CAP I: MI PROPIO INFIERNO
PVO Bella
Todos los días la misma pesadilla, esa pesadilla que se repetía cada vez que él estaba en casa. Ya no aguantaba má hombre del que yo me enamoré no era este que tenía a mi lado.
- ¡Tráeme otra cerveza!_ me dijo gritando.
- No bebas más, sabes que no te sienta bien_ le dije con voz calmada ya que cuando bebía así, llegaba a darme miedo.
- ¡No te metas con lo que debo y no hacer! ¡Yo bebo cuanto me da la gana! _ me dijo cada vez más cerca de mí al levantarse del sillón en el cual estaba sentado.
Pero yo no me podía dejar intimidar por él, yo no era de esas que se rebajan ante hombres como estos. De nunca fui una chica problemática, de esas que se meten en cualquier lío o contestan a la gente. No me gustaba ser así, pero esto era ya demasiado… Hasta aquí he podido llegar con él... y sin dudarlo, me encaré a él y le solté todo lo que pensaba sobre el infierno que estaba viviendo a su lado.
- ¡No puedes tratarme así siempre que bebes! ¡No eres quien para hablarme como lo estás haciendo ahora!
- ¡Sí que lo soy! ¡Soy tu novio y como tal tengo poder sobre ti! Puedo hablarte como se me antoje_ ¿Qué? Hasta aquí podíamos llegar… _ ¡Así que tráeme la puta cerveza ya! No me hagas enfadar más de lo que estoy_ me dijo aún más cerca de mi rostro.
- ¡No te voy a llevar la maldita cerveza!, ¿lo entiendes? No soy ningún juguete Michael, soy una persona con sentimientos y esto que estoy viviendo ¡no es vida!_ dije con voz rota y con ojos húmedos.
- ¿Qué no es vida? ¡¿Tú te quejas por esto cuando yo me paso la vida pensando en que te puedes estar tirando a tu jefe? Sabiendo que él te corteja, ¿piensas que me voy a quedar aquí sentadito sin hacer nada? ¡Pues NO Bella!_ ahora venía con estas...
- ¡Oohh!, ¡Vamos, no empieces con tus celos absurdos Michael! No seas ridículo por favor, somos adultos y sabes de sobra que entre él y yo solo hay una relación laboral_ le dije muy seria.
- ¿Celos? ¡¿Me vas a negar que no le gustas?
- No voy a seguir escuchando tus tonterías. Me voy, mañana hablaremos cuando estés sobrio_ le dije dándome la vuelta para marcharme. En ese momento noté como me cogía del brazo con todas sus fuerzas _ ¡Aahh Michael, me haces daño!_ me estaba lastimando_ ¡Suéltame Michael! ¡Por favor!…
- No contestas porque es verdad, ¿no? ¿Es cierto que te ves con ese?_ nunca entendí esos celos enfermizos.
- Michael, ¡suéltame! ¡Nunca me he visto con él!
- ¿Crees que me lo voy a creer?_ me dijo mirándome con furia a milímetros de mi rostro.
- Si no confías en mi, esto no va a ninguna parte y ¡suéltame ya!_ le dije mientras me deshacía de su agarre.
- ¡Te he dicho que no te vas de aquí!_ me dijo volviéndome a agarrar aun más fuerte.
En ese momento hizo algo que nunca creí que llegara a ser capaz de hacer… Sentí un pequeño dolor que iba aumentando en mi mejilla derecha... y de pronto un calor me subió hasta ella... Michael me había abofeteado…
Nunca llegamos hasta tal punto y esto era algo insoportable... Debía irme, solo quería evadirme de esa casa y de él... Quería estar sola, y llorar y llorar hasta desahogarme...
Salí corriendo de allí en dirección a aquel sitio que me hacía sentir tranquila y en paz…
