera vez que una chica venía a su casa desde… bueno, desde lo de Santana, aunque no era por ello que estaba nervioso. Leila, ella era la culpable, no podía darse el lujo de actuar libremente con ella, debía mantener la distancia, el problema era que ese trabajo se estaba volviendo cada vez más difícil. Al escuchar el timbre por segunda vez, el atleta se puso de pie y bajó a abrir la puerta.

-Hey-saludó Leila, una vez que Finn hubo abierto-. ¿Cómo estás?
-Hola…-respondió vagamente el otro, mirándola de arriba abajo, no lucía como esperaba, tenía el presentimiento de que la chica llevaría puesta ropa adecuada para intentar conquistarlo pero no era más que todo lo contrario, llevaba un jean, una musculosa negra y un buzo atado a la cintura, además de todo…-. ¿Andas en skate?-fue lo único que atinó a decir.
-Pues sí, desde que soy pequeña, mi mejor amiga me enseñó-sonrió ella, bajándose y tomándolo con el brazo libre.
-Vaya… no te imaginaba haciendo algo así, te veía más de las que prefieren una tarde en el centro comercial-rió el chico.
-Digamos que soy miti-miti. Bueno… ¿puedo pasar?-inquirió ella, sonriéndole amistosamente-. Hoy es sábado por lo que sería bueno que nos diéramos prisa, así podríamos aprovechar la noche, ¿te parece?

Give me give me give me what you got got
Cause I can't wait wait wait any more more more more
Don't even talk about the consequence
Cause right now you're the only thing that's making any sense to me

-¿Aprovechar la noche?-inquirió Finn mientras un notorio rubor se hacía presente en sus mejillas. Al verlo tan nervioso, la chica comprendió a que se refería y se sonrojó también.
-N-no, no es lo que piensas, no me refiero a ello-se apresuró a aclarar, tan nerviosa como él-. Me refiero a que… no sé, quizás querrías salir con amigos… o no, no sé qué es lo que haces los fines de semana.
-Ah… oh, ya veo… disculpa-contestó el chico, respirando profundo y tranquilizándose-. Lo siento es que la última vez que vino una chica a casa yo…
-Créeme cuando te digo que no quiero saberlo-cortó Leila, poniéndose aún más roja que antes.
-Sí, bueno… yo…-Hudson la miró a los ojos y suspiró-. Será mejor que nos dediquemos a lo nuestro.
-Sí…-asintió ella, intentando calmarse pues su corazón latía a mil por hora.

And I don't give a damn what they say, what they think think
Cause you're the only one who's on my mind
I'll never ever let you leave me
I'll try to stop time for ever, never wanna hear you say goodbye

Una vez que ambos estuvieron sentados cómodamente en el cuarto del chico, bebiendo jugo, ya más tranquilos, se pusieron a hablar del tema que los había reunido: el musical.

-Bueno, tengo unas cuantas ideas-sonrió Leila, abriendo su mochila y sacando de ella una libreta en la que solía apuntar las cosas que le venían a la mente-. Aún así hay una que me gustó por sobre las demás.
-Sí… yo también he tenido un par de ideas pero… no son tan buenas-admitió Finn, con algo de vergüenza.
-Ya Finn, deja de menospreciarte, te apuesto a que tus ideas son tan buenas como las de cualquier otro, ¿sabes que es lo que te falta? Confianza-lo regañó-. Anda, te escucho.
-Bien… emm… yo… estuve pensando seriamente en la idea que me diste el otro día, ya sabes, esa de representar la situación que estamos pasando. Bueno pues… tu eres nueva y bonita, recién llegas a la escuela por lo que… aún estás conociéndonos y adaptándote a tu en… emm… ¿cómo es que se dice?
-¿Entorno?-preguntó, a lo que el chico asintió sonriendo y continuó.
-Bueno… yo soy un desconocido para ti, por decirlo de alguna manera, y tú eres una desconocida para mí también, por lo que se me ocurrió que podríamos hacer…
-…"Strangers Like Me"-respondió Leila, terminando la oración por él-. No es una canción estrictamente romántica pero tiene ese matiz…
-¿Verdad que sí?-Finn le sonriendo, sin notar lo cerca que estaban el uno del otro-. Pero… ¿cómo supiste que era esa canción de la que te estaba hablando?
-También era la que se me había ocurrido…-la chica sonrió y acarició suavemente el rostro del joven frente a ella-. ¿Lo ves Finn? Tus ideas son tan buenas como las de todos los demás… tan solo…-se miraron fijamente a los ojos, ninguno corría la mirada, y como por arte de magia ambos comenzaron a acercarse lentamente, como si estuviesen hechizados.

I feel so untouched
And I want you so much
That I just can't resist you
It's not enough to say that I miss you

El teléfono móvil de Finn comenzó a sonar y ambos jóvenes se apartaron totalmente rojos, sin atreverse a mirarse nuevamente. El corazón de Leila latía a gran velocidad, era la primera vez que se sentía así. ¿Qué diablos le sucedía? Ella no podía enamorarse del chico, tenía una misión que su madre le había encomendado, por lo que tenía que cumplirla. Ella no sería como Santana, Quinn o Brittany, no podía darse el lujo de fantasear con un novio.
Ninguno emitía sonido alguno, tan solo permanecieron de esa manera, esperando a que el otro hiciera el primer movimiento, esperando a que la situación se regulara. Finalmente, tras unos momentos, Finn se puso de pie y miró su celular, tenía una llamada perdida por parte de Puck.

-Será mejor… que lo dejemos aquí, podríamos juntarnos para ensayar un poco durante los recreos y… también debemos presentarla ante los chicos y pedirle consejos al Sr. Schue…
-Estoy de acuerdo…-asintió la pelirroja, aún sin voltear a verlo. Recogió sus cosas en silencio hasta que finalmente preguntó-. ¿Has pensado acerca de la consigna de la semana?...
-¿La que nos pidió aparte de pensar la canción para el musical?-inquirió el deportista, a lo que la chica asintió-. No, aún no he tenido tiempo para pensar en ello… una canción que represente un momento fuerte en nuestra semana… no han sucedido muchas cosas interesantes… ¿y tú?
-Pues… la semana aún no ha terminado y creo que…-comenzó a decir, pero de pronto guardó silencio, como si dudara si responder o no. Cuando estuvo lista, Finn la acompañó hasta la puerta y le abrió, ella continuaba sin mirarlo a los ojos.
-Bueno… supongo que… nos veremos el lunes en la escuela-se despidió el chico, mientras observaba como la chica dejaba su patineta en el suelo y colocaba un pie sobre ésta, dispuesta a partir.
-Ahá…
-Entonces… a-adiós…-dijo él, y fue entonces que ella levantó la mirada para clavar sus ojos en los de él.
-Creo que podríamos cantar "Untouched" de "The Veronicas" para simbolizar el momento más fuerte de la semana… y creo… que deberíamos hacerlo juntos…-fue lo único que dijo ella, antes de comenzar a alejarse calle abajo por la vereda.

-¡¿Cómo que se besaron?-exclamó esa noche Puckerman. Ambos amigos se habían reunido para salir a comer juntos y beber algo junto con Mike y Matt, una salida de chicos.
-Te dije que no nos besamos-suspiró Finn-. Pero casi… fue tan… extraño.
-Creí que la odiabas-dijo Mike, sin comprender-. O por lo menos eso fue lo que nos dijiste como quinientas veces el otro día en el entrenamiento. ¿Cómo es posible que de un día para otro te intentes besar con ella?
-¡No fue algo que intente! Simplemente se dio…-se defendió el chico, abochornado.
-Bueno, no puedes decir que no tiene buen cuerpo-comentó Puck, imitando las curvas de la chica con las manos-. Esa chica es una preciosura, no tienes nada que perder amigo, yo digo que vayas por ella-lo animó.
-¿Pero qué no lo entienden? Ella no me gusta-dijo Finn-. Yo aún amo a Rachel, no me importa que se haya ido o no, aún la amo, ¿entienden? No… es muy pronto para fijarme en otra chica, imagínense si Rachel regresa, ¿qué pensará de mí?
-Hermano… Rachel no está aquí, está en Inglaterra, o algo así, y no creo que vuelva, y si vuelve no será este año-indicó Puck-. Por otro lado tenemos a esta nueva chica, Leila, de cuerpo como los dioses y voz prestigiosa, ¿¡qué más quieres!
-Que Quinn no te escuche hablar de esa manera o te dejará.
-También escuché que entró a formar parte de los Cheerios, dicen que fue la mejor en las pruebas, que incluso superó a Quinn. Los que la han visto en las prácticas dicen que es realmente hábil, hablan de ella como "el trofeo de Sue Sylvester" y dicen que con ella en el equipo será aún más fácil triunfar en las nacionales-aportó Matt, para luego continuar comiendo la hamburguesa que se había pedido.
-Jajaja, Fabray y Handcoff, vaya dupla-dijo Noah, a lo que los chicos comenzaron a reír, aunque más allá de las risas, Finn seguía pensando en aquel momento en el que su corazón había latido tan rápido como en los mejores momentos con Rachel.

I feel so untouched right now
Need you so much somehow
I can't forget you
Been going crazy from the moment I met you

-Y… eso fue todo lo que pasó-le explicó Leila a Sue, mientras cenaban juntas aquella noche-. Nada del otro mundo, tan solo nos juntamos y ensayamos… le llamó la atención que anduviera en skate, es lo único recalcable-resumió. Claro que su madre le había pedido los detalles de aquella tarde, pero sin saber porque, la chica se los había guardado para ella misma.
-De acuerdo, es un buen comienzo, pero no es suficiente. Tienes que lograr que el chico olvide a Rachel Berry, tienes que lograr que se enamore de ti.
-Pero… ¿por qué? Puedo destruir al Glee Club sin lastimar a Finn, no sé si quiero llegar tan lejos…-protestó la chica, ganándose una dura mirada por parte de la mayor.
-Debes hacerlo…-repuso ella, tranquilamente-. ¿Qué mejor manera de destruir a ese estúpido club que aplastando completamente los sentimientos de su solista principal?
-Vale… tienes razón… lo haré.

Continuará...


Notas de la autora: Bueno, hasta aquí llega este capítulo. Espero ansiosamente sus reviews! En este capítulo se comienzan a plantear las dudas que tiene Leila acerca del plan, y también introduce que algo podría llegar a pasar entre ella y Quinn, como bien dice Noah, "vaya dupla". Espero que el capítulo les haya gustado y sigan leyendo la historia. Les pido disculpas por el tiempo que tardo en subir capítulos, es que entre los exámenes y la poca inspiración... ustedes entienden xDD mejor tomarme un respiro a forzarme y escribir algo que no me gusta =P En fin, nos vemos la próxima!

Helena Cullen de Hale,,